Inicio Ella es Sangeetha, su vida sigue y el proyecto de la ONG termina

Ella es Sangeetha, su vida sigue y el proyecto de la ONG termina

Por Redaccion

María Reimóndez es intérprete y traductora, recibió el premio de novela Mulleres Progresista de Vigo, España, por su obra “Caderno de Bitácora” y fundó la organización no gubernamental “Implicadas No Desenvolvemento” (Implicadas en el desarrollo), centrada en la situación de las mujeres en los países en vías de desarrollo, como India, donde escribió una crónica, publicada para Viaeiros, red gallega de información:

Habla María Reimóndez de la historia de Sangeetha, una mujer participante en el proyecto Vanakkam, que la organización estableció en Tiruchy, India, cuyo plazo terminó. Sin embargo, la vida de ella y de las personas que se integraron al proyecto, continúa.

Implicadas, desde un claro enfoque de género, desarrolla desde 1998 proyectos de cooperación en India y Etiopía, en comunidades de las zonas más pobres, para mejorar la situación de miseria de las mujeres y sus familias a través de la formación y la capacitación. Además, en Galicia organiza actividades informativas y de formación y mantiene el proyecto Crisol, un centro de recursos y tienda de comercio justo, informa Canal Solidario.

Entre sus objetivos también cuentan facilitar el acceso a la educación, mejorar las condiciones sanitarias y alimenticias de la población y conseguir una implicación directa de toda la comunidad a través de una eficaz organización.

La vi con su niño en el regazo– narra María Reimóndez, actual presidenta de Implicadas– escuché cómo me contaba que se había casado por amor. Duró poco y enseguida se convirtió en posesividad y palizas.

El día comienza para mí, dice Raimóndez, con un poema fantástico de María do Cebreiro en el correo. El poema se titula “Etiopía” y es una colaboración para nuestro próximo libro de poetas etíopes y gallegas. Los poemas etíopes llevan conmigo ya un tiempo y en estos momentos tenemos ya la confirmación de las poetas gallegas también.

Estas redes que se crean son también parte fundamental de la eliminación de la pobreza. Porque en Etiopía hay poesía, hay cultura (¡como no va a haber!), hay historia, hay mujeres que escriben y que necesitan ser oídas. Hay tantas cosas que nuestra pequeña mentalidad neocolonial impide ver que las ideas para contrarrestar esa ceguera y sordera permanente (por lo menos a mí) parecen no acabar nunca. Las energías, tampoco. Las dificultades, idem.

Este año teníamos intención de invitar a las cuatro poetas tamiles de nuestro libro “Vanakkam-Bienvenidas” que publicamos el año pasado con el apoyo de la Consellería de Cultura pero la Dirección General de Cooperación Exterior decidió que no debía de ser un proyecto lo suficientemente interesante darle la oportunidad a estas cuatro mujeres sin par de venir a Galicia (¿sería eso u otra cosa…?) y les denegaron la ayuda para este proyecto en la última convocatoria de proyectos de sensibilización (además de un proyecto de cooperación y otro de fortalecimiento).

DOS HISTORIAS

Este año, continúa María en su crónica, las participantes del Vanakkam van a ir escribiendo sus impresiones en el blog de Implicadas, así que tendremos una historia paralela, eso que tanto me gusta literariamente, el hecho de poder contar las cosas desde varios puntos de vista diferentes.

Para mí lo familiar es para ellas la novedad. Por eso cuando entramos en Ramamoorthy Nagar yo veo el suburbio antes de empezar el proyecto, veo que había gente con lepra, analfabetismo, absentismo escolar y pobreza de esa que sale en la tele cuando quieren hablar de ella.

Ahora no veo eso, a pesar de la que Ramamoorthy Nagar es un suburbio que lleva una especie de disfraz extraño y poco satisfactorio. El hecho de que esté asentado en las tierras del ferrocarril impide que la gente pueda mejorar su casa. Con lo cual hace falta mirar dentro de las casas aún de tejado de paja para escuchar y ver lo que hace la gente.

Ahí está el cambio. Y también en la calle, claro. Ahora hay luz y una cañería de agua y las calles están limpias. También hay una mujer que tiene un puesto para vender pescado y hace buen dinero, y una chica que puso una tienda, y niñas y niños que estudian hasta la secundaria y más. Mi historia se ve en retrospectiva, reflexiona María Reimóndez, la de ellas sólo en el presente.

HACIA ATRÁS

Sé que la vida de Sangeetha empeoró. Y también sé que escapa al proyecto lo que le acontece, y que hubo una época en la que las cosas eran diferentes para ella. Recuerdo hablar con ella sentada delante de su casa, cuando acababa de recibir el audífono y estaba en la escuela para personas con sordera, contenta de cómo iba todo. Y contenta yo también.

Pero ya el año pasado vi que había acontecido la catástrofe. La vi con su niño en el regazo, escuché cómo me contaba que se había casado por amor que efectivamente duró poco y enseguida se convirtió (estoy harta de este proceso, aquí, allá, en todas partes) en posesividad y palizas.

El proyecto se acabó, pero las vidas de las personas no. Esta vez la vamos a ver porque está en asesoramiento para ver si se adoptan medidas de planificación familiar, yo no cuento nada de sus problemas a las participantes en el curso por una cuestión de respeto a la intimidad, pero Sangeetha misma cuenta sus miserias.

De hecho Gayalakshmi está intentando convencer al hombre de que se opere y de paso tratar otros temas, como la violencia, que obviamente es más importante.

Quedo con Sangeetha y su hermana que me cuenta cosas como que su hombre está fuera seis meses y luego vuelve y se vuelve a ir, y ella cuando la biología así lo decide, está embarazada de nuevo.

Por su cara entiendo con cólera que ni los embarazos ni lo que le sucede son algo que Sangeetha desee. Guardo dentro cada una de sus palabras y sus gestos para ponerlos encima de la mesa de la oficina cuando llego y planificar con Ambal qué vamos a hacer en este caso.

El proyecto se acabó, concluye María Reimóndez, pero las vidas de las personas no y tanto él como yo entendemos eso de una forma instintiva que no nos deja ver a alguien en la situación de Sangeetha y abandonar.

08/GG/CV

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