Día de la Madre

NACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   Sexta Marcha de Madres en búsqueda de personas desaparecidas
Ya superamos al Estado, que no asume la búsqueda de nuestras hijas e hijos
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Lourdes Godínez Leal
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 10/05/2017

“Queridos hijos: buenos días les decimos siempre al amanecer… queremos sus sonrisas de vuelta, queremos sus sueños hechos realidad… queremos sus abrazos con nosotros. Cada día y cada hora los buscamos sin descanso, no habrá nada que nos lo impida…Y si nuestras vidas es el precio para que vivan, nuestras vidas entregamos para que vuelvan”.
 
Éste, es sólo un pensamiento de tantos plasmados en las pancartas que portaban las madres de personas desaparecidas- que según cifras oficiales al 31 de diciembre de 2015 sumaban 26 mil 898- y que esta mañana encabezaron la Marcha por la Dignidad Nacional, como desde hace seis años, del Monumento a la madre al Ángel de la Independencia.
 
Como cada 10 de mayo, colectivos de diversos estados de la República como Hidalgo, Veracruz, Chihuahua, Nuevo León, Guanajuato, Jalisco, Estado de México, entre otros, representados por madres de familia, se reunieron en el Monumento a la Madre, para exigir el derecho a la verdad y la justicia.
 

VI Marcha de la Dignidad Nacional. Madres buscando a sus hijos, hijas, Verdad y justicia | CIMACFoto: César Martínez López

 
La verdad, dicen ellas, porque necesitan saber qué pasó con sus hijas e hijos, quién se los llevó, dónde están, por qué se los llevaron, y la justicia porque si muchos de ellos ya no están con vida debe haber sanción para quienes se las quitaron.
 
Sí, las une el dolor –dicen- las une la impotencia, pero también la esperanza, aquélla con la que se levantan cada día, cuando creen que alguna autoridad “compasiva” por fin atenderá sus exigencias de justicia, cuando “algún encargado” de llevar la investigación de sus casos, toque a sus puertas para decirles que encontraron a su familiar.
 
La esperanza de encontrarlos vivos o muertos. Muchas, ya resignadas, pues el pasar de los años y el contexto actual del país, las hace dudar que sus hijas e hijos pudieran encontrarse con vida. “Por lo menos si está muerto, tener su cuerpo para tener un lugar donde llorarle”, dice en entrevista con Cimacnoticias Carmen Ortiz.
 
Ella viene de Querétaro. Desde hace seis años ha transitado el mismo trayecto para gritarle, dice, al gobierno, “que son unos ineptos buenos para nada”. Justo hoy, el Día de las Madres, su hijo cumple 7 años 6 meses de desaparecido y las autoridades, enfatiza, “no abundan en su investigación porque no quieren trabajar y no tienen interés en hacerlo”.
 
EL ESFUERZO DE ELLAS
 
La organización a la que pertenece, “Desaparecidos, justicia” en Querétaro, conformada por familiares de personas desaparecidas, ha encontrado a 12 personas, algunas con vida, otras no, y todo ha sido gracias al esfuerzo de ellas, de sus propias búsquedas con sus propios medios. Carmen recuerda una reunión que tuvieron en Los Pinos con Enrique Peña Nieto, quien les prometió que buscaría a todos y cada uno de sus hijos. A un año de terminar su sexenio, dice en tono molesto, no ha encontrado a uno sólo, nosotras tenemos que hacer todo.
 
Y este quehacer todo implica hacer sus propias investigaciones, desde estudiar leyes, hasta hablar con autoridades para exigir que los busquen, organizar brigadas de búsqueda junto con otras madres y familiares, en fosas, en cerros, en lugares abandonados a donde no llegan las autoridades; porque está claro que nosotras tenemos que hacer todo, reprochó María Guadalupe Aguilar, quien llegó de Jalisco para marchar esta mañana.
 

La VI Marcha de la Dignidad Nacional partió del Monumento a la madre al Ángel de la Independencia | CIMACFoto: César Martínez López

 
“Nosotras como madres tenemos que seguir buscando si los queremos encontrar, nosotras somos coadyuvantes, les damos todo ¡y nada! Llevo dos presidentes (Felipe Calderón y Enrique Peña), dos fiscales, dos gobernadores ¡y nada! Con todos me he reunido: innumerables reuniones…vamos y venimos, vueltas y vueltas, mesas de trabajo ¡y 6 años 5 meses y el caso de mi hijo igual!”.
 
Sí, me mantiene la esperanza. Si mi hijo pudiera escucharme hoy le diría que lo amo, que estos años me ha hecho mucha falta y que lo seguiré buscando aunque en esto se me vaya la vida.
 
ALGUNAS YA NO PUDIERON SEGUIR
 
Y sí. En el recuento de esta mañana se leyeron por lo menos 4 nombres de mujeres que este año ya no vinieron a marchar porque la enfermedad disfrazada de tristeza, de enojo, de coraje dicen ellas, las agobió tanto que no pudieron seguir.
 
“Es que son muchas mentiras”, dice María Eugenia Padilla, madre de un joven desaparecido en 2010 en Poza Rica, Veracruz, a manos, asegura ella, de la policía intermunicipal. “Las autoridades nos engañan, nos traen vueltas y vueltas. En una ocasión me dijeron en PGR que ya iba a haber consignaciones, pero luego resultó que siempre no. Nos engañan. Ése ha sido nuestro proceso: tocar puertas, encontrar gente mentirosa, autoridades coludidas que sólo simulan porque no hay seguimiento de los casos”.
 
Y agrega: “hay muchos compañeros que se han muerto poco a poco, desafortunadamente nadie hace nada porque encontremos a nuestros familiares. Vayamos a donde vayamos lo que encontramos es frialdad con las autoridades, nos pisotean, maltratan, insultan, ofenden y a nuestros desaparecidos también cuando dicen que ‘en algo andaban metidos’.
 
“La esperanza no la vamos a perder en tanto no tengamos a nuestro familiar desaparecido, pero hasta en eso las autoridades también nos mienten, ya mira usted lo que ha pasado con las mamás de todas las jovencitas que les dan sus restos y luego resulta que no son de ellas”.
 
“Si mi hijo estuviera aquí hoy, yo lo abrazaría muy fuerte y le daría gracias a dios y a la vida por volverlo a ver”.
 
SOLIDARIDAD CON MADRES DE LOS 43
 
Durante el trayecto por la Avenida Reforma, una de las principales vías de comunicación de la Ciudad, y al llegar al campamento que las madres de los 43 jóvenes de Ayotzinapa desaparecidos en 2014 en Iguala, Guerrero, mantienen frente a las oficinas de la PGR, el contingente de madres se detuvo para contar del 1 al 43 como gesto de solidaridad con las madres de los jóvenes, quienes se encontraban en otra marcha, rumbo a la Secretaría de Gobernación.
 
Acompañando a la marcha, el representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en México, Jan Jarab dijo en entrevista con Cimacnoticias que “en este día de la madre, es muy triste ver a las mamás que están buscando a sus hijos” y destacó el “gran trabajo” que ellas han hecho para hacer conciencia social de la magnitud de este problema y para lograr, también, la Ley General sobre Desapariciones Forzadas y desapariciones por particulares que aprobó el Senado de la República.
 
“Es importante que estas graves violaciones de Derechos Humanos no queden impunes”, concluyó.
 
Al llegar al Ángel de la Independencia, el obispo Raúl Vera ya se encontraba con otros contingentes. En su pronunciamiento señaló que las madres salen a marchar en el ejercicio de sus derechos: a la dignidad, a la denuncia y a que se esclarezca la impunidad.
 

Madres de familiares desaparecidos recorrieron las calles de la Ciudad de México | CIMACFoto: César Martínez López

 
En tanto, las madres en su pronunciamiento señalaron que desde hace muchos años han superado al Estado, que sigue sin tomar completamente su responsabilidad, en la búsqueda de las personas desaparecidas.
 
Recordaron la nula voluntad que hay para atender esta problemática y agregaron que las miles de personas desaparecidas, y las miles de encontradas no identificadas en fosas comunes, y en clandestinas en el país, requieren urgentemente de la acción del Estado en su conjunto.
 
“Hoy venimos a recordarle a esos actores políticos que manejan nuestro país, a los que hacen las leyes y sobre todo a los responsables que las hacen cumplir, que tienen una deuda pendiente con todas las personas desaparecidas y sus familias, la cual únicamente puede ser saldada con la búsqueda en vida real y efectiva y con la localización e identificación de los restos que se encuentran en fosas comunes y fosas clandestinas, con la digna atención integral a las necesidades de las familias y sobre todo con garantizar la verdad, memoria y justicia de nuestros hijos”.
 
VI Marcha de la Dignidad Nacional. Madres buscando a sus hijas e hijos

 
17/LGL/GG








ZONA DE REFLEXIÓN
DERECHOS HUMANOS
   ZONA DE REFLEXIÓN
No me felicites por ser madre
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Lucía Lagunes Huerta*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 10/05/2017

Déjenme compartir con ustedes una reflexión personal: cuando  decidí ser madre hace 18 años y, luego, cuando tuve que elegir escuela y busqué aquella en la cual las y los niños fueran respetados, tratados como seres humanos, se fortaleciera su autoestima, se fomentara el diálogo como resolución de conflictos (incluso entre madres y padres), se aceptaran todas las diferencias y no se realizaran festivales del día de la madre ni se fomentara el día de la madre.
 
No estaba dispuesta a tener que debatirme entre tener que ir al festival o trabajar en lo que más me gusta,  no quiero sentirme especial por el hecho de “haberme convertido en madre”, ni quiero ir a comer a “donde yo quiera” y lo “que a mí me guste”, eso lo hago cada que quiero y puedo.
 
Como muchas de ustedes, crecí con la preparación del día de la madre, que llevaba entre 15 días y un mes del ciclo escolar. Los estudios dejaban de ser importantes porque había que preparar el bailable, la poesía, el canto coral, hacer el regalo que iba hacer especial etc. Todo ese trabajo por supuesto les implicó a nuestras madres dobles o triples esfuerzos, todo para un día.
 
Imagínense, hacer el vestido especial con el que una sale a bailar, que cuesta un dineral. En mi época infantil las costureras eran la salvación, hoy se va a comprar al triple de lo que es su verdadero valor, comprar todo para el regalo e incluso ayudar hacerlo, además del trabajo doméstico y el trabajo asalariado.
 
No quería, ni quiero festival, ni festejo, ni felicitaciones, ni flores, ni chocolates ni tampoco que mis hijos se sientan obligados a decirme que me quieren, que soy la mejor mamá etc. No.
 
La maternidad ha sido un mandato que las mujeres asumimos muchas veces sin pensarlo, porque sí, porque es nuestra realización, el momento culmine de nuestro ser mujer… y muchas etcéteras.
 
Sin duda, el proceso  del desarrollo de un ser me sigue sorprendiendo, la capacidad del cuerpo de las mujeres me deja casi sin palabras, nuestro úteros que miden entre 6 y 9 centímetros de alto y entre 3 y 4 centímetros de ancho y se estira durante el embarazo que no lo creemos.  Todo lo demás que sucede a lo largo de 40 semanas, sí que me sorprende.
 
Pero lo otro no. La maternidad sigue siendo una tarea muy dura para las mujeres, más si decidimos desarrollarla junto a nuestro desarrollo profesional. Es dura porque nos escinde, nos divide, nos rompe.
 
Nos lleva, en momentos, casi a la locura. Porque nunca hay tiempo para todo el trabajo que hay que hacer para la crianza de otro ser humano, porque no hay tiempo suficiente para seguir nuestras vidas, las cuales en momentos parecen que se detienen, se esfuman.
 
Porque la maternidad en este mundo actual, nos llena de culpas a las mujeres, porque nunca somos lo suficientemente buenas, porque cualquier cosa que decida ese ser humano será nuestra responsabilidad, sobre todo si la decisión que tome le ocasione un daño de cualquier tipo, porque no estuvimos ahí, porque no dijimos la palabra precisa en el momento preciso.
 
Porque la exigencia social de ser perfecta en todo se vuelve exponencial cuando ejerces la maternidad, entonces crece la sensación de que en todo fallas, fallas en el trabajo porque estás ahí con todo, pero tienes que ser más rápida y hacerlo muy bien en menos tiempo para llegar con las hijas o hijos y ser muy buena mamá, y estás ahí siendo mamá y todo lo tienes que hacer más rápido y muy bien porque tienes que ir al trabajo y se vuelve a repetir, pero no nos sale nunca así de bien y rápido y nos frustra, nos llena de rabia y de culpas.
 
Por ello busqué una escuela que no tuviera festivales del día de la madre, porque un día que sirve para reducir todo lo que somos como seres humanos en un acto que implica voluntad y a través del cual nos siguen controlando, no es un día para festejar
 
*Periodista y feminista, Directora General de CIMAC
Twitter: @lagunes28
 
17/LLH/GG








DESDE LA LUNA DE VALENCIA
DERECHOS HUMANOS
   DESDE LA LUNA DE VALENCIA
Maternidades no tan idílicas
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Teresa Mollá Castells*
Cimacnoticias | Madrid, Esp .- 08/05/2017

Este domingo se conmemoró en España el Día de la Madre. Y lo conmemoramos en un momento en el que el patriarcado más feroz intenta desvirtuar su esencia primigenia en el sentido de" la madre es la que pare" y en todo caso, y también, la que cría y cuida.
 
Asistimos con espanto a la manipulación más grosera de la utilización del cuerpo de las mujeres con fines claramente mercantilistas. Junto con el de la prostitución, el alquiler de vientres de mujeres son dos negocios muy lucrativos que la alianza que suponen el capitalismo y el patriarcado no van a dejar escapar. Y hemos de recordar que en ambos casos la materia prima con la que hacer negocios son los cuerpos de las mujeres y de las niñas.
 
Cuando analizamos desde la perspectiva feminista estos hechos o, mejor dicho, estos negocios, al menos a mí se me revuelven las tripas y me entra un profundo asco. Y también una profunda tristeza.
 
Asco por comprobar la falta total de escrúpulos y del más mínimo respeto hacia los cuerpos de más de la mitad de la población mundial. Y sobre todo los de las mujeres y niñas más vulnerables económicamente hablando, que se convierten en un enorme granero de materia prima para poder explotar por parte del capitalismo patriarcal más feroz. Lo mismo que ocurrió con la esclavitud. Comercio con materia prima de carne humana a la que utilizar y explotar. Y como no podía ser de otro modo, también en aquel momento esclavista las mujeres esclavas se llevaron la peor parte.
 
Y una profunda tristeza por comprobar cómo algunos valores humanos se degradan en aras al cumplimiento de unos deseos patriarcales que no dudan en recurrir a todos los medios, incluso ilegítimos, para ser satisfechos.
 
No soy jurista. Pero sí soy feminista y como tal abogo por una sociedad libre de desigualdades entre hombres y mujeres. A las amigas juristas feministas les dejo el arduo papel de desentrañar la ilegalidad sobre la necesidad actual del patriarcado por negar la maternidad a las madres gestantes de esas criaturas que luego van a ser entregadas a otras personas. Eso sí previo pago de su importe a las agencias intermediarias.
 
Pero como feminista me parece que el patriarcado utiliza el papel de la maternidad siempre a su favor. Y me intento explicar.
 
De momento solo las mujeres podemos gestar y parir. Y, aunque el diccionario de la Real Academia de la Lengua no lo explicite, también podemos engendrar. Aprovechándose de esa característica biológica, el patriarcado ha utilizado la maternidad de muchas maneras.
 
Como forma de perpetuar su linaje, impidiéndonos a las mujeres decidir sobre nuestro propio cuerpo y nuestras maternidades. Llegando a convertir en pecado nuestro placer sexual y convirtiendo en "sagrado" el cuerpo, solo destinado a la procreación. Y por supuesto para el placer masculino también.
 
De esa manera también se produce una sublimación de la maternidad como única forma de realización de las mujeres que asumen el cuidado de su prole y del padre de la misma como función primordial de su vida, olvidándose de sí misma y de sus aspiraciones o necesidades. De ese modo quedan sometidas al sustentador de la familia.
 
Tampoco ha dudado el patriarcado en utilizar la maternidad como arma de guerra utilizando a las mujeres, además de para satisfacer sus deseos sexuales, para parir a sus hijos e hijas, sin importarles lo más mínimo el futuro de las madres y de las criaturas. Únicamente como forma de humillación hacia el adversario en el conflicto. Violando y embarazando a mujeres imponía su ley patriarcal a través de una descendencia, aunque esta no fuera reconocida. El papel de estas mujeres es especialmente doloroso puesto que quedan estigmatizadas por sus propias familias, al igual que las criaturas que nacen de estos actos salvajes.
 
También como arma política con un control de la natalidad para aumentar o disminuir la población en determinadas zonas.
 
La reproducción como forma de aumentar la población, sin tener en cuenta la situación en que se producen esas gestaciones y la calidad de vida que van a tener en el futuro esas criaturas es algo que está ocurriendo ahora mismo y que pretende colonizar espacios físicos y políticos. Y un ejemplo de lo que digo es la política del Estado de Israel con respecto a la natalidad. Se potencia notoriamente con el fin de colonizar espacios usurpados ilegítimamente al pueblo palestino. De nuevo la alianza entre capitalismo y patriarcado impone sus reglas políticas y económicas sobre los cuerpos de las mujeres.
 
Otra forma de control de natalidad son las políticas de hijo único y preferiblemente varón que ha estado vigente en China hasta hace unos meses. El objetivo de controlar la súper población ha tenido, entre algunas de sus consecuencias, el alto índice de abandono de niñas al nacer o de abortos de fetos cuando se conocía que era una niña, dejando de ese modo la población descompensada en favor de los hombres y aumentando de ese modo su poder sobre las mujeres sobre todo en las zonas rurales.
 
Las esterilizaciones forzadas es otra de las formas utilizadas por el patriarcado como control de natalidad y sin importar las consecuencias que estas puedan tener sobre los cuerpos de las mujeres. En Perú y solo durante la etapa del dictador Fujimori fueron más de 300 mil mujeres esterilizadas sin su consentimiento y con métodos bastante deplorables en el mejor de los casos.
 
Y estos son solo algunos ejemplos sobre el uso interesado que hace el patriarcado de la maternidad.
 
Afortunadamente hemos avanzado en derechos y en capacidad de decidir si queremos o no ser madres y cuando lo queremos ser. Pero cada cierto tiempo la ofensiva patriarcal se hace patente y nos recuerda que sus fauces siguen abiertas para devorarnos a nosotras y a nuestros avances al menor descuido.
 
La ofensiva patriarcal actual y en occidente viene de la mano de las agencias que ofrecen criaturas "a la carta" a través de los vientres de alquiler de mujeres en precarias situaciones económicas. A pesar de que ese tipo de actividades en el Estado Español son ilícitas, se están realizando ferias para exponer esos "productos" y por tanto poder seguir haciendo negocio. Y la fiscalía mirando hacia otro lado. Al parecer es más importante el negocio que la vida de las mujeres.
 
Revertir estas situaciones, todas ellas, se hace urgente y para ello se necesita la complicidad de mujeres y hombres de buena fe que seamos capaces de sensibilizar de forma feminista a la sociedad. Hemos de hacer ver que las mujeres no somos ni debemos ser bajo ningún concepto materia prima para negocios lucrativos para el capitalismo patriarcal.
 
Yo voy a seguir por ese camino de sensibilización feminista porque, entre otros motivos, ya no sé vivir de otro modo. ¿Y tú, crees que las mujeres somos materia con la que se puede negociar y lucrarse?
 
* Corresponsal, España. Comunicadora de Ontinyent.
 
tmolla@telefonica.net
 
17/TMC/GG








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