Inicio » Un fraude, el combate contra la violencia hacia las mujeres

Un fraude, el combate contra la violencia hacia las mujeres

Por Sara Lovera

La lucha contra la violencia de género ha quedado sólo en un discurso para las mujeres y no para los hombres ni para la sociedad, por eso crece y se multiplica por doquier. Las mujeres han recibido el mensaje y se han echado al agua sin redes y sin salida.

Así, con esas palabras Gulia Tamayo, abogada peruana y directora de Campañas de Amnistía Internacional, abrió esta mañana el Seminario Internacional contra la Violencia de Género: Amores que Matan ¿Terrorismo de Género o Violencia Doméstica?, en el municipio de Vinaros.

La abogada que dirigió el Centro de la Mujer Flora Tristán y que denunció las esterilizaciones forzadas no teme a sus palabras: “Nos han hecho un fraude”, y no existe en el mundo occidental base social que obligue a los Estados a cumplir con lo que firman en los foros internacionales.

En la sala, los funcionarios del municipio, el rector de la Universidad Jaime I y una multitud de mujeres de España y America Latina. El debate estaba abierto precisamente en momentos en que el gobierno de España discute una Ley Integral contra la Violencia de Género.

Los asesinatos de mujeres a manos de sus parejas crecieron cuatro veces en sólo seis meses en este país; el feminicidio, según hicieron constar las asistentes en Ciudad Juárez, Monterrey, Oaxaca y Guatemala, se han multiplicado exponencialmente y todo hace suponer que la ley, por más perfecta que parezca y sea, en la práctica un avance no garantiza nada.

Aquí no hay grandes ponencias ni estudios. Lo que es claro es que la experiencia de activistas, instituciones oficiales de mujeres en los gobiernos, análisis de la violencia y sus repercusiones en la salud son más que claros.

Gulia Tamayo sostuvo que la cadena de abusos que padecen mujeres y niñas, tanto en tiempos de paz como de conflicto, constituye un ultraje intolerable cuyas magnitudes e impactos adquiere la dimensión de un escándalo global y representan el desafío principal en materia de derechos humanos.

Es urgente, planteó la representante de Amnistía Internacional, romper el círculo de la discriminación, violencia, silencio e inacción e impunidad que sostienen y alimentan tales abusos.

El seminario promovido por la Fundación Isonomía de Castellón y por el municipio de Vinaros busca hacer un balance al que Gulia responde, donde nuestro mensaje sólo a las mujeres ha significado que la ausencia de voluntad política para enfrentarlo con medidas precisas y contundentes se quede sin presión política y los gobiernos sin cumplir sus acuerdos.

No hay recursos, no hay políticas globales, no hay métodos, sólo parches. las mujeres denuncian, crece esa denuncia por doquier y no existen los mecanismos ni el andamiaje para resolverlos.

No está ausente la violencia estructural, la del sistema que rodea al problema, ni el “fraude” de los gobiernos cuando ofrecen, legislan, hacen programas, porque no se ha ido al fondo del problema ni se han preparado los cimientos que encuentren su resolución.

Es urgente también recordar a los gobiernos lo que en su momento dijo la Relatora Especial de Naciones Unidas sobre la violencia contra la mujer: “el Estado puede incurrir en complicidad si, de manera sistemática, no brinda protección a un particular que se vea privado de sus derechos humanos por cualquier otra persona.”

Esta reflexión, que concitó debate, se basa en que actualmente los obstáculos para enfrentar el problema se hallan en esas mentalidades que suponen que haciendo leyes es suficiente, no obstante anunciar y con frecuencia llevar a cabo programas, acciones educativas, sensibilización de opinión pública y combate a leyes discriminatorias.

Eso sucede porque las leyes no se aplican, las autoridades judiciales no cuentan con mecanismos y recursos para hacerlas efectivas. Hay leyes viciadas que contribuyen a la impunidad. Por ejemplo en Colombia, dijo Gulia, se admite la conciliación en casos de malos tratos.

Por eso, en pocas palabras, durante el debate afirmó que los Estados llevan a cabo una política de simulación y demagogia.

La abogada, sencilla y dulce, hizo retumbar el auditorio hasta donde habían acudido mujeres de varias comunidades de España. Muchas se lanzaron a preguntarse cómo todavía ahora, 25 años después, cuando la ley está en discusión o se habla de hechos, muchas personas se preocupan porque en la casa hay violencia contra otros de sus actores, hablan de los hombres golpeados, desvalorizan el fondo profundo de la violencia específica, esa contra las mujeres basada en todas las formas posibles de discriminación.

Hoy es urgente hablar con la sociedad y realizar verdaderas transformaciones de conciencia. Si no se mira el principio básico de la discriminación femenina en todos los órdenes de la vida, no se podrá parar el asesinato que crece, se multiplica y siega vidas de mujeres por el solo hecho de serlo.

2004/SL/GMT/SM

Este Web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Sin embargo, el usuario tiene la opción de impedir la generación de cookies y la eliminación de las mismas mediante la selección de la correspondiente opción en su Navegador. En caso de bloquear el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página Web no estén disponibles. Acepto Leer más