Inicio Seguro Médico de Calderón, estrategia privatizadora

Seguro Médico de Calderón, estrategia privatizadora

Por Hypatia Velasco Ramírez

El Seguro Médico para una Nueva Generación, presentado por Felipe Calderón el pasado 8 de enero, es una estrategia que tiende a la privatización de la salud, pues la concibe como una mercancía y no como un derecho humano, considera Pilar Muriedas, directora de Salud Integral para la Mujer A. C.

En entrevista telefónica con Cimacnoticias, Muriedas señaló que este seguro es una perspectiva muy medicalizada, pues aún no aumentan la capacidad de servicio médico en las entidades que carecen de éste y pretenden pagar estos servicios a los hospitales privados.

Ante una situación de emergencia, una medida así sería bienvenida, “pero estamos hablando de condiciones de salud y de vida de millones de personas que viven en las áreas rurales”, para quienes llegar a un hospital es difícil por la distancia y por la carencia de dinero.

Ante esto “qué tanta capacidad resolutiva tienen un pueblo donde no hay un centro de salud y posiblemente tampoco un médico”, señala Muriedas.

Este es un programa, consideró la directora de SIPAM, que busca “medio legitimar al gobierno nuevo”. Pero no tendría que limitarse nada más a las y los niños, debería ampliar sus servicios a las mujeres embarazadas.

Este Seguro, dijo, “suena bonito” pero no tiene mucha aplicación a la realidad.

IRREAL

El Seguro, según Calderón, cubriría a los aproximadamente 743 mil niñas y niños que nacerían este año, pero esto no es posible, es irreal, ya que si no se amplían los servicios de salud preventivos y no se garantizan una buena nutrición a la mujer para que pueda tener hijas e hijos sanos, la mortalidad infantil seguirá en aumento.

“Mueren en el país muchos niños menores de cinco años debido a las condiciones de vida que van más allá de los servicios médicos” dijo.

En suma, dijo Muriedas, se trata de un “un negocio redondo porque favorecerán a la iniciativa privada, a los hospitales privados, que recibirán su pago, y no se invertirá presupuesto público. Y después es la gente quien lo tiene que pagar”.

Cuestionada sobre las declaraciones del Sindicato de Trabajadores del Seguro Social acerca de que no existe la infraestructura ni los recursos financieros necesarios para atender a los pacientes de este programa, Muriedas señaló que el panorama es de fracaso a corto plazo porque “efectivamente no están las condiciones necesarias”.

“El problema de mortalidad infantil es muy grave, y con la infraestructura existente no se va a resolver. Y si están diciendo que el servicio se sostendrá con la infraestructura privada en las áreas rurales, pues quiere decir que Calderón no ha viajado y no tiene ni idea de lo que son los servicios médicos privados en las zonas rurales empobrecidas”.

Por eso, los principales retos de este programa serían ampliar la capacidad de infraestructura, mejorar las condiciones laborales de sus médicos e incorporar una perspectiva sociocultural de lo que significan los procesos de salud y enfermedad para las personas.

“La salud no es una mercancía, ellos siguen con la idea de que se puede comprar y/o vender”, además no tienen la concepción de lo que es el derecho a la salud, dice la entrevistada.

Tenemos un sistema de salud muy “desgastado” debido a la escasa inversión que recibe, bajo la creencia de que la salud es un gasto y no un derecho humano de acceso universal, concluye la directora de SIPAM.

07/HVR/GG

Este Web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Sin embargo, el usuario tiene la opción de impedir la generación de cookies y la eliminación de las mismas mediante la selección de la correspondiente opción en su Navegador. En caso de bloquear el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página Web no estén disponibles. Acepto Leer más