Inicio Recuento de un acuerdo ganado hace 35 años

Recuento de un acuerdo ganado hace 35 años

Por Rubí de María Gómez Campos*

Como un simbólico regalo a los Derechos Humanos de las mujeres (cuyo respeto está garantizado por acuerdos multilaterales de los que México ha formado parte fundamental), después de siete meses de que fue presentada la iniciativa que intentaba modificar la Constitución de Michoacán para incluir el “derecho a la vida desde la concepción”, el 10 de diciembre (Día Internacional de los Derechos Humanos) el Congreso local determinó que “no ha lugar” a la iniciativa que convertiría a este estado en uno más de los, hasta hoy 18, que desoyen los acuerdos internacionales sobre este tema.

La defensa mundial de la dignidad humana de las mujeres se originó en México hace 35 años. A partir de la modificación al artículo cuarto constitucional (que desde 1974 incluye expresamente el reconocimiento de igualdad de la mujer con el varón).

Desde entonces, se inició el proceso de inclusión de las mujeres en todos los aspectos de la vida social, incluido el respeto a sus decisiones en torno a su fecundidad. Al año siguiente (1975) México fue sede de la Primera Conferencia Mundial sobre la Mujer. En esta primera e histórica Conferencia sobre “Igualdad, Desarrollo y Paz”.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) identificó tres objetivos como base de su labor sobre este tema: “La igualdad plena de género y la eliminación de la discriminación por motivos de género”; “La integración y plena participación de la mujer en el desarrollo” y “una contribución cada vez mayor de la mujer al fortalecimiento de la paz mundial”.

Para lograr dichos objetivos se aprobó un plan de acción mundial en el que se presentaban directrices que debían seguir los gobiernos y la comunidad internacional en los diez años siguientes, y se estableció 1980 como fecha para el logro de metas que se centraban en garantizar el acceso equitativo de la mujer a los recursos como: educación, las oportunidades de empleo, la participación política, los servicios de salud, la vivienda, la nutrición y la planificación de la familia.

Además se proclamó el periodo entre 1976 y 1985 como Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer. En 1979 la ONU adoptó el primer tratado internacional sobe la mujer, denominado: la Convención para la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés).

Esa aprobación fue fruto de cinco años de trabajo de la Comisión Social y Jurídica de la Mujer; y en 1981 es ratificado por México, que reconoce expresamente los derechos humanos de las mujeres.

La CEDAW, establece 30 artículos que definen obligaciones que los Estados deben cumplir para garantizar la igualdad entre mujeres y hombres y la no discriminación contra las mujeres.

Convertido en uno de los instrumentos legales más importantes para el logro de la igualdad entre hombres y mujeres, además de promover la igualdad de derechos en todas las esferas sociales, el tratado establece el derecho de las mujeres al acceso sin discriminación al empleo, la educación y las actividades económicas.

Asimismo, amplía la interpretación del concepto de derechos humanos, al reconocer el papel desempeñado por la cultura y la tradición en la limitación de su ejercicio para la mujer; y de manera fundamental establece que la función procreadora de la mujer no debe ser causa de discriminación, así como el derecho de la mujer a decidir libre y responsablemente el número de hijos y el intervalo entre los nacimientos y a tener acceso a la información, educación y los medios que le permitan ejercer estos derechos.

Ya desde 1945 las Naciones Unidas, conscientes de la desigualdad prevalente –de los 51 Estados Miembros originales, sólo 30 permitían que las mujeres tuvieran los mismos derechos de voto que los hombres o les permitían ocupar cargos públicos – habían anunciado su compromiso de trabajar en pos de la igualdad entre el hombre y la mujer.

Sólo 30 años después, ante la persistencia y cada vez más agravada desigualdad, la Asamblea General de las Naciones Unidas declara a 1975 como Año Internacional de la Mujer y decide la realización de la primera Conferencia Mundial sobre la Mujer.

Las investigaciones realizadas a partir de ese año mostraron al mundo las condiciones de vida de las mujeres. Algunos de los datos que se recogieron fueron: que las mujeres realizan las dos terceras parte del trabajo total que se efectúa en el mundo, que perciben una décima parte del ingreso global y que poseen menos de la centésima parte de la propiedad mundial.

Hoy sabemos además que Michoacán ocupa el tercer lugar a nivel nacional en la práctica de abortos clandestinos; que en Michoacán se realizan alrededor de 3 mil abortos al año y que unos 700 casos culminan con la muerte de la mujer; lo que representa la sexta causa de muertes maternas a nivel nacional.

Una vez reconocido que las funciones productivas y reproductivas de la mujer estaban estrechamente vinculadas a las condiciones políticas, económicas, sociales, culturales, jurídicas, educacionales y religiosas que limitaban su adelanto– la finalidad de la primera Conferencia y de las subsecuentes (2ª: Copenhague, 1980; 3ª: Nairobi, 1985; 4ª: Beijing, 1995), fue formular recomendaciones sobre acciones y medidas que debían ser cumplimentadas por los gobiernos, las organizaciones y la comunidad internacional para lograr la plena igualdad y participación de la mujer en la vida social, política, económica y cultural.

No obstante hoy, a más de tres décadas de luchas y de acuerdos, siguen prevaleciendo las razones que fundaron la necesidad de realizar al menos cada cinco años reuniones de revisión de los avances en torno a la condición de desigualdad que viven las mujeres.

Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) actualmente el 63 por ciento de las mujeres en Michoacán han sufrido algún tipo de violencia por parte de su pareja y 24 por ciento de los hogares son dirigidos por una mujer (la cantidad de hogares con jefatura femenina se cuadruplicó: de 52 mil en 1970 a 223 mil en el 2005).

En 2006 las muertes intencionales de mujeres configuran 18.6 por ciento del total de muertes por lesiones (que comprenden: accidentes, homicidios y suicidios): de 106 muertes intencionales de mujeres, 80 fueron homicidios y 26 suicidios. Esto significa, según el INEGI, “que cada mes mueren 9 mujeres por violencia: 7 por homicidio y 2 por suicidio”.

Afortunadamente, entre los logros evidentes que trajo la realización de este tipo de acuerdos, el primer foro también desempeñó un papel decisivo en la apertura de las Naciones Unidas a las organizaciones no gubernamentales.

Esto ha permitido que las voces de las mujeres tengan desde entonces acceso al proceso de elaboración de políticas de la Organización y, en esta ocasión, en Michoacán también fueron escuchadas las múltiples voces de mujeres organizadas de la sociedad civil, que no cejaron en su empeño de poner por encima de las aspiraciones ilegítimas del clero los acuerdos firmados y ratificados por México en décadas anteriores.

Después del rechazo a la “ley anti-mujeres” en Michoacán, celebremos la vida que ofrecen a las mujeres los acuerdos internacionales iniciados en México hace 35 años. Las mujeres del siglo XXI aún esperan los avances que concreten los compromisos asumidos internacionalmente. Y Michoacán se muestra otra vez, como a lo largo de su historia, dispuesto a conseguirlos…

*Académica y ex directora del Instituto Michoacano de la Mujer (IMM).

09/RMG/LR/GTR

Este Web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Sin embargo, el usuario tiene la opción de impedir la generación de cookies y la eliminación de las mismas mediante la selección de la correspondiente opción en su Navegador. En caso de bloquear el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página Web no estén disponibles.Acepto Leer más

Skip to content