Inicio Se feminiza pobreza en México: Conapo

Se feminiza pobreza en México: Conapo

Por la Redacción

Si bien la participación económica de las mujeres ha crecido, esta no se refleja en la igualdad de oportunidades educativas y sociales, las cuales se traducen en inequidades que tienden a golpear de manera más fuerte a la población femenina, revela el Consejo Nacional de Población (Conapo).

Para esa instancia dependiente de la Secretaría de Gobernación (SG), esa situación da por resultado que los índices de pobreza se agudicen en la población femenina, a pesar de la favorable evolución de la tasa de participación económica.

En ese contexto, el próximo 11 de julio se celebra el Día Mundial de la Población, el cual evaluará los resultados, a 10 años de su realización, de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (CIPD), celebrada en el Cairo, Egipto en 1994.

En dicha reunión, 179 naciones se comprometieron, entre otras acciones, a ampliar los medios de acción sociales y económicos de las mujeres y las niñas, así como promulgar leyes y políticas que protejan sus derechos.

Conapo detalla en un comunicado, que la participación de las mujeres se asocia primordialmente con el trabajo asalariado, el trabajo por cuenta propia y el trabajo sin pago. En 2003, los porcentajes de mujeres en esas posiciones laborales eran del orden de 58.6, 23.8 y 12.1 por ciento, respectivamente.

Además, la mayor participación en el mercado laboral se observa entre mujeres separadas, 63.5 por ciento y divorciadas, 69.6 por ciento, seguidas por las mujeres solteras con un 37.5 por ciento.

En contraste, las mujeres casadas, viudas o en unión libre, tenían una tasa de participación de alrededor de 31 por ciento. Sin embargo -dice Conapo-, independientemente de su estado civil, las mujeres registraron un aumento en su participación laboral entre 1991 y 2003.

Ellas son quienes en mayor medida realizan trabajo sin pago, o con un pago por debajo del salario mínimo. Por ejemplo, en 1996, 26.6 por ciento de mujeres ocupadas percibía menos de un salario mínimo por su trabajo.

En tanto, cifras estimadas para el 2003, mostraron que si bien la diferencia entre géneros se redujo, 13.9 por ciento de los hombres y 20.4 por ciento de las mujeres ocupadas, recibían menos de un salario mínimo.

2004/RG/GV/SM

Este Web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Sin embargo, el usuario tiene la opción de impedir la generación de cookies y la eliminación de las mismas mediante la selección de la correspondiente opción en su Navegador. En caso de bloquear el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página Web no estén disponibles.Acepto Leer más

Skip to content