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Vigente el pacifismo de Rosa Luxemburgo a 84 años de su muerte

Por Erika Cervantes

Hoy más que nunca el pensamiento de Rosa de Luxemburgo es vigente ante la amenaza de otro eventual conflicto armado en Medio Oriente, ya que dedicó su vida a luchar por al paz y el antimilitarismo.

Rosa fue una mujer transgresora, se casó, se divorcio, vivió sola, estudió hasta alcanzar el grado de doctorado, fue profesora universitaria y participó activamente en la política en la conformación de la Partido Social Demócrata Alemán (PSD).

Las páginas del periódico llamado La Igualdad, constituido totalmente por mujeres y fundado por Clara Zetkin, fue el medio en que Rosa expuso y argumentó su postura contra la Primera Guerra Mundial, que le costó la expulsión de Alemania.

Una fecha histórica muy importante en la vida de Rosa fue el 15 marzo de 1915, cuando se celebró la Primera Conferencia Internacional Antibélica en Holanda, donde Clara y ella participaron activamente en su organización.

Sin embargo, Luxemburgo no pudo asistir ya que el 18 de febrero de ese año había sido detenida, fue encarcelada por un periodo de dos años por incitar a los militares alemanes a la insubordinación, tiempo que uso para escribir La Crisis de la Socialdemocracia Alemana y para reflexionar sobre la revolución rusa y el Partido Bolchevique.

Rosa de Luxemburgo nació en Polonia en 1870, en el seno de una familia burguesa y judía. Estudio en Varsovia y se instaló en Zurich en 1889. Sostuvo una relación amorosa con Leo Jogiches con el que vivió 15 años.

A los 23 años fundó el periódico Sprawa Robetnicza, en el que ejerció como periodista y siguió estudiando, abrazó la teoría marxista y militó en el el Partido Socialdemócrata (SPD).

Obtuvo el doctorado en Derecho y Economía Política a la edad de 27 años, en 1897, y en 1898 se fue a vivir a Berlín sola, ahí se caso “de nombre” con Gustav Lübeck, para obtener la nacionalidad Alemana.

Dirigió la oficina de la Internacional Socialista por 10 años, de 1904 a 1914. Participó en la revolución de 1905 en Varsovia y al año siguiente fue detenida con Leo Jogiches.

Puesta en libertad en septiembre, se refugió en Finlandia, donde tomó contacto con miembros de la Socialdemocracia rusa, ahí conoció a Vladimir I. Lenin, quién le apodo Águila, debido a la agudeza de su razonamiento.

Desde 1906, a la edad de 36 años, fue catedrática de Economía Política en la escuela de cuadros del SPD y publicó dos libros básicos: La Acumulación del Capital en 1913 e Introducción a la Economía Política, en 1915.

En 1914, cuando contaba con 44 años de edad, es arrestada y encarcelada por incitar a la sedición a los integrantes de ejercito Alemán. Su postura en contra de la guerra la acercó a Karl Liebknecht después de romper con el reformista Kautsky.

En noviembre de 1918 fue liberada siendo ya parte de la Liga Espartaco, que dirigiría junto con Liebknecht.

Entre sus mayores aportes ideológicos sobre la teoría marxista están mirar a “la masa” como un factor de cambio, el análisis sobre los problemas asociados con la expansión de los mercados capitalistas para mantener las condiciones de rentabilidad y así su reproducción; y el imperialismo como forma de mantener la plusvalía de las empresas.

Rosa planteó el gasto en armas como una forma de mantener los límites de la acumulación y por ello su papel como una industria indispensable en los países industrializados.

Luxemburgo fue fundadora y dirigente de La Liga Espartaco que dio lugar a la conformación del Partido Comunista Alemán, creado el 1 de enero de 1919, en cuyo congreso de fundación pronunciaría su último discurso.

El 15 de enero de 1919, a los 49 años de edad, Rosa Luxemburgo fue asesinada por la guardia comandada por el capitán Pabst, al sacarla del Hotel Edén le partieron cráneo a culatazos y la subieron a un auto donde le dieron el tiro de gracia para después arrojar su cuerpo a un canal donde permaneció por 15 días.

Esa misma guardia ejecutó a su compañero y amigo Karl Liebknecht aplicándole la ley fuga ese mismo día antes de asesinar a Rosa.

El único reconocimiento que el pueblo alemán rindió a Rosa Luxemburgo fue poner su nombre a una calle de la hoy extinta República Democrática Alemana, sin embargo a instancias de la derecha alemana este homenaje fue desvanecido en 1991 al quitar su nombre, aunque en la historia alemana permanecen tanto su nombre como sus ideas.

EC/MEL

       
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