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Violencia sexual contra las mujeres iraquíes por parte de las fuerzas ocupantes

Por la Redacción

Personal militar estadounidense estuvo deteniendo ilegalmente a mujeres iraquíes, sometiéndolas a toda clase de violaciones, incluidas las de carácter sexual. Las mujeres que permanecen habitualmente en sus hogares desempeñando roles tradicionales están más expuestas a ser encarceladas por las tropas estadounidenses a fin de utilizarlas como objetos de presión contra sus familiares masculinos, informa el portal británico New Statesman

En diciembre de 2003, una prisionera llamada “Nur” logró sacar fuera de la prisión una nota en la que afirmaba que guardias estadounidenses de la prisión de Abu Ghraib estaban violando a las mujeres detenidas y obligándolas a desnudarse. Algunas de esas mujeres están ahora embarazadas

La investigación secreta puesta en marcha por los militares estadounidenses, dirigida por el General de División Antonio Taguba, confirmó la nota escrita por “Nur” y que en Abu Ghraib se estaba perpetrando violencia sexual contra las mujeres.

Entre las mil 800 fotografías digitales tomadas por los guardias estadounidenses en el interior de Abu Ghraib había, según el informe Taguba, imágenes de hombres y mujeres detenidos desnudos; un guardia de la policía militar “haciendo sexo” con una mujer detenida; detenidos (de género sin especificar) colocados a la fuerza en diversas posturas sexualmente explícitas con el fin de sacarles fotos, y mujeres desnudas detenidas

La Administración Bush se ha negado a publicar fotografías de mujeres iraquíes prisioneras en Abu Ghraib, incluidas las de quienes fueron obligadas a punta de pistola a descubrirse el pecho -aunque éstas sí se han mostrado en el Congreso.

Ann Clwyd, miembro del Parlamento británico, ha confirmado un informe sobre una mujer iraquí de unos setenta años que había sido enganchada y montada como si fuera un burro en Abu Ghraib y en otro centro de detención de la coalición tras ser arrestada en julio del año pasado. Clwyd dijo: “Estuvo retenida durante seis meses sin cargo alguno. Durante ese tiempo fue insultada y se le estuvo diciendo que era un burro”.

La periodista italiana Giulana Sgrena relató que, en medio de la noche, los soldados estadounidenses irrumpieron en el hogar de Mithal al Hasan y la arrestaron a ella y a su hijo. “Más tarde, los soldados saquearon el apartamento. Mithal, denunciada como consecuencia de una venganza, fue condenada sin juicio a 80 días de horror en compañía de otras prisioneras, quienes, al igual que ella, fueron sometidas a abusos y torturas. Más tarde pudo reconocer a sus verdugos en internet”.

Una cultura del honor impide a muchas mujeres contar las violaciones sufridas. El relato efectuado por Selwa ilustra este hecho. En septiembre de 2003, Selwa fue llevada por personal militar estadounidense a una instalación de detención en Tikrit, donde un oficial estadounidense prendió una mezcla de heces humanas y de orina en un contenedor de metal y dio a Selwa un palo pesado para que la removiera.

Ella recuerda, “(…) el calor que salía del puchero me daba con fuerza en el rostro”. Se inclina hacia delante y barre el aire con las manos para mostrar como tenía que remover los excrementos. “Yo estaba muy cansada”, manifiesta. “Le dije al sargento que no podía continuar haciéndolo”.

“Había otro hombre junto a nosotros. El sargento se acercó y me susurró en el oído, ‘si no lo haces, le diré a uno de los soldados que te folle'”.

Selwa no pudo seguir contando la historia . Una niña iraquí, Ragada, informó que su madre, encarcelada en Abu Ghraib, fue obligada a comer en un servicio en el que se habían orinado.

Iman Jamas, anteriormente, directora del Observatorio Internacional de la Ocupación, una organización no gubernamental que recoge información sobre abusos a los derechos humanos, ha manifestado que “una antigua detenida contó la presunta violación de una compañera de celda en Abu Ghraib”.

Según Iman Jamas, la prisionera dijo que “estuvo inconsciente durante 48 horas”, afirmando: “Había sido violada 17 veces en un solo día por policías iraquíes en presencia de soldados estadounidenses” .

Otra mujer, Nadia, informó que había sido violada por soldados estadounidenses en la prisión de Abu Ghraib. Continúa estando “prisionera de recuerdos penosos” que le han colmado de cicatrices físicas y psicológicas.

LAS MUJERES DE ABU GHRAIB

A finales del pasado año, la fiscal Amal Kadjam Suadi, una de las siete abogadas que representan en la actualidad a las detenidas en Abu Ghraib, empezó a juntar las piezas de un cuadro de torturas y abusos sistemáticos por parte de los guardias estadounidenses contra las mujeres iraquíes retenidas sin cargo alguno.

Descubrió que esto ocurría no sólo en Abu Ghraib sino que, como señaló, “estaba sucediendo por todo Iraq”. Amal Kadjam Suadi afirma que “la violencia sexual y los abusos cometidos por las tropas estadounidenses van más allá de unos cuantos casos aislados”.

No se conoce con exactitud el número de mujeres detenidas. “El Comité Internacional de la Cruz Roja informó que en octubre de 2003 había 30 mujeres detenidas en Abu Ghraib, cifra que se redujo a cero el 29 de mayo de 2004”.

Suadi visitó a una detenida en la base militar de EU en Al-Jaj, una antigua comisaría de Bagdad. La detenida le reveló que “varios soldados estadounidenses la habían violado y la habían herido en un brazo cuando intentó rechazarlos” .

Estos y otros incidentes están siendo ocultados para el consumo doméstico estadounidense. El presidente George W. Bush ha insistido en que esas eran las acciones de unos pocos y no el resultado de una política militar.

Sin embargo, un informe de 53 páginas, conseguido por The New Yorker, escrito por el general de División Antonio M. Taguba, que se pretendía que no saliera a la luz pública, señala que hubo complicidad en las torturas sexuales efectuadas por todo el sistema de prisiones del ejército.

De forma específica, Taguba encontró que, entre octubre y diciembre de 2003, se habían dado numerosos casos de “abusos criminales sádicos, lascivos y agresivos” en Abu Ghraib .

La voluntad de ocultar los hechos por parte de la administración Bush parece extenderse también al intento de silenciar a las víctimas. La profesora Huda Shaker al-Nuaimi, licenciada en ciencias políticas en la Universidad de Bagdad, que está entrevistando a las mujeres prisioneras como voluntaria de Amnistía Internacional, informa que la mujer llamada Nur, que logró sacar una carta fuera de Abu Ghraib, está presumiblemente muerta: “Creemos que fue violada y que se quedó embarazada de un guardia estadounidense. Una vez que salió de Abu Ghraib volvió a su casa. Los vecinos dijeron que su familia se había trasladado. Creo que fue asesinada”.

Es bien conocido que EU mantiene una cultura en la que se suelen dar frecuentes casos de violación: una de cada seis mujeres en EU han sufrido un intento o una consumación de asalto sexual.

Para reforzar ese ambiente de violencia sexual, en algunas páginas web están apareciendo fotos que se pretende que corresponden a mujeres iraquíes violadas por tropas estadounidenses, algunas de las cuales fueron quitadas después.

Al mismo tiempo que se escribe este informe han aparecido nuevas fotos en la página web de La Voz de Aztlán, informando además que muchas de las fotos están ahora en páginas pornográficas.

MUJERES, VICTIMAS CIVILES DE LA GUERRA

En octubre de 2004, la web del Iraq Body Count (IBC) contaba las víctimas de los ataques estadounidenses contra Faluya. IBC concluía que 572 y 616 de la cifra facilitada de 800 muertos eran civiles, 300 de los cuales eran mujeres y niños.

La agencia china de noticias Xinhua informó que docenas de iraquíes, incluidos 20 médicos, habían muerto cuando EU bombardeó una clínica médica en Faluya. La clínica se había levantado para sustituir al hospital central, asaltado por los EU.

Un doctor dijo a la agencia Reuters que “No hay un solo cirujano en Faluya. Teníamos una ambulancia que fue alcanzada por fuego estadounidense, resultando herido un doctor. Hay decenas de civiles heridos en sus casas a los que no podemos trasladar. Un niño de 13 años se me murió justo en los brazos.”

Debido a las graves violaciones de la neutralidad médica, el 18 de noviembre de 2004 la Asociación de Abogados Humanitarios presentó una petición urgente ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos en nombre de “los innumerables pacientes y equipo médico anónimos, tanto muertos como vivos, del Hospital General de Faluya y de una clínica de traumatología”. International Educational Development, Inc., se unió a esta acción inmediatamente después.

Según la periodista italiana Giulana Sgrena, parece que se utilizó napalm contra mujeres y niños durante el ataque estadounidense a Faluya.

2005/GM

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