Inicio Imposible contribuir

Imposible contribuir

Por Marta Guerrero González

Uno de los graves problemas que tiene el gobierno, herencia de los anteriores, es la poca captación de recursos por la vía de los contribuyentes. A pesar de las reformas, la implementación de los servicios en línea y la supuesta simplificación, Hacienda está haciendo muy mal las cosas. Principalmente en cuestiones de registros, cambios de domicilios o de estatus profesional, o en el trámite de nuevo ingreso.

Quiero decirles que en el módulo de atención del contribuyente en La Administración Fiscal Local del Sur del Distrito Federal, la espera es un verdadero desgaste y aniquila la voluntad para contribuir al erario público. Me explico: con todos los documentos en la mano, previa consulta en la página Web, llega a dicho módulo y se encuentra con que su turno es el 487 (duración en fila de una hora y media) y hay 148 personas antes esperando desde hace horas por un trámite que se lleva cinco minutos. ¡Exacto, 5 minutos! Hay treinta y ocho ventanillas, no se crean que sólo una.

Siguiente: entrega los documentos y, eso sí, una amble señorita le dice que su nueva cédula estará lista a partir del miércoles, pero nunca le aclara, ni existe letrero alguno, que después de 10 días esa cédula se romperá y usted tendrá que pagar la reexpedición en el banco y volver a ir con dicho pago en mano. Lo que sí dice la señorita de la ventanilla 30, es que llame a tales teléfonos para conocer el proceso de su trámite, teléfonos que jamás contesta nadie.

Segunda visita turno 205, duración de la espera dos horas inútiles pues, el plazo de la solicitud había vencido, pues en lugar de 10 días se tardó 15 , otra vez, porque nadie le avisó. Tercera visita recoger la cédula. Resultado final: se ocuparon tres mañanas enteras en ir al módulo, una para pagar en el banco, varias horas salteadas en intentar comunicarse a los teléfonos dados. Muchas más horas en maldecir a Hacienda.

¿Eso es simplificación? Perdón, pero desanima a cualquiera. Y ese trámite es para poder pagar impuestos, no quiero ni pensar cuando existe un problema o un requerimiento. La verdad es que no tienen capacidad telefónica, ni humana, ni de servicio ágil y eficiente.

Los registros, “dadas de alta”, cambio de domicilio, de situación tributaria deberían ser trámites sencillos, en cualquier banco, o módulos suficientes por toda la ciudad, o por correo, o en Internet. Están desperdiciando a miles de contribuyentes voluntarios.

Hacienda dilapida recursos en auditorías desgastantes que muchas veces son seleccionadas por la única razón de un cambio de coche, sin importar que durante dos años estuvieran auditándolos, unos a los otros les dejan el lugar, para la nueva auditoría deseándoles mejor suerte, pues los que se van no encontraron evasión fiscal, ni errores.

Pero da la casualidad que las auditorias siempre son para las personas o empresas que sí pagan y contribuyen con recursos. Me parece que las auditorias siguen operando con un margen de corrupción. De otra manera no se explica la reincidencia en la búsqueda y la razón por la cual siguen en sus cargos los anteriores auditores.

Hay mucho que hacer en el SAT y desde luego, en Hacienda.

*Periodista y Escritora mexicana

2004/ MG/GV

Este Web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Sin embargo, el usuario tiene la opción de impedir la generación de cookies y la eliminación de las mismas mediante la selección de la correspondiente opción en su Navegador. En caso de bloquear el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página Web no estén disponibles. Acepto Leer más