OCDE

NACIONAL
INFANCIA
   Estudio de la OCDE evalúa capacidad para trabajar en conjunto
Adolescentes tienen mejores resultados en tareas colaborativas
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Sonia Gerth
Cimacnoticias | Ciudad de México .- 10/01/2018

Las adolescentes de 15 años de edad tienen mejores resultados que sus compañeros varones al resolver problemas en conjunto, y es una tendencia que se puede hacer en todo el mundo, afirma un reciente informe la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

En el estudio participaron cerca de 125 mil jóvenes de 15 años de 52 países, entre ellos, México. El propósito del estudio fue evaluar la capacidad de las y los estudiantes para trabajar en conjunto pues hasta ahora, todos los exámenes PISA que realiza la OCDE sólo han evaluado el rendimiento individual.

“En un mundo que aprecia cada vez más las competencias sociales, los sistemas educativos tendrán que trabajar mucho mejor en fomentar estas competencias de manera sistemática en todo el plan de estudios”, explicó Ángel Gurría, secretario General de la OCDE.

El estudio dio tareas a resolver a grupos de estudiantes y midió los resultados pero además evaluó cómo vieron el trabajo colaborativo, por ejemplo, si estaban interesadas en las opiniones de otros y si les gustaba ver a otras personas ser exitosas. El resultado fue que las jóvenes mostraron interés por las otras personas y por su éxito pero los varones vieron el trabajo en conjunto como una ayuda para si mimos y para trabajar de manera más efectiva.

El informe de la OCDE indica que esto puede ser un tema de intervención para las escuelas: podrían fomentar las amistades entre niñas, niños y jóvenes y la apreciación del trabajo de las demás personas. “Para trabajar en conjunto los niños tienen que aprender a escuchar a otras personas y tomar su punto de vista en cuenta. Sólo de esta manera se pueden aprovechar todas las habilidades que cada miembro del equipo ofrece,” describió el director educativo de la OCDE, Andreas Schleicher.

En promedio, en los países participantes las niñas tienen 1.6 veces más probabilidades que los niños de alcanzar los mejores resultados en la resolución colaborativa de problemas. Esto representa un marcado contraste con los resultados de la prueba de resolución individual de problemas de 2012, la cual detectó que el rendimiento de los niños era mejor que el de las niñas.

En general, los países que han sacado los mejores resultados en las pruebas individuales de PISA ahora también destacaron en el estudio sobre trabajo colaborativo. Se trata de Japón, Corea y Singapur en Asia; Estonia y Finlandia en Europa; y Canadá en América del Norte. En México y Chile, participantes de América Latina, se dieron resultados por debajo del promedio.

En México, el 53.4 por ciento de las y los estudiantes son capaces de resolver en colaboración sólo problemas sencillos, si acaso. En cambio, en Japón, sólo el 10.1 por ciento obtiene bajos resultados en la resolución colaborativa de problemas.

Quienes realizaron las pruebas también estudiaron el entorno de las y los estudiantes y encontraron que las escuelas que fomentan la libre interacción entre estudiantes, la generación de debates y prácticas para fomentar la argumentación del estudiantado obtienen mejores resultados.

También destaca que estudiantes que desarrollan una actividad social o deportiva después de la escuela y que hablan con sus madres y padres sobre su desempeño en clases son mejores en esta prueba, por lo que las y los analistas instaron a instituciones de los gobiernos a fomentar estas actividades en el currículo escolar.

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NACIONAL
INFANCIA
   Ririki Intervención Social pide invertir en menores de edad
Presentan libro “Políticas Públicas de atención a la primera infancia: El caso de la Ciudad de México”
Especial
Por: Montserrat Antúnez Estrada
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 26/01/2017

En México, 55.2 por ciento de la población de niñas y niños menores de 6 años vive en condición de pobreza.
 
En el libro “Políticas Públicas de Atención a la Primera Infancia: El caso de la Ciudad de México”, presentado ayer por la organización Ririki Intervención Social, se destaca que son pobres más de la mitad de los 13 millones 249 mil 872 de la población infantil en la primera infancia, etapa que de acuerdo al Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) comprende de los cero a los 5 años de edad.
 
La coordinadora del libro y directora general de Ririki, Nashieli Ramírez Hernández, señaló que es indispensable atender a este sector de la población por encontrarse en una etapa fundamental para el crecimiento porque en ella se forman las capacidades y condiciones esenciales para la vida y la mayor parte de las conexiones cerebrales.
 
Durante la presentación del libro la coordinadora del Programa Infancia de la Universidad Autónoma de México (UAM) Xochimilco, Norma del Río, recalcó que al implementar políticas públicas para la primera infancia se reconoce a esta población, desde su nacimiento, como sujeta de derechos.
 
En ello coincidió la Oficial para el Desarrollo Infantil Temprano de la Unicef México, Jimena Lozano, quien dijo que en el caso de la Ciudad de México, generar políticas públicas para esta población “impacta directamente y en menor tiempo la vida de las niñas y niños de la ciudad, que se sabe son más de 738 mil, lo equivalente a la población total de ciudades como Saltillo, San Luis Potosí, Culiacán o Querétaro”.
 
La representante de la Unicef en México mencionó que los aspectos que más preocupan son la educación y la salud de la primera infancia.
 
Según la Secretaría de Educación Pública (SEP), la cobertura de educación inicial (preescolar) es de apenas 12 por ciento. La oferta pública de cuidado infantil en el país está a cargo de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), el Sistema Nacional de Desarrollo Integral de la Familia (DIF) y la SEP, además de la oferta privada, para la que no existe un marco regulatorio.
 
En cuanto a la salud se estima que en 2016 la cifra de niñas y niños en la primera infancia con desnutrición fue de 479 mil 339, de éstos, la mayoría son indígenas en zonas rurales. En el otro extremo, de acuerdo a datos de la “Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012”, 8.2 por ciento de la infancia del país tiene obesidad.
 
El coordinador de Vinculación, Dependencias y Órdenes de Gobierno del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), Daniel Ponce Vázquez, hizo hincapié en la importancia de aumentar la inversión en la primera infancia:
 
“La inversión debería ser, por lo menos del doble, para estar a la par de los países miembros de la Organización para la Cooperación y  Desarrollos Económicos (OCDE)”, dijo.
 
Según el estudio “Los invisibles. Las niñas y los niños de 0 a 6 años: Estado de la Educación en México 2014”,  de la organización Mexicanos Primero, en 2009 el gasto acumulado para menores de 6 años de edad fue de 6 mil 589 dólares por niño en México; ese año Chile, Polonia y Corea del Sur gastaron el doble.
 
Cambios en la Co-crianza
 
El libro se presentó en la “Jornada por la Primera Infancia en la Ciudad de México”. En un conversatorio, el director general de Acciones Educativas para el Desarrollo A.C, René Mauricio Sánchez, mencionó que es importante incidir desde las prácticas de crianza, es decir en las acciones que se hacen para el cuidado y atención de las y los niños y precisó: “Son acciones políticas que hace una sociedad de acuerdo a cómo quiere que sean sus futuras generaciones”.
 
En ese sentido el director general de Género y Desarrollo A.C. (GENDES), Mauro Vargas Urías, opinó que para vencer el estereotipo de que la crianza es algo exclusivo de las madres es necesario cambiar la educación en casa: “Los hombres tenemos que involucrarnos en la educación durante los primeros años para romper la cultura machista”, afirmó.
 
La directora general de Ririki dijo que las relaciones estereotipadas con las que crecen niñas y niños se forman desde la primera infancia por lo que la participación equitativa de madres y padres en la co-crianza es indispensable para desmontar los roles de género existentes.
 
17/MMAE/LGL
 








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