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Rayo láser de baja intensidad auxiliar vs cáncer cervicouterino

Por Lourdes Godínez Leal

El tratamiento a través de rayo láser de baja intensidad que detecta las células cancerosas (terapia fotodinámica), podría contribuir a la reducción de muertes de mujeres por cáncer cervicouterino y ser aplicado incluso durante el embarazo, señalaron investigadoras del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

Judith Pérez Zapata y Eva Ramón Gallegos, investigadoras de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del IPN, informaron a Cimacnoticias de las investigaciones y experimentos que desde hace siete años realizan con este tratamiento, el cual no tiene efectos secundarios, es rápido y puede aplicarse en mujeres embarazadas porque el rayo láser es de baja intensidad.

Pérez Zapata dijo que actualmente están en el proceso de experimentación con ratones para posteriormente, y dependiendo de los resultados, se trabaje con un grupo de mujeres.

El experimento consiste en colocar células cancerosas a los ratones y esperar a que éstos desarrollen un tumor. Una vez desarrollado, el tumor es tratado con rayo láser (técnica de terapia fotodinámica).

La investigadora del departamento de citopatología ambiental explica: “se administra a las células un ácido que produce un fotosensibilizador el cual se transformará a través del rayo láser, el ácido provoca que la célula cancerosa se transforme y produzca otra sustancia llamada protoporfirina 9, esta transformación produce una fluorescencia cuando se le emite la luz del rayo y ahí se detectan las células cancerosas”.

“A través del rayo se logra destruir a la célula sin que la sustancia y el rayo afecten a las células sanas”, comentó.

A decir de ambas investigadoras hasta ahora los resultados obtenidos han sido benéficos, toda vez que se logró una reducción del tumor hasta de un 52 por ciento de su tamaño.

Eva Ramón Gallegos, aclaró que aún están en la etapa de experimentación, por lo que dijo, “habría que volver a repetirlo y dejar a los ratones más días para consolidar los resultados y ver si se disminuye el tumor y se recuperan los ratones”.

Explicó que en el caso de las mujeres con cáncer cervicouterino, el tratamiento se auxiliaría con la colposcopía. El colposcopio, dijo, localizaría la lesión y se administraría el ácido en dos modalidades: en crema o de manera oral.

Por ahora, continuó la investigadora, tienen que volver a realizar el experimento para saber si se puede erradicar más el tumor ya que hasta hoy la terapia no ha logrado erradicarlo en su totalidad. Podría combinarse con otras terapias, es decir, a través de la terapia fotodinámica, disminuir el tumor y erradicarlo con un método alterno.

La investigadora informó también que trabajan en una investigación para el Virus del Papiloma Humano (VPH), a fin de determinar si el mismo tratamiento se puede aplicar para estos casos, aunque refirió que ello es un proyecto que trabaja una alumna para su tesis de maestría.

Aunque entusiasmadas, las académicas politécnicas lamentaron que los recursos con los que cuentan para acelerar la investigación son escasos. Por ahora, dijeron, el proyecto ha subsistido con el financiamiento del IPN y del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), mientras que el rayo láser que utilizan es prestado.

El material que se necesita es costoso, tan sólo cada ratón tiene un costo aproximado de cincuenta dólares (550 pesos mexicanos); el láser cuesta unos 400 mil pesos y se necesitan entre otras cosas, reactivos y líneas celulares.

MUJERES INVESTIGADORAS

Judith Pérez Zapata, de 76 años de edad, es casada, tiene cuatro hijos y tres nietos. Ha dedicado 40 años de su vida a la investigación y la docencia, sin que su rol de madre y esposa haya interferido en su trabajo de investigación.

Para ella trazarse metas y repartir el tiempo entre su trabajo y su familia, la ha ayudado a llegar a donde está. El próximo 17 de junio recibirá un homenaje en el IPN por su trayectoria y contribución en la ciencia.

Su compañera, Eva Ramón Gallegos es una joven investigadora. A sus 33 años, tiene un doctorado y un matrimonio en puerta; sin embargo considera que esta nueva etapa en su vida no afectará su trabajo como investigadora pues hasta ahora dijo, ha sabido combinar ambas cosas.

2004/LG/GV

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