Inicio Incluir salud mental de las mujeres como causal de aborto legal

Incluir salud mental de las mujeres como causal de aborto legal

Por Anaiz Zamora Márquez

El aborto seguro y legal no es traumático para la mayoría de las mujeres; en cambio, sí puede afectar su salud mental si se realiza en condiciones inseguras y bajo estigmas contra el derecho a decidir sobre la maternidad.
 
Durante el foro “Embarazo no deseado, aborto y salud mental: experiencias de investigación e intervención”, celebrado en el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente (INPRF), en esta capital, especialistas explicaron que a diferencia de lo que la “pseudociencia” ha tratado de posicionar, la interrupción del embarazo no representa una experiencia traumática para las mujeres.
 
En contraste, precisaron, la negación del aborto a mujeres con embarazos no deseados o producto de violación sí es un factor de riesgo para su salud mental, así como para la salud de las y los menores de edad que nacen como producto de estas gestaciones que son llevadas a término de manera obligatoria.
 
Al inaugurar el evento, María Elena Medina-Mora, directora del INPRF, enfatizó que debido a cuestiones culturales y no médicas las y los profesionales de salud perciben el aborto como un “evento traumático que tiene un efecto negativo en la vida de las mujeres”, y desde esa percepción superficial se crean y ponen en práctica modelos de atención.
 
En su intervención, Marta B. Rondón, profesora en la Universidad Peruana Cayetano Heredia, expuso la forma en la que en el país sudamericano se ha impulsado el acceso al aborto terapéutico desde los servicios médicos.
 
La también investigadora añadió que ha podido detectar que contrario a lo que se piensa sobre el aborto como un supuesto riesgo para la salud mental de las mujeres, lo que les genera depresión es que se les obligue a continuar con un embarazo no deseado.
 
Detalló que un gran porcentaje de mujeres que lograron interrumpir un embarazo no deseado no presentaron alguna alteración emocional, y al contrario, quienes llevaron a término la gestación presentaron depresión postparto, indicó.
 
En ese sentido, Rondón apuntó que la legislación peruana actualmente despenaliza el aborto para salvar la vida y proteger la salud de las mujeres (aborto terapéutico), pero resaltó que es indispensable integrar el concepto de salud mental a las causales para interrumpir un embarazo.
 
“Desde el concepto integral de salud debemos contemplar que el embarazo no deseado representa un factor de riesgo para la salud mental de las mujeres, y así lo demuestra la investigación, por lo tanto interesa incorporar la salud mental, al concepto de salud e incrementar el acceso al aborto seguro y legal”, demandó.
 
Por su parte, la doctora y docente de la Universidad Estatal de Arizona, Estados Unidos, Nancy Felipe Russo, criticó que la “pseudociencia” –conocimiento que no se basa en evidencia y cuyos hallazgos no pueden ser replicados– ha creado sesgos que generan un panorama distorsionado sobre el aborto.
 
Puso como ejemplo que en EU se lanzó una campaña para negar el aborto bajo el argumento de que así “se protegía a las mujeres”, y se decía que un aborto provocaba daños físicos como cáncer de mama.
 
Pero como esos supuestos fueron refutados fácilmente, se utilizó entonces el argumento de que el aborto causa patologías mentales, lo que tampoco tiene apoyo científico pero se ha logrado posicionar como “verdadero” con la hipótesis de que el aborto deriva en “síndrome de estrés postraumático”.
 
Nancy Felipe Russo afirmó que la investigación científica ha refutado esa teoría, y destacó que un estudio realizado en Suecia a un grupo de mujeres que interrumpieron su embarazo se detectó que 68 por ciento de ellas no desarrollaron alguna afectación a su salud mental, y menos de 1 por ciento presentaron síndrome postraumático.
 
A lo anterior se sumó que 7 por ciento de las mujeres desarrolló un tipo de estrés, pero debido a eventos no relacionados con el aborto.
 
“Lo que la ciencia nos dice es que una mujer embarazada no tiene una mayor probabilidad de problemas de salud mental severos si opta por terminar un embarazo no deseado”, enfatizó.
 
Explicó que los factores que inciden en la respuesta de las mujeres tras un aborto se relacionan con sus características personales y las razones que las llevaron a tomar la decisión; sobre todo a la situación en la que se llevó a cabo, por ejemplo si se realizó en condiciones inseguras.
 
También hay eventos adversos que pueden ser factores de riesgo para influir en la salud mental post aborto, pero que son comunes a los embarazos no deseados, como la violencia de género, la violencia de pareja, o el abuso sexual durante la infancia.
 
De acuerdo con los datos presentados por la especialista, entre 40 y 65 por ciento de las mujeres que reportaron violencia de pareja también presentaron embarazos no deseados.
 
Elegir terminar un embarazo no deseado no se asocia a un incremento en el riesgo de problemas de salud mental, lo que sí está relacionado es la violencia previa al embarazo, remarcó Felipe Russo.
 
“El aborto seguro y legal no es traumático para la mayoría de las mujeres, se puede volver traumático si lo hacemos ilegal, inseguro y estigmatizado; se debe pensar en el efecto que puede tener en las mujeres tener que continuar con un embarazo no deseado y no nos olvidemos de las y los niños que nacieron no deseados y de las mujeres que tienen que criarlos”, concluyó.
 
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