Inicio Más de seis programas “de operación”, en peligro de desaparecer

Más de seis programas “de operación”, en peligro de desaparecer

Por Lourdes Godínez Leal

En México los cánceres Cérvico Uterino y de mama (CaCu y CaMa) ocupan el primer lugar de mortalidad en mujeres en edad reproductiva; en 2006 murieron 4 mil 134 mujeres por el primero y 4 mil 497 por el segundo, en tanto el 67 por ciento de las mexicanas de 15 años y más es víctima de alguna forma de violencia mientras que por cada tres hombres que viven con VIH/sida hay una mujer.

Pese a ello, los programas destinados para combatirlos corren peligro incluso de desaparecer si la Cámara de diputados no les asigna presupuesto debido a la política de reducción al gasto público anunciada por la Secretaría de Hacienda, ya que al ser programas de operación carecen de reglas y de presupuesto fijo, según reconoció la Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud de la Secretaría de Salud, que preside Mauricio Hernández Ávila.

Cabe recordar que la propuesta de presupuesto que la Secretaría de Salud presentó ante el Congreso para el 2010 es la misma que manejaron para el 2009: 11 mil millones de pesos.

SÓLO BUENAS INTENCIONES

En 27 años –1979 a 2006– México no ha podido reducir la tasa de mortalidad por CaMa; al contrario, ésta se ha incrementado en 4.5 por cada cien mil mujeres. De 5.6 muertes registradas en 1979 pasó a 10.1 en 2006.

Datos del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) de 2006 revelan que en este año la tasa de mortalidad por CaCu se ubicó en 9.9 mientras que la de CaMa en 10.1 por cada cien mil mujeres, lo que significó la muerte de 4 mil 134 mujeres por la primer causa y de 4 mil 497 por la segunda.

Desde que inició la administración del panista Felipe Calderón, la Secretaría de Salud anunció estrategias integrales para atender la salud sexual y reproductiva de las mujeres, “priorizando” la salud materno-infantil, los métodos anticonceptivos, la atención a cánceres de mama y de cerviz, así como a la atención de la violencia familiar.

Sin embargo, todos estos programas incluidos en el Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva (CNEGYSR) han visto mermados sus presupuestos por ser programas de operación y porque muchos se han incluido paulatinamente dentro del “paquete de servicios” que ofrece el Seguro Popular.

Un análisis del presupuesto de egresos de la Comisión de Equidad y Género de la Cámara de diputados detectó que para 2007 el CNEGYSR recibió 70 millones 512 mil 703 pesos para cubrir los dos programas de prevención y control de cáncer de mama y cérvico-uterino.

Para prevención y control de Cacu se destinaron 43 millones 369 mil 400 pesos y para el tamizaje (toma de muestras) se asignaron 78 millones 387 mil 500 pesos.

Para la atención de la violencia familiar y sexual contra las mujeres, en 2007 se asignaron 30.2 millones de pesos, y para el de planificación familiar 29.1 mdp.

Mientras que para 2008, el gobierno federal asignó para el combate de los cánceres reproductivos un monto de 177.2 millones de pesos.

Sin embargo, a partir de 2008, de acuerdo con el análisis realizado por el Centro de Estudios para el Adelanto de las Mujeres y la Equidad de Género, fue difícil detectar las cantidades asignadas a los demás rubros.

En cuanto al tema de VIH/sida, la Secretaría de Salud se propuso como meta que al término de este año se habrían realizado un millón de pruebas rápidas de detección de la enfermedad, además de la detención de la feminización de la epidemia.

Con base en un análisis elaborado por Daniela Díaz, de la organización civil Fundar, Centro de Análisis e Investigación, desde que Felipe Calderón asumió la administración del país, lo único que está haciendo es trabajar en estrategias y acciones de salud carentes de mecanismos de obligación, en lugar de programas específicos para que se desarrollen a nivel de las entidades federativas.

Todo ello para cumplir con la meta que a 2010 se propone lograr el número de afiliados del Seguro Popular, que es a donde se están canalizando la mayoría de los recursos para salud en una bolsa global, programa que a la fecha continúa sin reglas de operación y visibilidad en los presupuestos que lo único que ha provocado, a decir de la especialista, es que no se sepa hacia dónde y cómo se canalizan estos recursos.

De acuerdo con Daniela Díaz, los programas que carecen de reglas de operación y que corren peligro de que no se les asigne presupuesto son los de salud sexual y reproductiva, Arranque Parejo en la Vida, los de Cáncer mamario y cérvico uterino, Igualdad de Género en salud, el programa de planificación familiar y anticonceptivos, prevención y atención de la violencia familiar y de género.
09/LGL/LG

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