Inicio SP no evita que familias gasten para atender partos y embarazos

SP no evita que familias gasten para atender partos y embarazos

Por Guadalupe Cruz Jaimes

El Seguro Popular (SP) no logró abatir el gasto que realizan las familias mexicanas en salud, por lo que contrario al dicho de Felipe Calderón, en este sexenio no se consiguió la cobertura universal, ya que la atención todavía es financiada por los hogares.

Muestra de ello es que a pesar de contar con el SP, las familias destinan 27.1 por ciento del gasto de bolsillo en el pago de consulta externas, 30.1 por ciento en medicamentos recetados, y 16.8 en hospitalización, informó Marisol Luna, investigadora de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).

En conferencia, ejemplificó que los hogares con SP gastan en consultas externas cuando en los hospitales o centros de salud públicos reciben atención inadecuada y se ven obligados a acudir a servicios privados que pueden pagar, como los ubicados en farmacias de productos “similares o genéricos”.

De igual modo, las familias hacen un desembolso en medicamentos cuando en las unidades médicas del SP no tienen lo que el personal de salud les recetó. Por lo tanto, dijo Luna, el sistema en salud es financiado principalmente por los hogares y no por el Estado.

Esta realidad desmiente el dicho de Felipe Calderón de que durante este sexenio se alcanzó la cobertura universal en salud, ya que para que esto ocurra las erogaciones en salud deben ser costeadas por el Estado y no por las familias, como aún ocurre en México.

La especialista señaló que los hogares más afectados son los pertenecientes al primer quintil (los de menores ingresos), quienes en 2010 invirtieron 27.9 por ciento del gasto de bolsillo en salud en el pago de consulta externa y 35.2 en medicamentos recetados.

Mientras que de 2004 a 2010, el gasto trimestral promedio de las familias de ese quintil en consulta externa disminuyó apenas 9.68 pesos, al pasar de 163.58 a 153.90 pesos, en tanto el desembolso en medicinas recetadas se redujo únicamente 3.36 pesos, pues pasó de 190.92 a 194.28.

En ese periodo, el gasto en salud de los hogares en servicios de salud y medicamentos durante el embarazo apenas disminuyó 11.79 pesos, al pasar de 50.32 a 38.45 pesos de 2004 a 2010.

Por último puso de ejemplo que la “mínima reducción” del gasto de bolsillo en servicios médicos durante el parto pasó de 108 a 72.26 pesos, apenas disminuyó 35.74 pesos en promedio por trimestre.

Al respecto, la investigadora de Flacso indicó que el gasto en salud contribuye al empobrecimiento de la población. Y citó el último informe sobre pobreza multidimensional del Consejo Nacional de Evaluación de la Política en Desarrollo Social (Coneval), el cual refiere que la mayor contribución a la intensidad de la miseria se debe a las carencias asociadas a la seguridad social con 32.7 por ciento y a los servicios de salud con 20 por ciento.

Hay que recordar que la meta de la administración federal era reducir el gasto de bolsillo para salud de 51 por ciento en 2006 a 43 por ciento en 2012, pero sólo logró disminuir a 47 por ciento, según estudios realizados por Fundar Centro de Análisis e Investigación con base en información oficial.

Países de ingreso medio, como México, deberían tener un gasto de bolsillo de 40 por ciento, de acuerdo con Fundar.

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