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Mujeres: 60 por ciento de trabajadores pobres

Por Román González

La población femenina que ingresa en la fuerza de trabajo mundial va en aumento, sin embargo, representan el 60 por ciento de los 550 millones de trabajadores pobres que no cuentan con prestaciones y cuyos salarios son menores a los de los hombres, asegura un análisis de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

El estudio Global Employment Trends for Women 2004, revela que nunca han trabajado tantas mujeres como hoy en día, pues de los dos mil 800 millones de trabajadores que se agregaron a la población económicamente activa (pea), en 2003, mil 100 millones eran mujeres, lo que representa un aumento de casi 200 millones de mujeres con empleo en los últimos 10 años, en todo el mundo.

No obstante, la OIT señala también que el crecimiento explosivo de la fuerza de trabajo femenina no se ha visto acompañado de un verdadero cambio socioeconómico en la vida de las mujeres.

El ingreso de la mujer en la vida laboral no ha dado lugar a una igualdad de remuneración por un trabajo de igual valor, ni a un equilibrio de prestaciones que equipararía a las mujeres con los hombres, con ello, la verdadera equidad en el mundo del trabajo está todavía fuera del alcance de la población femenina.

Según la OIT el desempleo de las mujeres en 2003 fue ligeramente superior al de los hombres en todo el mundo, 6.4 por ciento para ellas contra 6.1 de los varones; de forma que 77.8 millones de mujeres que estaban dispuestas a trabajar se quedaron sin empleo.

El análisis refiere que en América Latina y el Caribe, la tasa de desempleo femenino en el 2003, fue de 10.1 por ciento, frente a una tasa del 6.7 por ciento para los hombres, mientras que en Oriente Medio y África del Norte la tasa de desempleo femenino fue de 16.5 por ciento, seis puntos porcentuales superior a la de los varones.

El organismo internacional señala que para los jóvenes en general, pero sobre todo para la población femenina de 15 a 24 años, resultó más difícil encontrar un trabajo, elevándose el número de mujeres jóvenes desempleadas involuntariamente en todo el mundo a 35.8 millones.

La OIT indica que en los países en desarrollo, las mujeres no pueden permitirse el lujo de no trabajar, y aceptan cualquier trabajo disponible, por lo que suelen acabar en el sector informal, con ninguna prestación de la seguridad social y un alto grado de vulnerabilidad.

A menos, advierte el estudio, que se resuelva el problema de las trabajadoras pobres creando oportunidades de empleo, no se logrará el objetivo de reducir la pobreza, para 2015, a la mitad, tal como se estableció en las Metas del Milenio.

2004/RGL/BJ/SM

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