Inicio En las prisiones, mujeres olvidadas

En las prisiones, mujeres olvidadas

Por Guadalupe Vallejo Mora

Abandonadas a suerte viven mil 520 internas de los centros Femenil de Readaptación Social de Santa Martha Acatitla; Femenil de Readaptación Social Tepepan y el Reclusorio Preventivo del Distrito Federal, quienes sufren a diario la doble reclusión: la social y la judicial.

De acuerdo con las autoridades penitenciarias, al 31 de diciembre de 2004 el total de internos era de 28 mil 667, es decir, seis mil 163 más que en 2002, cuando se elaboró el Diagnóstico Interinstitucional del Sistema Penitenciario (DISP), lo que da cuenta del grado de hacinamiento. Al 29 de junio de 2005, la población alcanzó los 30 mil 410 internos, de los cuales el cinco por ciento son mujeres.

Emilio Alvarez Icaza, presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), recordó que en las cárceles capitalinas el abuso de poder se acentúa en poblaciones en situaciones de riesgo: mujeres, personas con VIH-Sida, indígenas y adultos mayores.

Al presentar el Informe Especial sobre la situación de los centros de reclusión del Distrito Federal elaborado por la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), que abarca del 1 de enero de 2003 al 31 de diciembre de 2004, destacó que a diferencia del varón, “las mujeres son sancionadas socialmente por la familia, no les llevan a los hijas e hijos; viven una reclusión en solitario y aquellas que tienen hijos se enfrentan además a otros problemas”.

-¿Se abandona prácticamente a las mujeres?
-En esencia todas las investigaciones de la Comisión, instituciones y dependencias detectan que el fenómeno de las mujeres en reclusión es que tienden a ser olvidadas por la familia. Los hombres no tienen el mismo fenómeno de solidaridad con las mujeres en reclusión como lo tienen ellas con sus parejas.

Irma Islas, presidenta de la Comisión de Seguridad Pública de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), destacó por su parte que aun cuando los mayores problemas que se dan en las cárceles corresponden al sector varonil, es un hecho que la población femenina merece una atención puntual.

“Ellas enfrentan la doble reclusión, son las mujeres olvidadas. Ello, sin embargo es parte del rol que juega el varón y la mujer en esta sociedad: Si el hombre está recluido la mujer se siente obligada a ir a verlo porque le va a dar el sustento de la familia”.

“En cambio es más estigmatizada, es doblemente castigada la mujer: se le dice eres una criminal, una delincuente, por eso mereces ser castigada y me da pena ir a verte. Aparte hay quienes ya tienen una pareja estable y con el pretexto de ir a trabajar ya no van a verlas”, acotó la diputada panista.

De acuerdo al Informe, un total de 51 niñas y niños conviven a diario con sus madres en algunos de los tres penales antes mencionados. Del total, 49 se ubican en el Centro Femenil de Readaptación Social de Santa Martha Acatitla, en tanto que en el Centro Femenil de Readaptación Social Tepepan y el Reclusorio Preventivo vive un menor de edad, respectivamente. Al igual que sus madres, los infantes padecen de carencias.

Basta recordar que en 2003 la CDHDF recibió 46 quejas relacionadas con grupos mayormente discriminatorios, siendo dos los sectores que requirieron mayor atención: las mujeres en reclusión y los enfermos mentales. Del total, 10 fueron presentadas por madres con niños/as en reclusión y 10 con personas con enfermedad mentalo-psiquiátrica, el resto se distribuyó entre adultos mayores (ocho); menores (ocho); personas con discapacidad (siete) y personas de otra nacionalidad (tres).

Para 2004 la cifra de mujeres con niños en reclusión pasó a una; siendo los jóvenes con presunta minoría de edad los que presentaron 23 quejas de un total de 49.

Alvarez Icaza destacó que el sistema Penitenciario en el Distrito Federal es violatorio de uno de los principios establecidos por las Naciones Unidas, que señala que “Toda persona sometida a cualquier forma de detención o prisión será tratada humanamente y con el respeto debido a la dignidad inherente al ser humano”.

“Esta Comisión coincide con organismos internacionales de derechos humanos en que una de las principales causas de la sobrepoblación en los reclusorios es el uso sistemático de la prisión como regla en los procesos penales”, acotó.

2005/GV/GM

Este Web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Sin embargo, el usuario tiene la opción de impedir la generación de cookies y la eliminación de las mismas mediante la selección de la correspondiente opción en su Navegador. En caso de bloquear el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página Web no estén disponibles. Acepto Leer más