Inicio » Un Inmujeres del pueblo: Carol Berenice Arriaga García

Un Inmujeres del pueblo: Carol Berenice Arriaga García

Por Lucía Lagunes Huerta*
Un Inmujeres del pueblo: Carol Berenice Arriaga García

Desde el año 2015 es la dirigente de mujeres de Morena, construyó el partido desde la calle, está clara que la igualdad entre mujeres y hombres no es un tema de decretos, y que el espacio público sigue estando construido desde la masculinidad.

Se reconoce feminista y asegura que ser del partido que tiene la presidencia no es ninguna ventaja en la contienda para elegir a la cuarta presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres).

De este proceso lo que espera es transparencia, ni más ni menos; lo que otras candidatas han demandado, al igual que los Consejos del Instituto, aunque éste aún está en veremos al no encontrar en diciembre pasado los acuerdos necesarios para la designación de la terna que se le debe presentar al presidente para la elección de la presidenta.

La maestra en derecho, está convencida que al Inmujeres hay que sacudirlo para poder romper con la burocracia que se ha creado y trabajar para las mujeres en coordinación con todas las secretarías de Estado y las entidades federativas; y también de que el silencio no es la opción, por lo que la “crítica constructiva” y el hacer, son las claves para seguir avanzando en los derechos de las mujeres.

Para ella la austeridad no es ausencia de recursos sino un ejercicio efectivo de los mismos que beneficia a las mujeres.

– Lucía Lagunes Huerta (LLH): ¿Cómo es que decides que podrías ser la titular del Inmujeres?

– Carol Arriaga García (CAG): Pienso que podría ser la titular del Instituto Nacional de las Mujeres. La verdad, soy una mujer feminista, desde muy pequeña me he revelado contra esos mandatos patriarcales, sociales y familiares especialmente. Soy feminista por convicción y por mi experiencia de vida, que me ha llevado a enfrentarme a las estructuras patriarcales de mi familia, pero también, a las agresiones que sufrí de joven universitaria, agresiones sexuales.

– (LLH): ¿Qué cambiarías en el Inmujeres?

– (CAG): Creo que el Instituto también debe de transformarse, necesita una sacudida. Tenemos que ir encaminándonos hacia la cuarta transformación, llegar realmente a las ciudadanas. No podemos estar ya con feminismos de élite; para mí, debemos impulsar los feminismos comunitarios.

Yo reorganizaría. Primero, forzosamente tiene que haber un diagnóstico de lo que sí funciona, porque creo que sí hay varias cosas que funcionan, pero hay muchas otras que no, que se han burocratizado; que hay muchos recursos públicos que no están empleados de manera eficiente, tenemos, en esta época de austeridad y de sacar al país adelante, que eficientar los recursos públicos, sacarles el mayor provecho para llegar a las ciudadanas y no únicamente hacer una burocracia o consultorías que se van repitiendo. Hay muchos institutos municipales muy abandonados o inexistentes y creo que tenemos que trabajar y coordinar. Hay una transversalización, sí, pero no hay una coordinación.

– (LLH): ¿Serías un Inmujeres de casa por casa?

– (CAG): Sería un Inmujeres de pueblo. Si no de casa por casa, sí de colonia por colonia, sin duda.

– (LLH): De llegar al Instituto Nacional de las Mujeres, ¿cuáles serían tus prioridades?

– (CAG): Yo trabajaría tanto la agenda de feminicidio como la agenda de embarazo adolescente, creo que son los dos problemas más escandalosos; y el otro punto que yo priorizaría sería el empoderamiento económico, si una mujer no tiene autonomía económica y no tiene esta independencia que requiere, pues no va a tener ningún otro tipo de fortalecimiento, de empoderamiento, ya sea en el ámbito laboral o en el ámbito político o familiar.

Ante todo, yo priorizaría la prevención, no hay mejor forma de prevenir que con el empoderamiento económico, que va ligado sí a la salud, al trabajo, a la cuestión de seguridad y justicia; para cualquier acción, cualquier derecho o llave es el derecho a tener un ingreso económico que les permita desarrollarse en cualquier otra esfera.

– (LLH): ¿Qué cambiarías del Instituto?

– (CAG): Yo cambiaría la forma en cómo ahorita está organizado, lo reestructuraría. Trabajar a partir de los estados y de los municipios, hacer una división.

– (LLH): Pero ya están los institutos estatales y municipales, ¿qué harías distinto ahí?

– (CAG): Ya están los institutos, pero el Instituto Nacional de las Mujeres no está trabajando de manera coordinada con estos. Yo dividiría el Instituto para asignarle un área por un porcentaje de estados y de municipios. Tenemos 32 estados, aproximadamente 2 mil 500 municipios, es un mundo, y esos 2 mil 500 municipios realmente no están siendo atendidos. Entonces, tú haces una proporción sí por problemas, pero también por cantidad y calidad para equilibrar grupos de trabajo que atiendan específicamente a estos municipios y darles a todos un piso mínimo; porque aún hay municipios que no cuentan con un instituto local.

– (LLH): ¿Y cómo lo harías?

– (CAG): Una, creo que es eficientizar los recursos; otra cosa que creo que es muy importante es involucrar en estas actividades a gente joven, gente de servicio social, ciudadanas y ciudadanos voluntarios; pero, también sí se necesita recurso para trabajar. La austeridad no significa que no se tengan los elementos o las herramientas necesarias, sino lo que significa es sacarle el provecho máximo que se tiene para sacar este país adelante.

–  (LLH): ¿Cómo harías eso con las dependencias?

– (CAG): Mira, yo siempre encuentro gente comprometida. A mí, me han llegado a decir en el Partido, “es que las mujeres no quieren ser candidatas”, pero yo siempre encuentro mujeres que quieren ser candidatas; y siempre, una de las cosas que hemos aprendido a hacer en Morena, es encontrar gente que quiere colaborar y que hace trabajo a partir de un mínimo de recursos, de un mínimo de posibilidades. Sí se ha llegado a hacer, no se trata de replicar lo del partido porque aquí ya se es gobierno y ya se está en condiciones mucho mejores.

– (LLH): ¿Cómo lograr una autonomía del Instituto, en caso de que lograras la titularidad del Inmujeres, cuando eres una dirigenta de Morena, que es el Partido del presidente?

– (CAG): Yo ingresé a las filas de Morena y es la primera vez que yo milito en un partido político, lo hice sobre todo como ciudadana. Yo titubeé en afiliarme, pero lo hice porque creo que necesitamos un México mejor y yo ingresé a Morena no para quedarme callada, sino para tener una crítica constructiva, pero no solamente quedarme en la crítica, sino en las acciones; y creo que eso sí lo he cumplido y he sido consecuente, inclusive mucho más que mujeres que quizá o personas, hombres y mujeres, que se han venido a las filas del partido únicamente para quedar bien con el presidente. Esa es una realidad.

A lo mejor me podrán decir que estoy totalmente vinculada a Morena y sí lo estoy, pero desde esta parte de ciudadanía crítica. Entonces, yo no voy a perder mi posición, yo no le debo lo que soy a nadie; le debo lo que soy a mí misma, a mis convicciones, a mi trabajo. No tengo ningún compromiso político en ese sentido. Sí admiro a Andrés Manuel, es un ser humano, tiene errores y aciertos, y creo que es una gran persona que nos puede dar el cambio que tanto requiere México, que ciertamente su enfoque se centra en el combate a la corrupción y en la desigualdad económica; pero, también, hay otras personas que estamos dentro, que enarbolamos otras banderas, la mía es la de la igualdad de género.

– (LLH): Sin embargo es una agenda que no ha sido prioridad ni en la campaña ni dentro de las acciones del presidente electo.

– (CAG): No ha sido sencillo, pero sí he encontrado un lugar. En la campaña sacamos el femsplaining, que fue la propuesta feminista de Andrés Manuel, un ejercicio que hicimos entre el equipo de “Abre más los ojos”, que es el equipo que coordinó Tatiana Clouthier, y yo como Secretaría Nacional de Mujeres también colaboré en esa parte. Entonces, sí se puede tener incidencia. Con Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del presidente, hicimos algunos videos, le propusimos algunas líneas en el marco del Día Internacional de la Mujer. Y ahí está la incidencia.

– (LLH).-  Pero tú relación sería con el presidente electo, no con ella.

– (CAG): La relación es con él, pero se puede incidir con las secretarías de Estado, por supuesto con doña Olga Sánchez Cordero (Secretaria de Gobernación), con Josefa, con Irma Eréndida Sandoval (Secretaria de la Función Pública), o sea, no nada más es con el presidente. Yo creo que se tiene que trabajar con las personas clave. El presidente no puede, por obvias razones, ocuparse de todo; sí tendrá que haber una influencia por supuesto, él es el titular del Ejecutivo, pero también delega actividades. Entonces, sí se tiene que influir con él, pero también con la gente cercana.

– (LLH): ¿A él si le importan estos temas o no?

(CAG): Él ya se pronunció a favor de la igualdad, creo que tiene algunas prioridades muy definidas en su propia agenda, pero independientemente de estas prioridades hay mucha gente que hemos trabajado con él, que seguiremos trabajando con él y que sí nos importa de manera principal.

– (LLH): ¿Cómo lograrías disminuir, erradicar la violencia contra las mujeres desde el Inmujeres?

(CAG): La mejor manera de combatir la violencia contra las mujeres es la prevención. Son políticas a mediano y largo plazo, lo sé, lo tengo con mucha claridad, pero hay que recomponer el tejido social. Tenemos un tejido social muy lastimado, muy lacerado; tenemos que, sin duda, pacificar al país; revalorizar las actividades que tradicionalmente han realizado las mujeres, pero también promover que los hombres se involucren en estas tareas, o sea, democratizar las tareas familiares.

– (LLH): Como abogada, sabes lo grave que es el tema de la impunidad. ¿Cómo combatirla?

(CAG): Ahí la cercanía tiene que estar muy fuerte con la Secretaría de Seguridad Pública y, por supuesto, con la Procuraduría. Sí encuentras obstáculos en el Poder Judicial, pero yo creo que el principal obstáculo está en los ministerios públicos, la falta de sensibilización, la recarga de trabajo, el hecho de que muchas veces no se denuncia, el hecho de que muchas mujeres callan (la violencia) porque está normalizado, naturalizado y entonces, muchas veces no pasa nada si te hacen un “piropo”, que después se convierte en un roce, después en una nalgada, después en una violación y después acaba en un feminicidio.

Tenemos que trabajar nosotras no solamente con la Secretaría de Seguridad Pública y con la Procuraduría, sino también mucho hacia la población porque si lo dejas normalizado, naturalizado o de que no pasa nada, porque esa es una cuestión de juez cívico y nadie va a perder cinco horas para absolutamente nada, para no llegar a ningún resultado. Lo cierto es que sí tienes que ir trabajando con los hombres, que son los principales agresores, para ponerles un alto pero también con las mujeres, para saber cómo actuar.

Tenemos que ir trabajando en respuestas prontas, que quizá no son respuestas judiciales, sino son acciones concretas en la vida cotidiana; pero tenemos que empezar a ver esta situación y trabajar con ellas desde las escuelas, desde las secundarias, preparatorias.

– (LLH): Sin embargo, tú señalas que los ministerios públicos son unos de los grandes factores en la impunidad, ¿cómo lograr que efectivamente hagan su trabajo como debe de ser?

– (CAG): Un problema que existe es que aunque a los funcionarios se les está capacitando, muchas veces esos desaparecen porque cambian y no hay una profesionalización, por decirlo así, del personal. Es un riesgo que se abre sexenio con sexenio. Por eso para mí es importante que desde antes de entrar, cada funcionario esté capacitado, demuestre tener un mínimo, o sea, hay que cuidar mucho los perfiles.

– (LLH): ¿Qué harías con la Conavim y con la Fevimtra, que se crearon con el objetivo de garantizar la justicia a las mujeres y acabar con la impunidad?

– (CAG): Creo que no hay mucha claridad entre lo que debe hacer el Inmujeres y la Conavim en el tema de la violencia, o sea, no están tan claras las funciones y esto hace una tarea compleja, que de por sí ya lo es, lo complejiza aún más. Creo que sí es muy importante el trabajo coordinado, quitarse de egos y trabajar con humildad y por la causa, más allá de un posicionamiento político y mediático, quien entre aquí tiene que hacerlo para trabajar.

– (LLH): ¿Los centros de justicia?

(CAG): Los centros de justicia depende de cada caso. En general, no están funcionando; hay gente que sí es muy comprometida y hace acciones, pero no está presentando una cantidad suficiente para realmente tener impacto. Desde las tareas nacionales, que he tenido ocasión de participar, me encuentro con siempre está esta cuestión ahora sí que “de medir el agua a los tamales” entre cantidad y calidad.

– (LLH): Tú hablabas de que una de tus prioridades sería el embarazo en adolescentes, ¿qué trabajarías desde el Instituto?

(CAG): Un porcentaje de las niñas adolescentes, creo que es  70 por ciento, los padres de las y los hijos de las madres adolescentes son mayores de edad, ese es un dato muy revelador de lo que está pasando. Sin duda, también nos tenemos que enfocar a la prevención, por supuesto sin dejar de lado la atención que estas jóvenes ameritan, que muchas veces no les llegan programas sociales y los apoyos porque no tienen credencial para votar. Entonces, esta parte de que no tengan la ciudadanía completa, siendo niñas y siendo madres, es una cuestión francamente terrible en términos de lo que representa para ellas su vida.

Sí tenemos que tener apoyos para que puedan seguir estudiando y puedan seguir en una actividad que les permita tener su autonomía económica y posicionarse; tener un proyecto de vida, que un hijo no sea un obstáculo para que ellas puedan seguir su proyecto de vida. Pero sí nos tenemos que enfocar en la prevención, tener campañas y acceso real a los anticonceptivos.

– (LLH): Y esto me lleva a otra pregunta que tiene que ver con el matrimonio infantil, ¿tú qué dirías al respecto?

– (CAG): Yo estoy total y absolutamente en contra del matrimonio infantil, porque las niñas y los niños tienen que seguir siendo niñas y niños, no deben estar haciendo acciones o conductas que no les corresponden a su edad. Por supuesto que hay que seguir retrasando el embarazo, tenemos que erradicar el embarazo adolescente, el embarazo infantil; es una vergüenza nacional que ocupemos el primer lugar en este sentido. Hay tratados internacionales también que marcan estrictamente que no puede darse este embarazo ni este tipo de matrimonios.

– (LLH): Y en relación a la prostitución, ¿cuál sería tu postura desde el Inmujeres?

(CAG): Yo no condenaría a las prostitutas, yo condenaría a los hombres que buscan a las mujeres para que se prostituyan, eso es lo que sancionaría y lo haría de manera administrativa.

(LLH): ¿Buscarías impulsar como Inmujeres?

(CAG): Sí, pero también que haya protección a las mujeres que son sexoservidoras, o sea, garantizarles el derecho a la salud, métodos anticonceptivos; por esa parte creo que sí se tiene que regular. No podemos estar permitiendo que las mujeres seamos máquinas sexuales, a eso sí hay que ponerle un alto, esa es una parte de lo que genera la violencia, desde mi óptica, sí contribuye a esta cultura feminicida que nos ha invadido.

– (LLH): Pero hay grupos o corrientes que dicen que es un trabajo que las mujeres desean hacer.

(CAG): Yo no comparto esa opinión. Hay que buscar el canal de comunicación, para mí siempre es importante nunca perder con nadie el canal de comunicación. Yo creo que sí hay cosas que se tienen que regular, sobre todo desde el ámbito de la protección al derecho a la salud de las sexoservidoras, pero no podemos permitir que esto sea una práctica. Yo estoy total y absolutamente en contra de la prostitución y de la publicidad sexista y de ver a las mujeres como objetos sexuales. Las mujeres ante todo somos personas.

– LLH: ¿Cuál sería tu relación con los medios de comunicación?

– (CAG): Tiene que respetarse la libertad de expresión, pero sí hay límites. Creo que efectivamente tenemos publicidades y una forma de comunicarnos muy discriminatoria, no solamente sexista, sino clasista, discriminación racial, que es tremendamente fuerte y que finalmente contribuye en mucho a esta cultura de violencia y discriminación hacia las mujeres. Encontramos, por ejemplo, en los comerciales siempre aparecen mujeres güeras con un prototipo de bella euroccidental o anglosajón que nada obedece a la realidad de México; eso no es sano pues de alguna manera lo que le están diciendo a las mujeres es si tú no eres así eres fea o no estás en los estándares, y entonces, baja la autoestima.

– (LLH): ¿Tú irías por la sanción a los medios?

(CAG): Quitarles las concesiones en principio no, creo que hay que hablar, hay que empezar con el diálogo, hay que empezar con una cultura, hay que explicarles por qué, hay que sensibilizarlos en el tema, porque esto también está naturalizado y normalizado; y ya después, en este caso, ir transitando a un mecanismo sancionatorio sí sería conveniente. Pero esto es un proceso, no es así de “si no me gusta tu publicidad, ya se acaba”, pero sí tenemos que ver los contenidos.

– (LLH): ¿Cómo empujarías que los medios cambiaran?

– (CAG): Obviamente con las agencias publicitarias y también con los periodistas es un tema que se debe abordar, que tratar. La cultura patriarcal no escapa a los medios de comunicación, encontramos que los reporteros, que los periodistas que más sobresalen generalmente son hombres. Entonces, sí creo que hay sexismo. Los periodistas cuando invitan a su público, también se ve a un público muy masculinizado; son más entrevistados los hombres que las mujeres, sin duda alguna.

– (LLH): ¿Y ahí qué harías?

(CAG): El diálogo, foros permanentes, campañas publicitarias a ellos, decirles “¿ya entrevistaste hoy a una mujer?”. Creo que la publicidad es muy buena, o sea, hacer una publicidad a la inversa creo que podría funcionar muy bien, dirigida a los periodistas. Creo que todo se puede dar más de una manera amable e incluyente, que separando, o diciendo “eres malo, malo” porque se les va a quedar el “malo” y ahí se rompe el canal de comunicación.

– (LLH): ¿Cómo harías, desde el Instituto de las Mujeres, esa relación con las otras dependencias estatales?

– (CAG): El presupuesto lo hace todo, hace la gran diferencia, con y sin es una cosa muy diferente. El problema con los estados es que muchas veces los institutos están prácticamente coptados o absolutamente administrados que obedece total y absolutamente a los gobernadores; y los gobernadores no suelen tener perspectiva de género. Si queremos incidir en los municipios, tenemos que tener una vinculación sin ese intermediario.

– (LLH): ¿No le quitas la responsabilidad al Estado, es decir, al gobernador y al presidente municipal, de mirar por su instituto?

(CAG): Es que la realidad es que no lo hacen. Y creo que hay sociedad civil que nos puede ayudar muchísimo en esas acciones, movimientos feministas y movimientos de mujeres, que son quienes deben de trabajar más; o sea, ellos tienen la responsabilidad, sí, pero no tienen la voluntad política, ni las capacidades, ni los conocimientos, no les importa, no hay una convicción. Por eso creo que los institutos, apoyándose de estos consejos de ciudadanas de mujeres feministas, esos órganos auxiliares pueden potenciar muchísimo la labor del Instituto y creo que no han tenido la importancia ni el juego que deben de tener; se debe trabajar mucho más con ellos, con esa independencia que tienen.

– (LLH):  ¿Crees que tienes una ventaja por ser de Morena frente al resto de las compañeras?

– (CAG): Se podría pensar que es una ventaja, pero fíjate que hay una práctica que, por cierto, no es nada feminista, porque más que respetar, no se está reconociendo el trabajo de quienes construimos este partido y que hicimos trabajo territorial y de base, ahora sí que entregamos el corazón y convencimos a la ciudadanía que no éramos los políticos de siempre, sino que éramos ciudadanas y ciudadanos comunes y corrientes que querían un México mejor, y que entonces estamos promoviendo y promovimos un cambio; eso no se está valorando a la hora, quizá, de asignar muchas veces encargos, porque los encargos están siendo asignados, en muchas ocasiones, a gente que no son caras nuevas, ni caras frescas, ni de gente que trabajó para este proyecto en ese sentido. Entonces, se podría pensar, pero también está esa parte de desventaja, que finalmente lo estamos viendo, en muchos casos, las personas que están ocupando cargos de representación no son los fundadores del partido.

– (LLH): ¿Eso quiere decir que no tienes ventaja o que sí tienes ventaja?

– (CAG): Yo digo que no constituye en sí una ventaja. Tiene esa dualidad. Yo conozco muchas legisladoras, muchas legisladoras, pero no las legisladoras que llegaron a ocupar encargos de último minuto, que llegaron a una candidatura, sino a quienes construyeron el partido.

– (LLH): Pero, bueno, la elección del Inmujeres no pasa por ahí. ¿Tú tuviste ya la entrevista con Olga Sánchez?

(CAG): Sí, ya la tuve.

– (LLH): ¿Y cómo te fue?

– (CAG): Bien, yo pienso que bien. Ella ha retomado algunas de las propuestas que yo le presenté, que eran básicamente enfocadas a esta cuestión de democratización de la familia.

– (LLH): ¿Y qué esperarías de este proceso?

– (CAG): Yo esperaría que fuera un proceso transparente, que fuera un proceso en el que se hiciera realmente una elección que favorezca sobre todo a México y a las mujeres de México, independientemente de quien quede y creo que entre tantas propuestas y tantas cabezas, creo que se puede sacar un proyecto de unidad por el bien de todas las mexicanas y que todas las mujeres que participamos lo tenemos que respaldar.

PROPUESTAS

 

Empoderamiento económico de las mujeres

Inmujeres de colonia por colonia

Eficientar los recursos

Creación de sectores territoriales

Atender y disminuir el embarazo en adolescentes y erradicar el de niñas

Reconstruir el tejido social para eliminar el feminicidio

Coordinación con secretarias y entidades estatales y municipales

PERFIL

Es abogada por la Universidad La Salle (2001) y especialista con mención honorífica en Derecho Internacional Público (2008). Maestra en Derecho (2011) por la UNAM. Diplomada en Derechos Humanos y Mujeres por la Universidad de Chile, y en Género y Políticas Públicas, por FLACSO (2007). 

En el Consejo de la Judicatura del Poder Judicial de la Federación fue la primera Directora de Derechos Humanos.

Fue fundadora del partido Morena, para el cual fue electa en asamblea por unanimidad como Secretaria de Derechos Humanos del Comité Ejecutivo Delegacional de Azcapotzalco (2013-2015). 

En octubre de 2015, con la renovación de las estructuras partidistas fue la mujer más votada en el distrito 8 federal, en la Ciudad de México. En noviembre de 2015, el Congreso Nacional de Morena la eligió como consejera nacional y posteriormente como secretaria de Mujeres del Comité Ejecutivo Nacional, cargo que ocupa hasta la fecha.

* Periodista feminista y Directora general de CIMAC

Twitter: @lagunes28

19/LLH/LGL

 

 

Este Web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Sin embargo, el usuario tiene la opción de impedir la generación de cookies y la eliminación de las mismas mediante la selección de la correspondiente opción en su Navegador. En caso de bloquear el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página Web no estén disponibles. Acepto Leer más