Inicio “Situación de emergencia”, reducción presupuestal a la atención de mujeres

“Situación de emergencia”, reducción presupuestal a la atención de mujeres

Por Guadalupe Cruz Jaimes

De aprobarse en la Cámara de Diputados el presupuesto 2010, se reducirá en 52.1 por ciento de los recursos destinados al Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva (CNEGySR), dedicado a monitorear y subsidiar programas dirigidos al combate de cáncer de mama y cáncer cérvico-uterino, y a la atención de refugios de mujeres que sufren violencia extrema, entre otros asuntos.

A decir de Daniela Díaz Echeverría, investigadora de Fundar: Centro de Investigación y Análisis, organización dedicada al estudio del ejercicio y distribución del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF), el CNEGySR pasaría de contar con más de 870 millones de pesos a obtener 454 millones 261 mil 422 pesos, los cuales son insuficientes para atender las necesidades de las mujeres, pues con ese monto apenas podría solventarse la parte administrativa de la gestión de ese organismo.

Por esta razón, la propuesta del gobierno federal, encabezado por Felipe Calderón Hinojosa representaría, para el presupuesto del CNEGySR, un decrecimiento de 47.8 por ciento con respecto a los últimos tres años. Al mismo tiempo, la reducción traería consigo un aumento en el índice de mortalidad materna, abortos clandestinos y mujeres sin acceso a métodos anticonceptivos, pues tendrá impacto sobre todos los programas de salud reproductiva y sexual, aseveró Díaz Echeverría ayer durante el foro “Transparencia, rendición de cuentas y equidad de género”.

En este foro, convocado por la Secretaría de la Función Pública (SFP) y la organización civil Desarrollo Psicológico, Educativo y Social, Crecer, la investigadora sostuvo que “estamos en una situación de emergencia que deberá ser un tema prioritario en la Cámara Baja”.

El “reajuste” de 52.1 por ciento del presupuesto del CNEGySR con respecto a 2009 afectará principalmente a las mujeres más pobres, pues, son ellas quienes en mayor medida acuden a los servicios públicos de salud.

Las áreas de salud reproductiva y sexual son las que se verán más afectadas, ya que las mujeres de escasos recursos buscan, primeramente, satisfacer la necesidad de alimentar a sus familias antes que atender su salud en general, lo que las obliga a relegar aún más los asuntos relacionados con ese ámbito.

Ahí radica la importancia del CNEGySR, que además de realizar seguimiento y monitoreo de diversos aspectos relacionados con la salud reproductiva femenina, ofrece insumos a las entidades federativas para la ejecución de programas de planificación familiar y destina recursos para refugios de mujeres que sufren violencia extrema.

Además, adquiere –a través del Fondo de Población de Naciones Unidas– mastógrafos para la detección oportuna de cáncer de mama y realiza estrategias para prevenir detectar y prevenir las infecciones por virus de papiloma humano (VPH) a fin de reducir el cáncer cérvico-uterino en el país.

Así, de acuerdo con Daniela Díaz, quien también es integrante de la Coalición por la Salud de las Mujeres, los recortes al presupuesto de este centro afectarán de manera “alarmante” a refugios para mujeres, programas de equidad de género y estrategias para la reducción de los cánceres de mama y cérvix.

MUERTE MATERNA

Este panorama “pinta todavía peor”, ya que en el presupuesto 2010 se indica que, que debido al reajuste presupuestal, el próximo año no se cumplirá la meta del Seguro Popular de atender a diez millones de personas en el país; actualmente brinda asistencia médica a entre 9.4 y 9.6 millones de personas. Los programas de atención a la atención a las mujeres que se verán afectados son Embarazo Saludable y el Seguro Médico para una Nueva Generación, que se otorga a las y los recién nacidos.

Por esta razón, millones de mujeres, por su condición de pobreza, dejarán de acudir a los servicios de salud ante la incapacidad gubernamental de atenderlas y “difícilmente” ellas buscarán este servicio en alguna clínica particular, lo que se traducirá en mayores índices de mortalidad materna, refirió.

Frente a esta situación, Díaz Echeverría mencionó que en la Cámara de Diputados, las y los legisladores deben respetar al menos la asignación de 2009 al presupuesto para el CNEGySR, que al menos en lo tocante a la salud debe considerarse irreductible por ser un gasto social.

Asimismo, dijo, que en la Cámara Baja, además de poder aumentar el presupuesto o mantenerlo como estaba, las y los diputados tienen la facultad de reasignar los recursos asignados a cuestiones menos urgentes a gastos prioritarios, como el destinado a la salud sexual y reproductiva de las mujeres.

09/GCJ/YT/LGL

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