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Ni perdón ni olvido

Por Cecilia Lavalle

No me pareció gracioso. Es más, ni por casualidad me pareció una broma. Ni siquiera una mala broma. No fue, tampoco, un simple comentario. No fue un lapsus. Ni siquiera un lapsus brutus. Se trata, en realidad, de un modo de ver la vida; de una percepción de lo que somos las mujeres.

Por eso no acepto sus disculpas. Por eso, señor candidato, usted no debería gobernar.

Jorge Hank Rohn, candidato del PRI a la presidencia municipal de Tijuana, Baja California, dijo que su animal favorito era la mujer. Y no hablaba de biología, materia que enseña que los seres humanos –hombres y mujeres- somos animales racionales. No.

Estaba hablando de los animales que se dominan, se domestican, se poseen, se admiran, se presumen y, en su caso, se coleccionan. Se lo dijo en una entrevista a Fidel Samaniego, experimentado periodista.

Cito textualmente: “Contento, con un gesto como infantil, presume que suyos, como mascotas tiene más de 400 perros de casi todas las razas, 96 de ellas. Y 800 caballos. Y osos. Y cruza de tigre con leona. Y centenares de aves. Y peces. ¿Y cuál es su animal favorito? La mujer. Después aclara: ¡Esa es una broma! La mujer es lo más grande de la creación” (El Universal, junio 10).

Muchas mujeres no le encontraron la menor gracia. La Comisión Permanente del Congreso de la Unión manifestó su “más enérgico repudio” a las declaraciones del candidato.

Diversas legisladoras, de distintos partidos, señalaron que por este tipo de comportamientos las mujeres son tratadas como animales y son víctimas permanentes de agresiones como las que ocurren en Ciudad Juárez.

Cuestionaron su capacidad para ejercer políticas públicas que contribuyan a resolver los problemas de desigualdad entre géneros. “¿Qué esperanzas para aquellas mujeres que buscan en las instituciones una solución para enfrentar la violencia?”

Exigieron se sancione a los políticos que incurran en actos discriminatorios, e incluso la diputada Marcela Lagarde, destacada feminista, convocó a la ciudadanía tijuanense a no votar por ningún candidato que manifieste actitudes misóginas y discriminatorias; se debe pasar –dijo- de la denuncia a la acción política para evitar que políticos de cualquier partido o instancia de gobierno contribuyan a que las mujeres sean objeto de violencia (cimacnoticias, junio 16 y 17).

Jorge Hank Rohn no debe entender por qué tanto escándalo. Y no debe entenderlo porque es un auténtico macho mexicano, nacido en el seno de una poderosísima familia que se enriqueció al calor de la política, en cuya vida ha aprendido que to-do se arregla con poder, influencias, dinero y, claro, impunidad.

Un hombre que con esas mismas herramientas ha acumulado una enorme fortuna, y que sería el perfecto cacique posrevolucionario de no ser porque se le ocurrió ser político en tiempos democráticos, donde las mujeres, para su desgracia, ya no oímos y callamos.

Hank Rohn es también considerado uno de los dos zares del juego más poderosos de México, donde el juego con apuestas es ilegal, salvo aquellas concesiones que otorga el propio gobierno.

Es propietario del Grupo Caliente -casas de juegos con apuesta que incluye juegos virtuales de hipódromo, galgódromo y deportes- con 29 sucursales principalmente en Baja California, Distrito Federal y Quintana Roo.

Llegó a tener (Miguel Ángel Granados Chapa Reforma, febrero 1) 127 criaderos de perros, nueve tiendas de mascotas, cinco clínicas veterinarias, y era el productor de exhibiciones de tres delfinarios.

Ha estado marcado por la sospecha de asesinato (como autor intelectual) del periodista Héctor Félix, apodado “El gato”, director del combativo semanario Zeta; asimismo fue encarcelado por contrabando de pieles, y tiene un crédito de Banca Unión que jamás ha pagado porque cuando el banco fue intervenido sus pasivos pasaron al Fobaproa.

Trasladó su residencia a Tijuana en 1985 para hacerse cargo del hipódromo, cuya concesión obtuvo su padre –Carlos Hank González- cuando fue regente del Distrito Federal (a quien, por cierto, se le atribuye la frase: un político pobre es un pobre político).

Este es pues el hombre que, a sus 48 años, piensa que la mujer es su animal favorito; que se ufana lo mismo de tener 18 hijos “y espero que Dios me dé más”, que de poseer una fortuna de 500 millones de dólares; y que aspira a convertirse en el alcalde de Tijuana, una de las 10 ciudades más importantes de México no sólo por su condición fronteriza sino por sus niveles de violencia a partir del narcotráfico y el crimen organizado.

La entrevista de Samaniego, que no tiene desperdicio, se realizó mientras el candidato filmaba un comercial que lo pinta de cuerpo entero. El fragmento final dice: “…para mantener la seguridad, lo que se necesita es inteligencia y muchos… de éstos”. Hank baja la mirada y un plato huevos abarca la imagen mientras Hank advierte: “Para brindarle seguridad a nuestras familias, a mí no me va a temblar la mano”.

Jorge Hank Rohn envío al Congreso un breve comunicado en el que reconoce su error y pide perdón a las mujeres. ¿Cómo creerle?, si en esa entrevista también afirmó “Sí, quizás soy diferente; digo lo que pienso, soy sincero”. Por lo que a mí respecta: ni perdón ni olvido.

Apreciaría sus comentarios: [email protected]

*Articulista y periodista de Quintana Roo.

2004/BJ

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