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Conservadurismo entorpece el bienestar de la población

Por Mónica Pérez

La organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió que los errores en el diseño y ejecución de programas de planificación familiar y salud sexual y reproductiva entorpecen el bienestar de la población y su desarrollo.

Sin embargo, organizaciones fundamentalistas, políticas y religiosas, tratan de obstaculizar los esfuerzos por lograr una mejor calidad de vida para la población desde sus derechos sexuales y reproductivos; así como eliminar las desigualdades entre hombres y mujeres, tal es el caso del Comité Nacional Provida.

Esta organización, opuesta al aborto y a los métodos anticonceptivos “no naturales”, postula que “el aborto no es una libertad de opción sino que es la violación definitiva del derecho fundamental de cualquier ser humano: la vida”.

En este contexto, la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (CIPD), celebrada en la Ciudad de El Cairo, Egipto, en 1994, fue un espacio donde 184 gobiernos llegaron a un consenso sin precedente sobre un nuevo Programa de Acción para lograr mejores condiciones de vida para la población de todo el planeta.

Ahí, se transformó el concepto de población, en gran parte, gracias a la lucha de organizaciones no gubernamentales, EN especial de los grupos de mujeres, que hicieron énfasis en la salud y los derechos sexuales y reproductivos femeninos.

El Programa también reconoce que el aborto realizado en condiciones no adecuadas es un grave problema de salud pública, por lo que exhorta a los gobiernos a reducir su incidencia, prestar servicios seguros y de buena calidad cuando el aborto está permitido por la ley.

Además, llama a las autoridades a ofrecer asesoría a todas las mujeres que enfrenten un embarazo no deseado y proveer asistencia a aquellas que afronten las consecuencias de abortos realizados en malas condiciones.

En la CIDP se concluyó que en ningún caso el aborto se promoverá como método de planificación familiar e instó a los gobiernos a reducir las interrupciones del embarazo a través de más y mejores servicios de planificación familiar y a comprometerse con la salud de las mujeres.

Este instrumento internacional dispone que los derechos sexuales y reproductivos son garantías individuales, por lo que las naciones que lo han ratificado, entre ellas México, los reconocen como una parte integral e intransferible de los derechos humanos.

A pesar de que el Programa de la CIPD establece que el aborto inseguro es una de las principales causas de mortalidad materna en el mundo, Provida afirma que “las personas que promueven la legalización del aborto mienten, al aumentar, sin fundamento, tanto el número de abortos ilegales como las muertes maternas por esta causa”.

Dicha organización conservadora, señala que el aumento de las cifras de muerte materna se utiliza “para magnificar el problema y pretender darle legalidad como un problema de salud pública”.

MUERTES MATERNAS POR ABORTOS

No obstante, la Organización Mundial de la Salud (OMS), apunta que entre 25 y 35 por ciento de las muertes maternas en el mundo son provocadas por abortos mal practicados.

Provida sostiene que las organizaciones “mienten al decir que la legalización del aborto reduciría o hasta se eliminaría esta práctica, lo que puede ser confirmado mediante el análisis de datos de países en los que ha sido legalizado el aborto como Estados Unidos”.

Sin embargo, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA, por sus siglas en inglés), explica que es un mito afirmar que el aborto es más común en países donde está permitido, por el contrario, las mujeres recurren a la interrupción del embarazo, en países donde la planificación familiar y la educación sexual son deficientes.

El UNFPA evidencia lo anterior, ya que en los Países Bajos, que tienen la ley más liberal de Europa sobre el aborto, la tasa es de cinco por cada mil mujeres, comparada con el promedio para Europa Oriental que es de 14 y América Latina entre 30 y 60 por cada mil mujeres.

El organismo internacional confirma que las leyes que prohíben el aborto no lo evitan sino que obligan a las mujeres a buscar formas clandestinas que representan, en muchos casos, muertes maternas.

2005/MP/SJ

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