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En Tamaulipas, 800 mil mujeres son madres

Por Benny Cruz Zapata/corresponsal

En Tamaulipas 828 mil 637 mujeres son madres, con uno y hasta 13 hijas e hijos, según las estadísticas. Y muchas de ellas serán festejadas hoy, fecha señalada como “día de la madre”, según lo repiten hasta el cansancio los medios de comunicación y los comerciantes.

Para miles, el día no será diferente a los demás, con sus largas jornadas de trabajo. Y para otras, el festejo significa un breve alto a las tareas diarias que las obligan a convertirse en doctoras, enfermeras, sicólogas, economistas, maestras, choferes, cocineras, curanderas?

Todo esto y más somos las madres en la vida cotidiana, dice Noelia Velásquez Quiñónez, quien vive en esta capital y es empleada de la presidencia municipal. Eso, si bien nos va, porque cuando una hija o hijo se enferma, no sabemos de horarios ni de comida ni de nada. En mi caso, soy madre de dos niñas pequeñas: Vanesa, de seis años, y Karla, de seis meses. Mi día empieza a antes de las seis de la mañana, soy la primera en levantarme y la última en acostarme. Entre que atiendo a mi marido, preparo a las niñas para la escuela y el Cendi, de plano que la vida parece de locos, no hay lugar para el descanso.

“Es una dicha ser madre, dice Noelia, pero miente quien asegura que es una dicha absoluta, pues independientemente de la bendición que significa ver la sonrisa de tus hijos, verlos crecer, reír y hasta llorar; para las mujeres trabajadoras, las de doble y triple jornada, resulta una tarea agotadora. En mi caso no me quejo, pero la verdad sí me canso. Sobre todo porque a mí la situación económica, como a muchas mujeres, no nos permite estar solo como amas de casa. Y salimos a trabajar para contribuir al sustento del hogar. Así que entre el trabajo, las y los hijos y el marido, ser madre en estos tiempos es una responsabilidad y una dicha pues aunque las y los hijos valen todo sacrificio, somos humanas y nos cansamos.

De acuerdo a las cifras manejadas por el Consejo Estatal de Población, a cargo de Marisela Garza Wong, en Tamaulipas la fertilidad está considerada desde los 12 hasta los 65 años de edad.

En este contexto, hay un millón 140 mil 787 mujeres; de las cuales 312 mil 151 aún no son madres; 149, 902 lo han sido una sola vez; 193, 211 ya tienen dos hijas o hijos; 166 mil 975 tienen tres; en tanto que 87 mil 501 tienen cuatro; 49 mil 686 son madres de cinco; 33 mil 427 de seis. Mientras que 23 mil 56 llega a los siete hijas o hijos; 17 mil 530 mujeres tienen ocho; 12 mil 419, nueve; nueve mil 618 han sido madres diez veces; cinco mil 538 tienen 11 hijas o hijos; cinco mil 145 tienen 12, y cinco mil 455 tienen más de trece.

Pero más allá de los números y los festejos, estas mujeres ejercen la maternidad todos los días. Y cada vez más son las mujeres quienes toman la maternidad por cuenta propia. En la entidad hay 799 mil 846 hogares, de los cuales 176 mil 794 tienen como único soporte económico a una mujer, según datos del INEGI.

Es el caso de María Zapata. Cuenta que cuando escuchó a su bebé llorar de hambre, dejó la vergüenza en el rincón de su casa y salió a la calle a vender fritangas con todo y su hijo en brazos.

“Soy madre soltera y la verdad que la vida no es nada fácil. Aunque vivo con mis papas, desde que nació mi hijo he tenido que salir a la calle a buscar la vida. Como apenas tengo 16 años y no terminé la secundaria, no tengo la manera de buscarme un buen trabajo, por eso mejor vendo fritos y chicles por la calle. Me da vergüenza, pero más pena me da andar pidiendole a mis papás dinero para comprar leche y pañales o escuchar a mi niño llorar de hambre.

Para María y para otras mujeres como ella, el diez de mayo no es día especial.

“Para una todos los días son iguales, porque hay que salir a trabajar, pues si no hay venta tampoco hay comida ni pañales. Mi niño no entiende de eso, así que mientras esté chiquito, la vida será de batallar. Pero con todo y eso, él jamás a sido una carga para mí, es una bendición, aunque a veces sueño que soy otra mujer; que tengo marido, una casa y un trabajo de oficina, que tengo una familia que me apoya con el niño. Pero nada de esto está a mi alcance. Este día lo único que espero es vender más, porque es como día de fiesta.

ESTA RIFADO CAMBIAR MUÑECAS POR PAÑALES

El día menos pensado, a Teresa Martínez le cambio la vida: alumna de segundo año de secundaria, cuando todavía no llegaba a los 14 años de edad, pasó lo que nunca imaginó y mucho menos deseó: se embarazó de su novio, de la misma edad que ella. Pero a él le ganó el miedo y la dejó sola con el paquete.

“Lo que más me duele es haberle fallado a mi familia, todavía en las noches pienso en las lágrimas de mi papá y la desilusión de mi mamá. Les tuve que confesar el embarazo porque de plano se me cerró el mundo. Fueron días muy duros, de pesadilla, siempre con la ilusión de que un buen día me llegara la regla. Pasaron los dos primeros meses y a los tres de plano mi novio Fidel consiguió dinero para hacerme unos análisis en la sangre, que confirmaron lo que ya casi sabíamos. Él se asustó mucho, me dijo que me apoyaba, pero solo lo vi dos o tres veces más, porque sus papás lo cambiaron de escuela para que ya no me viera, y como no soy una rogona yo sola me enfrenté a todo.

Ahora es madre de un bebé e integrante del Programa de Apoyo a Madres Adolescentes. La vida le ha cambiado, aun cuando su familia no la corrió de la casa ni dejó de apoyarla.

“Me daba vergüenza ir a la escuela embarazada. Y cuando nació el niño de plano en mi familia me dijeron que tenía que trabajar, pues aunque mi mamá me ayuda con el niño, yo tengo que andar de un lado para otro, pues trabajo en una papelería. En mis descansos me dedico a atender al niño. Con todo y la beca que me dan, no he podido volver a la escuela, me estoy capacitando en manualidades para que me vaya mejor”, relata.

La directora para el Desarrollo Integral de la Mujer y el Programa de Madres Adolescentes; Dora Oralia Valdés Zozaya, puntualiza que de 431 mil 331 jóvenes entre 12 y 19 años que hay en Tamaulipas; 27 mil 746 viven una maternidad temprana. De ellas, 712 han sido incorporadas a diversos apoyos institucionales.

“Se madre adolescente es un problema en todos los sentidos; pues las jovencitas no están preparadas ni física ni emocionalmente para un ejercicio responsable de su maternidad. Por ello la preocupación del DIF de poner a su alcance apoyos de todo tipo, desde becas, hasta programas de capacitación, apoyos para que se hagan autosuficientes. Esto por una parte y por la otra enfocándonos a la prevención de embarazos a temprana edad”.

LA HISTORIA DEL 10 DE MAYO

El día de las madres tiene orígenes antiguos. La costumbre nació en Grecia, donde se celebraban fiestas en honor a Rhea, la madre de Júpiter, Neptuno y Plutón.

Luego, en Inglaterra, durante el siglo XVII, se celebraba el Domingo de servir a la madre. Todos tenían ese día libre y pagado para que fueran a visitar a sus progenitoras.

Ya en el siglo XX, en Estados Unidos, la celebración a las madres se hizo oficial. Ana Jarvis, quien era muy joven cuando perdió a su madre en 1905, decidió no dejarse vencer por la pena y escribió a las personas más influyentes pidiendo que en el aniversario de la muerte de su mamá se instaurara la celebración del día de las madres.

La respuesta fue positiva y el segundo domingo de mayo fue tomado entonces como la fecha para esa fiesta. La práctica se hizo ley cuando en 1914 el Congreso de los Estados Unidos aprobó la fecha como el día de las madres y se declaró fiesta nacional.

Más de 40 países alrededor del mundo apoyaron esta idea y Ana Jarvis logró ver ese resultado. Otros países, entre ellos México, cambiaron la fecha y decidieron festejar el 10 de mayo.

En nuestro país, sobre todo en las zonas urbanas, durante la madrugada del 10 de mayo, es tradición que muchas personas vayan a darles serenata a sus mamás, a cantarles con algún trío, banda e inclusive mariachi. En ocasiones se reúnan varias personas para ir a cantarles a las mamás. Otros aprovechan ese momento para darles algún obsequio.

En algunas escuelas se acostumbra hacer festivales para las madres, donde las y los estudiantes realizan bailables, interpretan algunos cantos, realizan alguna representación, otros cuentan algunos chistes, todo con el fin que las mamás pasen un rato agradable viendo a sus hijos haciendo algo para ellas.

Muchas y muchos estudiantes hacen algunas manualidades antes de llegar el día de las madres, como adornos para la casa o algún detalle bordado.

Muchas familias acostumbran reunirse para festejar a las mamás, se organizan para llevar algunos platillos y comer juntos. Luego le obsequian regalos y se trata de pasar el mayor tiempo posible con su mamá a fin de homenajearla en su día.

07/BC/GG

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