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Pobreza: condición creciente para mujeres latinoamericanas

Por Román González

Aunque en México y América Latina las mujeres con ingresos propios contribuyen de manera significativa a disminuir la pobreza de sus hogares, son las principales víctimas del desempleo y las más vulnerables a la discriminación salarial.

En general, el proceso de la superación de la pobreza en la región se encuentra estancado desde 1997, y afecta más a las mujeres que a los hombres, según lo revela la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

En México, la política social del presidente Vicente Fox ha sido fuertemente cuestionada por sectores amplios de la sociedad e incluso por funcionarios de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), al considerar como asistencial los programas que se impulsan para disminuir la pobreza entre la población femenina.

De ello, durante el Seminario Internacional sobre Género y Pobreza, organizado por el Instituto Nacional de Desarrollo Social (Indesol) y el Fondo para el Desarrollo de la Mujer (Unifem), se criticaron las metodologías, los alcances y la efectividad de los programas para abatir la pobreza.

En ese sentido, el subsecretario de Desarrollo Urbano de Sedesol, Rodolfo Tuirán, dijo que no son eficaces los sistemas de medición de la pobreza en nuestro país, pues “invisibilizan” las condiciones precarias en las que sobreviven millones de mujeres.

Los estudios más moderados al respecto indican que poco más de la mitad de la población (53 millones de habitantes) viven en condiciones de pobreza. De ese total, 60 por ciento son mujeres que padecen marginación extrema.

Según indicadores del Consejo Nacional de Población (Conapo), el número de hogares creció de 6.8 a 22.7 millones en las últimas tres décadas. En 2010, 33 millones de familias necesitarán de sus servicios, la quinta parte de éstas tendrá una jefa de familia.

Estudios del Banco Mundial (BM) revelan que de los 510 millones de habitantes en la región, 170 millones viven en la pobreza, de ellos 70 millones sobreviven en la extrema pobreza. El año pasado se estimó que cinco de cada 10 latinoamericanos son pobres.

Asimismo el documento Panorama Social de América Latina 2002-2003 de Cepal revela que el porcentaje de mujeres mayores de 15 años sin ingresos propios supera ampliamente el de los varones. Se estima que 45 por ciento de las habitantes de zonas urbanas no tienen ingresos propios, mientras que sólo 21 por ciento de los varones se encuentra en esta situación.

ACCESO A TRABAJO

Las mujeres enfrentan más dificultades para acceder a empleos y tener alternativas de generación de ingresos que sean capaces de satisfacer sus necesidades básicas.

A pesar de que las mujeres han ganado presencia en el campo laboral en los últimos años, su participación todavía es inferior a la masculina, sobre todo para aquellas provenientes de hogares pobres.

En nuestro país, la Encuesta Nacional de Empleo Urbano (ENEU), que realiza en Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI), dio a conocer que la tasa de desempleo general al mes de enero de 2004 se ubicó en 3.65 por ciento.

Sin embargo, el indicador por sexo muestra que la tasa de desempleo para los hombres pasó de 2.65 por ciento a 3.60 por ciento, mientras que para las mujeres el incrementó fue de 2.83 por ciento a 4.16 por ciento.

Las mexicanas representan la tercera parte de la fuerza laboral, lo cual significa que cerca de 11 millones de mujeres contribuyen a generar la riqueza en el país. Sin embargo, de acuerdo con diversos estudios, ellas son las que padecen de manera más severa la pobreza, lo que se traduce en menores ingresos y mayor desempleo.

De acuerdo con el estudio Desafíos y Oportunidades para la Equidad de Género en América Latina del BM (2003), la participación laboral de las mujeres sigue siendo inferior a la de la población masculina.

En es sentido, en México 43 por ciento de las mujeres participan en el mercado laboral, en Brasil 56 por ciento, en Chile 44 por ciento, en Colombia 56 por ciento y en Perú 55 por ciento; mientras que en estos países la participación de los hombres supera 77 por ciento.

Según Cepal, el trabajo doméstico no remunerado y de reproducción en América Latina (imprescindibles para la sobrevivencia de los hogares) se encuentran casi totalmente a cargo de las mujeres.

En ese contexto, en junio próximo se realizará en nuestro país la IX Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, que organiza Cepal y la Organización de las Naciones Unidas (ONU), donde se analizarán las políticas públicas dirigidas hacia la población femenina de la región.

Los principales propósitos de la conferencia son debatir sobre la integración de las mujeres en el desarrollo económico y social de América Latina y el Caribe, e identificar las necesidades regionales de la población femenina.

04/RGL/GBG

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