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El reto de la reconstrucción y de la nueva organización social

Por Carmen R Ponce Meléndez
Mujeres de maquila textil permanecen atrapadas
CIMACFoto: César Martínez López

“La cuestión de la violencia de género y las metas del feminismo son metas de la sociedad, para el conjunto de la sociedad. Son metas de las mujeres, pero de beneficio social general. Es muy importante salir de la idea que los temas de las mujeres son temas del interés particular, de las mujeres”.

Rita Segato

Bajo esta premisa atender y solucionar el efecto de la pandemia en las mujeres es fundamental. Les implica mayor carga de trabajo doméstico; precarización laboral y un incremento sustantivo de la violencia contra ellas, sobre todo la que se ejerce como producto, o como resultado del confinamiento, se da al interior de los hogares y  proviene de la pareja.

En este último punto las declaraciones del presidente negando que exista violencia en las familias, provocó una reacción fuerte en las organizaciones de mujeres, en las feministas y de organismos internacionales. Y con justa razón, negarla equivale a “normalizarla”, si no existe el problema, tampoco las soluciones.

Además ellas se han quedado sin refugios, sin albergues que les brinden algo de protección. Incluso en el Congreso de la Unión, las integrantes de la Comisión de Igualdad y Género del partido Morena hicieron un pronunciamiento a favor de la defensa de las mujeres, reconociendo la violencia de que son objeto, su gravedad y la imperiosa necesidad de aplicar soluciones de apoyo, con políticas públicas.

Las cifras terribles de violencia se pueden consultar en Cimacnoticias “Violencia contra mujeres, una realidad más allá de estereotipos”.  Angélica Jocelyn Soto Espinosa, 15 mayo, 2020

¿Qué sucede en el mercado laboral y en la economía?

Un efecto muy negativo de la pandemia y de la suspensión de actividades es la pérdida de empleos. Cifras del presidente de la Comisión Nacional de los Salarios Minimos (Conasami), estima que para 2020 ésta puede alcanzar 800 mil personas desempleadas, una cifra verdaderamente escandalosa, de ahí que una prioridad para la recuperación económica de las personas y del país es la defensa del empleo, eso pasa a tener prioridad número uno. Se está hablando de empleos formales, con cifras del IMSS.

Los empleos formales que se pierden se convierten en empleos informales, esto incrementa la pobreza y el hambre ¿cuáles serían las principales personas afectadas? desde luego que las mujeres. Hasta ahorita (marzo/ abril) 1.7 por ciento del desempleo se ubica en las mujeres y 2.3 en hombres, de acuerdo con datos de Conasami. Pero sólo es desempleo formal, falta todo el informal donde predominan ellas.

El empleo formal incluye a las y los trabajadores que tienen una relación laboral reconocida y que hacen cumplir sus derechos laborales (tales como seguridad social, beneficios no salariales de liquidación o finiquito al término de la relación de trabajo, pensiones, guardería, préstamos, etc).

Las mujeres que están en la informalidad laboral carecen de lo que se denomina el “salario social” y son más pobres, 6 de cada 10. No pueden guardar un confinamiento que las proteja del virus y están obligadas a salir a la calle, expuestas a un contagio o a diseminar el virus.

Adicionalmente debe considerarse a todas las trabajadoras que sus empleadores enviaron a cuarentena con la mitad de su salario o sin ningún salario, también con inestabilidad laboral, porque no saben si recuperarán sus empleos. De la noche a la mañana sin ingresos, con nueva pobreza. Y si no fueron ellas, lo son algunos integrantes de su familia, empezando por la pareja. Así se entiende el crecimiento de la pobreza femenina. Todo esto es ilegal ¿qué hace o puede hacer la Secretaría del Trabajo?

Hay una nueva flexibilidad laboral que también empobrece. El llamado “home-office”, llegó para quedarse. La trabajadora aporta todos los insumos, no tendrá derechos laborales, la jornada es indefinida, se pierde el salario social y para el capital todo es ganancia. Más explotación para las mujeres porque se les exige ser multifuncionales -hijos, limpieza, preparación de alimentos, cuidados y, la chamba para la empresa-, obvio tienen fatiga, estres y una salud al borde del colapso. Además vigila que todos los integrantes de la familia cumplan con los protocolos para la protección del virus.

Se enfrenta una crisis sanitaria que también es humanitaria. Las cifras de pobreza que publicó Coneval son más que un dato y aunque fueron cuestionadas por el presidente, también declaró que la idea es evitar a toda costa que eso suceda.

“Se deben proteger los ingresos de los informales por razones de justicia, de equidad y para facilitar el confinamiento, y se deben proteger los empleos formales porque lo que hemos aprendido de crisis pasadas es que la destrucción de empleos es lo que más retrasa la recuperación económica”, expuso quien fue subsecretario de Egresos en Hacienda.

México será el país con mayor incremento de pobreza en la región, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). El organismo propuso a las naciones de la zona establecer un ingreso básico universal de emergencia. (ver gráfica). Así, para el cierre de 2020 se considera que 47.8 de cada 100 mexicanos serán pobres y 15.9 de cada 100 se encontrarán en pobreza extrema.

Ingreso básico o pensión universal y seguro de desempleo para las trabajadoras formales. Estas son las líneas de acción contra la pobreza que amenaza, para la protección del ingreso y del empleo. 

Administrando la muerte. No somos heróes, somos trabajadoras y no necesitamos aplausos, necesitamos derechos.

Con este panorama el gobierno plantea una “nueva normalidad”, abrir gradualmente el confinamiento y reanudar actividades en: minería, construcción, industria de la transformación (maquiladoras) e industria automotriz, que son prioridad; son las cadenas de producción vinculadas a Estados Unidos, básicamente. Tenerlas paradas aquí repercute en varias partes del mundo. 

Todas son de alto impacto en el empleo y en la economía pero también de un gran descuido en la salud y protección del personal obrero, en condiciones normales. El reto es que de verdad apliquen los protocolos de salud que establecieron la Secretaría del Trabajo y la de Salud. Se dijo que se cerrarían las empresas que no lo hagan.

La pregunta obligada es ¿por qué las maquiladoras que nunca cerraron, siguen operando y a pesar de que no han aplicado estas medidas de protección no fueron clausuradas? Esto ha causado muertes por COVID en obreras, Baja California tiene picos importantes en esta pandemia y provienen de los centros de trabajo. Lo mismo sucede en los otros estados donde opera la maquila.

Igual se puede abrir la opción de que por primera vez en este país se proteja la salud de la clase trabajadora, porque ella misma sea quien lo exija y lo consiga. Tiene razón el presidente cuando afirma que es un derrumbe mundial de la globalización y del neoliberalismo, pero sin luchar por los cambios nuevamente se puede reforzar “la normalidad”.

Es indispensable repensar la estructura del mercado laboral y del sistema de protección universal, incluyendo a las mujeres, por primera vez. Muchas cosas se han desnudado y una fundamental es el sistema nacional de salud y todas sus carencias.

La situación de las Pymes y miniPymes es deplorable, pero no de ahorita. Esos créditos a la palabra que ofrece el IMSS tuvieron muchos rechazos, uno de los requisitos es que no hubieran hecho despidos, esa puede ser una causa. Otra es que la normatividad se diseñó sin considerar las condiciones tan precarias de estas empresas. Definitivamente ahí sí se requieren más recursos, y mejor administrados.

Ahora el planteamiento es la construcción de un nuevo estado de bienestar, con democracia, porque grandes estratos de la población son vulnerables a la pérdida de ingresos laborales, prácticamente su único ingreso. Recuperar el salario social universal.

Como iban o pueden ir las cosas, la estabilidad tiende a desaparecer y conlleva varias aristas, citando a Segato:  “yo creo que el destino es desconocido. Y eso es lo que no podemos soportar. Creo que hay una política del aquí y del ahora, aquí y ahora es lo que tenemos que empezar a comprender y es una politicidad en clave femenina. Es absolutamente liberador.

El resultado de la falta de estabilidad absoluta es esa movilidad de las personas. El consumo está profundamente relacionado con el deseo. Cuando adquieres algo que considerabas que te satisfaría, en ese mismo momento tu deseo parte para otro lugar. Porque si no fuera así, no permanecerías vivo. ¿Qué es el consumo? Un orgasmo corto y una insatisfacción permanente.”

20/CRPM/LGL

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