Premio Nobel de la Paz para defensora contra la tortura sexual Nadia Murad

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   Ayuda a sobrevivientes y busca justicia para víctimas de Isis
Premio Nobel de la Paz para defensora contra la tortura sexual Nadia Murad
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Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 05/10/2018

El Premio Nobel de la Paz 2018 dignifica la labor de dos personas que trabajan contra el uso de la tortura sexual en guerras y conflictos. Se trata de la Yazidi iraquí, Nadia Murad, y el ginecólogo congolés, Denis Mukwege.

Nadia Murad proviene de una familia de la minoría religiosa yazidi en Irak. En 2014, tropas del grupo yihadista Estado Islámico (Isis) invadieron su pueblo, la capturaron y la vendieron en esclavitud. Su madre y sus seis hermanos fueron asesinados.

Murad fue “vendida” varias veces, resistió meses de tortura sexual, hasta que un día logró escapar. A pesar de sufrir las consecuencias físicas y psicológicas de este trauma, decidió hablar en público sobre lo que vivió, y llamar la atención mundial sobre la situación de las mujeres yazidíes, muchas de ellas todavía desaparecidas, o sin atención médica en campos de refugiados de la región.

Desde entonces, viaja alrededor del mundo para luchar contra la tortura sexual como arma en las guerras. Publicó un libro que se llama “La última niña”, en referencia a que quisiera que ella sea “la última niña con una historia como yo”. Fue nombrada enviada especial de la ONU para los derechos de las personas víctimas de trata.

Murad concentra su trabajo en la ayuda para sobrevivientes, y la búsqueda de justicia para las víctimas del Isis. En entrevista con el Comité Nobel, se mostró contenta por el premio “por todas las mujeres yazidi y en Irak, porque especialmente para las mujeres del Medio Oriente, no es fácil hablar de tortura sexual, no fue fácil para mí, pero me escucharon.”

El ginecólogo Denis Mukwege es uno de los más reconocidos expertos al nivel mundial en reconstrucción física de víctimas de violación. Tiene una clínica en el este de la República Democrática de Kongo, región azotada por conflictos bélicos desde los años 90, y donde la violación de la población civil es un arma recurrente de soldados, paramilitares y guerrilleros.

Estuvo a punto de terminar su segunda cirugía del día cuando recibió la noticia de que había ganado el premio. “Afuera escuché que empezaron a gritar”, dijo en entrevista con el Comité Nobel, y agregó: “Puedo ver en las caras de muchas mujeres que son felices de ser reconocidas.”

En su clínica en la ciudad de Bukavu, ha tratado miles de mujeres, muchas de ellas sin costo. Pero no solamente trata los daños físicos de la violación, o violación en grupo. En su clínica, las mujeres también reciben ayuda psicológica para trabajar su trauma.

Muchas de ellas, luego de la violación, son estigmatizadas y no pueden volver a su pueblo, por lo que la clínica también preve un espacio donde se pueden quedar por un plazo más largo.

Denis Mukwege hace su campaña contra la violencia sexual y la estigmatización pública, por lo que ha recibido muchas amenazas. En 2012, tuvo que huir de su país natal junto a su familia, pero un año más tarde, volvió a Bukavo para seguir trabajando en su clínica.

El ginecólogo ya fue galardonado con varios premios, entre ellos el “Premio Nobel Alternativo”, el Premio de Derechos Humanos de la ONU, y otro del mismo nombre de la Unión Europea.

Organizaciones sociales celebraron la decisión del Comité Nobel de otorgar el premio a ambos. El secretario General de Amnistía Internacional, Kumi Naidoo, opinó que los dos eran “faros de esperanza” en un mundo donde la tortura sexual sigue siendo una herramienta frecuente en ataques de guerra.

Al mismo tiempo, consideró que su trabajo demuestra la necesidad de luchar contra la impunidad que viven los perpetradores de violencia sexual en la guerra, a pesar de una resolución que la ONU adoptó en 2008, obligando a los Estados a investigar estos crímenes.

Varias instituciones y personalidades de las Naciones Unidas, como la directora de ONUMujeres, Phumzile Mlambo, la Vice Secretaria General, Amina Mohammed, y el Alto Comisionado para las y los Refugiados, Filippo Gracci, les felicitaron.

La Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, escribió: “Es difícil imaginar a dos ganadores más dignos del Premio Nobel de la Paz que Nadia Murad y Dr. Denis Mukwege”, y expresó su gratitud: “Se necesitan más personas como ustedes defiendan los derechos de las mujeres, la justicia, los derechos de las minorías, y los derechos de todos.”

18/SG/LGL