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Conflictos armados, principal violencia contra la infancia

Por Gladis Torres Ruiz

Aproximadamente 250 mil niñas y niños mueren asesinados en conflictos armados cada año, de los cuales dos millones son víctimas de trata sexual y el mismo número de niñas son mutiladas en el mundo, según cifras de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

El organismo internacional reporta que la principal violencia contra la infancia son los conflictos armados, ya que cada año 600 mil, resultan heridos, 6 mil mueren por minas antipersonales y hay 3.5 millones de niñas y niños refugiados por este motivo.

En tanto que por cada militar que muere, nueve son víctimas civiles, la mayoría mujeres, niñas y niños.

En el marco del sexto aniversario de la entrada en vigor del Protocolo Opcional sobre la Vinculación de Niños en Conflictos Armados, celebrado el pasado 12 de febrero, durante la reunión del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se informó que en 18 regiones del planeta los conflictos armados siguen provocando la muerte y la mutilación de menores de edad, su reclutamiento forzoso como soldados y provocándoles serios abusos sexuales.

La representante del Secretario General de la ONU para los Niños y los Conflictos Armados, Radhika Coomaraswamy, expresó que la magnitud del problema continúa siendo grave y llamó especial atención sobre la situación de la niñez en áreas en conflicto como Irak, Afganistán, y en la zona de los Grandes Lagos.

Instó al Consejo a actuar con más energía contra los violadores. “Las medidas pudieran incluir la imposición de restricciones de viaje sobre los líderes de las organizaciones que realizan estos abusos y su exclusión de toda estructura de gobierno y de cualquier tipo de amnistía. La prohibición de cualquier ayuda militar y la suspensión de ayuda financiera”.

ESFUERZOS

En este sentido la reunión del Consejo, a nivel ministerial, mencionó los esfuerzos de varias partes involucradas en conflictos que se han comprometido a combatir los abusos contra la niñez, entre ellos el gobierno de Colombia, que ha aceptado llevar a cabo los mecanismos de monitoreo e informes incluidos en la Resolución 16 12 del Consejo de Seguridad.

KIM PHUC: TRBAJADORA DE LA PAZ

La guerra de Vietnam dio lugar a muchas tragedias, algunas de las cuales son más conocidas que otras. Sin embargo la fotografía de una niña corriendo desnuda por la carretera, con su piel ardiendo a causa del napalm, se vio en todo el mundo y, con posterioridad, ganó el premio Pulitzer. La niña que aparece en la fotografía es Kim Phuc.

Phan Thi Kim Phuc nació en 1963 y se crió en la aldea de Trang Bang, situada a 30 minutos al norte de Saigón. El 8 de junio de 1972, un consejero militar estadounidense coordinó el bombardeo con napalm de la aldea de Kim el cual fue llevado a cabo por sudvietnamitas.

Así la niña Kim fue fotografiada mientras corría por la carretera gritando a causa de las quemaduras en su piel. Nick Ut, el fotógrafo de la agencia Associated Press (AP) que estaba allí cubriendo el ataque tomó la fotografía, llevando segundos después a la niña a un hospital sudvietnamita.

La niña pasó 14 meses recuperándose en el Hospital Barsky, el hospital estadounidense de Saigón, donde su atención fue pagada por una fundación privada, se informa en el portal de la fundación Kim.

“Nadie esperaba que la niña sobreviviera, pues tenía quemaduras de tercer grado que cubrían la mitad de su cuerpo y necesitaría muchas operaciones y años de terapia”, narran en el portal.

Sin embargo a los dos años, contra todo pronóstico y con la ayuda de los médicos que se dedicaron a su cuidado, fue capaz de volver a su aldea así ella y su familia pudieron empezar a reconstruir sus vidas.

En 1982, a los 10 años de tomarse la famosa fotografía, un fotógrafo alemán encontró a Kim. Mientras tanto, el gobierno la había sometido a interminables entrevistas, funcionarios comunistas la habían llevado a la ciudad de Ho Chi Minh para que apareciese en películas propagandísticas y había sido obligada a dejar la escuela y volver a su provincia en la que, como símbolo nacional de la guerra, estaba sometida a una supervisión cotidiana.

En 1986 Kim aprovechó la oportunidad de estudiar en Cuba, pero allí también hubo de interrumpir sus estudios. Tuvo varios problemas de salud, incluyendo diabetes, la cual empañó su visión. Durante su estancia en Cuba conoció a Bui Huy Toan, otro estudiante vietnamita. Se casaron en 1992 y pasaron la luna de miel en Moscú.

En su vuelo de vuelta a Cuba, la pareja desertó cuando su avión aterrizó en Gander (Terranova) para repostar combustible. Con la ayuda de algunos cuáqueros se establecieron en Canadá, donde su marido, especialista en computadoras, obtuvo un empleo como ayudante de enfermería en el tratamiento de personas con discapacidad.

En 1996, el Fondo para el Vietnam Veterans Memorial (el monumento conmemorativo a los veteranos de Vietnam) invitó a Kim a las ceremonias del día de los Veteranos que tuvieron lugar en este monumento en Washington DC.

Allí Kim se dirigió a un grupo de varios miles de veteranos de la guerra de Vietnam. Les habló de sus experiencias tras el ataque con napalm a su aldea y de cómo había, por fin, encontrado la felicidad y la libertad tras años de dolor y sufrimiento. Habló de la paz y del perdón. Incluso conoció al piloto que coordinó el ataque aéreo a su aldea y le perdonó.

Durante su visita a Washington DC, conoció a Ron Gibbs, un veterano de la guerra de Vietnam y miembro de la junta directiva del Fondo para el monumento conmemorativo. Compartieron sus experiencias de la guerra y sus esperanzas para el futuro. De este encuentro nació la idea de la Fundación Kim.

La Fundación será un vehículo para que Kim pueda devolver algo a cambio de la ayuda que recibió y también le dará un medio para que pueda promover la paz y el perdón.

Actualmente Phuc es embajadora de Buena Voluntad de la Unesco, ha superado la fotografía que durante muchos años la esclavizó, ya que, ahora ella trabaja por la paz y para ayudar a Las niñas y niños que hoy se ven envueltos en conflictos armados.

Vive en Canadá cerca de Toronto con su marido y sus dos hijos Thomas y Stephen, es Miembro de Honor de los Rotary de Kingston y St. Albert, Miembro del consejo asesor de la Wheelchair Foundation, Miembro de Honor de la Comisión Nacional Canadiense para la UNESCO, Miembro del consejo asesor de la Free Children’s Foundation (Canadá) y del World Children’s Center (Atlanta, Estados-Unidos). Kim también recibió la medalla Queen’s Golden Jubilee y el órden de Ontario en 2004.

En febrero de 2007, 60 países firmaron los Principios de París en los que se comprometieron a no emplear a niñas y niños en los conflictos bélicos, reubicarlos y procurar su reinserción en la sociedad. Hacen énfasis en los casos de las niñas soldado estas son doblemente víctimas porque son explotadas sexualmente y, cuando recobran la libertad, ellas y los hijos que han alumbrado, a menudo fruto de violaciones, son rechazados en sus comunidades.

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