Peligra agricultura de pueblos pobres por transgénicos

    Rechazan su uso organizaciones de mujeres
Peligra agricultura de pueblos pobres por transgénicos
Por: Román González
cimac | México, DF.- 18/02/2004

El uso de semillas transgénicas como imposición de empresas multinacionales pone en riesgo los conocimientos sobre el cuidado de la tierra trasmitidos de generación en generación por indígenas, campesinas y jornaleras, indican diversos análisis de organizaciones de mujeres mexicanas.

Redes de mujeres mexicanas afirmaron que no permitirán que Estados Unidos subordine a la OMC el Protocolo de Cartagena, que permite a naciones ejercer el derecho de consumir o no los productos genéticamente modificados.

Asimismo, acordaron que organizaciones de mujeres rurales, particularmente del sureste mexicano, rechazarán las semillas transgénicas, aún si se les regalaran.

En la V Reunión Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que se realizó en septiembre pasado, denunciaron que los países desarrollados están exterminando la agricultura de los pueblos pobres, con la intención de vender a las naciones en vías de desarrollo sus semillas y productos agrícolas transgénicos.

En ese sentido, el gobierno mexicano, sin consultar a la sociedad, ha permitido la introducción de transgénicos en lugar de los cultivos naturales, hecho que sucedió primero en los estados de Puebla y Oaxaca, aseguraron las organizaciones femeninas.

Al respecto, Greenpeace México denunció en días pasados, que la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad y Organismos Genéticamente Modificados (Cibiogem) intenta minimizar el tema de la contaminación genética del maíz, argumentado que los transgénicos son parte de los acuerdos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Recordó Greenpeace que el 13 de febrero pasado, Cibiogem confirmó la contaminación transgénica del maíz mexicano.

Según Greenpeace, Cibiogem decidió dar a conocer la información después de 30 meses de que se hiciera pública la contaminación genética del maíz mexicano y luego de guardar durante 15 meses un estudio que confirmaba este hecho realizado por el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), institución del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

Actualmente, Greenpeace exige al gobierno mexicano el cumplimiento del Protocolo de Cartagena como única forma de salvaguadar el campo mexicano hoy en peligro.

04/RGL/GBG