Inicio » Tiene República Dominicana leyes que protegen la paternidad

Tiene República Dominicana leyes que protegen la paternidad

Por Mirta Rodríguez Calderón

Tibiamente, y sin que el debate sea lo suficientemente amplio como para sentar precedentes en la materia, juristas y personas de otras disciplinas realizaron un intercambio, más bien a nivel discursivo y de algunos medios de prensa, en República Dominicana, acerca de cómo determinar la paternidad cuando hay dudas sobre la identidad del progenitor, informó la agencia de noticias SEMlac.

El origen de la discusión tiene su origen en demandas iniciados por mujeres ante la negativa de los padres a reconocer a sus hijas e hijos. Por eso el asunto se trasladó de los tribunales ordinarios a la Suprema Corte de Justicia, que ha sido enfática en su interpretación del Código Civil de la nación: “todo hijo nacido dentro del matrimonio se asume de la pareja”.

A partir de entonces se dieron nuevas consideraciones y salieron a relucir las pruebas de ADN que ?aunque no de manera generalizada, ni de fácil acceso- se realizan en el país. Prestigiosos abogados opinaron que, efectivamente, éstas pueden derogar la aplicación del artículo 312 del Código, que da por sentada la paternidad si es un nacido dentro del matrimonio.

La cuestión no termina ahí, puesto que queda en pie el asunto de cómo actuar si se trata de una hija o hijo presumiblemente resultante de adulterio. Es en esos casos que el criterio de derechos humanos tendría que prevalecer.

Los abogados Ramón Tapia López y Zacarías Payano fueron los más beligerantes en la discusión. Ambos ratificaron la certeza de las decisiones de la Suprema Corte de Justicia acerca de que la prohibición de reconocimiento de los hijos (¿e hijas?) producto de un adulterio constituye una discriminación y una contravención de instrumentos internacionales de los que este país es signatario.

El Artículo 8 de la Constitución consagra los derechos de todas y todos los dominicanos. Y este precepto ha salido a relucir al calor de los intercambios sobre el reconocimiento o la negación de la paternidad.

El profesor Tapia declaró al colega Federico Méndez que la posición que ha asumido la Suprema Corte de Justicia deja claro que “no se le puede cercenar el derecho a un hijo a que sea reconocida su paternidad biológica, voluntariamente o por vía judicial, sin importar la condición de su concepción”.

El jurista fue más explícito aún: “un hijo producto de incesto o proveniente de la infidelidad matrimonial o nacido bajo cualquier otra circunstancia tiene el derecho a invocar el reconocimiento de paternidad, si ésta no se hace de manera voluntaria”.

CUANDO LA MADRE NO SABE

Una situación absolutamente distinta, en ese contexto, es la que afrontan las trabajadoras sexuales cuando se embarazan como resultado de la imprevisión, la violación o fallas del condón.

“Ocurre que a veces no sabe ella misma de quién es su embarazo”, ratificó a SEMlac la profesora Xiomara Peralta, asesora del Movimiento de Mujeres Unidas, una organización que agrupa a las trabajadoras del sexo.

Eso les crea no sólo problemas muy serios a ellas, sino también para determinar la identidad de esa criatura. Las parejas sexuales de esas compañeras, de por sí, están en la posición de negar esa paternidad. Y las únicas soluciones son, o la prueba de ADN o la aceptación del padre por un esfuerzo de persuasión, subrayó la experta.

Además agregó que, en ocasiones, el hombre no asume una actitud de desentendimiento, sino que accede a lo que dice la mujer. Y también, a veces, el hombre no acepta de inmediato. “He visto casos en que, cuando la criatura va creciendo, el progenitor encuentra rasgos familiares y es, entonces, más proclive a reconocer al hijo o la hija”.

LA PROBLEMÁTICA HAITIANA

En este país caribeño de alrededor de nueve millones de habitantes viven cerca de un millón de haitianos y haitianas, más de la mitad de los cuales están asentados desde hace muchos años en casi toda la geografía dominicana.

Sus hijas e hijos viven toda una odisea para matricularse en la escuela, pues carecen de inscripción de nacimiento. Y no la tienen porque, para declararlos como nacidos, sus padres tendrían que tener cédula u otro documento de identificación. La mayoría carece de esa certificación o bien son inmigrantes ilegales, radicados en bateyes (asentamientos) y en las periferias de ciudades, sobre todo fronterizas.

El problema erosiona fuertemente la sensibilidad de quienes se sienten ignorados como seres humanos y, obviamente, de las mujeres y el hombre implicados.

Ante estos hechos el Servicio de Jesuitas para Refugiados y Migrantes, encabezado por un sacerdote, desarrolla desde hace tiempo una campaña por el “derecho a un nombre y una nacionalidad”, sin embargo el esfuerzo ha tenido poco éxito y tan sólo ha conseguido que los nacionales haitianos consigan identificaciones con su consulado.

SEMLac destaca que el problema de las y los haitianos subsistirá todavía mucho tiempo, porque la propia Constitución dominicana especifica que no son nacionales las y los hijos de “extranjeros en tránsito” nacidos en el territorio nacional. El tema se ha contrastado con que las y los hijos de personas dominicanas nacidos en Estados Unidos sí son reconocidos como estadounidenses.

En este sentido, cabe destacar que en República Dominicana existe un fuerte nacionalismo antihaitiano, cuyas raíces datan de dos siglos atrás, cuando el Haití de Toussaint Loverture hacía su revolución y sus dirigentes tuvieron miedo de que la abolición de la esclavitud y la libertad alcanzada les fuera socavada por los franceses y españoles complotados aquí.

Para evitarlo, invadieron Quisqueya y cometieron no pocos excesos. Luego, el tirano Rafael Trujillo asesinaría a 37 mil haitianos y haitianas en 1937.

Tales antecedentes y el bastante extendido rechazo a la gente procedente de ese país, el del Mackandal de Alejo Carpentier, hace tenaz hoy día la lucha por la sobrevivencia de los venidos de la otra parte de la isla compartida.

Es así que al problema de la identidad y del reconocimiento en los casos de niñas y niños haitianos se añade otra dificultad, cuando hay que esclarecer paternidades.

07/MRC/GG

Este Web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Sin embargo, el usuario tiene la opción de impedir la generación de cookies y la eliminación de las mismas mediante la selección de la correspondiente opción en su Navegador. En caso de bloquear el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página Web no estén disponibles. Acepto Leer más

A %d blogueros les gusta esto: