Citlali

ESTADOS
   Máxima instancia de justicia ignora pruebas y da razón al juez
Revés en caso Citlali, Supremo Tribunal de Justicia considera estupro y no violación
Foto: Lorenia Valles
Por: Silvia Núñez Esquer, corresponsal
Cimacnoticias | Hermosillo, Son.- 29/09/2016

El Supremo Tribunal de Justicia de Sonora ratificó la decisión del juez sexto de primera instancia de lo penal Jesús Manuel Ibarra, de reclasificar el delito de violación a estupro en el caso la niña Citlali, víctima de violación sexual en la costa de Hermosillo, en mayo pasado.
 
La asesora de víctimas Noelia Escoboza Chan, informó que ya fueron notificados de la resolución del Supremo Tribunal, cuyo sentido es negativo para la niña ya que ratifica la reclasificación y con ello, avala la serie de irregularidades que se cometieron con el caso.
 
La abogada explicó que el Primer Tribunal analizó los elementos de la investigación casi en el mismo sentido que el juez, y finalmente decidió que éste tuvo la razón al reclasificar el delito de violación agravada a estupro.
 
Cabe recordar que el día de la agresión sexual contra Citlali-cometida por un compañero de trabajo de su padre-el Ministerio Público que recibió la denuncia, consignó por el delito de violación agravada, de acuerdo a las pruebas médicas y testimoniales; sin embargo, el juez de primera instancia resolvió reclasificar el delito pues consideró que hubo consentimiento de la víctima, pese a que se demostraron las lesiones y otros elementos que acreditaron la violación sexual.
 
La litigante Escoboza Chan, dijo que aunque de alguna manera esperaban esta resolución, interpondrán un amparo indirecto en contra de la misma, y esperan que al ser una instancia federal la que resuelva, lo haga con mayor objetividad y resuelva en otro sentido pues “no le rinden cuentas a las autoridades del estado de Sonora”, dijo.
 
“Es muy difícil esperar que el tribunal reconozca errores de sus jueces, ya que éstos pertenecen al mismo poder judicial y rinden cuentas al mismo estado, de entrada es difícil”, lamentó.
 
Escoboza Chan manifestó su preocupación de que si se resuelve que es estupro, al agresor se le revierte la prisión preventiva, y podrá pagar una fianza para salir en libertad.
 
Comentó que en sus antecedentes se encontró que “su actual pareja” tiene 16 años de edad y ha procreado dos hijos con ella, por lo que indica que su “relación” inició cuando ella tenía la edad de Citlali (13 años), mientras que él era ya un adulto, sostuvo la abogada.
 
Otra de las preocupaciones es que si sale libre, regrese al poblado y que intente algún tipo de represalia contra Citlali o contra su padre, quien la ha apoyado en todo momento.
 
La abogada expuso el caso en el contexto del 28 de noviembre, Día de acción global por un aborto legal, seguro y gratuito, durante su participación en la mesa de análisis: Violencia sexual en Sonora, las repercusiones del caso Citlali.
 
El foro realizado en El Colegio de Sonora, reunió a académicas y activistas que hablaron sobre Apropiación histórica del cuerpo de las mujeres; Violencia sexual en Sonora y Alerta de Género; las cifras de la violencia sexual en Sonora; y el análisis jurídico global ante los instrumentos internacionales, legislación nacional y local.
 
En ese contexto, las integrantes del Observatorio Feminista Clara Zetkin, entregaron un reconocimiento a la licenciada Noelia Escoboza Chan por “Su valentía, coraje y oportuno acompañamiento jurídico, valiosísimo para facilitar el ejercicio de los Derechos Humanos de la niñez en situación de vulnerabilidad, como ocurrió con la niña Citlali”.
 
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OPINIÓN
Interrupción Legal del Embarazo en México
   MUJER SONORA
Sonora y aborto, una relación oculta
Especial
Por: Silvia Núñez Esquer*
Cimacnoticias | Sonora.- 27/09/2016

En Sonora pocas veces se habla públicamente de aborto. A pesar de las cifras oficiales y no oficiales, se niega en público que exista la práctica del aborto voluntario. El aborto natural también se oculta, pues significa reconocerlo como problema de salud y no como se acostumbra, como un hecho digno de investigación criminal.
 
Y es que las mujeres siguen y seguirán abortando por muchas razones, incluida la decisión propia sin que la mujer tenga que dar una explicación de por qué decidió interrumpir su embarazo. La estimación mundial es que de cada 100 violaciones, 13 terminarán en embarazo. Esto es terrible pues la cifra está calculada en función de las violaciones denunciadas. Faltan las otras.
 
La Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas reconoce que en México 9 de cada 10 violaciones, son contra mujeres y niñas. De ahí la importancia de abordar el tema de la violación en el nuevo contexto de la Ley de Víctimas, pues si bien ese delito ha sido cometido desde siempre, hoy día el marco jurídico se ha ampliado para proteger claramente los derechos de las víctimas, antes difusos.
 
Y si hablamos de las consignaciones a los agresores, encontramos que solo 10 por ciento ha sido consignado. Mientras tanto, 60 por ciento de las víctimas de violación conocía al agresor pues se encontraba entre su círculo cercano como lo son familiares, amigos de ella o de la familia, vecinos, compañeros o jefes de trabajo y otros.
 
En Sonora, de enero a junio de este año aumentaron exponencialmente las denuncias por violación  en más de 400 por ciento, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
 
Estos datos alarmantes se combinan con el hecho de que la Procuraduría General de Justicia del estado de Sonora aún no cuenta con un sistema estadístico confiable y actualizado de los delitos sexuales, pues en su página web muchos de ellos se engloban en “otros”, y las cifras no están desagregadas por municipios, por meses de ocurrencia, por edades de las víctimas, indicadores mínimos que la población debería conocer para contribuir en la prevención.
 
En meses pasados conocimos el caso de una niña indígena residente del Poblado Miguel Alemán, municipio de Hermosillo, a quien nombramos Citlali para describir la cadena de injusticias por la que había pasado.
 
Ella fue víctima de violación por un amigo de su padre, lo cual denunció de inmediato, pero no le fueron suministrados los medicamentos para evitar embarazo ni infecciones de transmisión sexual, desacatando la Norma Oficial Mexicana 046, violencia intrafamiliar, violencia sexual y contra las mujeres.
 
Como resultado Citlali presentó un embarazo y su calvario recrudeció cuando semanas después, le negaron la interrupción del embarazo de acuerdo a la normatividad vigente en Sonora, desacatando no sólo la NOM 046 que también contempla el aborto por violación, sino la Ley de Atención a Víctimas que en su artículo 5, da carácter de emergencia a la atención de la salud y a la palabra de la víctima.
 
Ante la importancia de no visualizar el caso como aislado, sino como un patrón de comportamiento por parte de autoridades, prestadores de salud y operadores de justicia, es que este 28 de septiembre Día por la despenalización del aborto, se realizará en El Colegio de Sonora, una mesa de análisis sobre las repercusiones del caso Citlali.
 
Desde 1990, en el contexto del V Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, la Asamblea del movimiento feminista latinoamericano, tuvo a bien instituir la conmemoración del Día por la despenalización del aborto, ante las condiciones por aborto inseguro que vivían las mujeres de la región.
 
Desde ese 28 de septiembre, conmemoramos la efeméride, evolucionado en la actualidad a Día de acción global por un aborto legal, seguro y gratuito.
 
Sonora tiene varias deudas con las mujeres en ese tema, pues si bien ya cuenta con su Protocolo de investigación de delitos contra la libertad y seguridad de las personas, en la parte que configura la atención de la salud de las víctimas de violación, omite la interrupción del embarazo, lo cual es inexplicable pues esa sección se basa en las disposiciones de la Norma 046.
 
*Periodista integrante de la Red Nacional de Periodistas y directora del blog Mujer Sonora http://mujersonora.blogspot.mx/
Twitter: @mujersonora
 
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ESTADOS
Interrupción Legal del Embarazo en México
   GIRE analiza pedir reparación del daño
Posible amparo contra Ss de Sonora por negar ILE a Citlali
Regina Tamés Noriega y Alex Alí Méndez Díaz, directora y coordinador de documentación y litigio de casos, respectivamente, del GIRE | CIMACFoto: Silvia Núñez Esquer, corresponsal
Por: Silvia Núñez Esquer, corresponsal
Cimacnoticias | Hermosillo, Son.- 09/08/2016

La directora del Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE), Regina Tamés Noriega, informó que la organización que preside valora presentar un amparo contra la Secretaría de Salud de Sonora, por las omisiones y negativas para realizar un aborto por violación a Citlali, la menor de edad víctima de violencia sexual, derecho que se le negó aún cuando el Código Penal estatal y la Norma Oficial Mexicana 046 “Violencia familiar, sexual y contra las mujeres. Criterios para la prevención y atención”, lo contemplan.
 
En entrevista posterior a la reunión que ayer sostuvieron con el Secretario de Gobierno, Miguel Ernesto Pompa Corrella, la Procuraduría de niñas, niños y adolescentes, un representante del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia estatal (DIF) y el Secretario de Salud, doctor Gilberto Ungson Beltrán, la también abogada precisó que esta reunión fue para informar que solicitarán la reparación del daño para Citlali, ante las violaciones a sus Derechos Humanos cometidas por diversas instancias.
 
Cuestionada respecto al anuncio hecho en días recientes por la gobernadora sonorense Claudia Pavlovich sobre la intención de derogar el delito de estupro del Código Penal y que solamente quede vigente el delito de violación, Regina Tamés opinó que esto no soluciona el error grave en el que incurrió la Secretaría de Salud, pues independientemente del tipo penal, Citlali tenía derecho a un procedimiento médico porque así lo marca la normativa estatal y federal.
 
Criticó que más que buena voluntad, demuestra un desconocimiento de la NOM- 046, la cual recientemente se modificó para eliminar el requisito para que la niña o mujer víctima de violación presentara una denuncia penal y/o tuviera la autorización de la autoridad competente para acceder al aborto legal.
 
Con la modificación, ahora las niñas mayores de 12 años y las mujeres víctimas de violencia sexual podrán solicitar la interrupción del embarazo sólo por escrito, bajo protesta de decir verdad. En el caso de las menores de 12 años, el proceso debe ser autorizado por los padres o tutores.
 
“La gobernadora debe de conocer la Norma para que el Secretario de Salud la conozca y entonces entender que más allá del tipo penal, éste es un servicio al que deberían tener acceso todas las mujeres víctimas de violación”, sostuvo la abogada.
 
Tamés Noriega enfatizó que éste no es un caso aislado sino un patrón de casos de menores de edad que son agredidas por personas cercanas a la familia, las cuales muchas veces presentan embarazos y aún cuando es obligación del Estado garantizarles el derecho a servicios de aborto legal y seguro, de manera recurrente se observa un desconocimiento de la NOM -046, así como negativa de los prestadores de los servicios de salud para realizar el procedimiento.
 
“Justamente lo que estamos viendo es que o no conocen la Norma o están dispuestos a saltarse y dar incumplimiento. Es fundamental que se conozca que hubo cambios a la Norma, que ya no tienen que denunciar las víctimas y que directamente podrían solicitarlo a los servicios de salud”, insistió la abogada.
 
Precisó que la reparación del daño contempla medidas de no repetición y que otras mujeres y niñas que han pasado por lo mismo que Citlali, pueden pedir la reparación del daño, aunque hayan llevado a término el embarazo.
 
“Siempre hay las posibilidades legales y jurídicas para que esto no quede en la impunidad y GIRE estaría dispuesto a acompañarlas. GIRE tiene como función primordial el acompañar a las niñas que han sufrido violaciones como éstas”, dijo Tamés Noriega.
 
El coordinador de documentación y litigio de casos del GIRE, Alex Alí Méndez Díaz, explicó también en entrevista, que uno de los errores principales en que incurrió la Secretaría de Salud de Sonora para negar la ILE por violación a Citlali -y que argumentarán en el posible amparo- es que la funcionaria alegó el artículo primero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en lugar del artículo 1º de la Constitución estatal, éste último sí “protege la vida desde la concepción”.
 
“Es algo sumamente grave pues está invocando una Norma que no existe para negar los derechos en este caso de Citlali”, insistió el abogado, “además de que habla de un grave desconocimiento de los derechos de la infancia”.
 
“Otros de los errores es que la directora del hospital argumente que no tiene la autorización de un Ministerio Público o de un juez para realizar la interrupción, nosotros decimos que ni la NOM-046, ni el Código Penal establecen ningún requisito de esa naturaleza para practicar la ILE”, concluyó el abogado.
 
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Derecho a decidir   ILE   Sonora   Citlali   






OPINIÓN
Interrupción Legal del Embarazo en México
   MUJER SONORA
Niña Huichola
CIMACFoto: Cristina Acuña Roeder
Por: Silvia Núñez Esquer*
Cimacnoticias | Sonora.- 09/08/2016

Hija de padre Huichol y de madre Triqui, Citlali, la niña indígena a quien las autoridades de Sonora le negaron la Interrupción Legal del Embarazo a la que tenía derecho por un embarazo producto de violación, ha pasado lo indecible desde principios de mayo pasado.
 
Víctima de un ataque sexual, conoció la justicia mexicana y sus asegunes. Vivió en carne propia las decisiones de otros sobre su cuerpo, ese cuerpo al que un día un hijo del patriarcado lo tomó para su uso, sin importar las huellas de dolor que esto podría dejar en la niña.
 
13 años tenía esta estudiante de secundaria cuyo objetivo en la vida ya está trazado por ella misma: “Quiero ser maestra”, es su propósito.
 
No piensa en ser madre, al menos por muchos años más. Pero el agresor decidió otra cosa y de pronto, Citlali se vio embarazada del violador, pero también del Ministerio Público omiso, al no proporcionarle anticoncepción de emergencia el mismo día de la agresión, cuando denunció. El embarazo de Citlali tuvo pues dos  responsables. 
 
Esta niña a la que ahora le brilla la sonrisa por la recuperación de la esperanza, hizo, con su experiencia, un corte transversal al sistema de justicia de Sonora, y a sus políticas públicas de protección a los derechos de las mujeres y las niñas.
 
Su caso está probando al nuevo sistema de justicia penal, pero también arrastra los vicios del sistema acusatorio. Ambos sistemas fueron mezclados en un acto inaudito de osadía impredecible, realizado por quienes son encargados de impartir justicia en el estado.
 
No se sabe bien a bien cómo resolverán las contradicciones de ambos sistemas si los dos están presentes, revueltos en el caso Citlali.
 
Esta niña que guarda la ilusión de ser maestra, probó también el reto que significa la estigmatización de las mujeres y las niñas cuando somos nombradas y cada palabra imprime un significado marcado por el peso del género.
 
“No es una niña indígena, es una mujercita que nació en el poblado Miguel Alemán”, dijo el procurador de Sonora en una entrevista. Como si el derecho a la justicia para Citlali, como el de otras mujeres y niñas, valiera por su modo de vida, por su comportamiento, por su origen, por su ascendencia.
 
Citlali sabe ahora que la palabra de la víctima se pone en duda de inmediato para cuestionar siempre si ella no habría provocado o consentido la agresión, aunque ésta se encuentre  documentada médicamente.
 
Fue un terrible despertar a la violencia de género. Fue una confirmación de toda la violencia institucional acumulada de la que puede ser capaz un sistema de justicia.
 
Esta menor de edad a quien no se le olvida jugar, vivió en unos meses lo que otras mujeres y niñas experimentan a lo largo de años, fue un precipitado taller vivencial de violencia de género.
 
Es una larga lista de violaciones a sus Derechos Humanos, nadie hizo nada bien. Quienes intentaron hacer su trabajo al principio de esta película de horror lo hicieron a medias. Todos ignoraron la normatividad.
 
Citlali vuelve a su comunidad, pero también vuelve a la realidad del seguimiento que debe darse para que el responsable pague por la violencia que ejerció contra ella. Regresa también a la dimensión de la búsqueda de la reparación del daño.
 
Hace meses su vida era sencilla, modesta y en lo que cabe, feliz. Su escuela, lo más importante en su existencia. Hoy es protagonista de un caso seguido en gran parte del país y fuera de él, por la trascendencia que puede llegar a tener, dependiendo de cómo se resuelva.
 
Citlali puede ser y seguramente será el emblema para que otras mujeres y niñas no tengan que pasar lo que ella vivió. Ella no conoce la Norma Oficial Mexicana-046, pero tampoco el personal de la Secretaría de Salud la conoce. Ella no tiene obligación de conocerla, ellos sí.
 
Mientras su propio estado le dio la espalda, otros gobiernos estatales le brindaron apoyo para resolver la situación de emergencia que apremiaba.
 
A esa niña a la que el procurador llama “mujercita que nació en Sonora”, su estado la dejó sola. Su sueño de ser maestra estuvo a punto de romperse. Sin embargo, Citlali está de vuelta en su entorno cotidiano; fuerte, lista para enfrentar lo que sigue: llevar hasta lo último la investigación contra su agresor, hasta lograr que sea sancionado de acuerdo al daño que le provocó.
 
Al observarla se advierte que su sonrisa, a pesar del tamaño de su tragedia, no pudo ser destruida, es el único patrimonio de quien vive en una paupérrima vivienda con su padre y sus dos hermanitos, buenos estudiantes también.
 
Ella no sabe con exactitud qué hace un Ministerio Público o un juez, ni quién es cada uno, pero sabe que hay “unos licenciados” que no hicieron bien su trabajo.
 
Sabe también que hay otros y otras licenciadas que le están ayudando, son varios, muchos, para lo que ella podría haberse imaginado. Unos en Sonora, otros en la Ciudad de México. No se pregunta por qué es tan importante su caso, pero intuye que servirá para que a otras niñas como ella no les pase lo mismo y está contenta de que sea así.
 
Citlali no juzga, no maldice, no llora, por lo menos no en público. Más bien guarda la esperanza de que todo se resuelva pronto para poder abrir los ojos en algún momento y sentir que la pesadilla terminó. Que no es madre, que sigue estudiando, que al fin tiene una computadora, y que vive feliz como antes, antes de que alguien la maltratara como se patea un objeto, cuando era solo una niña, como la de Zitarrosa, una niña Huichola.
 
*Periodista integrante de la Red Nacional de Periodistas y directora del blog Mujer Sonora http://mujersonora.blogspot.mx/
Twitter: @mujersonora
 
16/SNE/LGL








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