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Razones para no legalizar la prostitución

Por Guadalupe Gómez Quintana

El debate en torno a la prostitución se incrementa ante el avance mundial de iniciativas que pretenden regular y proteger esta actividad, como la presentada el pasado 10 de junio en México, en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) y ante la cual han surgido diversas posiciones en contra.

Presentada por los diputados Juan Bustos Pascual y Víctor Hugo Círigo Vásquez, la iniciativa para la Ley de Protección al Sexoservicio para el Distrito Federal propone la obligación a que las y los sexoservidores no vinculen su profesión con personas menores de edad, que no ejerzan en vía pública, sólo en los perímetros autorizados, utilizar el condón para evitar contagio de enfermedades o infecciones de transmisión sexual; de lo contrario, se impondrán sanciones económicas o cárcel. (Cimacnoticias, 13 junio 07).

Sin embargo, la directora regional de la Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe, Teresa Ulloa, dice que la iniciativa es sólo una manera de reglamentar el sexoservicio y no representa ninguna protección para quienes lo ejercen.

Lo único que están provocando con ella, considera Ulloa, es incrementar la explotación sexual comercial infantil y de la trata, de la que son víctimas la mayor parte de las niñas y mujeres que están en la zona de La Merced, en el centro de la Ciudad de México (Cimacnoticias 15 junio 07).

Tanto la Coalición que preside Ulloa, como la relatora especial de Naciones Unidas sobre Tráfico de Personas, Sigma Huda, coinciden en que la prostitución, la trata de mujeres, niñas y niños para explotación sexual es la forma moderna de la esclavitud, y su dimensión es la del crimen organizado.

Y Janice G. Raymond, también de la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas, hace explícitas las razones de tal posición, en un documento elaborado por ella en 2003, titulado “Diez razones para no legalizar la prostitución”.

Sus argumentos, dice, van dirigidos a todas las formas de prostitución avaladas o respaldadas por el Estado, incluyendo, pero no limitándose a la legalización de los prostíbulos y del proxenetismo, la despenalización de la industria del sexo, la regularización de la prostitución a través de leyes que establezcan controles de salud obligatorios para las mujeres que están en la prostitución, o cualquier sistema que reconozca que la prostitución es un trabajo o la defienda considerándola una elección laboral.

La legitimación de la prostitución como un trabajo, afirma Raymond, no supone un empoderamiento de las mujeres que están en la prostitución, sino que supone un fortalecimiento de la industria del sexo.

REGALO PARA LOS PROXENETAS

La legalización/despenalización de la prostitución es un regalo para los proxenetas, los tratantes y la industria del sexo, considera Raymond.

En Holanda, la legalización supone la autorización de todos los aspectos de la industria del sexo: Las mujeres mismas, los llamados “clientes” y los proxenetas, quienes bajo el régimen de la legalización se han convertido en hombres de negocios del sector servicios y en legítimos empresarios sexuales.

También convierte a los prostíbulos, clubes, salones de masaje y a los otros lugares donde se ejerce la prostitución en locales legítimos donde se permite que el comercio del sexo prospere de forma legal y con pocas restricciones.

Hay personas que creen que defendiendo la legalización o la despenalización de la prostitución están dignificando y profesionalizando a la mujer que está en la prostitución. Pero dignificar la prostitución como un trabajo no supone dignificar a la mujer, ya que simplemente dignifica la industria del sexo. La gente a menudo no se da cuenta de que la despenalización supone la despenalización de toda la industria del sexo, no sólo la de las mujeres.

La Coalición aprueba la despenalización de las mujeres que están en la prostitución, ninguna debería de ser penalizada por su propia explotación. Pero los Estados nunca deberían despenalizar a los proxenetas, a los clientes, a los prostíbulos u otros establecimientos sexuales.

PROMUEVE LA TRATA SEXUAL

La legalización/despenalización de la prostitución y de la industria del sexo ?señala Raymond en su documento- promueve la trata sexual.

La industria de la prostitución legalizada y despenalizada es una de las causas clave de la trata de mujeres con fines de explotación sexual.

En Holanda, uno de los argumentos para la legalización era que iba a ayudar a terminar con la explotación de las desesperadas mujeres inmigrantes que eran tratadas para entrar en la prostitución.

El informe del grupo gubernamental “Budapest” mostró que el 80 por ciento de las mujeres de los prostíbulos en los países Bajos son tratadas desde otros países. Y en 1994, la Organización Mundial sobre la Inmigración (IOM, siglas en inglés) declaró que solo en los países Bajos, el 70 por ciento las mujeres tratadas provenían del centro y del este de Europa.

El gobierno de Holanda, afirma Raymond, “se presenta a sí mismo como el defensor de los programas y políticas que luchan contra la trata, mientras que al mismo tiempo y de una manera cínica, ha eliminado todos los impedimentos legales dirigidos al proxenetismo y a los prostíbulos”.

En el año 2000 el Ministerio de Justicia Holandés abogó por una cuota legal para “trabajadoras sexuales” extranjeras, ya que el mercado de la prostitución holandés demandaba variedad de “cuerpos”. Ese mismo año, solicitó y obtuvo una sentencia de la Corte Europea en la que se reconocía que la prostitución era una actividad económica.

La sentencia permite que las mujeres de la UE y de los países que formaban parte de la Ex Unión Soviética obtengan un permiso de trabajo como “trabajadoras sexuales” en la industria del sexo de Holanda, si prueban que se dedican al auto empleo. Las ONG de los países Bajos han declarado que los tratantes están sacando provecho de esta ley y la están utilizando para introducir a mujeres en la industria de la prostitución holandesa, enmascarando el hecho de que estas mujeres han sido tratadas y enseñándoles cómo probar que se son “inmigrantes trabajadoras del sexo” auto empleadas.

Durante un año, desde que se levantó la prohibición de los prostíbulos en Holanda, las ONG han informado que han aumentado las víctimas de trata o que, en el mejor de los casos, el número de victimas procedentes de otros países no ha variado.

43 municipios de Holanda quieren poner en marcha una política que prohíba los prostíbulos, pero el Ministerio de Justicia ha dicho que la prohibición de la prostitución dentro de un municipio podría entrar en conflicto con el “derecho a la libre elección de trabajo” que garantiza la Constitución federal o el Grondwet.

En enero de 2002 se estableció la prostitución en Alemania como un trabajo legítimo, después de que durante 5 años estuviera legalizada en las llamadas zonas “eros” o zonas de tolerancia.

Ahora en Alemania es legal la promoción de la prostitución, el proxenetismo y los prostíbulos. En 1993, después de que se hubiera dado el primer paso para la legalización, se reconoció (incluso por parte de las y los defensores pro-prostitución) que el 75 por ciento de las mujeres que en Alemania estaban dentro de la industria del sexo eran extranjeras que procedían de Uruguay, Argentina, Paraguay, y otros países de Sudamérica.

Después de la caída del Muro de Berlín, los dueños de los prostíbulos informaron que 9 de cada 10 mujeres que estaban dentro de la industria del sexo en Alemania procedían de los países del Este de Europa y de otros países que pertenecieron a la antigua Unión Soviética.

El elevado número de mujeres extranjeras que están dentro de la industria del sexo en Alemania –algunas ONG estiman que se eleva a un 85 por ciento– pone en duda el hecho de que tal porcentaje de mujeres haya podido entrar a Alemania sin algún tipo de ayuda. Al igual que en Holanda, las ONG alemanas señalan que la mayoría de las mujeres extranjeras han sido tratadas.

Hay que tener en cuenta –argumenta Raymond– que es casi imposible para las mujeres pobres hacer frente al proceso migratorio, a los costos del viaje, a la tramitación de los documentos y también es muy difícil que puedan establecerse dentro del “negocio” sin ninguna ayuda externa.

El Informe Estatal sobre las Prácticas de los Derechos Humanos (Country Report on Human Rights Practices) de 1999 del Departamento de Estado de EEUU –que fue emitido por el Departamento para la Democracia (Bureau of Democracy)–, reconoció el vínculo entre la legalización y la trata en Australia.

En el informe sobre Australia se puso de manifiesto que en el Estado de Victoria, en el cual se había legalizado la prostitución en la década de 1980, “La trata de mujeres procedentes del Este Asiático y dirigido al mercado del sexo es un problema que va en aumento”, en Australia… las leyes negligentes ? incluyendo la legalización de la prostitución en algunas zonas del país ? hacen que sea difícil el trabajo de hacer cumplir la ley contra la trata”.

EXPANDE LA INDUSTRIA DEL SEXO

La legalización/despenalización de la prostitución no supone un control de la industria del sexo. La expande, considera Raymond.

Así sucedió en Holanda, en donde la industria del sexo representa ahora un 5 por ciento de la economía del país.

Durante la última década, después de que el proxenetismo y los prostíbulos se despenalizaran en Holanda en el año 2000, la industria del sexo se ha expandido un 25 por ciento. A cualquier hora del día, mujeres de todas las edades y razas son expuestas –y puestas en venta para el consumo masculino– en los conocidos escaparates de los prostíbulos y clubes de Holanda. La mayoría de ellas proviene de otros países y probablemente han sido tratadas.

Actualmente existen en Holanda asociaciones, oficialmente reconocidas, de empresarios del sexo y de clientes de la prostitución que son consultadas por, y colaboran con, el gobierno con el fin de fomentar sus intereses y promover la prostitución.

Entre estas asociaciones están: “Asociación de Empresarios de los Negocios de Relajación” y “Hombre/Mujer y la Fundación de la Prostitución”, compuesta esta última por un grupo de hombres que con regularidad utilizan los “servicios” de la industria del sexo, y uno de sus objetivos específicos es “conseguir que la prostitución y su uso sean más aceptados y abiertamente discutidos”, y “proteger los intereses de los clientes”.

Frente al hecho de que hay muy pocas mujeres que quieran “trabajar” en el sector legal de la industria del sexo, el Reportero Nacional de Holanda en temas de trata afirmó que una solución podría ser “ofrecer [al mercado] prostitutas procedentes de países que no pertenezcan a la Unión Europea UE/AEE, y que voluntariamente elijan trabajar en la prostitución…”. Se les concedería “un acceso controlado y legal al mercado holandés”.

Como la prostitución se ha convertido en “trabajo” y los proxenetas en “empresarios”, esta posible “solución” convierte a la trata en “una inmigración voluntaria para trabajar en la industria del sexo”. Holanda está mirando al futuro, destinando a las mujeres inmigrantes pobres al mercado internacional del sexo con el fin de remediar las insuficiencias del libre mercado de los “servicios sexuales”. A través de este proceso, se refuerza la normalización de la prostitución como una “opción para las pobres”.

La legalización de la prostitución en el estado de Victoria, Australia, ha supuesto una expansión de la industria del sexo. En 1989 había 40 prostíbulos legales en Victoria, y en 1999 la cifra se había elevado a 94, junto con 84 que ofrecían servicio de acompañante. Otras formas de explotación sexual tales como el strip-tease, los centros de esclavitud y disciplina, los sex shops, los teléfonos eróticos y la pornografía son más rentables ahora.

La prostitución se ha convertido en un suplemento legítimo del turismo y del auge de los casinos en Victoria. Actualmente, se pueden utilizar las fichas y los bonos de la ruleta de la fortuna de los casinos patrocinados por el gobierno en los prostíbulos. La mercantilización de la mujer se ha intensificado de una manera considerable y cada vez es más visible.

Los prostíbulos en Suiza se han duplicado después de la legalización parcial de la prostitución. La mayoría están libres de impuestos y muchos son ilegales. En 1999, el periódico Blick de Zurich afirmaba que Suiza era el país de Europa con mayor densidad de prostíbulos y que las y los ciudadanos se sentían invadidos por los locales dedicados a la prostitución, al mismo tiempo que experimentaban un constante crecimiento de las zonas destinadas a la prostitución.

07/GG/CV

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