¿Un muro en el Suchiate? para la reelección de Trump

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¿Un muro en el Suchiate? para la reelección de Trump
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Carmen R. Ponce Meléndez*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 13/06/2019

No podemos aceptar que la palabra migración sea una palabra maldita”. PML

“Si López Obrador tuvo la habilidad para negociar sus diferencias con Trump, una hazaña mundial por donde se le mire, no hay razón para que no lo consiga frente a los muchos adversarios que hoy obstaculizan su camino. Vale la pena, considerando las legítimas y necesarias metas que se ha planteado”. (Las lecciones del 5 por ciento. Zepeda Patterson. Sin embargo, junio9/2019).

Reconocer este mérito o logro político como se le quiera llamar no significa que el problema esté resuelto, para nada. Hoy Trump arremete de nuevo: amenazó nuevamente con imponer aranceles si el Congreso mexicano no aprueba otra parte de un acuerdo de inmigración y seguridad que firmó con México y que próximamente tendrá que ser revelada.

¿Cuáles son esos compromisos o acuerdos en materia de migración?

  • Acoger a las personas solicitantes de asilo devueltas por Estados Unidos durante la tramitación
  • Ofrecer educación, sanidad y trabajo a las personas migrantes
  • Desplegar la Guardia Nacional en la frontera sur
  • Reforzar su lucha contra la trata de personas
  • Agilizará los trámites de asilo

Obligar a México a una serie de medidas migratorias –todas a su favor y en contra de las personas migrantes-, es una política imperial donde lo que priva es la ley del más fuerte; pese a que en una guerra de aranceles o comercial como lo plantea el gobierno de Estados Unidos todos salen perdiendo. Mucha razón tienen y tuvieron todos los que afirmaron que ese muro de la frontera norte de México era en realidad un muro para toda Latinoamérica.

Desde que se inició la amenaza de los aranceles que aumentarían del 5 hasta el 25 por ciento, el valor del peso se depreció 3 por ciento y se reforzó la visión de una recesión económica para el país, porque además el horno no está para bollos.

En 2010, las exportaciones a Estados Unidos fueron de 230 millones de dólares (mdd), para 2018 aumentaron a 347 mdd, un crecimiento del orden de 67 por ciento, más dependencia. Una tercera parte fueron automóviles, sus accesorios o partes y 11 por ciento consistió en computadoras, aparatos de televisión y de video.

Son 10 los principales estados exportadores: Baja California, Coahuila, Chihuahua, Estado de México, Guanajuato, Jalisco, Nuevo León, San Luis Potosí, Sonora y Tamaulipas. Si bien se afirmaba que los primeros aranceles (del famoso 5 por ciento) podría haberlos absorbido la economía, lo cierto es que el PIB nacional se afectaría en un 4 por ciento o más. Desempleo, paros técnicos y un largo etcétera.

No es el simple paro de un “penal” como afirmó Carlos Loret de Mola, en su artículo publicado en el periódico el Universal “Sí es un campeonato, en especial en el escenario económico actual”.

¿Y cuál es ese escenario económico del país? Ha habido un proceso gradual de reducción en las expectativas de crecimiento económico por parte del Banco de México (Banxico), de 2.24 (promedio) en junio de 2018, ahora para mayo del año actual se redujeron a 1.32 por ciento. 

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La promesa del presidente era un crecimiento económico del 4 por ciento, definitivamente difícil por no decir que imposible de lograr.

La última proyección de Banxico (30 de mayo), disminuyó la expectativa de crecimiento del país a un rango de 0.8 a 1.8 por ciento (con un punto medio de 1.3 por ciento).

También analistas privados rebajaron sus expectativas sobre el crecimiento de la economía del país para el cierre de 2019, de acuerdo con la última encuesta del Banco de México.

Entre los principales factores que podrían obstaculizar el crecimiento de la actividad económica, los analistas destacan: la incertidumbre política interna, los problemas de inseguridad pública, la falta de Estado de derecho y la incertidumbre sobre la situación económica interna.

Otra pesadilla a resolver son las calificadoras internacionales (gárgolas del neoliberalismo). México obtuvo el grado de inversión en las emisiones de su deuda, del gobierno o de Pemex, en el año 2000, y no lo había perdido. El jueves 6 de junio la calificadora Fitch le quitó el grado de inversión, colocando sus bonos en basura, no esperó la presentación del plan de negocios de la empresa. En la misma posición está Standard&Poor’s.

Por si fuera poco existe un rechazo al director de finanzas de Pemex. En su presentación en Nueva York lo descalificaron. La empresa que recibió este gobierno está en condiciones raquíticas: endeudada, altos pagos fiscales y baja producción.

En los medios se puede leer: “recesión en el Sector Industrial”; “bajan los índices de confianza empresarial y la inversión fija”. Pero también se explayaron con la respuesta a estos problemas.

Las soluciones a estos problemas, según los neoliberales son:

  • Cancelar el proyecto de la refinería en Dos Bocas (y en cualquier parte del país)
  • Cancelar el aeropuerto en Santa Lucía y,
  • Revivir el aeropuerto en Texcoco

Ahora si que ¿y su nieve de que la quieren? En síntesis, que AMLO y su gobierno se ciñan al proyecto neoliberal que México venía siguiendo con puntos y comas. Obvio el proyecto más cuestionado es el de la refinería, porque conlleva un proyecto nacional de soberanía energética y menor dependencia de Estados Unidos. Ahí está el secreto de las descalificadoras internacionales.

Consideran que para Pemex y para México un buen negocio es seguir siendo exportador de crudo e importador de gasolinas. Justo lo que quedó en tela de juicio y para reflexionar con las lecciones del 5 por ciento es la problemática de la dependencia económica con el vecino (no socio) del Norte y su gobernante, que es un verdadero gorila, además pretende reelegirse con el tema de migración a nuestra costa. ¡Too mouch, it’s enought!

*Economista especializada en temas de género

twitter @ramonaponce

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