Inicio Avances parciales del Programa de Acción del Cairo en AL

Avances parciales del Programa de Acción del Cairo en AL

Por Román González

La agenda de la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo (CIPD, 1994), con relación a los derechos y salud sexual y reproductiva de mujeres y adolescentes, sigue vigente al ser ratificada al término del XXX periodo de sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), que concluyó este fin de semana en San Juan Puerto, Rico.

En dicha sesión, Estados Unidos ejerció presión mediante el chantaje económico a naciones centroamericanas, para que repudiaran esos temas.

En este foro, la directora ejecutiva del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA, por sus siglas en inglés), Thoraya Ahmed Obaid, destacó que es necesario que las naciones comprendan que el acceso a la salud sexual y reproductiva y la perspectiva de género en las agendas de las políticas públicas son una de las vías para el bienestar de las personas.

Explicó que aún cuando en América Latina se ha avanzado significativamente en la implementación del Programa de Acción del Cairo, hay ciertas limitaciones. Algunas de ellas tienen que ver con al aspecto, no solamente cultural, sino económico y la carencia de personal capacitado para implementarlo, dijo.

Ejemplificó que en el caso de programas hacia jóvenes donde en muchos países de la región existe un problema singular para su implementación, no solamente tiene que ver con recursos económicos, sino de capacidad técnica, pues requieren de un enfoque interinstitucional en el que se entrecrucen temas de salud, educación, empleo y derechos humanos.

MÉXICO

A 10 años de dicha conferencia, el Informe de Ejecución del Programa de Acción de la CIPD 1994-2003, elaborado por el Consejo Nacional de Población (Conapo), revela que en México la política poblacional se ha comprometido desde sus inicios a mejorar la condición de la población femenina.

La CIPD exhortó a los gobiernos a instrumentar los cambios institucionales y las reformas jurídicas y constitucionales necesarias para salvaguardar, especialmente los derechos de las mujeres y la equidad de género.

Se planteó una profunda revisión de las políticas de población aplicadas hasta su celebración, poniendo de relieve el peso de las relaciones entre mujeres y hombres en la definición del escenario demográfico y en el desarrollo.

ALGUNOS RUBROS EN MEXICO

En materia de salud, en nuestro país uno los principales desafíos se encuentran en brindar atención a la salud integral de las mujeres en las etapas del curso de vida, desde la niñez hasta que son adultas mayores, incluyendo los aspectos de salud sexual y reproductiva, involucrando más a los hombres en la responsabilidad sobre la reproducción, el cuidado y crianza de las hijas e hijos.

El Informe de Conapo indica que el acceso a la salud, así como el descenso de la fecundidad y sus beneficios, deben ser cada vez más homogéneos entre las distintas regiones, entidades, clases sociales y grupos étnicos del país, abatiendo los niveles de demanda insatisfecha de planificación familiar en los grupos más desfavorecidos.

Además, se advierte que es necesario seguir fortaleciendo las acciones dirigidas al respeto de los derechos reproductivos de la población.

Uno de los resultados según el informe presentado, en los años recientes, estima que entre 1994 y 2003 la prevalencia anticonceptiva se elevó de 65 a 73 por ciento y el número de partos atendidos por personal médico paso en la última década de siete a más de nueve de cada 10. No obstante, México tiene una “factura” pendiente en cuanto a muerte materna se refiere.

En materia de educación el balance indica que las estadísticas del sector educativo muestran que las mujeres han elevado su nivel de escolaridad, sin embargo, este cambio se distribuye todavía en forma desigual entre las mujeres que viven en el medio urbano y las que habitan en el ámbito rural.

En ese sentido, de estas últimas, el promedio de escolaridad es el equivalente al nacional de 30 años atrás, de modo tal que han estado excluidas de los avances en las oportunidades educativas alcanzados en el país y aún concentran los mayores índices de analfabetismo.

El reto es asegurar que las mujeres que habitan en áreas rurales cuenten con oportunidades educativas que les permitan superar el círculo de rezago educativo y pobreza en que viven.

Para ello, se requiere seguir fortaleciendo las acciones dirigidas a ampliar la cobertura y mejorar la calidad de los servicios educativos y adecuar los métodos y modelos de enseñanza a las necesidades de las niñas y las mujeres.

Asimismo, se debe garantizar su permanencia en todos los niveles del sistema escolar y brindar una educación libre de prejuicios sexistas que contribuya a fortalecer la autonomía de la mujer, su autoestima y capacidad de decisión, así como afán de logro y superación personal.

LA CIPD

La Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, realizada en 1994 en El Cairo, Egipto, reunió a 11 mil personas provenientes de 200 países, que se congregaron para elaborar una agenda de atención a los problemas poblaciones de carácter mundial.

Ahí, se planteó la necesidad de pactar las políticas de población con los objetivos de un desarrollo democrático equitativo y sustentable.

En particular, un aspecto relevante resultado de esa conferencia, es el relacionado a la equidad de género, que sin medidas proactivas que generen la igualdad efectiva de oportunidades para las mujeres, muchos de los avances serán engañosos.

De ello, Conapo reconoce en el Informe que las mujeres han aumentado su capacidad para expresar sus intereses e incluirlos en las agendas de los gobiernos municipales, estatales y en el ámbito federal. No obstante, la falta de una política de extensión de servicios sociales ha hecho que el cuidado de las hijas e hijos pequeños, las personas ancianas y los enfermos recaiga en ellas.

Así, el desafío está en hacer compatible esos roles, creando redes de seguridad apropiadas y fortaleciendo los sistemas de apoyo del Estado y de las comunidades como parte integrante de la política social, a fin de que todas las mujeres, en especial las jefas de familia y las que viven en situación de pobreza, puedan hacer frente a entornos económicos adversos y mantener sus medios de vida, bienes e ingresos aún en tiempo de crisis.

2004/RG/GV/SM

Este Web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Sin embargo, el usuario tiene la opción de impedir la generación de cookies y la eliminación de las mismas mediante la selección de la correspondiente opción en su Navegador. En caso de bloquear el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página Web no estén disponibles.Acepto Leer más

Skip to content