Trata de Personas
   Llamado internacional de solidaridad y apoyo
Preocupante situación de las iraquíes después de ocupación de EU
Cimac | México, DF.- 07/03/2005

Nazaneen Rashid, fundadora de la Acción de Mujeres Kurdas contra los Crímenes de Honor, ha ligado su historia a la de miles de mujeres iraquíes asesinadas por familiares, amenazadas por grupos armados o víctimas de abusos en cárceles al mando de Estados Unidos.

En un país en el que cientos de mujeres optan por el suicidio para escapar de un destino impuesto por una sociedad cada vez más conservadora, Nazaneen Rashid aboga por el fin de la marginación de las mujeres en la vida pública mientras comenta con amarga ironía que "la libertad norteamericana sólo ha traído a Irak más latas de Coca-Cola".

Rashid es miembro fundador de la Acción de Mujeres Kurdas contra los Crímenes de Honor, ha trabajado más de 20 años con Amnistía Internacional, Cruz Roja y UNICEF por los derechos de la mujer y ha coordinado proyectos de mejora de la situación de sus compatriotas y en Afganistán, informó Canal Solidario.

Al referirse a si la situación en Irak ha empeorado tras la invasión norteamericana, Nazaneen Rashid dijo que tras el régimen de Saddam y la invasión se ha producido una situación de ausencia de ley.

Es fácil obtener armas, no hay seguridad y la gente tiene que actuar para protegerse, es muy difícil controlar la situación. Antes de la invasión, Saddam liberó a cuatro mil criminales de las cárceles iraquíes y la apertura de fronteras ha aumentado el clima de inestabilidad.

La gente, además, no confía en las fuerzas de ocupación porque sienten que las fuerzas norteamericanas han venido a robar, a destruir nuestra herencia cultural y a llevarse el petróleo iraquí.

Aseguró que la falta de seguridad ha afectado especialmente a las mujeres, si no hay seguridad, simplemente no puedes salir a la calle, no puedes ir a la escuela, porque vives siempre con miedo. Las niñas no acuden a la escuela por miedo, temen ser violadas o sufrir algún tipo de abuso, con todos esos criminales en las calles, algo que no ocurría antes.

En Irak ha aumentado el número de mujeres que llevan el velo, y se teme que la situación sea más dura para la mujer a causa de una interpretación radical del Islam. Nazaneen Rashid dice que nunca antes había visto que las mujeres tuvieran que comportarse de esta forma.

Cuando fui a Basora y me dijeron que me cubriese la cabeza, pensé: ¿realmente es este mi país? Grupos islamistas envían cartas en las que amenazan a las jóvenes en las escuelas recomendándoles no usar maquillaje, no llevar joyas, cubrirse la cabeza… A veces las chicas en la calle son amenazadas si no llevan la cabeza cubierta. Irak es como una prisión para las mujeres.

Respecto a la respuesta de la justicia y de la sociedad iraqui ante los crímenes de honor, Nazaneen Rashid afirma que en Irak matar a una mujer por adulterio, o por la mera sospecha de adulterio, es normal.

Pegar a la esposa es normal, en la cultura árabe los miembros de la familia tienen que responder por la actitud de la mujer y pueden castigarla por su comportamiento. En Kurdistán se consiguió una enmienda a la ley por la que si un hombre mata a una mujer de su familia acusándola de adulterio se le condena a tres años.

Sin embargo, estos criminales a veces permanecen apenas un mes en prisión. Lo que sí es muy positivo es que existe un movimiento por la mujer tratando de informar sobre todo lo que ocurre para que la sociedad sea consciente de estos crímenes.

La organización de Acción de las Mujeres Kurdas contra los Crímenes de Honor de la que Nazaneen Rashid es miembro fundador es una red que entre otras actividades organiza grandes conferencias, como la de 2002 en París, desarrolla numerosas campañas en contra de los crímenes de honor y proyectos de asistencia a las mujeres kurdas, y trabaja estrechamente con entidades gubernamentales, organizaciones de mujeres y con emisoras de TV y periódicos.

La comunidad internacional puede ayudar mucho para frenar esta situación de discriminación para las mujeres en Irak. Nazaneen Rashid dice que "necesitamos solidaridad y apoyo. Realmente la mujer iraquí necesita algún tipo de evaluación sobre sus necesidades, porque en cada zona la situación es diferente".

Necesitamos lugares seguros en Irak. La otra noche estuve pensando que los organismos internacionales tienen oficinas en zonas muy seguras, y es fácil llevar a mujeres desde otras partes del país hasta el área de seguridad. Se podría intentar pero es importante una evaluación real de las necesidades y establecer un plan acerca de lo que la comunidad internacional puede ofrecer a las mujeres iraquíes.

Yo temí por mi vida cuando fui a Mosul, porque tres activistas por los derechos de la mujer habían sido asesinadas. No es fácil para nosotras. En Kurdistán no siento realmente ningún temor, pero cuando voy a otras zonas de Irak tengo que convencerme a mí misma de que voy a estar segura.

Nazaneen Rashid ha definido a las mujeres de Irak como "pájaros enjaulados", "yo realmente espero que las mujeres en Irak recuperen la libertad de elección sobre sus vidas, su educación, que tengan acceso a unos servicios sanitarios adecuados, una existencia digna, un buen trabajo.

Me preocupa especialmente la situación de las mujeres viudas, que es realmente muy difícil, ellas conforman la clase más oprimida y desatendida en nuestra sociedad. He visto cómo algunas de ellas venden lo que pueden en los mercados para ganar algo de dinero para alimentar a sus hijos. Yo espero y deseo que la comunidad internacional y el Gobierno de Irak den prioridad a estas mujeres.

2005/LR









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