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Temen feministas latinoamericanas retroceso en Metas del Milenio

Por Soledad Jarquin

Feministas latinoamericanas expresaron hoy al Fondo de las Naciones Unidas para el Desarrollo de la Mujer (UNIFEM) las demandas más importantes de las mujeres de la región, como el feminicidio, la pobreza de las zonas rurales e indígenas, la violación a los derechos humanos de las mujeres por ser mujeres o por su preferencia sexual.

Durante una reunión de trabajo el Comité Latinoamericano de Seguimiento a Pekín + 10 planteó en el seno del (UNIFEM) su preocupación porque se reduzcan los avances logrados hasta el momento.

Ante la directora general para América Latina de UNIFEM, Marijke Velzeboer y las titulares del organismo en México, Centroamérica y el Caribe español, Teresa Rodríguez, y Ana Falu, de Brasil y el Cono Sur, expusieron los retos, preocupaciones y expectativas en Pekín + 10, donde el consenso es ratificar lo ganado y avanzar, sostuvo Ximena Machicao, integrante del Comité Latinoamericano.

De la Articulación Feminista Merco Sur, Gina Vargas, propuso fortalecer las agendas de las feministas y de la UNIFEM para incluir los obstáculos no nombrados como el militarismo, el neoliberalismo y la globalización y los fundamentalismos, que también ponen en riesgo la Plataforma de Acción de Pekín + 10.

Indicó que una alianza entre UNIFEM y Latinoamérica sería un mecanismo importante de acción para la reforma de la ONU, donde será absolutamente necesaria una agenda radical y transgresora “sin vaticanismos ni unilateranismos”.

En ese mismo sentido, la directora de Servicios Integrales para la Mujer, Ana Maria Pizarro Jiménez, señaló que hay una gran preocupación por los 8 objetivos y 16 metas, que dejan fuera grandes objetivos de Pekín y El Cairo, pero en especial porque los indicadores de evaluación facilitarían la “comprobación” de los gobiernos a su cumplimiento, aunque no sea así y menos aún en el caso de las mujeres.

A su vez, por el Foro Nacional de Políticas de Población-México, Maria Eugenia Romero, dijo que otra de las preocupaciones de las mujeres son las Reformas de la ONU y solicito a la UNIFEM una colaboración estrecha con los organismos no gubernamentales para buscar estrategias que beneficien a las mujeres.

El feminicidio fue expuesto por Graciela Ramos de la Red de Género y Economía, quien demandó la intervención de este organismo para terminar con la impunidad que existe en la aplicación de la justicia a las mujeres asesinadas en Juárez, como en otras partes de México y Latinoamérica.

La Red de Jóvenes por los Derechos Sexuales y Reproductivos (Elige) en voz de Elizabeth Placido, planteó que mientras hay una serie de problemas por resolver como el acoso sexual y la educación de las jóvenes embarazadas, existen iniciativas que podrían afectar los derechos de las y los jóvenes, como la pretensión de “reglamentar” que tengan relaciones sexuales hasta después de los 18 años.

Las feministas destacaron la necesidad de “ampliar la agenda de género”, como la inclusión de la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Xenofobia y otras formas de discriminación que afectan a las mujeres negras e indígenas, así como a las lesbianas, transexuales y transgéneros.

Yolanda Terán Maigua, del Consejo Nacional de Mujeres Indígenas del Ecuador, demandó de UNIFEM el compromiso de difundir entre la población indígena los acuerdos internacionales y sus verdaderos significados, para que “las mujeres no tengan que preguntar si la CEDAW es una señora o una señorita”.

Tenemos, dijo Terán que trabajar sin miedo con las comunidades indígenas, es un camino mas largo pero necesario y en las lenguas de cada uno para que realmente las mujeres indígenas y sus pueblos puedan demandar sus derechos.

En ese sentido, Joana Berkin, de la Asociación de Lucha por la Identidad de Trasvestis y Transexuales refirió la opresión de que son objeto y que se refleja en la tasa de mortalidad que no supera los 30 años de vida, “no somos sujetas de derechos y el estado nos obliga a ejercer la prostitución, como una forma de vida”.

Solicitó no utilizar el término de trabajadoras sexuales, porque eso le da reconocimiento al estado de que “estamos empleadas” y en realidad lo que es necesario mirar es que somos pobres ante la falta de oportunidades.

Por ultimo, la directora para América Latina de UNIFEM dijo que han pasado 30 anos de defensa de los derechos de las mujeres y es tiempo de aterrizar las soluciones.

Marijke Velzeboer, recomendó a las organizaciones formular indicadores que reflejen la situación real de las Metas del Milenio, además de incluirse en la formulación de las reformas a la ONU en las comisiones de cada gobierno.

2005/SJ/LR

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