Inicio El riesgo de ser madre

El riesgo de ser madre

Por Román González

Que esté considerada la metrópoli más grande del mundo, y que concentre la mayor cantidad de hospitales, médicos y camas del país no representa ninguna ventaja para las mujeres que deciden ser madres. Las últimas estadísticas reportan que durante 2002, en el Distrito Federal, 80 mujeres murieron por complicaciones relacionadas con el embarazo, parto y puerperio.

La cifra coloca al Distrito Federal (DF) y al vecino estado de México, entre las 10 entidades con mayor índices de mortalidad materna, en el caso de la entidad mexiquense, en el año 2000 registro 215 muertes de mujeres por causas relacionadas con la maternidad.

Las causas de muerte materna en el Distrito Federal son hemorragias, infecciones, complicaciones relacionadas con abortos en condiciones de riesgo y trastornos de hipertensión. Estos padecimientos son perfectamente prevenibles, y en el fondo están relacionadas con la pobreza y la marginación de que es víctima la población femenina.

CIFRAS, EL CASO DEL DISTRITO FEDERAL

En el Distrito Federal (DF), la toxemia del embarazo fue la principal causa de mortalidad materna, y su peso relativo prácticamente no tuvo cambios en la década de los 90 al pasar de 45.3 por ciento en el periodo 1989-1991 a 46.4 por ciento en el periodo 1995-1997, según un análisis del Consejo Nacional de Población (Conapo).

Informes de la Secretaría de Salud del Distrito Federal (SSDF) indican que en el año 2001, las delegaciones donde se registraron las más altas tasas de mortalidad materna fueron Tláhuac (con una tasa del 9.8 por ciento), Iztapalapa (8.1 por ciento), Magdalena Contreras ( 8.3 por ciento) y Miguel Hidalgo (8.4 por ciento), situación que se explica por la presencia de “bolsones” importantes de pobreza.

El total de mortalidad materna en las 16 delegaciones alcanzó 5.3 por ciento.

Coincidentemente, las tasas de mortalidad materna se ubican en aquellos lugares en donde la pobreza se halla en un nivel de incidencia (porcentaje de la población a la que se califica como pobre) de más del 50 por ciento, donde la delegación de Tláhuac, alcanza el 80 por ciento.

Para 2001 las defunciones maternas ascendieron a 100, presentándose los decesos en las delegaciones Tláhuac, Miguel Hidalgo, Magdalena Contreras e Iztapalapa. En 2002 el número de muertes alcanzó la cifra de 80. La mayor recurrencia se dio en las delegaciones Iztapalapa (20 decesos), Gustavo A. Madero (12 mujeres muertas); Alvaro Obregón (8 decesos) y Xochimilco con 6 muertes registradas en hospitales de la SSDF.

De esas 80 muertes, 66 se debieron a causas obstétricas directas (que tienen que ver con el periodo que va desde el inicio del embarazo hasta 45 días después de sucedido éste), relacionadas con hemorragias, hipertensión y aborto entre otras; y 11 por causas obstétricas indirectas, esto es, enfermedades previas al parto pero agudizadas por él.

En ese tenor, para Mercedes Ballesté Gálvez integrante de Salud Integral para las Mujeres (Sipam) y coordinadora del proyecto de Mortalidad Materna en el DF, este problema de salud pública puede estar relacionado con la calidad de los servicios y la relación de las mujeres con el personal médico.

Y reveló que la falta de atención prenatal es un importante factor de riesgo que influye en la muerte materna porque no permite detectar, de manera oportuna, alteraciones durante el embarazo.

HISTORIAS

Isabel Alvarez Domínguez, promotora de salud en la colonia San Miguel Teotongo, ubicada al oriente de la ciudad capital, en la delegación Iztapalapa, da cuenta de las graves irregularidades de los servicios de salud.

Tiene como dos meses que en el Hospital de la Comunidad Económica Europea (HCEE) –recuerda la promotora– murió una muchacha, “creo que se llamaba Blanca”.

“A pesar de que ella ya iba con dolores de parto le dijeron que la iban a programar y la regresaron a su casa. Durante la noche murieron ella y su bebé. En el hospital la tenían programa hasta el día sábado, cuando la regresaron fue el miércoles. Murió en su casa por falta de atención médica. Nunca le dijeron que estaba en riesgo su vida ni la de su bebé y, por supuesto, nunca le propusieron internarla.

Es increíble, dice la promotora de salud que, a pesar de que ella acudía a citas prenatales y mantenía un control de su estado, no la atendieran adecuadamente. Cuando le hicieron la autopsia y no encontraron nada, argumentaron que se había ahogado durante la noche.

La promotora recordó otro caso donde encontró que a la madre e hija murieron junto con sus hijos al no darles la atención debida en el hospital de referencia.

Recuerda que el caso de la niña era el de una menor de 14 años que perdió a su bebé y que antes de eso no sabía dónde ir a aliviarse llegado el momento. La promotora describe a la niña como una mujer toda manchada de la cara y desnutrida. “Finalmente, decidió ir al hospital general, ahí perdió a su bebé. No tuvo ninguna explicación ante lo sucedido”.

SE CONSTATAN LAS IRREGULARIDADES

El HCEE fue visitado por integrantes de la Comisión de Salud de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), quienes constataron que no existe personal suficiente, médicos y enfermeras y existe sobresaturación en todos los servicios.

“Pudimos ver a varios pacientes desangrándose, aparentemente con lesiones graves, en un lugar de tres por tres metros aproximadamente, y sin tener siquiera un lugar dónde sentarse”, indica el informe que, por cierto, causo molestias a la titular de la SSDF, Assa Cristina Laurell, durante su comparecencia ante dicha comisión el pasado 21 de abril.

También, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), en su informe Anual 2003, refirió que la SSDF capitalina tuvo 439 quejas, lo cual significó un incremento del 26 por ciento el número de quejas, respecto al año anterior, y en su mayoría fueron casos respecto a la calidad de atención en la prestación de los servicios o la negación de los mismos.

LA RED HOSPITALARIA Y PERSONAL MEDICO

La SSDF reconoce que la mayoría de los hospitales generales, pediátricos y materno infantiles se construyeron entre 1958 y 1982 y que el más nuevo fue donado por la Unión Europea, el cual se inauguró hace 15 años en la delegación Iztapalapa.

En el caso de los siete hospitales materno infantil, se cuentan con 282 camas censables y 206 no censables –aquellas que no se encuentran en el servicio de hospitalización sino el área de urgencias—y tiene una ocupación del 70 por ciento, según la información que la titular de la SSDF, presentó en su comparecencia en la ALDF.

En el primer nivel se cuenta con 214 centros de salud. Para la atención de segundo nivel, hay 26 hospitales, ocho generales, siete materno infantiles y 11 pediátricos, así como dos centros toxicológicos.

En este nivel se hallan 414 consultorios, de los cuales 63 corresponden a medicina general y el resto a diversas especialidades como pediatría, urgencias ginecobstétricas, medicina interna, traumatología y oftalmología, entre otras.

Datos de la SSDF revelan que existe un déficit de 300 enfermeras y 100 médicos especialistas, sin embargo, hay un excedente de 310 médicos generales, 274 odontólogos y 197 trabajadoras sociales.

Además, según la SSDF, las condiciones generales de trabajo del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno del Distrito Federal (SUTGDF), permiten un ausentismo “programado” o legal, el cual corresponde al 31 por ciento de jornadas contratadas, así el ausentismo no-justificado en 2003 fue de 34 mil jornadas.

Para un médico del Hospital de Balbuena, que pidió omitir su nombre, la falta de personal médico origina que cada uno de los nosotros atendamos a 800 personas al mes, es decir, un promedio de 26 personas al día, por ello no son atendidas correctamente, “tal es el caso de mujeres que van a dar a luz y son rechazadas”.

Según el documento Salud México 2001, Informe para la Rendición de Cuentas de la Secretaría de Salubridad y Asistencia (SSA), año 2002; el Distrito Federal cuenta con poco más de dos médicos por cada mil habitantes, y más de 1.8 camas por esos mismos mil habitantes.

El mismo documento señala además como causas de la mala atención, pocos recursos económicos de las instituciones de salud y la obsolescencia de la mayoría de las instalaciones pertenecientes a la SSDF, “insuficientes para atender a los cerca de cuatro millones de capitalinos no asegurados”.

A esta situación habría de agregarse la inadecuada distribución geográfica situación que se traduce en una falta de servicios en las zonas periféricas donde actualmente se concentra la mayoría de la población pobre, como son las delegaciones del suroriente y surponiente de la ciudad.

Así, la realidad es que entre el discurso político y las acciones encaminadas a dar una atención adecuada, el dato estadístico de mortalidad materna en la capital del país, demuestra que el proyecto de ser madres en el DF es un proyecto riesgoso.

2004/BJ/SM

Este Web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Sin embargo, el usuario tiene la opción de impedir la generación de cookies y la eliminación de las mismas mediante la selección de la correspondiente opción en su Navegador. En caso de bloquear el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página Web no estén disponibles. Acepto Leer más