Inicio “Reparar daño a las víctimas para que retomen proyecto de vida”

“Reparar daño a las víctimas para que retomen proyecto de vida”

Por Anayeli García Martínez

El cumplimiento de las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) debe transformar patrones culturales y devolver la dignidad a las víctimas, asegura la abogada colombiana Luz Marina Monzón Cifuentes.

En entrevista con Cimacnoticias, la integrante de la Comisión Colombiana de Juristas, sostiene que en México, al igual que en el país sudamericano, las sentencias no deben ser un debilitamiento sino un referente para fortalecer las instituciones y garantizar la reparación del daño.

La experta explica que las recomendaciones de un órgano internacional son un llamado de atención para que el Estado proteja los Derechos Humanos (DH). En el caso de México, hay tres sentencias sobre DH de las mujeres: una por feminicidio en Ciudad Juárez y dos más por la violación sexual de las indígenas Inés Fernández y Valentina Rosendo.

–¿Por qué es importante que estas sentencias se cumplan?

–Si México decide no cumplir o afirma que lo hará, pero no cumple en los hechos, daría un mensaje de que es un Estado que está dispuesto a mantener circunstancias desfavorables a la vigencia de los Derechos Humanos.

“Estos no son casos aislados, representan situaciones mucho más grandes y ésa es una situación que los Estados deberían asumir. El Estado tiene la oportunidad de ver y revisar qué tantos casos están en la misma circunstancia.

“Públicamente queda la sensación de que hubieran cometido algo injusto contra el Estado: lo condenaron, gravísimo, pero en realidad esas sentencias son consecuencia de la liberalidad y autonomía de los Estados al momento de vincularse a un tratado”.

–¿Cuál es el impacto de un fallo internacional para las víctimas?

-Las sentencias son reparaciones y las reparaciones son de las victimas. Es a ellas a las que el Estado debe responder en el sentido de restablecerlas a través de las medidas que se han ordenado y de contribuir en su conjunto a devolverles la dignidad.

“Que el Estado dijera ‘oye, esto no debía de haber pasado’, y pareciera simple, pero puede ser todo para una víctima, que reconozca por fin que ella tenía razón. Para las víctimas significa la posibilidad de reestablecer su proyecto de vida”.

VIOLENCIA DE GÉNERO

En opinión de la experta en Derecho Penal y criminología, las sentencias que tienen un componente de género son aún más complicadas, y como ejemplo se refiere a los tres casos de feminicidio en Ciudad Juárez y a la violación sexual de las indígenas tlapanecas.

–¿Qué implica una sentencia sobre violaciones a DH de mujeres?

–Esas sentencias tienen más dificultad porque hay un tema más difícil de transformar y que requiere de una política muy fuerte, no solamente del Estado como autoridad, sino de la sociedad en su conjunto.

“La tarea es transformar patrones culturales y eso implica a la sociedad representada en el funcionario que asume y se aproxima a estos casos y que, de forma equivocada, en el desarrollo de su actividad clasifica a las personas como de primera y de segunda.

“Esas sentencias implican retos mayores. No de la dimensión de una ley, porque una ley no puede imponer algo que no se viva en la sociedad. El reto es generar las condiciones de diálogo, de reconocimiento, participación e inclusión plural y efectiva de las mujeres”.

–¿Hay algún caso sentenciado por la CoIDH que lograra abrir el camino para estas transformaciones?

–No conozco alguno y es muy difícil. Si con estas medidas que aparentemente son fáciles de cumplir hay dificultades porque saber cuál es el funcionario que le toca o cuál es la ley para hacer un trabajo de transformación, es complicado…

“Se requería una cultura política a diferentes niveles, por ejemplo, de trabajo comunitario para reflexionar sobre eso, de educación para que los niños puedan reconocerlo y de políticas públicas”.

–¿Qué pasa con las personas que fueron víctimas de conflictos armados o de las fuerzas armadas?

–Uno de los temas más difíciles para implementar reparaciones del daño en Colombia tiene que ver con la seguridad de las personas en la zona donde se encuentra el problema y donde hay conflictos armados.

“Las medidas de reparación pretenden superar las circunstancias que dieron pie a la violación, pero si las víctimas siguen en medio del conflicto armado con las mismas personas, la transformación no será posible.

“En el caso del Ejército podrás decir que se necesita sacar al Ejército y con eso se resuelve, pero el tema no es de la institución o persona, es de la filosofía de la institución.

“Se tendría que ir al fondo, a la estructura, y ver bajo qué lógica está funcionando el Ejército, cuál es la filosofía de los operativos militares, y cuáles son las estructuras que sostiene el funcionamiento militar. No se trata de quitarlos de ahí”.

–¿Es posible cambiar la actitud de los Estados sobre las resoluciones de la CoIDH?

–Si los Estados asumieran que las sentencias son posibilidades de implementar las reparaciones y que transformaran las condiciones que llevaron a las violaciones (a DH), yo creo que eso sería posible.

La abogada advierte que los obstáculos para reparar el daño causado a las mujeres víctimas de violaciones a DH parecieran ser simples, pero en realidad el tema es muy complejo.

Sin embargo, la experta concluye: “Los abogados somos artistas interpretando la norma, pero el tema no es la norma, es la voluntad y reconocer responsabilidades”.

11/AGM/RMB

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