Inicio Ex director del ISSSTE recetó y permitió egreso hospitalario de Carmen Santiago

Ex director del ISSSTE recetó y permitió egreso hospitalario de Carmen Santiago

Por Paulina Rivas Ayala

La destitución de Dorio Mora como director de la clínica del Instituto de Seguridad y Servicios Social para los Trabajadores del Estado (ISSSTE) en Chilpancingo no le impide seguir prestando sus servicios como médico, aunque su conducta como profesional es cuestionada en la averiguación previa BRA/SC/07/1623/2009, donde se relata cómo permitió el egreso hospitalario de la periodista Carmen Santiago, golpeada severamente por el sobrino del galeno, a quien dio también una receta.

Carmen Santiago, trabajadora del área de Comunicación Social del Gobierno de Guerrero, fue golpeada frente a su casa por su ex pareja Rubén Mora Peralta hasta causarle traumatismo craneoencefálico en segundo grado, el pasado 25 de julio. Una ambulancia la trasladó a un hospital particular, y más tarde a otro. De ahí la llevaron a la Clínica del ISSSTE, dirigida por el tío del agresor, quien permitió su egreso, pese a su grave estado, como advirtieron los subdirectores Médico y Administrativo del nosocomio.

Mora Peralta mantuvo a Carmen sin atención hospitalaria, hasta que las amigas y colegas de la comunicadora la trasladaron al Hospital Adolfo López Mateos del ISSSTE en la Ciudad de México, donde aún permanece. En tanto, el hijo de cinco años de la periodista y su padre, de 75 años, quien padece secuelas de embolias, son cuidados por amigas y familiares.

Sin embargo, el médico que permitió la irregular salida de la periodista del hospital de Chilpancingo solo fue separado de su cargo, como explicó el delegado del ISSSTE en Guerrero a la prensa, pero esto no afecta sus derechos como trabajador, ya que solo se hizo “para facilitar las investigaciones”.

De acuerdo con la averiguación previa levantada el pasado 3 de agosto ante la Agencia del Ministerio Público del Fuero Común del Distrito Judicial de Los Bravo por la poetiza Teresa Molina Larumbe, cuando Carmen estaba en el hospital del ISSSTE en Chilpancingo, los familiares de Mora Peralta no la dejaban entrar al cuarto y el 1 de agosto la vigilante le informó que ya había salido, se había fugado o desparecido, que no tenía ninguna anotación en su reporte de ese día, pero que sus familiares habían ido a recoger sus cosas.

Al indagar, le informaron que la periodista había firmado su alta voluntaria, pero tenía cita con el neurólogo de Acapulco el martes 4 de agosto.

Flor Soto Aparicio, otra de las amigas de Carmen, fue a buscarla a su casa, donde el agresor le aseguró que estaba internada en el Hospital Sur, lo cual no era cierto. Fueron entonces nuevamente a su casa y la ex pareja de Carmen les indicó que solo dejaría pasar a una persona. Con ayuda de la arrendataria, lograron entrar otras compañeras, ante la oposición del agresor.

“Rubén no tenía por qué negarnos la entrada puesto que él no es esposo ni vive con Carmen”, dice la averiguación. Sin embargo hablaron con ella y se dieron cuenta de que tenía confusión mental, por lo cual le dijeron a Rubén que ella tenía que estar hospitalizada. Él respondió mostrándoles una receta.

Mora Peralta llamó a su familia. El padre del agresor les mostró otra vez la receta –prosigue en la declaración Teresa Larumbe– y dijo que un neurólogo había escrito las indicaciones médicas en una hoja en blanco, por lo cual pidió a su hermano Dorio Mora “que se las escribiera en una hoja membretada para que se las pudiera surtir”.

Eso no es creíble, señala Larumbe en el texto de la averiguación previa, “porque ningún médico extiende una receta en una hoja en blanco”.

El 3 de agosto, Juan Alarcón Hernández, presidente de la Comisión de Derechos Humanos del estado, comunicó a Larumbe vía telefónica con el médico Dorio Mora: “lo primero que le pregunté fue “por qué había permitido el alta voluntaria de Carmen, contestándome que ella se había fugado, que se había salido sola”.

Ella cuestionó su respuesta, pues le habían hablado de alta voluntaria, a lo que respondió que desconocía la situación.

“También lo cuestioné sobre la receta médica que él había expedido a Carmen”, Mora Tapia contestó, según consta en la declaración de Larumbe, que jamás había extendido ninguna. La poetiza dijo que había fotografías y video del documento. “Entonces fue que me dijo que ya se había acordado que su hermano fue a su consultorio (a pedirle) que por favor le pasara una receta que llevaba en una hoja en blanco para que la pudieran surtir”.

Que haya firmado esa receta, dice Larumbe, es cuestionable, porque “no es neurólogo y no tiene la facultad para dar una receta médica para el tipo de lesión que presenta Carmen, porque su especialidad es gastroenterólogo”.

En tanto, Carmen Santiago responde al tratamiento y se espera que este fin de semana pueda ser sometida a un encefalograma, para determinar cuáles son las secuelas de la agresión de Rubén Mora Peralta, sobrino del ex director del ISSSTE en Chilpancingo.

09/PR/GG

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