En México, el 75 por ciento de las personas que padecen Artritis Reumatoide (AR) son mujeres y aunque no se ha descubierto su origen, en la población femenina tiende a aparecer mayormente por factores hormonales, en etapas donde existe una desregulación hormonal, como el embarazo o la menopausia, explicó la reumatóloga Patricia Sosa Espinosa durante la conferencia «Artritis Reumatoide, características, consecuencias y soluciones terapéuticas», celebrada hace unos días en el hotel JW. Marriot en Polanco.
También se ha comprobado que influyen factores genéticos ya que los familiares de quienes padecen AR, hermanas y hermanos, hijas e hijos repiten el cuadro clínico. Se piensa que hay virus o bacterias, factores ambientales que desencadenan el padecimiento, causa hasta ahora no verificada, dijo la especialista.
Se trata de una enfermedad crónica que padecen cerca de 1.5 millones de mexicanas y mexicanos, por lo cual se requiere de más difusión e información sobre sus consecuencias, gastos y efectos sociales, que son similares a enfermedades como la diabetes, aseguró la doctora Patricia Sosa.
Entre las consecuencias por padecer esta enfermedad crónica degenerativa están la mayor propensión a padecimientos cardiacos, osteoporosis y cáncer, las y los pacientes tienen que resignarse a vivir con ella para siempre como la diabetes y en caso de no ser atendida a tiempo, puede ocasionar daños irreversibles a los cuatro meses de activación de la enfermedad, por ello requiere mayor atención de parte del sector salud.
La AR es una enfermedad autoinmune donde las células del cuerpo atacan al propio organismo, específicamente, a los tejidos de las articulaciones hasta destruirlas por completo. Según la Organización Mundial de la Salud en el mundo hay 355 millones de personas con esta enfermedad.
SÍNTOMAS
Entre los principales síntomas de esta enfermedad son: temperatura, dolor en las articulaciones, vasculitis (inflamación de los vasos en la piel), inflamación de los tejidos que rodean órganos como pulmones y corazón lo que conlleva a que los pacientes presenten una Artereoesclerosis acelerada haciéndolos más propensos a padecer enfermedades cardiacas.
Otros efectos son la anemia debido a la pérdida de peso por falta de apetito; y osteoporosis que representa un doble riesgo de fracturas en los huesos.
Por otro lado, el riesgo a presentar cáncer se eleva. El síndrome seco es otra de las consecuencias de la RA, detalló la especialista: resequedad en boca, ojos, piel y, en el caso de las mujeres, puede presentarse en la vagina.
AR Y EMBARAZO
En entrevista con Cimacnoticias, la doctora Patricia Sosa, quien trabaja en la Clínica 20 de Noviembre del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE), comenta que la enfermedad afecta a las mujeres en una etapa de mayor productividad, de 20 a 50 años, y después del embarazo afecta gravemente la convivencia con las y los hijos.
Cabe destacar que en el caso de las mujeres pronosticadas con la enfermedad y que optan por embarazarse, sólo en algunos casos la AR tiende a desactivar su desarrollo pero inmediatamente después del parto se reactiva. El tratamiento de fármacos debe suspenderse de cuatro a seis meses antes de que una mujer con RA decida tener descendencia y reanudarlo inmediatamente al dar a luz ya que pueden dañar al producto.
La enfermedad va afectar en tres niveles a las y los pacientes: emocional, físico y psicológico. En el físico, está principalmente la inflamación de las articulaciones de las manos, brazos y piernas, que con la deformidad ocasionan incapacidad laboral en un 50 por ciento de los casos, luego de 10 años de evolución de la enfermedad.
Psicológicamente la o el paciente tiende al aislamiento y posteriormente a la depresión y ansiedad, a causa de su especto físico. Emocionalmente, sentirá que la dependencia por su enfermedad al realizar actividades cotidianas como bañarse, comer o abrir un frasco, es una carga para la familia.
TRATAMIENTOS
Por ahora, existen dos tipos de tratamientos para las y los pacientes que contemplan toda una gama de medicamentos para la inflamación y remisión de la enfermedad, más no para curarla.
Se llaman Medicamentos Modificadores de la Enfermedad (FARME) que se dividen en tradicionales, porque son de acción lenta como el Metrotexate (MTX), el cual actúa en la célula B que es la que ataca a los tejidos de las articulaciones, y la terapia biológica o de última generación que constan de tratamientos con fármacos de ingeniería genética, utilizados desde hace 11 años.
Durante la conferencia se habló del Tocilizumab, uno de los medicamentos más recientes en este tipo de terapias que actúa contra el receptor de la sustancia Interlucina-6 (IL-6), cuyo efecto es clave en el desarrollo de la AR. El medicamento detiene la inflamación de las articulaciones impidiendo su evolución.
En los estudios realizados por los laboratorios Roche para verificar la eficacia de este medicamento, que actualmente se encuentra en fase 4 para su introducción en México el próximo año (bajo el nombre de Ambition y Radiate), Tocilizumab dio mejores resultados en seis meses que el MTX, además, en el 20 por ciento de las personas a quienes se les administró el medicamento se observó una mejora en sus síntomas.
Actualmente el Sistema de Salud Pública en México cuenta con algunos medicamentos de terapia biológica para atender a los pacientes, entre ellos, informa la doctora Sosa, están el Etanercept, Infleximab, Limomab y Rituximab.
La aplicación del tratamiento, dependerá de la respuesta de la o el paciente. En el caso del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del ISSSTE, se aplica primero la terapia tradicional, si persisten las molestias en las articulaciones pueden solicitar al médico reumatólogo el otro tipo de medicamentos, pues el tiempo para la atención de esta enfermedad es muy valioso.
En países como Europa, destacó la especialista, el tratamiento biológico es el que inmediatamente se utiliza para atender a la población, sin embargo en México aun no se aplica este sistema.
Se pretende que el Tucilizumab sea contemplado dentro del cuadro básico de medicamentos, afirmó la reumatóloga. Y apuntó que la enfermedad es de dimensiones considerables en la población mexicana, por lo cual ante la falta de atención a este padecimiento se está trabajando en una iniciativa con la Comisión de Salud en el Senado, en conjunto con el Colegio Mexicano de Reumatología, que permita un fondo económico enfocado a atender las necesidades de esta población.
En esta misma línea, desde febrero de 2007 la diputada María Elena Orantes López del Partido Revolucionario Institucional (PRI) propuso al Senado de la República la incorporación en las instituciones del sector Salud de un programa sectorial de acciones para la detección y tratamiento oportuno de la Artritis Reumatoide, sin embargo hasta ahora no ha habido ningún avance.
08/STJ/GG/CV