Red de Mujeres contra la Violencia

INTERNACIONAL
VIOLENCIA
   Iglesias deben respetar decisiones de las mujeres: OSC
Bien la sentencia por asesinato de Vilma pero ¿y la prevención de la violencia?
CIMACFoto: Nelson Rodríguez
Por: Nelson Rodríguez, corresponsal
Cimacnoticias | Managua, Nic .- 11/05/2017

Diferentes organizaciones de mujeres se manifestaron satisfechas con la sentencia en contra de los asesinos de la joven Vilma Trujillo, quien fue quemada en un ritual religioso hace dos meses. Las activistas de las organizaciones, sin embargo, reiteraron en la necesidad de que se realicen acciones preventivas para no actuar hasta que las mujeres son asesinadas.
 
Enlace nacional de la Red de Mujeres Contra la Violencia, Eveling Flores, dijo que la sentencia en contra de los asesinos de Vilma,  también debe servir para que algunos líderes de las iglesias respeten los derechos de las mujeres y no las sigan manipulando en nombre de la religión.
 
Flores agregó que ningún caso de femicidio debe quedar impune, pero además demandaron a los líderes religiosos a tener un trato justo e igualitarios en sus actividades religiosas, que no olviden el derecho a la libertad de decisión que tienen las mujeres.
 
Hay mucho trabajo todavía por hacer para evitar que las creencias religiosas y las prácticas de algunos líderes limiten los derechos de las mujeres, señaló Flores.
 
En tanto Virginia Meneses, representante en Nicaragua  del Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres CLADEM, dijo que si bien la sentencia era determinante para castigar a los asesinos de Vilma, también se requiere de otras acciones a favor de las mujeres.
 
Hace falta implementar las campañas de sensibilización que establece la Ley 779, (Ley Integral Contra la Violencia hacia las Mujeres), dijo Meneses, quién además se preguntó “dónde está el trabajo de la comisión de lucha contra la violencia, dónde está el trabajo que el Estado está haciendo para evitar la violencia contra las mujeres”.
 
Hay mucho trabajo en materia de prevención que debe hacer el Estado en las comunidades y en las escuelas, se requiere del trabajo en conjunto y que el Estado no siga desconociendo a las organizaciones de mujeres, reiteró Meneses.
 
El juez José Alfredo Silva condenó a 30 años de cárcel por los delitos de asesinato al pastor Juan Gregorio Rocha y a los miembros de la iglesia, Pedro Rocha, Tomasa Rocha, Franklin Jarquín Hernández y  a 6 años de cárcel a Esneyda Orozco, por el delito de secuestro simple.
 
Un jurado de conciencia (integrado por personas particulares sin estudios jurídicos) ya los había encontrado culpables en el juicio realizado el pasado 2 de mayo en Managua.
 
Vilma Trujillo, de 25 años de edad y madre de dos niños,  fue quemada en un ritual religioso en la comunidad El Cortezal, en el municipio de Rosita en el Caribe Norte del país a 400 km de Managua, por el supuesto pastor evangélico y otras 4 personas el pasado 21 de febrero, cuando supuestamente le expulsarían los demonios.
 
17/NR/GG








INTERNACIONAL
VIOLENCIA
   Lectura de sentencia, en Managua, el 9 de mayo
Condenan a pastor y religiosos que quemaron a Vilma Trujillo
CIMACFoto: Nelson Rodríguez
Por: Guadalupe Gómez Quintana
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 04/05/2017

En Nicaragua, el martes por la noche, un Tribunal de Jurado, integrado por dos hombres y tres mujeres, declaró culpables al pastor evangélico Juan Gregorio Rocha, y a cuatro feligreses de la Iglesia Visión Celestial, de la Asamblea de Dios, por el asesinato de Vilma Trujillo  García, quien fue quemada en una hoguera, contra su voluntad, para “curarla” de una supuesta posesión diabólica.
 
El asesinato fue cometido el 21 de febrero en la comunidad El Cortezal, municipio de Rosita, en el Triángulo Minero, luego de que la integrante de la iglesia, Esneyda Orozco Téllez, de 25 años, dijo haber tenido una visión y recibió la orden divina de quemarla, a lo cual procedieron el pastor Rocha Romero, de 23 años, apoyado por Pedro y  Tomasa Trujillo, de 26 y 24 años, respectivamente, y hermanos de la víctima; así como Franklin Jarquín, de 28 años. 
 
Dentro del proceso oral y público, el juez Alfredo Silva Chamorro, del Quinto Distrito Penal de Juicio de Managua, ratificó la decisión del jurado y el Ministerio Público pidió  la pena máxima de 30 años de prisión en el caso del delito de asesinato y la pena máxima de 6 años de prisión por el delito de secuestro simple, del que está acusada Esneyda Orozco, ya que Vilma estuvo recluida contar su voluntad del  día 15 hasta el 21 de febrero de 2017.
 
Frente al juzgado, nuevamente organizaciones de mujeres, entre ellas la Red de Mujeres contra la Violencia, y el Colectivo Gaviotas, realizaron un plantón para exigir justicia. Y, al igual que en las dos audiencias anteriores, se manifestaron con consignas como “No son revelaciones, fue femicidio”, “se acabó la paciencia, no más violencia”, “no fue revelación, fue el odio del pastor”. Reiteraron también que Vilma fue víctima de la religión, del patriarcado que la juzgó porque tenía otro compañero sentimental. 
 
LOS CRÍMENES
 
La mujer fue sometida a golpes y malos tratos, antes de ser quemada en una hoguera, a temperaturas de 400 grados Celsius, siete horas y media, en una supuesta celebración religiosa colectiva, ya que la acusaban de haber cometido adulterio, por lo que estaba “enferma” y necesitaba ser “purificada”, para expulsar al diablo que la habitaba, de acuerdo con la declaración de los inculpados en las audiencias del proceso judicial.
 
El pastor dijo que “dios dijo que le pusiéramos fueguito porque estaba endemoniada… Tenía el compañero de vida y entonces cometió error con otro hombre”. 
 
La mujer, una vez que llegó su esposo y su padre a la comunidad donde la quemaron, fue llevada al Hospital Antonio Lenín Fonseca, donde duró siete días en agonía, sin posibilidades de supervivencia porque tenía quemaduras de segundo y tercer grado en 80 por ciento de su cuerpo. Murió  el 28 de febrero, acompañada de su familia, incluidos sus dos hijos, de 2 y 7 años de edad. 
 
El único veredicto de no culpabilidad que emitió el jurado fue a favor de Esneyda Orozco por el delito de secuestro simple.
 
Además, a favor de ella, su abogado presentó como atenuante que es madre de tres menores de edad y presumiblemente presenta un embarazo de tres meses, por lo que pidió una pena de 20 y no de 30 años de prisión. 
 
Sin embargo,  la representante del Ministerio Público, la fiscal Fabiola Mendoza,  no estuvo de acuerdo, ya que la considera coautora del delito, y pidió pena máxima de 30 años de prisión en el caso del delito de asesinato y  6 años de prisión por el delito de secuestro simple.
 
La lectura de la sentencia quedó programada para el próximo 9 de mayo a las 12:30 horas en el mismo juzgado de Managua.
 
17/GG








INTERNACIONAL
VIOLENCIA
   Juicio se retomará el 2 de mayo
OSC exigen castigo a religiosos que quemaron a Vilma Trujillo
Imagen retomada del Facebook de la Red de Mujeres contra la Violencia
Por: Guadalupe Gómez Quintana
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 28/04/2017

Vilma Trujillo no se lanzó a la hoguera por su voluntad, fue el pastor de la iglesia evangélica Asamblea de Dios, Juan Rocha, quien ordenó su muerte porque “era el mismo diablo” y, aunque intentó defenderse con un machete, en un acto de sobrevivencia, la ataron de pies y manos y la lanzaron al fuego: 400 grados Celsius, siete horas y media. Falleció dos días después por edema pulmonar y shock séptico, 80 por ciento de su cuerpo con quemaduras de segundo y tercer grado, calcinados hígado y pulmones.   
 
Eso narraron testigos, forenses y acusados por el crimen de Vilma, durante la audiencia del juicio oral y público, realizada el martes pasado por la noche, en el Juzgado Quinto Distrito Penal de Juicio  de Managua, a cargo del juez Alfredo Silva Chamorro, de acuerdo con reportes y videos publicados en la prensa y la televisión locales.  
 
Por el asesinato, cometido el 21 de febrero en la comunidad El Cortezal, municipio de Rosita, en el Triángulo Minero, están acusados el pastor Juan Gregorio Rocha Romero, de 23 años de edad, y los integrantes de la iglesia: Pedro Trujillo, hermano de Vilma, de 26 años; su hermana Tomasa, de 24 años;  la cuñada de la víctima, Esneyda Orozco Téllez, de 25 años; y Franklin Jarquín, de 28 años.   
 
Esneyda Orozco dijo a las autoridades que había tenido una revelación y de ahí surgió la idea de quemarla. Y así lo confirmó el pastor que ordenó su muerte: “es que dios dijo que le pusiéramos fueguito porque estaba endemoniada, dios dijo que iba a sacar ese espíritu malo. Tenía el compañero de vida y entonces cometió error con otro hombre”.  
 
Franklin Jarquín, otro de los acusados, dijo que “ella cometió un error ante Dios al meterse con otro hombre teniendo su pareja. Dios la castigó de esa manera y se endemonió, fue un espíritu que se impulsó en ella y cayó sobre el fuego”.  
 
Creyente, Vilma estuvo en la Iglesia Visión Celestial, de la Asamblea de Dios desde el día 15  hasta el 21 de febrero de 2017, cuando la lanzaron a la hoguera. Estuvo prácticamente secuestrada, contra su voluntad, acusan organizaciones de mujeres. El compañero de Vilma no estaba en la comunidad, había ido a donde vive su madre, para construirle un cuarto.
 
El médico forense, Oscar Bravo, quien hizo la autopsia de Vilma, reveló que antes de quemarla fue golpeada con un objeto contuso, un palo, quizá, que le hirieron el cráneo. Organizaciones feministas creen que también fue violada. 
 
El 21 de febrero, afuera de la Iglesia, el pastor pidió que todos se arrodillaran, levantaran las manos al cielo y cerraran los ojos. Fue entonces, según los relatos ante las autoridades judiciales, que el pastor, Jarquín y Tomasa, arrojaron al fuego a Vilma. Uno de los feligreses, Miguel Zamora, abrió los ojos, se levantó y la sacó de la llamas. 
 
NO SON REVELACIONES, ES FEMINICIDIO  
 
Antes de iniciar la audiencia del juicio, el martes pasado, desde temprano organizaciones de mujeres, entre ellas la Red de Mujeres contra la Violencia, se manifestaron vestidas de morado, con pancartas, cruces, flores y consignas: “No son revelaciones, fue femicidio”, gritaban, “se acabó la paciencia, no más violencia”, “no fue revelación, fue el odio del pastor”.
 
La integrante de la Red de Mujeres contra la Violencia, Elia Palacios, dijo que Vilma fue víctima de la religión, del patriarcado que la juzgó porque tenía otro marido”.
 
Afirmó en entrevista con una televisora local que el Colectivo Gaviotas, organización feminista con presencia en la zona donde murió Vilma, acompañó a la familia y se pronunció. Criticó que la iglesia estuviera más interesada en deslindarse del hecho que por la muerte de la señora.  
 
Explicó la importancia que adquirió la iglesia en un lugar donde prácticamente no hay instituciones del gobierno y, por lo mismo, es el ministro religioso quien se constituye en autoridad. Seguramente, dijo Palacios, la familia fue manipulada, creyó que el pastor sanaría las dolencias de la mujer, pero no sabían que impediría que la vieran.
 
Cuando Catalino, el padre de Vilma, se enteró de los hechos, intentó ir a donde estaba su hija, pero el pastor de su comunidad se lo negó. Fue a ver a otro pastor y le informaron que ya la habían quemado. Y luego el pastor Rocha Romero le aseguró que ella fue quien se lanzó, ya que estaba enferma (de la mente).
 
Ahora, dijo Elia Palacios en la entrevista televisiva, la iglesia pide misericordia para las y los acusados, pero eso no puede ser porque el Estado es laico. “Que se haga justicia y se siente un precedente”, el hecho fue grave, el médico dijo que las lesiones, incompatibles con la vida, generaban un dolor inimaginable y vivió en agonía con 80 por ciento de su cuerpo calcinado, con el hígado y los riñones calcinados.
 
Me molesta, agregó la feminista, que insistan en que fue un procedimiento correcto, que “una voz” lo ordenó. Pero la secuestraron y planificaron su muerte, la lanzaron al fuego amarrada, desnuda, con daño a su integridad, la golpearon, incluso su hermana participó. 
 
El daño que le hicieron a Vilma, consideró la enlace nacional de la Red de Mujeres contra la Violencia, Evelyn Flores Mayorga, fue por su condición de mujer, ya que no lo habrían hecho a un hombre en una situación similar. Se aprovecharon de su condición de mujer, de su situación educativa. Hubo partícipes y co-facilitadores del delito y el Estado debe castigarlo. Su práctica religiosa los llevó a actuar sin raciocinio, hasta los límites. Se pierde el pensamiento crítico y se sigue al espiritual.
 
Acusa que el Estado debió actuar, sin esperar que la denuncia fuera puesta por el compañero de Vilma, quien estaba trabajando lejos, porque son pobres.
 
En el caso de Vilma, explicó Flores Mayorga, era pobre, atendía su casa y su familia, era ama de casa. Le tocaba hacer rendir el dinero. Y el trabajo de cuidados muchas veces significa gran carga emocional para las mujeres. Puede ser que no guste, porque nos toca, porque no hay nadie más que lo haga. Ella se ve ante una carga cotidiana de cuidado, de trabajo que no se reconoce ni se remunera, al que no le da valor la familia, donde no hay vacaciones y nunca hay dinero para una misma.
 
Las personas que estudian las religiones –detalla la activista- dicen que hay  quienes manipulan a las personas y estas cumplen con ser ovejas guiadas, depositan toda su vida en esas personas y piensan que vendrá algo mágico. Y eso es algo que contrasta con una ciudadana que toma decisiones sobre su vida espiritual, que asume una participación política, que asume responsabilidades en el ámbito social y familiar.
 
EL FIN
 
Miguel Zamora, quien sacó a Vilma de la hoguera, aseguró en el juzgado que le pidió al pastor que la pusiera en su cama y le dieran atención médica,  pero este amenazó con irse si la acostaban ahí.
 
Don Catalino, padre de la víctima, contó a las autoridades judiciales que “cuando me le acerqué a Vilma, ella estaba solita con una camisita nada más, todo el cuerpo quemado, acostada en un brasero de ceniza y me dijo: “Papá, deme agua”, y se tomó dos vasos de agua y se quedó sin hablar”.
 
Luego la llevaron a una hamaca, en su casa y al día siguiente, en la madrugada, la trasladaron al  centro de salud que quedaba más cerca, en donde murió, acompañada de su madre, su padre, su compañero y rodeada de sus hijos.
 
INSEGURIDAD EN COSTA CARIBE Y NORTE
 
Evelin Flores Mayorga advierte que en las regiones Costa Caribe y Norte, “están sucediendo muchas inseguridades ciudadanas para las mujeres y no hay sanciones”, lo que preocupa a la Red de Mujeres contra la Violencia. “No hay reparación del daño ni justicia”.
 
La Red contabiliza al menos 11 mujeres asesinadas en Nicaragua en lo que va de 2017, pese a que hay una ley que condena el feminicidio. Murieron por la violencia extrema machista, dijo Elia Palacios en una entrevista.  En 2016, más de 70 mujeres fueron asesinadas por varones.
 
Y los más recientes, explicó, ocurrieron el pasado fin de semana en las ciudades norteñas de Condega y Somoto, cerca de la frontera con Honduras, donde dos mujeres murieron a manos de sus cónyuges.
 
La dirigente de la Red, Reyna Rodríguez, sintetiza: Nicaragua adolece de políticas públicas adecuadas para prevenir este flagelo, pese a que desde hace 4 años existe la Ley 779, que penaliza la violencia contra la mujer.
 
“Esto es alarmante, dice,  y estamos cansadas de demandarle a Estado que atienda el problema, porque esos asesinatos podría evitarse con una política de Estado de prevención. Sin embargo, en muchas ocasiones, la policía promueve trámites conciliatorios entre el agresor y su víctima.   
 
El juicio por el asesinato de Vilma continuará el 2 de mayo a la una de la tarde y estará convocada otra presunta implicada, Maritza Ramos, quien fue testigo del hecho, de acuerdo con lo narrado a las autoridades por la hermana menor de Vilma.  
 
17/GGQ
 








INTERNACIONAL
VIOLENCIA
   Campaña de donación busca recaudar 5 mil dólares
Urge reactivar Observatorio Nacional de Feminicidios de Nicaragua
Imagen retomada del portal hipgive.org
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 27/04/2017
En Nicaragua, 126 mujeres fueron víctimas de femicidio/feminicidio entre 2014 y el 2015. Juana era una de ellas: era madre, trabajadora, tenía tres hijos, sueños y una vida por delante, pero fue asesinada por su ex pareja, pese a que lo había denunciado a la policía por maltratos y golpes, sin que le hicieran caso ni le dieran protección.  
 
Su historia, que se repite con otras mujeres en todo el país, no quedó en el olvido, quedó registrada por el Observatorio Nacional de Feminicidios, un proyecto que sirvió para exigir justicia, acciones de prevención, políticas públicas para salvar vidas, pero que no pudo continuar sus trabajos y cerró en 2015 por falta de financiamiento. 
 
Hoy, la Red de Mujeres contra la Violencia, integrada desde hace 25 años por organizaciones de varios municipios y departamentos de Nicaragua y creadora del Observatorio Nacional de Feminicidos en 2005, busca reactivar este instrumento, porque el problema de la violencia contra las mujeres “va de mal en peor” y porque en el país siguen sin existir programas ni políticas de apoyo para las familias de las mujeres asesinadas.  
 
La vida de cada mujer cuenta: conociendo las historias y circunstancias de sus muertes, podemos ayudar a salvar la vida de miles de mujeres en Nicaragua, señala el texto de la campaña impulsada por la Red de Mujeres contra la Violencia, cuya meta es recaudar 5 mil dólares, antes del 17 de mayo de 2017, para reactivar y renovar el Observatorio con el personal mínimo requerido.  
 
EL NUEVO OBSERVATORIO  
 
Explica la Red que el nuevo Observatorio no solo brindará cifras o datos estadísticos sobre los casos de feminicidio, ya que hará también investigación para difundir historias de vida de las víctimas, como Juana, y de los feminicidas. 
 
Analizaremos los casos, dice la Red, las circunstancias del delito, los factores sociales y culturales que intervinieron en el problema, y brindaremos pistas para que las personas puedan reconocer actitudes, comportamientos y circunstancias que representan luces de alerta.
 
Además el Observatorio brindará insumos para incidir en los operadores de justicia, para demandar políticas públicas y la aplicación correcta de la ley, para apoyar a las sobrevivientes y a los familiares de las víctimas, y para poder sensibilizar y educar a la población. 
 
El Observatorio será manejado por un equipo de personas expertas en registro y monitoreo de medios, con especialización en derechos humanos, con una amplia experiencia en producción de materiales educativos y con la sensibilidad para rescatar la dimensión humana tanto de la víctima como del criminal, y así poder mostrar las circunstancias de vida que están detrás de los datos estadísticos. 
 
Además, señala, contaremos con el trabajo voluntario de expertas en atención y prevención de las violencias contra las mujeres, quienes revisarán y aprobarán las publicaciones de los datos obtenidos a través del Observatorio
 
CÓMO DONAR
 
Las y los donantes al Observatorio, podrán acceder a reportes, en formato digital y su nombre aparecerá en los créditos de la publicación como personas comprometida con la defensa de los derechos de las mujeres en Nicaragua. 
 
Para realizar la donación, está disponible el sitio: https://hipgive.org/es/project/help-us-to-reactivate-the-national-femici...
 
Los 5 mil dólares recaudados permitirán la operación del Observatorio durante un año, para producir tres reportes trimestrales y uno anual.  
  
17/RED
 







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