Inicio Plan de UNICEF “escuela para todas las Niñas del Mundo”

Plan de UNICEF “escuela para todas las Niñas del Mundo”

Por la Redacción

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) presentó aquí un proyecto para esta Navidad, con el que intenta dar educación básica a las niñas de los países más pobres del mundo, bajo el lema “Clases para las chicas”.

Durante la presentación en Alemania, la patrocinadora del UNICEF, Eva Luise Köhler, llamó a los ciudadanos a realizar donaciones para que la organización pueda llevar a cabo su meta educacional dirigida a las niñas de Sudán, Afganistán, Bangladesh, Haití y Nepal.

“La escuela fortalece a las niñas”, declaró Eva Luise, esposa del presidente alemán Horst Köhler, al inicio de la acción de navidad del UNICEF 2004, mientras que la directora del organismo en Sudán, Joanna Van Gerpen precisó que “quien hace posible que una chica vaya a la escuela, invierte en el futuro de toda la sociedad”.

Van Gerpen dijo que “ahora los niños que no saben nada de la guerra y la pobreza, deben tener la oportunidad de ir a la escuela”, porque les da apoyo y orientación en medio del caos y les ofrece protección y ayuda para asimilar sus vivencias.

En el inicio de esta campaña en Berlín participaron también la embajadora infantil del UNICEF en Herne, Mareen Höper, y la directora de negocios del organismo en Alemania, Dietrich Garlichs.

En todo el mundo 65 millones de niñas en edad escolar carecen de una educación básica porque sus familias no tienen dinero para pagar los gastos que implica o porque deben ayudar en casa o ganar dinero desde muy pequeñas.

El UNICEF Patrocina escuelas “de emergencia” en pueblos en Sudán, casas escolares en Afganistán, cursos de formación para niñas en Nepal, escuelas en barrios de chabolas en Haití y centros de educación para menores trabajadoras en Bangladesh.

En Sudán la situación escolar se ve afectada por la guerra civil, y tan sólo en el sur sólo una de cada 100 niñas termina la escuela. En los campos de refugiados, el UNICEF fundó cientos de escuelas “de emergencia” donde se instruye a más de 90 mil niños, informó la agencia Notimex.

En esa escuelas muchas niñas aprenden por primer vez en su vida que son muy valiosas y reciben ayuda para sobreponerse a sus experiencias traumáticas.

En los lugares destruidos por la guerra, el UNICEF ayuda a construir escuelas sencillas, y para las chicas mayores que trabajan se construyen centros educativos para que puedan ir por la noche.

En Afganistán, el derrocado régimen talibán no permitió a las niñas acudir a la escuela, lo que significó más de un millón y medio en edad escolar que no tuvieron educación.

Durante la transición del gobierno en 2001, el UNICEF creó escuelas en casas hogares privados y parroquias, así como tiendas de campaña escolares y proporcionó a las niñas libros, cuadernos y lapiceros.

Ayudó a encontrar y a educar maestras aptas para dar clases en estas escuelas y planea para 2005 la reconstrucción de unas siete mil 500 escuelas.

En Nepal, la situación también es especialmente grave, ya que casi la mitad de las niñas en edad escolar no tienen ninguna oportunidad de acudir a las clases, porque deben ganar dinero o ayudar en casa.

Con el programa Bal Shiksha alrededor de 23 mil infantes, en su mayoría niñas, pueden acudir al menos dos horas al día a la escuela, donde aprenden a escribir, leer y contar y reciben información sobre su salud e higiene.

En Bangladesh casi siete millones de niños deben trabajar para contribuir a la supervivencia de sus familias, especialmente las niñas, que en este país se consideran de poco valor y apenas tienen oportunidad de recibir una educación.

El UNICEF patrocina en este país centros escolares para unos 200 mil niños entre ocho y 14 años. La situación escolar en Haití es la peor de toda Latinoamérica, ya que uno de cada cuatro niños no acude a la escuela. Especialmente discriminadas son las 170 mil niñas que realizan trabajos domésticos en casas ajenas.

El organismo de las Naciones Unidas provee de escuelas a regiones y barrios marginales de este país, donde chicas trabajadoras domésticas, huérfanos y otros niños discriminados pueden recibir cursos de forma regular, así como material escolar y comida caliente.

Según el Banco Mundial (BM), la educación de las niñas es una de las inversiones en desarrollo más productivas por sus amplias repercusiones para toda la sociedad.

Además, la educación es el mejor medio anticonceptivo, porque las mujeres que van a la escuela, se casan por lo regular más tarde, tienen menos hijos y pueden atenderlos mejor.

Y la educación es también la mejor vacuna contra el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), porque quien sabe leer y escribir tiene la oportunidad de recibir la información necesaria sobre cómo protegerse de esta enfermedad.

2004/LR

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