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Seguimos con los símbolos

Por Juana Eugenia Olvera*

El infinito es un número ocho, pero acostado. Este símbolo es muy popular dentro del Feng Shui, ya que su empleo en determinado cuadrante de una casa, sirve para potencializar la llegada de los recursos económicos. No es necesario tenerlo presente, basta con que se recorra la casa trazándolo en el aire, para sentir sus efectos positivos.

Dentro de los símbolos ancestrales que forman parte de muchas culturas, se encuentra la swástica que fue empleada por los nazis antes y durante la Segunda Guerra Mundial, y que ahora, cuando lo vemos, nos remite a escenas del Holocausto.

Sin embargo no duden que para muchos seres sigue siendo un buen símbolo, si bien en el transcurso de sus vidas podrán ir conociendo o reconociendo algunos mandalas que les parecen hermosos, agradables o inclusive les generan cierto estado de paz y armonía.

No lo duden, pueden emplearlos, ya que la simple atracción hacia él, por parte de su inconsciente, es un indicio de que dicho símbolo tiene un significado especial. En ocasiones querrá encontrarle el significado a esa figura o forma, lo cual no es necesario, porque quizás no lo tenga, lo más importante es lo que te hace sentir o experimentar.

Cuando recién empecé a estudiar astrología, mi maestra me indicaba que existen muchas formas exteriores que te permiten conocer lo interno de algo o alguien, y esto se refería precisamente a la nomenclatura de una casa.

Ahora se ha vuelto de pronto muy popular que te hagan el estudio de los números que gobiernan tu vida, dado que desde Pitágoras se ha hablado del espíritu del número.

En relación con la casa son indicativos de la energía que se mueve dentro del hogar. He podido comparar dentro de los diferentes cambios de casa, que he experimentado a lo largo de mi vida, cómo cada número me hizo vivir experiencias diferentes en función de su energía. Vamos a ver cómo fluye esa energía.

El número uno nos habla de independencia, nuevos comienzos, individualidad y liderazgo. Es bueno para aquellas personas que les gusta vivir aventuras creativas. Aquí se aprende la experiencia directa y no en los libros. No siempre será una casa ordenada, ya que sus habitantes como viven en procesos creativos, los detalles no les interesan.

Lo negativo de vivir en una casa así es que en ocasiones se vivirá la soledad o el aislamiento, aunque haya otras personas alrededor.

El número dos podrá hacer sentir que hay equilibrio, es como vivir en el Yin y el Yang. Sin embargo al ser un número pasivo es indispensable la presencia del otro. Es decir, se anteponen los intereses propios en función de la pareja o de los demás.

En la casa indica un hogar ideal para recién casados. Se dice que es como el encender dos velas con un cerillo, lo que podría entenderse que comparten la misma luz aunque las velas sean diferentes. El inconveniente de esta casa es que podría intensificar la sensibilidad de alguno de sus componentes.

El número tres nos habla de la trinidad: mente, cuerpo y espíritu; expansión, comunicación, diversión. Autoexpresión, darse a los demás, franqueza y optimismo. En la casa aumenta la positividad hacia la vida. Generalmente son casas que muestran cierta expansión, crecimiento, poderío. Son casas que reciben muchos invitados, porque siempre hay fiestas y se la pasa súper.

En una casa de esta vibración podrán convivir personas de diferente nacionalidad, ideas, principios. Es sentir la energía del triángulo y de la pirámide. Sus inconvenientes es que si no estás preparado para los cambios o la evolución, puedes perder el sentido porque dispersas las energías. Los gastos aumentan lo que puede llevar a cierto desequilibrio económico.

El número cuatro simboliza la Tierra, lo establecido, seguro. Son los cuatro puntos cardinales sagrados, los cuatro elementos. El cubo. La autodisciplina por medio del trabajo. Las estructuras. Para una casa, el cuatro promete una energía estable y segura. Viene a representar (el 4), las cuatro paredes que te brindan seguridad. Son los cimientos sólidos y la protección.

Es factible apoyarse en los cuatro elementos: el espíritu del aire, del agua, del fuego y de la tierra. También pueden invocarse a los vientos provenientes de los cuatro puntos cardinales, para que intensifiquen la vibración de su casa.

El inconveniente de una casa 4 es que siempre sentirás que estás trabajando, trabajando y trabajando, por lo que es muy conveniente tomarse un día de cualquier semana y hacer todas las tonterías e irresponsabilidades que se te ocurran. Recuerda que no todo es responsabilidad, también se vale disfrutar el no hacer nada.

*Narradora oral, astróloga y terapeuta.

12/JEO/RMB

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