Inicio » Alternativas de la Iglesia católica para enfrentar el dilema del aborto

Alternativas de la Iglesia católica para enfrentar el dilema del aborto

derechoadecidir16cesarmartinez

La cerrazón de la jerarquía católica y de algunos grupos de la sociedad civil contra el aborto, entraña una falta de caridad y misericordia para comprender las circunstancias que llevan a las mujeres a interrumpir el embarazo. Esta situación ha contribuido a la estigmatización y rechazo social hacia las mujeres.
 
La maternidad debe ser una elección y no una imposición. La interrupción del embarazo implica un conflicto de valores o deberes para muchas mujeres católicas que se encuentran en el dilema de continuar o no con un embarazo.
 
Las circunstancias son diversas: su salud física y emocional podría estar en riesgo; han sido víctimas de violencia sexual, son mujeres adultas con muchos hijos, entre otras.
 
Existe una rica y profunda tradición bíblica y teológica que interpone la conciencia humana y la vida plena de la persona humana sobre las leyes y enseñanzas religiosas.
 
Es decir, frente a un dilema moral, las y los católicos tienen no sólo el derecho sino el deber de tomar sus decisiones de acuerdo con los dictados de su conciencia, incluso cuando sus elecciones contradigan las enseñanzas de su Iglesia que no han sido declaradas dogma. Por tal motivo, nunca ha habido una sola postura al interior de la Iglesia católica sobre el aborto.
 
Las enseñanzas morales, incluida la decisión de practicarse un aborto, no son infalibles, es decir no son dogma. Esto significa que ningún Papa, hasta la actualidad, ha declarado el aborto como un dogma de fe. En otras palabras la tradición acepta diversas formas de interpretar y valorar la conducta de los fieles católicos, tomando en cuenta sus circunstancias.
 
Cabe destacar que la tradición católica le ha conferido un gran valor a la libertad de conciencia, base de la dignidad humana. La primacía de la conciencia sobre las enseñanzas del magisterio eclesial es parte esencial de esta doctrina.
 
El papa Juan Pablo II y el papa Benedicto XVI lo expresaron en diversas ocasiones: “Si el hombre advierte en su propia conciencia, una llamada, aunque esté equivocada, pero que le parece incontrovertible debe siempre y en todo caso escucharla”.
 
Este claro reconocimiento de la primacía de la conciencia fue ratificado por el Concilio Vaticano II (1962-1965), máxima autoridad en la Iglesia católica, que en su Constitución Pastoral Gaudium et Spes sobre la Iglesia en el mundo actual, afirma:
 
“La conciencia es el núcleo más secreto y el sagrario del hombre, en el que éste se siente a solas con Dios, cuya voz resuena en el recinto más íntimo de aquélla. Es la conciencia la que de modo admirable da a conocer esa ley cuyo cumplimiento consiste en el amor de Dios y del prójimo. La fidelidad a esta conciencia une a los cristianos con los demás hombres para buscar la verdad y resolver con acierto los numerosos problemas morales que se presentan al individuo y a la sociedad…
 
“La dignidad humana requiere, por tanto, que el hombre actúe según su conciencia y libre elección, es decir, movido e inducido por convicción interna personal y no bajo la presión de un ciego impulso interior o de la mera coacción externa…
 
“El Evangelio enuncia y proclama la libertad de los hijos de Dios, rechaza todas las esclavitudes, que derivan, en última instancia, del pecado; respeta santamente la dignidad de la conciencia y su libre decisión.”
 
Ante el dilema de continuar o no con un embarazo, la doctrina católica también establece el principio del mejor camino. De manera general podemos decir que este principio se aplica cuando una persona se encuentra en un conflicto de valores y deberes o en un dilema ético de conciencia, en el que cualquiera de las decisiones que tome no será una decisión fácil para la mujer.
 
En una situación así, las personas tienen el derecho a elegir lo que consideren causará el menor daño, decisión que tomarán siguiendo los dictados de su conciencia. En estos casos, las personas no incurren en ningún mal moral, ni éticamente, ni frente a Dios.
 
Por lo anterior, podemos expresar que las decisiones tomadas a conciencia, son decisiones moralmente válidas que deben ser respetadas y salvaguardadas, de acuerdo con lo que dice la doctrina católica.
 
Este respeto implica el reconocimiento de la autonomía de la conciencia individual, de la autoridad moral que tienen todas las personas para decidir libremente el mejor camino de acuerdo con sus circunstancias, incluidas las decisiones relacionadas con la sexualidad, la reproducción y el aborto.
 
De acuerdo a la Encuesta de Opinión Católica 2010, existe una marcada diferencia entre lo que opina la feligresía católica y la jerarquía eclesial en torno a temas relacionados con la salud y los derechos sexuales y reproductivos: 8 de cada 10 católicas y católicos mexicanos consideran que las leyes que prohíben el aborto en cualquier circunstancia atentan contra la libertad de las mujeres para decidir en su interior lo que es moralmente bueno o malo.
 
Este hallazgo muestra que la libertad de conciencia es un valor indiscutible para la feligresía mexicana. Asimismo, entre el 70 y el 74 por ciento del total de fieles entrevistados está de acuerdo en que una mujer pueda hacerse un aborto si su vida o su salud están en peligro.
 
Estos datos nos permiten concluir que la población católica en México manifiesta su comprensión de las circunstancias que orillan a las mujeres a decidir interrumpir un embarazo y considera que no dejan de ser buenas católicas por tomar esta decisión, lo que demuestra una confianza en la autoridad moral de las mujeres, así como un respaldo decidido a su derecho a decidir.
 
**Coordinadora del Área de Violencia de Género de Católicas por el Derecho a Decidir (CDD), y fundadora del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF).
 
*Integrante de Católicas por el Derecho a Decidir (CDD).
 
13/MLE/SF/RMB

Este Web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Sin embargo, el usuario tiene la opción de impedir la generación de cookies y la eliminación de las mismas mediante la selección de la correspondiente opción en su Navegador. En caso de bloquear el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página Web no estén disponibles. Acepto Leer más

A %d blogueros les gusta esto: