Cuauhtémoc Cárdenas

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La Presidenta Dilma Rousseff
Especial
Por: Carmen R. Ponce Meléndez*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 02/05/2017

Como “la Presidenta Dilma Rousseff”, así fue presentada esta gran mujer brasileña, paradigma para muchas mujeres latinoamericanas y del mundo. La “Juana de Arco” de la Guerrilla Latinoamericana, quien después se convirtió en la “Juana de Arco” de la democracia, según palabras del senador Alejandro Encinas.
 
Participó con una conferencia magistral el pasado lunes 24 de abril en el Coloquio: “América Latina: política futuro e igualdad”, organizado con motivo del 50 aniversario del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO).
 
Este evento se realizó en el Teatro de la Ciudad, un recinto bastante grande que estaba totalmente lleno y donde se esperaba con gran expectativa la conferencia magistral. También se contó con la participación del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas y del senador Alejandro Encinas, por México.
 
Además participaron Marco Aurelio García -ex asesor de asuntos internacionales de Brasil en los gobiernos de Lula y Dilma-, así como el argentino  Pablo Gentili, secretario ejecutivo de CLACSO.
 
El coloquio tuvo muchas sorpresas. En sentido estricto el hecho de que el teatro estuviera a reventar no es propiamente una sorpresa, la presencia de la Presidenta lo justifica. Lo que si fue una sorpresa -por lo menos para mí- es que la mayoría del auditorio se compusiera por jóvenes entre 20-35 años. Junto a mi estaba un joven de aproximadamente 20 años con su cuaderno de notas, todo lo anotaba, posiblemente era tarea. Las y los jóvenes siguen siendo la esperanza.
 
Las exposiciones de los ponentes muy brillantes y la mayoría giraron sobre un tema: el avance del neoliberalismo en América Latina con los gobiernos conservadores; su mano derecha y los efectos que esto produce y produjo en todo el Continente, incluyendo México, por supuesto. También en Europa. En este contexto cobra sentido la explicación de la llegada de un personaje como Donald Trump  y sus políticas.  
 
Encinas hizo mención a que la Presidenta había sido víctima de misoginia y de violencia política de género, un tema de mucha actualidad en el país, es parte de lo que está sucediendo en el Estado de México con la Candidata a Gobernadora de Morena.
 
Creo que lo que pasó en Brasil es mucho más, Dilma fue y es víctima de la violencia que produce la derecha del neoliberalismo. Ese tema lo retomo Marco Aurelio García cuando dijo que no podía explicarse que un personaje gris y mediocre como Michel Temer esté al frente de Brasil si no fuera por su posición de ultraderecha, sus concesiones a la oligarquía brasileña, la “ola neoliberal” que azota al Continente y al Mundo, aunque pueden ser sus últimos estertores.
 
Ella habló de que había conocido lo que era un golpe de Estado militar, pero que ahora había conocido un “golpe de Estado parlamentario”; y qué tipo de reformas (sobre todo políticas) se requieren en Brasil para evitar que esto vuelva a suceder, hay que recordar que ella contó con 20 millones de votos.
 
En su opinión, hay muchas posibilidades de que Lula Da Silva gane las próximas elecciones de su país, en noviembre de 2018, porque ahora el pueblo sabe que puede haber políticas redistributivas. Que otro mundo es posible.
 
Se pronunció enfáticamente en contra de los paraísos fiscales, porque propician la corrupción, el narcotráfico y todo lo que sea ilegal, restándole fuerza al Estado en la regulación de los mercados. Y las más atropelladas por las “fuerzas del mercado “son las mujeres”.
 
Curiosamente Trump, el presidente de Estados Unidos, esencialmente un empresario a favor de los mercados a ultranza, propone a su país como un “nuevo paraíso fiscal”; ya que en su reforma fiscal plantea que los impuestos para las empresas disminuyan de 35  a 15 por ciento. Algo muy peligroso para ese país y para el resto del mundo, en principio para México.  
 
Como es lógico, frente a esto ya se escuchó el canto de las sirenas neoliberales. Los “expertos” fiscalistas –la mayoría de derecha- proponen que justo ahora es el momento para que en nuestro país se haga una “verdadera reforma fiscal”. Que no  es otra cosa que disminuir también los impuestos a las empresas (¡Más!) y, aumentar los impuestos al consumo (IVA). Para variar, cargarles más la mano a los y las trabajadoras y regalarles el país a los empresarios (nacionales e internacionales), una fórmula muy poco original.
 
Por fortuna hasta ahora los funcionarios de Hacienda no se han pronunciado al respecto.
 
Según ellos  (los fiscalistas), sólo así México mantendrá su nivel competitivo con Estados Unidos y podrá retener la inversión extranjera. Claro que en este mundo no caben las Dilmas Rousseff. Una mujer maravillosa, defensora de los derechos de las mujeres y con políticas que buscan la justicia social y un Estado que juegue un papel preponderante.
 
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En cambio, como se ilustra en la gráfica anterior, la desigualdad de género en todos los terrenos y ámbitos es la característica del modelo económico mexicano. Desde siempre, es mayor el número de empleos formales masculinos que los femeninos; por lo consiguiente esto crea desigualdades en los ingresos, en la seguridad social, en las políticas, económicas y sobre todo culturales. Es todo lo contrario a una política redistributiva o a la construcción de una democracia, como lo conciben los gobiernos de la democracia. Una de las características fundamentales del neoliberalismo es la precarización del trabajo y de las mujeres. Eso en nuestro país es lo dominante.  
 
Sin embargo, Rousseff señaló que ella necesitó 20 partidos para poder “gobernar” Brasil, lo cual es totalmente absurdo. Mientras que Cardoso únicamente requirió cuatro partidos (los representantes de los grupos oligárquicos).
 
Hablar de corrupción o de anticorrupción casi siempre es hablar de políticos y se deja de lado la corrupción de los empresarios. Basta ver estos ejemplos para ver lo equivocado de esta afirmación.
 
En contraste, Michel Temer ha congelado por 20 años el gasto público en Brasil. En educación, la inversión pública y el gasto en salud. Como bien afirma Dilma, para nuestros países la educación es el “pasaporte” para el desarrollo, igual que la salud;  sin inversión pública no hay crecimiento económico. En su gobierno se aumentó el salario y mejoraron los programas sociales.
 
El presidente golpista también ha iniciado un programa de reformas laborales y del sistema de pensiones, obviamente lesivo para los  y las trabajadoras. Y esto ha provocado una huelga general que ha paralizado buena parte del país.
 
Fábricas, bancos, instalaciones petroleras, medios de transporte público y miles de comercios cerraron sus puertas, mientras manifestantes en más de 22 estados de Brasil salieron a las calles liderados por las principales centrales sindicales para protestar contra las reformas de Temer.
 
Todos los congresistas golpistas que lo acompañan, y lo acompañaron en el golpe parlamentario, ahora son juzgados por corrupción, igual que el propio Temer.
 
Volviendo al Coloquio, hubo un momento de muchos aplausos cuando una de las ponentes, de nacionalidad hondureña, dijo que últimamente en Latinoamérica están tomando mucha preponderancia: los militares, la iglesia y los tecnócratas neoliberales. Según ella, los militares deben estar en los cuartes y no fungir como policías; la iglesia a lo que se debe dedicar es a Dios y, los tecnócratas subordinarse a la democracia. Cada quien en su lugar.
 
Los y las jóvenes que estaban abarrotando el teatro – y en general todo el auditorio- cuando llegó la señora Presidenta de Brasil se pusieron de pie para aclamarla, También fue despedida con el auditorio de pie, aplaudiéndola.
 
Y esto por la simple y sencilla razón de que ella (a quererlo o no) representa una esperanza; pero también la rebeldía y el coraje contra un sistema conservador que pone por encima la desigualdad, la pobreza de la mayoría, y la desesperanza. Porque sigue siendo la presidenta del pueblo, y ahora de todo el pueblo latinoamericano; un gran paradigma para la mujer latinoamericana y del mundo. Un coloquio lleno de renovadas esperanzas para México y para Latinoamericana.
 
* Economista especializada en temas de género
 
Twitter: @ramonaponce
 
17/CRPM/GG








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Alternativas de desarrollo para el país
Especial
Por: Carmen R. Ponce Meléndez*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 21/03/2017

Que las Mujeres y sus organizaciones participen activamente en el debate y discusión de la actual política económica y su replanteamiento -ante la coyuntura nacional e internacional- es un imperativo; hace mucho que la política económica dejó de ser para élites, o lo que es peor, sólo para los hombres.
 
Especialmente si esta participación femenina implica incorporar una amplia perspectiva de género en el desarrollo presente y futuro del país. Por tanto, es fundamental revisar y discutir los planteamientos que sobre el tema surjan, tal es el caso del Grupo Nuevo Curso de Desarrollo.
 
“El presidente Trump, desde el anuncio de su candidatura, colocó a México y a los mexicanos como protagonistas del torcido debate político-electoral en Estados Unidos. Culpó a nuestro país de la pérdida de empleos manufactureros, generó un clima de animadversión contra los trabajadores migrantes y los acusó de muy diversas manifestaciones de violencia y criminalidad. Si alguna nación fue agraviada en particular por el tono y contenido que Trump impuso a lo largo de la campaña electoral, la transición y el inicio de su gobierno, fue México”.
 
Esta es una parte muy importante del diagnóstico contenido en el documento presentado por el Grupo Nuevo Curso de Desarrollo, el pasado lunes 27 de febrero, en la Universidad del Claustro de Sor Juana.
 
Se denomina: “En defensa del Interés Nacional ante la coyuntura crítica, ¿Qué hacer?” y en su presentación estuvieron el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas y  Rolando Cordera, quienes han externado importantes críticas al posicionamiento del Gobierno, ya sea en materia de política económica o migratoria. Sus propuestas –en las que se puede estar de acuerdo, o no-  resultan una importante aportación, un aliento de bocanada de aire fresco, en momentos tan críticos como lo que hoy se viven en el país.
 
A continuación se citan algunas de sus propuestas más  destacadas:
 
Diseñar un programa de emergencia de apoyo al empleo, orientado a las regiones y segmentos de la población que probablemente se vean más afectadas por el choque externo que ya se resiente;
 
Lanzar un programa de inversión pública para mejorar y ampliar la infraestructura en las regiones más atrasadas del país, complementado con apoyos financieros oportunos y significativos de la banca de desarrollo;
 
Renovar el pacto fiscal de la nación: hay que elevar los ingresos y reorientar y hacer más eficiente el gasto público, con criterios de progresividad, transparencia y rendición de cuentas.
 
Sólo de este modo podrá el Estado hacer frente a los retos sociales de la emergencia y a las demandas de larga data en materia de mínimos de bienestar social y de infraestructura económica.
 
La nueva agenda de desarrollo tiene su sustento fundamental en reconocer que, de buen tiempo atrás, el mercado externo carece del dinamismo y del potencial para impulsar de manera significativa la economía mexicana; en consecuencia, habrá que otorgar prioridad al mercado interno como motor fundamental del crecimiento de largo plazo.
 
Lograr tal transformación de la estructura productiva y dinamizar el mercado interno supone colocar al combate a la desigualdad como preocupación central de la agenda macroeconómica. Exige, en la práctica, cambios importantes en cuatro áreas de la política económica, muy interrelacionadas entre sí: i) Política de desarrollo productivo, que incluye cambios en la política cambiaria y de financiamiento; ii) Políticas redistributivas, con énfasis en empleo y salarios; iii) Política fiscal, para influir tanto en el nivel y composición del ingreso y el gasto públicos, como en las estrategias de financiamiento, y iv) Adecuación del marco institucional para el diseño y planificación de las nuevas políticas, así como su ejecución y evaluación.
 
“No deja de ser llamativo que la incapacidad de crecer en forma más acelerada y sostenida se manifieste en el periodo en el que deberían dar fruto las reformas para remover las barreras al incremento de la productividad, la inversión privada y la competitividad.
 
Las causas del crecimiento mediocre e inferior a lo proyectado por el gobierno son diversas y su peso relativo ha variado a partir de 2013. Además de la desaceleración global, desde mediados de 2014 han incidido las caídas de los precios de exportación del petróleo y de la actividad de la construcción”.
 
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Como se muestra en la gráfica, el PIB por habitante no ha tenido crecimientos importantes desde 1995. Para 2016 la disminución será de 12.4. ¿Así cómo quieren que se amplie el mercado interno?
 
Quizá por ello, en nuestro caso, más que incertidumbre, se enfrenta una amenaza, grave y clara. Algunas consecuencias negativas, por ejemplo, en el área de inversiones, tipo de cambio y ambiente de fuerte incertidumbre, ya se dejan sentir.
 
Ahora también influye, sobre todo en el primer semestre de 2016, el ajuste en las finanzas públicas, en particular en la inversión, y la caída de las exportaciones. Esta última, sumada al notable aumento de algunas importaciones, en especial las de gasolinas, petroquímicos y otros bienes intermedios, además de las agrícolas, han provocado el deterioro creciente de la balanza comercial.
 
Por último, desde hace decenios se requiere y ha sido diferida una y otra vez una reforma fiscal de fondo. Resulta aún más urgente ante la erosión de los ingresos derivados del petróleo. Se ha tornado notorio el hecho de que la carga fiscal en México es baja no sólo en relación a los países de la OCDE, sino también en América Latina y el Caribe.
 
 La reforma tributaria que México requiere debe contemplar, además de la supresión de exclusiones y la mayor progresividad del impuesto sobre la renta, en especial el de las personas, diversas otras figuras impositivas como el impuesto a las transacciones financieras, al patrimonio y a las herencias y legados entre otros.
 
La pregunta clave es, de nuevo, si la política económica de México tiene margen de acción para promover una expansión económica orientada a favor de la mayoría de la población, a través, entre otros instrumentos, de la inversión pública y privada y el fomento productivo, y de una política social y sectorial que asuma explícitamente las metas de empleo y de creación o reactivación de eslabonamientos en las cadenas productivas.
 
* Economista especializada en temas de género
twitter @ramonaponce
 
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