Inicio Tres mujeres se postulan para dirigir la Universidad de Sonora

Tres mujeres se postulan para dirigir la Universidad de Sonora

Necesitamos un rectorado con un perfil incluyente, que signifique un modelo de universidad deseada donde la calidad de la docencia, la investigación y la vinculación estén siempre presentes, “y en recuperación principalmente de la ilusión de los protagonistas del proceso enseñanza aprendizaje de esta institución, que son las y los profesores y el alumnado”, opina la aspirante a rectora Blanca Aurelia Valenzuela.

En un proceso de nombramiento de rector o rectora, es la primera vez que se inscriben tres mujeres como aspirantes a dirigir la Universidad de Sonora, a pesar de que cuenta con 66 años de existencia.

En las casi siete décadas, ninguna mujer ha ocupado la rectoría ni alguna vice rectoría en dicha Universidad. En el proceso actual de selección de rector, de quince personas inscritas y las tres académicas que decidieron competir por el puesto son reconocidas por su trayectoria y su alto nivel profesional.

Blanca Aurelia Valenzuela es una de ellas y habla sobre qué le falta a la Universidad de Sonora en este momento. En entrevista con Cimacnoticias, dice que en la institución ha habido avances significativos y ha tenido una gran oportunidad en la medida que ha recibido recursos del Gobierno federal y del Gobierno estatal para avanzar en la acreditación y la certificación de sus programas de calidad, pero considera que falta la parte humana.

Esa sensibilidad que debemos tener para fortalecer precisamente la comunicación y confluir en este espacio donde sin duda la universidad por su propia naturaleza es la diversidad de ideas, y la diversidad intelectual que se tiene, comenta.

Al hablar del perfil que debería tener del titular de la próxima rectoría, Valenzuela explica que tiene que ser una persona con una alta sensibilidad social, con un firme conocimiento sobre lo que son los modelos de calidad, sobre un enfoque importante de una universidad más abierta hacia la sociedad.

Sobre la posibilidad de que el nombramiento recaiga en un candidato externo, opina que lo importante de esto es el entusiasmo que le pueda impregnar cualquier candidato a este proceso. El hecho de que sea un candidato externo o interno, piensa que primeramente debe partir de la premisa de que debe ser un universitario, de preferencia de casa.

EL TECHO DE CRISTAL

En su opinión es el momento en donde las mujeres también deben que participar y dar la cara de una manera decidida y gestionar esa posibilidad en colaboración con las compañeras y compañeros universitarios.

Lamentó que no ha habido una mujer rectora. Considera que en el ámbito universitario hay mujeres talentosas que pueden desarrollar un papel de ese nivel de una manera digna y responsable con la institución.

Recordó que en otras instituciones podemos ver mujeres rectoras, como lo son la UVM (Universidad del Valle de México) y el Colegio de Sonora. Creo que tenemos las capacidades y el potencial para poder hacer un papel digno por nuestra Universidad de Sonora, afirma.

Reflexionó en que hay una teoría que habla de los techos de cristal para las mujeres que han trabajado de manera constante en las instituciones, hay un momento en que ese techo de cristal aparece y ya no les permite seguir adelante porque esos espacios son exclusivos para caballeros.

Comparó a Sonora, vecino de Arizona, estado que ha tenido dos gobernadoras consecutivas, y cómo estas son buenas experiencias tanto como las instituciones mencionadas que cuentan con rectoras mujeres.

Al hablar de las diferencias que se apreciarían si ella llega a la rectoría, en relación con el impulso que habría para más mujeres, recordó que ella proviene de la licenciatura de Psicología en donde predomina la población femenina.

Además presidió el departamento de Psicología y Comunicación, y actualmente es directora de una división, la de Ciencias Sociales, donde un buen número de la matrícula son mujeres.

Blanca Valenzuela afirma que hay mujeres desperdiciadas en la Universidad, que podrían estar desempeñando alguna otra función de más responsabilidad. Agrega que hay mujeres que no han sido rescatadas, que tienen suficiente talento y mucha creatividad como para hacer un papel importante desde la investigación, de la docencia, desde la gestión.

Afirma que cuando plantea un modelo incluyente, o plantea la recuperación de la ilusión, va en ese sentido, ya que de pronto se ha topado con algunos obstáculos y eso a veces desanima a la comunidad universitaria.

Quien tiene doctorado en Filosofía y Ciencias de la Educación, considera firmemente que la satisfacción del profesorado es fundamental para desarrollarse como institución.

NECESARIOS ESTUDIOS DE GÉNERO

La Universidad de Sonora, no obstante ser tan grande al contar con más de 25 mil estudiantes, y con frecuentes reconocimientos a escala nacional e internacional, es una de las pocas que no tiene Programa de Estudios de Género o Centro de Estudios de Género, por lo que afirma que habría algún tipo de impulso para este tipo de estudios.

Aclara que le interesaría bastante, y que hay muchas líneas que cultivar en la temática de género y que su proyecto es precisamente generar espacios de análisis del estudio que pueden ser a partir de observatorios sociales sobre género por ejemplo.

Considera que ese tipo de espacios se requieren para cultivar también las líneas de generación y aplicación del conocimiento, y muy especialmente en las áreas más desventajadas como son las Ciencias Sociales, de las Bellas Artes, las Humanidades, de las Económico Administrativas.

“En el contexto interno, creemos que hay fortalezas y de nuevo ideas de nuestro personal académico que no han sido cultivadas, no han encontrado ese nicho apropiado para desarrollarse. Entonces queremos recuperar esa parte del trabajo de nuestros universitarios”, dice.

Al preguntarle qué le diría a alumnas y alumnos que están por egresar, frente al panorama económico cuya principal expresión es la falta de empleo y que ellos y ellas tendrán que enfrentar al salir de la Universidad, comenta que los exhortaría a que día a día se fortalezcan en su formación profesional.

La aspirante a rectora afirma que se debe tener un alto sentido social, porque finalmente la Universidad de Sonora es un proyecto social, de la comunidad sonorense y como tal no puede resolver los problemas de empleo.

Pero es un ambiente muy competitivo donde hay que formarse para obtener los mejores lugares del empleo en las diferentes dependencias del Estado. “Creo que hay que recuperar parte de esa confianza en nuestra propia formación profesional”, finalizó.

Blanca Aurelia es Licenciada en Psicología Educativa por la Universidad de Sonora, Doctorado en Filosofía y Ciencias de la Educación, Universidad Nacional de Educación a Distancia, UNED, Madrid, España.

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