Inicio Falta de servicios médicos arriesga vida de zapotecas gestantes

Falta de servicios médicos arriesga vida de zapotecas gestantes

Por Soledad Jarquín Edgar

La carencia de servicios médicos es común entre las comunidades de la entidad, lo que obliga a las mujeres zapotecas de la Sierra Sur a atender sus partos y a sortear en un momento determinado su propia vida y la de sus hijas e hijos, como sucede en Río Talea, San Lorenzo Texmelucan.

La clínica de salud más cercana se encuentra a 80 kilómetros de distancia. Ahí podrían recibir la atención médica necesaria, pero ello significan varias horas de traslado para una mujer con dolores de parto, a veces sin transporte adecuado. Son caminos de terracería que se desprenden de las montañas, de lluvias permanentes durante gran parte del año, de arroyos que crecen ruidosos a su paso, así es la vida en las comunidades de la Sierra Madre Sur.

Es por ello que León Cruz Martínez, asistente médico rural, se convierte en el primer auxilio y en la gran mayoría de las veces en el único. Fue León quien hace cuatro años asistió a Inés Ramírez, cuando en una acción desesperada después de 12 horas de dolor constante, tomó varios tragos de alcohol medicinal, agarró el cuchillo de 15 centímetros que usaba su esposo para matar animales y lo apuntó hacia su barriga.

Bajo la débil luz de un foco, Inés penetró piel, grasa y músculo antes de llegar al interior de su útero y sacar a su bebé varón. Luego de cortar su cordón umbilical con un par de tijeras, la indígena mazateca se desmayó, mientras borbotones de sangre corrían por el piso de su cocina, ante la mirada temerosa de sus hijas más pequeñas que creían ver morir a su madre.

Los gritos alertaron a la gente, un vecino llamó a otro en medio de la noche. Entonces llegó León Cruz Martínez, cosió con aguja e hilo común la herida de 18 centímetros que momentos antes se había hecho Inés, limpio al bebé y estabilizó los signos vitales de la madre.

La experiencia de León sirvió para salvarle la vida a ella y a su séptimo hijo, sin embargo el acto desesperado de Inés todavía no rinde frutos, pues a pesar de que su caso es ahora mundialmente conocido luego de que una revista médica y agencias de noticias internacionales lo retomó, todo sigue igual en esta marginada comunidad oaxaqueña.

EL TIEMPO SE DETIENE

Después de cuatro años parece que el tiempo no ha pasado por esta comunidad zapoteca serrana, las mujeres siguen recurriendo a acciones desesperadas por salvar la vida a sus hijas e hijos que enfrentan graves complicaciones de salud en los primeros años de vida.

Tortillas, sopa de pasta y fríjol es la dieta diaria de las familias del lugar; el servicio médico escaso y la educación básica insuficiente.

Las niñas pasan a ser mujeres en forma prematura. Durante el embarazo no tienen atención médica y sus partos son de alto riesgo, comenta el partero rural.

Desde hace 12 años, este hombre se ha desempeñado como médico tradicional. Sin exigir pago a cambio, León y su esposa han contribuido a traer al mundo más de 200 infantes que pueblan Río Talea, aunque no cuenten con el lugar adecuado, en tanto que la falta de medicinas es el principal problema de la Casa de Salud que ellos cuidan.

El lugar es un cuartito sin instrumental, escasos medicamentos y sin camas. Sólo un catre y una mesa pequeña conforman el mobiliario autorizado por el IMSS Solidaridad, ahora Oportunidades para la atención de las comunidades de El Arador, el Carrizal, Río Nube y Palo de Lima. “Pero a veces no hay ni un guante para que se revise a las mujeres, ni siquiera suero”, asegura.

Cruz Martínez acusó a las autoridades del sector salud de enviarle bimensualmente sólo 20 medicamentos del cuadro básico, algunas pastillas para la tos, la presión alta y dolor de cabeza, pero nunca instrumentos para atender a las embarazadas.

Una vez al mes, el asistente rural -en lengua materna-, ofrece pláticas de salud bucal, alimentación, adolescencia y salud sexual y reproductiva a una veintena de comunidades, apoyado en la estructura del programa federal de Oportunidades de la Secretaría de Desarrollo Social.

“Aquí las mujeres se embarazan desde los 14 años, tienen en promedio ocho hijos y no les gusta que les hablen de temas ‘fuertes´ como la planificación familiar. Tienen que pasar muchos años para que permitan que un doctor les haga el examen de papanicolauo”, revela.

El orgullo de Cruz Martínez es haber apoyado a su pareja en sus cinco partos, “todos viven, ningún falleció al nacer como a veces sucede aquí en el pueblo”.

LA MUERTE ASECHA

Según datos oficiales, la mayor concentración de mortalidad materna en México ocurre en las zonas indígenas y rurales del sur y sureste del país, siendo los estados de Guerrero, Oaxaca y Chiapas los que padecen la situación más dramática.

Cada cuatro días desde 1990 hasta 2003, una mujer muere en Oaxaca por causas relacionadas con la maternidad; el promedio por año es de 85, lo que refleja que la maternidad no es ninguna garantía de atención para las oaxaqueñas.

Menos aún si se es pobre o indígena, ni siquiera vale si se cuenta con seguridad social porque la muerte materna -señalan especialistas-, tiene orígenes no médicos como la relación siempre autoritaria del personal médico con las pacientes, la discriminación y la negligencia médica.

Al conocer de esta situación, el programa radiofónico El Cucuy de la Mañana que se trasmite en La Raza 97.9 FM en Los Ángeles y Santa Elena, California, Washington y San Francisco en Estados Unidos, desplazó a su equipo de trabajo encabezado por Rosario Martínez para valorar la vida de mujeres indígenas y sus condiciones de vida.

A través de su fundador Renán Almendarez Coello, El Cucuy Foundation, anunció en su emisión del lunes 21 de junio, la donación de 25 mil dólares para la construcción de un centro de salud comunitario en Río Talea, con la finalidad de evitar que ocurran más casos como le sucedió a Inés Ramírez, hace cuatro años.

Durante cuatro días de trabajo, los radioescuchas conocieron las privaciones que las y los habitantes de esta comunidad de San Lorenzo Texmelucan tienen en materia médica, alimentaría y educativa.

La voz de las y los indígenas zapotecos se escuchó a través de este programa radiofónico: “Tenemos que caminar seis horas o pagar 500 pesos para llegar a la clínica de San Lorenzo…después hay que esperar a que llamen a las y los doctores y a la enfermera”, dijeron.

Bajo la premisa de servir a los pobres y desafortunados sin tener en cuenta su religión o grupo étnico, El Cucuy Foundation informó a las autoridades electas por los usos y costumbres, su interés por colaborar con el desarrollo del pueblo.

No obstante, el periodo de trámites aún no concluye debido al desdén de las autoridades sanitarias, quienes imperturbables registran el frío número de muertes de mujeres en zonas indígenas y desalientan el compromiso y apoyo de las organizaciones sociales.

TRISTE REALIDAD

Orlando Ruiz Ramírez, hoy es un niño de cuatro años juguetón y travieso. En tanto la hazaña de Inés es reconocida internacionalmente como un milagro moderno, se cree que es la única mujer conocida que se ha hecho una cesárea exitosa.

En el año 2000 este suceso fue reportado sin éxito, hasta que recientemente el International Journal of Gynecology and Obstetrics, los doctores que revisaron a la zapoteca horas después de la intervención de León Cruz Martínez, hoy gozan de prestigio mundial.

La hazaña de Inés Ramírez también se conoce en la Universidad Northwestern de Chicago, cosa que de nada ha servido las comunidades de esta Sierra Madre Sur de Oaxaca que cada vez tienen menos unidades médicas, clínicas y hospitales, y las que existen tienen escasa dotación de medicamentos, instrumental y equipo.

La suerte parece estar echada. Las mujeres de Río Talea, San Lorenzo Texmelucan, todavía están en las manos de la burocracia federal y el desinterés de las autoridades estatales.

2004/SJ/GV/SM

Este Web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Sin embargo, el usuario tiene la opción de impedir la generación de cookies y la eliminación de las mismas mediante la selección de la correspondiente opción en su Navegador. En caso de bloquear el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página Web no estén disponibles. Acepto Leer más