Inicio Marcharon mujeres al frente para evitar violencia

Marcharon mujeres al frente para evitar violencia

Por Miriam Ruiz

Se colocaron al frente para evitar que la Marcha contra la Globalización y la Militarización se convirtiera en un nuevo campo de batalla. Y lo lograron. Mujeres de todas las edades, feministas, estudiantes, activistas todas llegaron primero y comenzaron a cortar la poderosa valla metálica con herramientas especiales. La tiraron pero nunca la cruzaron.

Ellas marcharon al frente de unos cinco mil globalifóbicos, o globalicríticos, como se quiera. No las asustaron ni los más de mil agentes de la Policía Federal Preventiva (PFP), que aguardaban del otro lado, ni los dos tanques lanza agua que estaban listos para dispersar la marcha. Pero no fueron estrenados.

Mientras en el Centro de Convenciones de Cancún, convertida en la instalación más protegida de México desde el pasado 10 de septiembre, representantes de los 146 países integrantes de la Organización Mundial de Comercio (OMC), intentaban en vano llegar a un acuerdo sobre agricultura y servicios, los globalifóbicos hicieron una demostración de fuerza al derribar la valla que los separaba de la PFP, pero decidieron no cruzarla.

El grueso del contingente partió del campamento de globalifóbicos instalado a un lado de la casa de la cultura Cuxil Baxal, rumbo al kilómetro cero del Boulevard Kukulkán. “Nuestros sueños son sus pesadillas”, “Ustedes siembran muerte, nosotros esperanza”, son algunos de los mensajes que desplegaron las mujeres en mantas.

Ellas acamparon desde el viernes en el kilómetro cero “por ser un punto simbólico debido al sacrificio que hizo a la madre tierra y la humanidad el hermano coreano”.

Todos marcharon juntos. Miembros del Consejo General de Huelga (CGH), los llamados Monos Blancos, representantes de la preparatoria Tacuba, ultras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Red de Resistencia Global, representantes de Vía Campesina de varios países, agricultores llegados desde Africa y desde luego, los campesinos de Corea del Sur.

Llegaron al kilómetro cero poco después de las 13:00 horas y con cuerdas entrelazadas comenzaron a jalar las vallas, mientras las mujeres comenzaban a cortar trozos de metal con sus herramientas. La valla cedió poco después ante los ojos incrédulos de “los pefepos”, que se preparaban para recibir a los globalifóbicos.

Alrededor de las 14:00 horas locales, la policía comenzó a impedir el paso de vehículos desde el Centro de Convenciones hacia la llamada zona cero. Sólo se permitía el paso de periodistas a pie.

Los restaurantes del centro de esta ciudad cerraron sus puertas con los clientes adentro ante el temor de incidentes por parte de los inconformes, y en uno de ellos quedaron atrapados integrantes del Parlamento Europeo.

Pero los activistas nunca cruzaron. Contra todos los pronósticos, tras vencer la valla simplemente se sentaron sobre y alrededor de ella, mientras del otro lado esperaban más de mil elementos de la Policía Federal Preventiva (PFP), equipados con cascos, toletes y escudos de plástico.

Los manifestantes guardaron varios minutos de silencio en honor de Kyunghai Lee, el campesino coreano que se suicidó el miércoles pasado en un acto de desesperación, para luego corear a todo pulmón “lee hermano ya eres mexicano”.

Luego comenzaron un mitin en el que intervinieron representantes de varias organizaciones civiles.

Juan Tinei, integrante de Via Campesina Guatemala, dijo al micrófono que “hemos demostrado las fuerzas de la unidad ante el mundo entero…no nos han permitido leer ni escribir para que no conozcamos nuestros derechos pero hemos roto la valla”, afirmó el dirigente campesino mientras era aclamado por los asistentes, quienes coreaban “el pueblo, unido, jamás será vencido”.

“Las leyes de la OMC no son invencibles, los pueblos no vamos a tener miedo jamás. Sus reglas son frágiles como sus ejércitos y sus leyes… este es el mensaje desde Cancún donde se está tejiendo el futuro de muerte para el mundo entero, estamos dispuestos a luchar y vencer desde cualquier lugar del mundo”, indicó el guatemalteco, quien hacía pausas para que una mujer repitiera sus palabras en inglés.

Detrás de la valla, del lado de la zona hotelera, cientos de policías portando gases lacrimógenos observaban la manifestación, apoyados por 20 autobuses de la PFP, 40 patrullas, y al menos seis camiones de esa corporación tipo militar.

Entre los manifestantes ondea una bandera de la UNAM mientras una escultura de un Dios Maya, hecha de cartón y de unos dos metros de altura, se levanta entre la multitud junto a una pancarta con la leyenda “dioses mayas contra la OMC”. Cerca de ahí se había otra bandera alusiva a los 500 años de resistencia indígena.

Hacia las 15:30 hotas locales y luego de bailar, cantar, corear consignas contra la OMC, Estados Unidos y la Unión Europea, que controlan el 40 por ciento del comercio mundial, sobre los restos de la valla quemaron dos muñecos que simbolizaban a la OMC y una bandera estadounidense, lo que prendió los ánimos y empezaron a corar “no queremos, no nos da la gana, ser una colonia, norteamericana”.

Después, en orden uno a uno se acercaron a la valla para colocar flores frente a los policías. Hicieron un cerrito de flores y pusieron una veladora a un lado. Sólo entonces comenzaron a retirarse, poco a poco.

Una docena de jóvenes lanzó entonces agua sucia a los policías que con sus cuerpos suplieron a la valla derribada.

Alrededor de las 16.30 horas quedaban unas 500 personas dispersas, la mayoría de los contingentes se había retirado en un ambiente festivo en un día medio nublado pero con mucho calor.

2003/RG/MR/MEL

Este Web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Sin embargo, el usuario tiene la opción de impedir la generación de cookies y la eliminación de las mismas mediante la selección de la correspondiente opción en su Navegador. En caso de bloquear el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página Web no estén disponibles. Acepto Leer más