Inicio Noviazgo: primera parada de una vida con violencia

Noviazgo: primera parada de una vida con violencia

Por la Redacción

Nueve de cada 10 capitalinas receptoras de violencia familiar en el Distrito Federal, reconocieron haber sido víctimas de violencia desde el noviazgo.

Lo anterior, de acuerdo con entrevistas realizadas entre las residentes del albergue para mujeres que viven violencia familiar elaboradas por el Instituto de las Mujeres (Inmujeres-DF), el Instituto de la Juventud y la Dirección General de Equidad y Desarrollo Social, dependencias del Gobierno del Distrito Federal.

La encuesta “Amor es… sin violencia”, aplicada en 2003 por el Inmujeres-DF a mil mujeres y hombres jóvenes de entre 12 y 29 años de edad, señala que 30 por ciento de las mujeres encuestadas se quedan calladas cuando tienen conflictos con su pareja por temor a hacer un comentario que moleste al compañero.

La misma encuesta advierte que 16 por ciento de las entrevistadas manifestaron que cuando hay conflictos en la relación, sus parejas suelen gritar, insultar, golpear algún objeto o a ellas mismas.

Además, 15 por ciento expresó que en su relación actual sus parejas les han tocado alguna parte del cuerpo sin su consentimiento o las han presionado para tener relaciones sexuales.

Igualmente, 50 por ciento de las y los entrevistados señaló que celan a sus parejas, lo que provoca discusiones constantes que en la mayoría de los casos terminan en actos de violencia.

Aunque sólo cinco de cada 10 mujeres entrevistadas admitió violencia en su actual noviazgo, la cifra se disparó a 9 de cada 10 casos si se tomaban en cuenta otros noviazgos anteriores.

De acuerdo con Lorena Estrada González, subdirectora del Instituto de la Juventud del DF, y Angello Baños Terrazas, coordinador del área Equidad en la Infancia y la Juventud del Inmujeres DF, el noviazgo es terreno fértil para la violencia doméstica, debido a que en esta etapa las y los jóvenes inician su experiencia en las relaciones de pareja aceptadas socialmente.

Por ello, explican los especialistas, “nos acercamos a escuchar las vivencias de las y los jóvenes y sus noviazgos. Los testimonios nos indicaron que la violencia en el noviazgo apareció ante la mirada juvenil como algo natural o normal, lo que nos permitió atisbar el enorme reto de incidir en su urgente y necesaria prevención”.

Referente a los resultados de su investigación, Estrada González y Baños Terrazas apuntan que las y los jóvenes no reconocían de forma clara un noviazgo violento, con consecuencias tales como violaciones recurrentes, infecciones de transmisión sexual, displacer, baja autoestima, deserción y escaso rendimiento escolar, trastornos alimenticios, agresiones físicas, inestabilidad emocional, embarazos precoces, utilización de sustancias adictivas y suicidios.

Asimismo, se identificó que la violencia en el noviazgo, a diferencia de la violencia doméstica, tiene como característica la sutileza, expresada de distintas formas tales como: pequeños empujones, pellizcos, ligeras prohibiciones, descalificaciones veladas y manipulaciones.

2004/MR

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