Inicio España: aumenta represión contra pueblo saharaui, denuncian mujeres activistas

España: aumenta represión contra pueblo saharaui, denuncian mujeres activistas

Por Julia López

La represión sistemática contra el pueblo saharaui en los territorios ocupados y en el propio Marruecos está aumentando de una manera alarmante y oficialmente nadie la denuncia.

La actual situación del pueblo saharaui fue denunciada en la charla “Derechos Humanos en el Sahara Occidental” por Núria Salomé, presidenta la Asociación Catalana de amigos del Pueblo Saharaui (ACAPS), Sultana Khaya, saharaui que por las palizas recibidas durante su detención perdió la visión en un ojo, y Cristina Navarro, jurista y miembro de la misión de observación de los juicios contra presos políticos saharauis.

El evento fue promovido por la asociación dentro de los Cafés-tertulia que organiza la Fundación Pere Ardiaca, fue presentada por Jordi Garrell, de la Federación Catalana de ONG para el Desarrollo.

Nuria Salomé, presidenta de ACAPS, señaló que es necesario volver a poner sobre la mesa le derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui. Una cuestión no resuelta, puntualizó, y de la que el gobierno español no puede seguir soslayando la responsabilidad.

“Si queremos parar el genocidio cotidiano e insoportable que está desarrollando el poder marroquí contra los saharauis. Podemos demostrar la violación sistemática de los derechos humanos del pueblo saharaui, a los que la comunidad internacional ya no puede seguir cerrando los ojos”, apuntó.

Sultana Khaya, activista saharaui, explicó algunos detalles de la situación actual.

“Se han encontrado fosas de personas enterradas vivas, otras echadas al mar desde aviones”, dijo antes de poner de relieve su propia y escalofriante experiencia personal luego de ser detenida durante una manifestación estudiantil.

“Me habían disparado en un ojo y un militar pedía que me dispararan en el otro. Me dejaron de maltratar cuando llegó la ambulancia, pero una vez dentro el conductor pedía que me mataran a puñetazos. La ambulancia se puso a dar vueltas mientras me sometían a todo tipo de maltratos.

“En el hospital, los médicos no querían atenderme porque era saharaui. Me metieron de nuevo en el furgón de la policía con otros presos saharauis y me tiraron por el suelo, diciéndome que los asientos estaban reservados para los marroquíes.

“Un policía le decía al otro ‘las meteremos en una habitación, las violaremos y luego les prenderemos fuego con gasoil’. Después nos llevaron a un garaje y nos dijeron que no esperáramos que nadie nos sacara de allí, y que íbamos a morir. Me puse a llorar.

“Las mujeres fuimos violadas y nos hicieron cantar el himno marroquí. Después, en una habitación volvieron a decirme que iban a matarme. Empecé a vomitar sangre y me la hicieron comer; allí había dos gatos que también lamían mi sangre. Me hicieron firmar que era una terrorista del Polisario y después de otras crueldades semejantes me cosieron el ojo y me dijeron que no contara a nadie lo que me había pasado”.

ESPAÑA CO-RESPONSABLE

Para Nuria Salomé, el gobierno español es co-responsable de esta situación de violación de los derechos humanos, porque el Estado no ha acabado la descolonización del Sahara.

Esta trabajadora social que desde hace 18 años se dedica como voluntaria a ayudar al pueblo saharaui, denunció que el Sahara administrativamente todavía depende de España, y sin embargo, lo único que ha hecho últimamente es vender armas a Marruecos.

“Damos cada vez más prioridad a lo que está pasando en la zona ocupada del Sahara, porque la prensa no habla de ello. Mandamos cartas a los periódicos y no son publicadas. Para denunciar lo que ocurre allí tenemos que recurrir a estrategias como traer a personas como Khaya”, expuso.

Salomé confía que se hable más del tema ante el continuo acoso a los periodistas españoles, que cubren el conflicto del Sáhara Occidental, por parte del aparato político y policial de Rabat.

“Lo que Marruecos está realizando allí es un expolio y un verdadero genocidio. No entendemos por qué el gobierno español se sorprende de lo que ocurre en China e Irak y no de lo que ocurre en la parte ocupada del Sahara. Marruecos es culpable, pero España no puede seguir eludiendo su responsabilidad”.

Salomé también explicó otros casos especialmente graves, como el de una persona saharaui en silla de ruedas que iba a visitar a sus familiares a la cárcel, y no le dejaron salir del aeropuerto, fue golpeado, tirado al suelo y despojado de su silla.

Por otra parte, y según las últimas informaciones, “la situación de los presos en las cárceles está tan deteriorada que muchos de ellos se han puesto en huelga de hambre indefinida y peligra su vida. A nadie parece importar el sufrimiento de unas personas que hablan nuestro mismo idioma y cuyos antepasados consideraban a España como la madre patria. Al parecer en la agenda del ministerio de exteriores sigue primando las buenas e incuestionables relaciones con el vecino marroquí, pase lo que pase con el pueblo saharaui”.

SIN LIBERTADES

Cristina Navarro, jurista y miembro de la Misión de Observación de los juicios contra presos políticos saharauis explicó que en los territorios ocupados no se aplica el derecho humanitario; hay auténticas matanzas y se sufre la violación de toda clase de libertades.

“No existen garantías jurídicas para los presos. Los juicios son una farsa. El fiscal presenta pruebas falsas. A los saharauis se los condena por el sólo hecho de ser saharauis. Cada vez tenemos más el apoyo de abogados franceses e italianos y de jueces suizos, y en las apelaciones la presión jurista ha sido importante”.

A partir del 2002, agregó, los juristas están viendo que los juicios que se celebran son ilegales y que se aplica mal la ley. Se detiene arbitrariamente a hombres, mujeres y niños. Las detenciones no se comunican a los familiares y el preso no tiene asistencia letrada. El saharaui tampoco tiene derecho a un médico que certifique las lesiones de las torturas. Desde hace 6 años, ante la presencia extranjera se monta una auténtica parafernalia para dar aspecto de legalidad.

El próximo 15 de abril, Salomé como representante de ACAPS, junto con otros representantes de ONG de apoyo al pueblo saharaui van a presentar en Ginebra las pruebas para que se realice un juicio contra Marruecos por la sistemática violación de los derechos humanos del pueblo saharaui.

“Pretendemos que esta mesa sea el primer acto de denuncia colectiva de esta situación”, comentó Jordi Garrell, Federación Catalana de ONG para el desarrollo.

08/JL/CV

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