Inicio VIH/Sida en Mujeres y Muchachas

VIH/Sida en Mujeres y Muchachas

Por Beatriz Jiménez

Las mujeres jóvenes y adultas tienen de dos a cinco veces más posibilidades de infectarse de sida en su primera relación sexual por condiciones biológicas y de género, revela el documento Mujeres, Muchachas, VIH Y Sida de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

El apunte estratégico de la Campaña Mundial contra la pandemia 2004, indica que las mujeres son particularmente vulnerables a la infección, y destaca que aproximadamente la mitad de todas las personas que viven con VIH en el mundo, son mujeres.

En este contexto, la Campaña Mundial contra el Sida, “pretende sensibilizar a toda la sociedad y ayudar a abordar los múltiples problemas que afectan a las mujeres y las muchachas en relación con el Vih/Sida.

Factores biológicos ubican a las mujeres en mayor riesgo de contraer el VIH que los hombres, de acuerdo al informe el UNGASS, Género y la Vulnerabilidad de la Mujer a la VIH/Sida en América Latina y el Caribe.

El Informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), señala “el tejido blando del aparato reproductor femenino se desgarra fácilmente, produciendo una vía de transmisión para el virus”.

Además, “el tejido vaginal absorbe más rápidamente los líquidos que comprenden el esperma cuya concentración del virus del VIH es más alta que la de las secreciones vaginales femeninas y por tanto, puede permanecer en la vagina horas después del coito”.

El documento de la OPS, menciona que el riesgo de las muchachas es más alto ya que los órganos reproductores femeninos tienen menos células epiteliales, lo que ofrece “una barrera menos eficaz contra la infección”, a diferencia de los órganos reproductores de mujeres adultas.

FACTORES SOCIALES: EL GENERO

El documento Campaña Mundial contra el SIDA 2004, muestra que en África Subsahariana, el 58 por ciento de las personas con VIH positivas, son mujeres y aquellas cuyas edades se encuentran en el rango de 15 a 24 años tenían una probabilidad de infección 2.5 veces mayor que la de varones de la misma edad.

Agrega “muchas de las mujeres infectadas a través de relaciones heterosexuales contrajeron el virus a partir de sus maridos o parejas estables”, al dejar claro pese a lo que se cree, el matrimonio no es una protección contra el VIH/Sida.

Por otra parte, reitera que “la elevada incidencia de relaciones no consensuadas, la incapacidad de las mujeres para negociar prácticas sexuales seguras y, en muchos casos, el miedo al abandono o expulsión del hogar y la comunidad plantean retos externos”.

En Sudáfrica, por ejemplo, las encuestas entre jóvenes indican que el 33 por ciento de las mujeres jóvenes teme negarse a mantener relaciones sexuales, y el 55 por ciento los realiza aunque no desee, por insistencia de su pareja.

La creencia de que las mujeres sólo centran su sexualidad en la reproducción, y la de que los hombres deben contar con amplia experiencia sexual (lo que los empuja hasta la promiscuidad), es otro elemento que impacta en la difusión del VIH/Sida, en donde las mujeres dependen en gran medida de la cooperación masculina.

UN PLAN PARA LA ACCION

En 1988, la Organización Mundial de la Salud estableció por primera vez el Día Mundial del SIDA. En 1997, el ONUSIDA emprendió la primera Campaña Mundial contra el SIDA de duración anual.

En junio de 2001, la Asamblea General de las Naciones Unidas celebró un periodo extraordinario de sesiones en el que los gobiernos acordaron una Declaración de compromiso que establecía una serie de metas y objetivos en la lucha contra el SIDA.

Actualmente, la sociedad civil intenta asegurar que sus compañas y sus esfuerzos de promoción se coordinen de forma similar por medio del reforzamiento de la Campaña Mundial contra el SIDA.

En esta ocasión la campaña está centrada en las Mujeres y Muchachas porque se considera que ellas desempeñan un papel central en el desarrollo, además de su evidente vulnerabilidad que se sienta en el estigma y la discriminación que impulsa la epidemia.

La Meta de Campaña Mundial contra el VIH/Sida, es “acelerar la respuesta mundial al VIH y al SIDA por medio de un foco en las mujeres y muchachas que ayude a prevenir nuevas infecciones, promueva un acceso equitativo a tratamiento y mitigue el impacto del SIDA, porque las mujeres representan una “fuente de inspiración que proporciona fuerza y esperanza a todos”.

2004/BJ/GV/SM

Este Web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Sin embargo, el usuario tiene la opción de impedir la generación de cookies y la eliminación de las mismas mediante la selección de la correspondiente opción en su Navegador. En caso de bloquear el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página Web no estén disponibles.Acepto Leer más

Skip to content