impunidad

REPORTAJE
VIOLENCIA
   Enero cerró con 25 asesinatos de mujeres
Guerrero, en los primeros lugares de feminicidio
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Scarlett Arias, corresponsal
Cimacnoticias | Chilpancingo, Gro.- 07/02/2018

El primer mes de este año cerró con el registro de 25 casos, casi uno por día; y a siete meses  de que la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres (Conavim) decretara la Alerta de Violencia de Género (AVG) para ocho municipios de la entidad.

En 2017 Acapulco concentró la mayor parte de casos de feminicidio, seguido por la capital del estado, Chilpancingo de los Bravo, y en tercer lugar, Chilapa de Álvarez, municipio ubicado en la zona de la Montaña, de acuerdo con el registro de la  “Asociación Guerrerense Contra la Violencia Hacia las Mujeres” quien contabilizó en este periodo, un total de 156 casos.

En junio de 2017, la Conavim decretó la AVG para 8 municipios de Guerrero, luego de que ésta fuera solicitada el 23 de junio de 2016 por la Asociación Guerrerense contra la Violencia hacia las Mujeres, A.C para Acapulco de Juárez, Ayutla de los Libres, Chilpancingo de los Bravo, Coyuca de Catalán, Iguala de la Independencia, José Azueta, Ometepec y Tlapa de Comonfort.

De acuerdo con el informe presentado por la organización para la solicitud de la AVG, de 2010 a 2015 se cometieron 901 homicidios dolosos de mujeres en la entidad: en 2010 se registraron 124, al 2015 la cifra se ubicó en 225. Destaca Acapulco como el municipio que concentró el mayor número de casos (431) seguido por Chilpancingo (45), Iguala (49) José Azueta (29), Tlapa de Comonfort (12 ) Ometepec (14), Coyuca (16) Ayutla (8), y en otros municipios con 297 casos. Guerrero tiene 81 municipios.

El mismo informe refiere que del total de asesinatos registrados, 62.6 por ciento fue por arma de fuego y en todos, la víctima tenía una relación cercana con su agresor, es decir, fue asesinada por su esposo, novio, expareja sentimental.

Organizaciones civiles como la Alianza Feminista y el  Observatorio “Hannah Arendt”, señalaron que la violencia contra las mujeres se incrementó de manera considerable a partir del año 2006, cuando el panista Felipe Calderón arribó a la presidencia del país e inició su llamada “guerra contra el narcotráfico”.

Análisis en el que coincide ONU Mujeres en su informe: “Violencia Feminicida en México Aproximaciones y Tendencias 1985 – 2014”, el cual constata que en el periodo de 2007 a 2013, se “observa un aumento muy importante en la tasa de defunciones femeninas con presunción de homicidio en el estado” y que colocó a Guerrero en el primer lugar durante 2006 y 2007.

LEGISLACIÓN

Guerrero fue el primer estado en tipificar el delito de feminicidio en su Código Penal, el cual entró en vigor en diciembre de 2010 y estableció que “el feminicidio es la privación de la vida de una mujer cuando se tenga por fin ocultar una violación; por desprecio u odio a la víctima; por tortura o tratos crueles o degradantes; por la existencia de una relación de afecto entre la víctima y el agresor; por violencia familiar o cuando la víctima se encontrara en un estado de indefensión”.

El Código fue reformado en 2012 para quitar la parte relativa a la violencia sexual, pero aún así, organizaciones como el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF) criticaron la reforma ya que para acreditarlo se condiciona la intencionalidad del agresor.

Respecto al protocolo para investigar este delito, Guerrero también fue el primer estado en presentarlo (2008), no obstante, un análisis hecho por el OCNF consideró que éste “no está elaborado a partir del tipo penal vigente y está desfasado de las circunstancias que establece el Código Penal de la entidad, de forma que no explica las circunstancias del tipo penal ni desarrolla las actuaciones con perspectiva de género y Derechos Humanos”.

IMPUNIDAD

Un protocolo deficiente y la mala clasificación de los asesinatos dolosos de mujeres derivan en que en la entidad, existan cifras dispares que realmente den cuenta de la dimensión de la violencia feminicida en el estado.

Mientras las organizaciones civiles que dan seguimiento y acompañamiento a los casos de feminicidio señalan que durante el año pasado se cometieron 217, la Fiscalía General del estado solamente reconoció 13. La dependencia no informa ni cuántos homicidios son investigados siguiendo el protocolo de feminicidio, tampoco si se da seguimiento.

Aunado a ello, la falta de capacitación y sensibilización a los funcionarios y encargados de procurar y administrar justicia contribuyen a revictimizar a las mujeres asesinadas y a sus familias.

El Grupo de Trabajo responsable de la investigación calificó como “preocupante”, que personal de la Fiscalía y las agencias del MP especializadas, en muy pocos casos, tenían conocimiento de la existencia de los protocolos que se han creado para la investigación de delitos relacionados con la violencia contra mujeres, incluso, refirió “algunas de las personas entrevistadas no conocían los tipos penales de los delitos que son competentes; en otros casos, las servidoras o servidores públicos relacionan los casos de feminicidio con la delincuencia organizada, lo que deja la impresión de la normalización de la violencia o bien su indebida justificación”.

Ejemplo de ello es que en días pasados, durante una conferencia de prensa por el caso de Azucena, una joven de 17 años que estuvo desaparecida, cuyo cuerpo encontraron degollado y abandonado junto a su hija recién nacida en el municipio de Chilapa de Álvarez, el propio fiscal general Xavier Olea Pelaéz responsabilizó a las mujeres por el aumento de la violencia en su contra al argumentar “que las mujeres están participando de una o de otra manera en el crimen organizado”.

Cabe recordar que apenas el pasado 30 de enero se informó que la AVG se extendió también para el municipio de Chilapa. 

En las regiones de la montaña, principalmente en los municipios de Tlapa de Comonfort, Alcozauca, Zapotitlan y Acatepec, las mujeres no están exentas de esta violencia.

Los Centros de Derechos Humanos de la Montaña “Tlachinollan” y  “José María Morelos y Pavón” han señalado en reiteradas ocasiones que las mujeres no tienen acceso a la justicia, aún cuando en el estado, existen 18 Unidades Municipales de Atención y Prevención de Violencia de Género, 15 Centros para el Desarrollo de las Mujeres, y tres Centros de Justicia que deben prestar servicios de acompañamiento jurídico y orientación a las víctimas.

De enero a abril de 2017, estas organizaciones documentaron diez casos de feminicidio en los municipios de Tlapa de Comonfort. Todos continúan impunes.

18/SA/LGL

 








MUJERES Y SALUD MENTAL
SALUD
   Mujeres y Salud Mental
2017 ¿un año más?...
CIMACFoto: Anayeli García Martínez
Por: Alejandra Buggs Lomelí*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 21/12/2017

Ha llegado el momento de empezar nuestros recuentos del año, de este 2017 en el que tantas y tantas cosas sucedieron y siguen sucediendo, en nuestro querido y lastimado México…

Empiezo a recordar las noticias con dificultad, por las emociones que me generan estos recuerdos, las noticias con las que iniciamos este 2017.

Noticias que nos afectaron tanto, como fueron entre otras: el “gasolinazo” que sembró un clima de desconcierto, miedo y enojo, sumado a la extraña sensación de saber que el país más poderoso del mundo empezaba a ser gobernado por un personaje tan terriblemente destructivo y amenazante para nuestra integridad, como Trump.

Por otro lado, el excesivo incremento de la violencia en todo el país, especialmente la violencia de género, que ha cobrado tantas vidas de mujeres en el Estado de México, Puebla, Ciudad de México y en general en todo el territorio.

Preguntas que siguen sin respuestas, como ¿dónde están los 43? ¿quiénes asesinan a las y los periodistas? ¿qué pasa con los asesinos de mujeres a quienes los detienen y posteriormente los liberan? ¿cuándo se hará justicia ante los delitos de tantos gobernadores corruptos? ¿de qué manera nos afecta el manejo de las sucias estrategias electorales de todos los partidos contendientes? y ¿cómo nos ha trastocado la Ley de Seguridad Interior?

Ley, que lo que menos nos brindará será seguridad, y la cual violenta nuestros Derechos Humanos, una ignominia que a quienes estamos más conscientes de lo que esto significa, nos lacera y nos asusta generando gran incertidumbre y desconcierto.

2017 ¡no ha sido un año más! ha sido y sigue siendo un año en el que seguramente nos sucedieron cosas maravillosas en todos sentidos, sin embargo, no podemos hacer de lado, que socialmente es un año que nos ha impactado emocionalmente a nivel muy profundo, no sólo en lo individual sino en el imaginario colectivo.

Un año en el que fuimos víctimas en Puebla, Chiapas Oaxaca, Chiapas y la Ciudad de México de dos fuertes sismos, de los que aún no nos reponemos porque por un lado, los gobiernos no han respondido como tendrían que hacerlo a las personas damnificadas que perdieron sus hogares y medios de trabajo.

No terminamos de reponernos aún, porque al recorrer por muchas calles observamos edificios afectados y espacios vacíos donde antes había una casa o un edificio, y aunque no digamos nada abiertamente, a veces, lo detectamos porque nos toca el corazón y las memorias del miedo vivido y de recordar que murieron muchas personas consecuencia de los sismos nos invaden nuestras mentes, ante la negligencia por parte de las autoridades.

Son muchos los efectos emocionales por los que hemos pasado: estrés, pánico, crisis nerviosas, agotamiento, angustia, pesadillas, ansiedad, insomnio, depresión, irritabilidad, dolores musculares y contracturas, así como recuerdos de escenas traumáticas.

Son estas circunstancias o acontecimientos inesperados que ponen en peligro nuestra vida o la integridad de algún familiar o persona conocida, como: catástrofes naturales, guerras, accidentes de avión, de tren o de carretera, secuestros o agresiones con violencia… de los que, con suerte, se sale con fracturas, heridas o simplemente magulladuras, pero con el tiempo también se manifiestan en una serie de secuelas psicológicas originadas por todo este tipo de violencia.

Ante un año cargado de tantas y fuertes emociones vividas, creo importante integrar el autocuidado a nuestras vidas tanto personal como colectivo, y para ello comparto aquí las siguientes sugerencias:

Solicitemos ayuda, apoyo y acompañamiento psicológico, además de rodearnos de familiares y amistades de quienes sepamos que nos quieren para alimentarnos de ese cuidado y cariño, para sobrellevar las situaciones a las que nos enfrentamos en el día a día.

Es importante que podamos expresar lo que nos sucede y encontrar contención emocional.

Tratemos de aprender técnicas de relajación y respiración, esto ayudará a que calmemos la ansiedad y disminuya el intenso estado de alerta.
Intentemos evitar situaciones estresantes en la medida de lo posible, mantener la mayor tranquilidad y realizar toda actividad con moderación, incluso o especialmente el trabajo.
Es importante tomarse un descanso cuando experimentemos que hemos alcanzando un álgido punto de estrés.

También ayudará implementar hábitos que contribuyan a mejorar nuestra calidad de vida, realizar actividades creativas que ayuden a alimentarnos de situaciones sanas, para contrarrestar los efectos tan impactantes de la violencia.

Estamos cerrando un año que ha sido en todos sentidos difícil, un año, que nos obliga a hacer profundas reflexiones, que nos lleven a actuar de manera congruente no solo para cuidarnos, sino para cuidar a México, nuestro querido y lastimado país, que tanto necesita como nosotras y nosotros de ser cuidado.

Que el año venidero nos permita ser parte de un cambio, en el que verdaderamente retiemble en sus centros la tierra, sin quedarnos cruzadas y cruzados de brazos, para parar la violencia e impunidad, hacia cualquier persona.

Un próximo año en el que la fuerza del amor propio, el amor hacia las y los demás, y la compasión, sean nuestras más importantes herramientas de cambio.

Que todas y todos tengamos un buen cierre de año y un mejor 2018 en todos sentidos.

Con amor siempre…

www.saludmentalygenero.com.mx
*Psicoterapeuta humanista existencial, especialista en Estudios de Género, y directora del Centro de Salud Mental y Género.
Whatsapp 55.80.97.91.02

17/ABL/LGL








MUJERES CAUTIVAS
VIOLENCIA
   MUJERES CAUTIVAS
   
Los Retos del Siglo XXI
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Teresa C. Ulloa Ziáurriz*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 01/12/2017

Todos los días y en todas partes las mujeres son asesinadas, golpeadas, violadas, compradas o vendidas.  Crímenes en situaciones de conflictos armados o guerras; en la calle, relacionados con violaciones o con el crimen organizado, la prostitución o la pornografía snuff o vintage; o cometidos por sus maridos, parejas, ex parejas. Todos crímenes ligados a la sexualidad, en donde el factor de riesgo es ser mujer o niña.

Mientras que el concepto de violencia contra las mujeres tiene ya varias décadas, el de feminicidio/femicidio es más reciente y se trata de la intención de destruir, someter y sojuzgar total o parcialmente a un grupo, en este caso, las mujeres y las niñas.  El concepto es útil porque nos indica el carácter social y generalizado de la violencia basada en las desigualdades de género y cuestiona los argumentos que tienden a disculpar y a representar a los agresores como “locos” o a concebir estas muertes como “crímenes pasionales”, o bien, a atenuar su importancia en el caso de situaciones de conflicto, lucha al crimen organizado o guerra, inclusive denominándolo como “daño colateral”. 

La prostitución y la pornografía son, manifestaciones de violencia contra las mujeres, en tanto, desde la cultura patriarcal, permiten perpetuar estereotipos como que los cuerpos de las mujeres y las niñas son para el placer sexual de los hombres. La prostitución no es un trabajo, sino una forma marginal de sobrevivencia asociada a la falta de oportunidades, que permite perpetuar los estereotipos anteriormente mencionados y que al estar tan naturalizada en nuestras sociedades, es aprovechada como una inmensa fuente de ganancias del crimen organizado a través de la trata de mujeres y niñas, con muchos menos riesgos que el tráfico de drogas, que hoy se persigue como una prioridad en todo nuestro continente.

EL CRIMEN ORGANIZADO EN LA TRATA DE MUJERES Y NIÑAS

Las dimensiones actuales del comercio sexual son globales y dramáticas. En primer lugar, las organizaciones criminales transnacionales han descubierto en la comercialización ilícita de personas un espacio de ganancia monetaria significativo y menos riesgoso porque no está en la agenda pública de la región, ni es prioridad como es el combate al narcotráfico.  

El comercio sexual generalmente ocurre de Sur a Norte, pero también existe la trata interna. Sin embargo, muchos hombres viajan a países “exóticos” con el propósito de satisfacer sus fantasías sexuales, reprimidas en su propio país. De ahí que la industria turística se ha constituido en la puerta trasera de la industria sexual en muchos países como Cuba, República Dominicana, Costa Rica, Guatemala, Colombia, Jamaica, México, Brasil, Aruba, entre otros.

El uso de niñas y adolescentes como sicarias, halconas, mulas o esclavas sexuales por parte de los cárteles es un fenómeno creciente.

DATOS DEL INFORME PRESENTADO POR CATWLAC

Durante el año de 2016 se registró un aumento de casos atendidos por el Sistema Alerta Roja (SAR) que es el Sistema de Auxilio a Víctimas de la Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC por sus siglas en inglés). De 203 caso atendidos en 2015, en 2016 año se atendieron 276 casos.

Sin embargo, de los datos sociodemográficos de los casos atendidos, se pudo confirmar por quinto año consecutivo que el rango de edad donde hay mayor número de víctimas es de los 12 a los 18 años de edad, seguido del grupo de 18 y una de 25 años. Y que 246 víctimas eran del sexo femenino y 30 del sexo masculino.

227 víctimas de las 276 se encuentran en las categorías de ingreso medio bajo, pobreza y pobreza extrema, aunque también hay víctimas de clases más privilegiadas. Que las formas de reclutamiento más común siguen siendo la fuerza, el engaño y la seducción, incluyendo el enamoramiento por redes sociales.

Los delitos más comunes durante el año en estudio fueron: la trata de personas, explotación de la prostitución u otras formas de explotación sexual, la desaparición, la privación ilegal de la libertad y el reclutamiento para actividades delictivas de la delincuencia organizada.

De los 276 casos atendidos durante 2016, hubo delincuencia organizada en 74 por ciento y en 26 por ciento hubo delincuencia común. En 4 por ciento de los casos hubo feminicidio, en 60 por ciento no hay datos y en 36 por ciento no hubo feminicidio, por lo menos, hasta el momento.

De los 276 casos atendidos en el 2016, 68 por ciento siguen desaparecidas, 28 por ciento fueron localizadas con vida y 4 por ciento sin vida. Cabe destacar que 2016 es el año en el que menos rescatadas/localizadas hemos tenido desde que empezó la operación del Sistema Alerta Roja.

De 87 denuncias a nivel federal, se obtuvieron 7 sentencias, lo que representa un porcentaje de impunidad de 92 por ciento. Tenemos 4 años con una Averiguación Previa que duerme el sueño de los justos en el cubículo de alguna MP Federal de SEIDO, desde hace 4 años. De 196 denuncias presentadas a nivel local, se obtuvieron 5 sentencias, lo que representa un porcentaje de impunidad del 98 por ciento.

Los estados de la república que tienen mayor incidencia como lugares de origen son:

Con el apoyo recibido por el InmujeresCDMX durante 2016 como parte del Programa de Coinversión, pudimos emitir 12 boletines de prensa, 803 post en redes sociales (Twitter y Facebook), 5 entrevistas publicadas de casos específicos y 22 casos de desapariciones en la Ciudad de México. Se promovieron 5 cambios de identidad, 3 reubicaciones, se dio asesoría y representación jurídica a 5 causas penales, 8 denuncias con resguardo de identidad y se le dio seguimiento por lo menos a 11 carpetas de investigación. También se interpusieron 5 amparos y una apelación.

CONCLUSIONES

Identificamos en el acceso a la justicia los principales obstáculos: se encuentran en la vacilante voluntad de la esfera institucional, los tres poderes del Estado muestran debilidad, falta de recursos técnicos, financieros y humanos además de la persistencia de factores culturales que promueven la sumisión y el miedo entre las mujeres legitimando la violencia. La sinergia negativa entre la debilidad institucional y la cultura patriarcal favorecen la impunidad.

*Directora Regional de la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC, por sus siglas en inglés).

Twitter: @CATWLACDIR

Facebook: Catwlac Directora

17/TUZ/LGL

 

 








OPINIÓN
VIOLENCIA
   Desenredo
Romper el silencio, es la estrategia
Imagen retomada del Colectivo TragameLuz de Chiapas
Por: Rosalinda Hernández Alarcón*
Cimacnoticias | Guatemala, Gua .- 24/11/2017

Mañana, 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, una vez más, se unen las voces de las mujeres a nivel mundial para exigir una vida libre de violencias.

Múltiples actividades alrededor de esta efeméride se han realizado durante el mes, en las que han conjuntado experiencias activistas y feministas de muy variada filiación. La mayoría de actos se dan a conocer a través de los medios, pero la opinión pública desconoce qué sucede con aquellas mujeres que dejaron de aceptar la violencia como una forma de relación normal que ejercen los hombres para controlar.

A ellas les cambia la vida cuando comprenden que tales actitudes provienen de una ideología patriarcal que deforma a los hombres para sentirse dueños de los cuerpos femeninos y mandamases en todas partes: en la casa, calle, centros de estudio y trabajo, entidades de gobierno, etc.

Escuché a un adulto joven decir: “y no se cansan de protestar, la violencia siempre ha existido”. Le respondo a él y a quienes piensan igual. La convicción para decir cero tolerancia a las violencias contra las mujeres, proviene de las reflexiones que apuntan a cómo la supuesta superioridad de los hombres es producto de malas crianzas y que su agresividad no es congénita, por tanto, son posibles los cambio de actitud.

Con base en esta categoría de análisis que da el feminismo, mujeres se han organizado para establecer legislaciones nacionales e internacionales a fin proteger a las mujeres de cualquier forma de violencia, castigar esos delitos y resarcir a las víctimas.

Quizás lo más valioso en estas décadas de lucha, es que mujeres de diferentes procedencias y edades han transformado su condición de víctimas hacia actoras políticas, renacen convencidas que tienen derechos, transmiten otra educación a sus hijas e hijos contraria a la que privilegia lo masculino, estudian y comparten conocimientos sobre otras formas de relación o bien crean redes de cuidado, se acompañan en la búsqueda de interpretaciones laicas, sonríen y bailan despojadas de la sumisión o el sentido de culpa que les inyectaron desde niñas.

Ver esos cambios es esperanzador. De igual manera, diariamente hay mujeres que salen del círculo de la violencia, por más complicado que esto sea. Hay quienes piensan que van en aumento las agresiones machistas, es difícil asegurarlo ya que las estadísticas todavía son parciales; lo que en verdad sucede es el incremento de denuncias, ahora provienen no sólo de mujeres empobrecidas sino de todas las clases sociales, incluso de personalidades.

Ello demuestra que ese tipo de impunidad se resquebraja y se refrenda la importancia de romper el silencio. Antes sólo las feministas eran quienes explicaban las raíces de la violencia contra las mujeres, ahora se ha hecho cotidiano que niñas y adolescentes se revelen a los malos tratos e incluso asuman actitudes para prevenir agresiones. Es verdad que todavía falta mucho por hacer, pero también es cierto: la condena a los hechos de violencia contra las mujeres es irreversible.

* Periodista mexicana, residente en Guatemala y coeditora de la publicación feminista LaCuerda.

17/RHA/LGL








MUJERES CAUTIVAS
DERECHOS HUMANOS
   MUJERES CAUTIVAS
   
La deuda del patriarcado de la Procuraduría de Justicia con las mexicanas
Especial
Por: Teresa Ulloa Ziáurriz*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 10/07/2017

El pasado sábado 24 de junio, vimos con sospecha la renuncia del Procurador General de Justicia de la Ciudad de México, autor de la historia más oscura y machista por la que ha cursado esta institución, supuestamente una institución de buena fe, encargada de la persecución del delito.
 
REVICTIMIZACIÓN DE QUIEN ACTUÓ EN DEFENSA PROPIA
 
Sin embargo, la administración de Rodolfo Ríos Garza se caracterizó por un ejercicio profundamente patriarcal del derecho, con una profunda revictimización de las víctimas de delito, como el caso Yakiri, que por defenderse de sus violadores pasó tres meses en el Reclusorio cuando sus actos fueron en defensa propia, igual que el caso de Itzel que vivió un mes de incertidumbre hasta que gracias a la presión de los medios se logró que la Procuraduría General de Justicia determinara que sus acciones fueron en defensa propia.
 
REVICTIMIZACION DE VICTIMAS COLOMBIANAS
 
Un sábado en la colonia Nápoles, la modelo colombiana, Stephanie Magón, fue encontrada sin vida luego de caer de un cuarto piso. Sin embargo, se descubrió que sufrió múltiples golpes que le causaron diversos traumatismos y lesiones graves que le provocaron la muerte.
 
Sin embargo, ya antes, otras dos colombianas también perdieron la vida de manera similar.
 
Diana Alejandra Pulido era una joven cantante colombiana de 27 años que murió tras caer desnuda desde el séptimo piso de un edificio de la Unidad Habitacional Parques Polanco. Aunque se habló de homicidio y no de feminicidio, testigos aseguran que la oyeron gritar por ayuda antes de caer al vacío. Su caso sigue sin aclararse.
 
El caso de Mile Virginia Martin, por su parte, causó gran revuelo. La colombiana de 31 años fue una de las cinco víctimas asesinadas en la colonia Narvarte donde también perdió la vida el fotoperiodista, Rubén Espinosa. Por desgracia, Mile fue tratada con prejuicios por la Procuraduría capitalina, por el sólo hecho de ser colombiana. Edecán, modelo y colombiana, parecieron ser sinónimos de ‘narco’ para algunas autoridades que se ensañaron con la víctima más que con los demás fallecidos.
 
ASESINATO TUMULTUARIO EN LA NARVARTE
 
Como dio cuenta la Revista Expansión, la muerte del fotoperiodista Rubén Espinosa Becerril y cuatro mujeres en la colonia Narvarte de la capital mexicana activó una investigación de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México.
 
El multiasesinato de cuatro mujeres y un hombre se registraron en un departamento ubicado en la calle Luz Saviñón de la colonia Narvarte, en el centro de la Ciudad de México.
 
"Los cuerpos de las víctimas, que fueron localizados en las recámaras y el baño del departamento, presentaban, cada uno, una herida de disparo de arma de fuego, calibre 9 milímetros, en la cabeza; así como algunas escoriaciones en diversas partes del cuerpo, presuntamente originadas por el forcejeo”.
 
Además gracias a la presión social "activó los protocolos de Homicidio y Feminicidio, así como el de Atención a periodistas".
 
Una fuente de la policía, citada por AFP, indicó antes que las personas estaban maniatadas con cinta adhesiva y con presumibles huellas de tortura.

OTRO CASOS RELEVANTES
 
El otro caso relevante es el del exdirigente del PRI, Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre porque se le protegió y exoneró cuando contrataba edecanes como asistentes administrativas, pero que en realidad las prostituía; pero movió sus influencias para que el caso se mantenga en la impunidad, aunque todavía queda vivo un recurso de revisión, pero que no dudamos será un caso que llegará a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
 
Otro caso paradigmático es el caso de Mireya y sus hijas e hijo que fueron abusados sexualmente por su padre y que los peritajes de la PGJCDMX ocultaron este hecho al Tribunal de Justicia de la CDMX. Este es un caso paradigmático en las barbaridades que la PGJCDMX y su sistema de auxilio a víctimas ha cometido, auténticas violaciones a los Derechos Humanos de las niñas y niños.
 
Y lo mismo sucedió con el Caso de Lesvy, quien alegaba la PGJCDMX, que se trataba de un suicidio cuando en realidad era un feminicidio.
 
Y como estos, hay miles de casos iguales, donde prevalece la revictimización, la filtración de detalles de la investigación y culpabilizar a las víctimas de su propia victimización.
 
Lo más preocupante fueron los buenos deseos del Jefe de Gobierno para Rodolfo Ríos Garza, donde le deseó el mayor de los éxitos en las nuevas responsabilidades que va a sumir, si es que se les ocurrió que sería el nuevo Jefe de Gobierno, parece que se olvidó que las mujeres somos 53 por ciento del padrón electoral de esta Ciudad.
 
Lo que nos preocupa es que se conserve intacta la estructura de la PGJCDMX y no haya cambios en la procuración de justicia a favor de las mujeres.
 
*Directora Regional de la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC, por sus siglas en inglés).
Twitter: @CATWLACDIR
Facebook: Catwlac Directora
 
17/TUZ








ZONA DE REFLEXIÓN
VIOLENCIA
   Zona de Reflexión
¿Por qué nos matan?
CIMACFoto: Lucía Lagunes Huerta
Por: Lucía Lagunes Huerta*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 18/09/2017

Tras el feminicidio de Mara Castilla, la pregunta vuelve a rondar una y otra vez ¿por qué los hombres asesinan a las mujeres? Y la respuesta es sencilla, porque pueden.

Y cuando hablo de que pueden no me refiero a la fuerza física, me refiero a que históricamente han construido un sistema que les permite violentar a las mujeres, incluso asesinarlas, como un privilegio de poder masculino.

¿Por qué nos matan? porque la vida de las mujeres no les importa. Ni la vida, ni la integridad. No les importa ni la edad, ni la apariencia física; y no les importa porque han aprendido que la vida de las mujeres no importa, porque nada de lo femenino tiene valía en esta sociedad profundamente patriarcal.

Porque antes de asesinar a una mujer aprendieron a devaluar todo lo femenino “porque el que llega al último es vieja”; “porque llorar es de viejas”; “porque el que pega suave, pega como vieja”… y un largo etcétera.

No es que amanecen un día convertidos en asesinos. No. Lo van aprendiendo, sobre todo aquellos que viven en donde la misoginia es aceptada abiertamente.

Por ello se criminaliza a las víctimas, porque también han desarrollado un mecanismo para exculparse y no asumir su responsabilidad.

Por ello tenemos que salir a las calles, porque la rabia se desborda, porque estamos hartas de la violencia y de la inacción del Estado para garantizarnos poder vivir sin miedo.

¿Por qué nos matan? Es una pregunta que ha llevado a las feministas a investigar y documentar por años la respuesta. Porque ellos tienen poder y las mujeres no.

En 1971 la bibliotecaria americana Elizabeth Gould, en su libro “El primer sexo” hizo un recuento de los pretextos empleados para quemar vivas a las mujeres durante la época medieval: “por amenazar a sus maridos, por contestarle a un cura, por rechazar a un cura, por robar, por prostitución, por adulterio, por ‘salir embarazada’ fuera del matrimonio, por permitir la sodomía, aún cuando el marido o el sacerdote que lo practicaban eran perdonados, por masturbarse, por lesbianismo, por descuidar a sus hijos, reprender y regañar y aún por haber tenido un aborto espontáneo, aunque el mismo hubiera sido producto por un puntapié o un golpe propinado por el marido.”

“De este modo la crueldad física y hasta el asesinato, que ha llegado a institucionalizarse, pueden convertirse en cuestiones de costumbre. Los hombres, al incorporar a la cultura dominante sus actitudes inhumanas, evitaban asumir la responsabilidad de sus propias conductas individuales”, afirmó Elizabeth Gould.

Algunos de esos pretextos han sido sustituidos por otros que responden a la actualidad: la ropa que vestimos, el horario en el que transitamos las mujeres o las formas de divertirnos.

Todos ellos pretextos inmundos para deslizar la responsabilidad de la agresión a las víctimas, y tal cual lo señala Gould, evitar asumir la responsabilidad propia de sus conductas individuales y sociales, agregaría yo.

Como colectivo, los hombres deben hacerse cargo de sus responsabilidades. Tolerar cualquier violencia contra las mujeres es aceitar el camino al feminicidio.

No es que haya violencias chiquitas, tolerables, y otras grandotas como el feminicidio, intolerables para algunos. Los chistes misóginos, el cuchicheo masculino sobre la vida sexual de las mujeres, sobre el cuerpo de las mujeres, es parte de esas costumbres de la cultura dominante.

Dudar, casi en automático, de la palabra de las víctimas de cualquier tipo de violencia; divulgar los mitos que mantienen la desigualdad entre mujeres y hombres, es parte de la cultura que permite que ellos puedan matarnos.

A tal grado llega el desdén de la violencia contra las mujeres y el cinismo patriarcal, que un hombre acusado de violencia física por parte de su compañera, puede ser Premio Nobel de la Paz. Me refiero al ex primer ministro de Japón Eisaku Sato, quien recibió el Nobel en 1974, pese a que Hiroko Sato, su cónyuge, denunciara que él la golpeaba. La paz de ella no importó.

De ese poder hablo cuando digo que ellos pueden violentarnos porque han creado un sistema que se los permite.

¿Por qué no han funcionado las leyes que han creado las feministas para desterrar la desigualdad y garantizar la vida y la integridad de las mujeres? ¿Por qué los dineros del erario público gastados para erradicar la violencia contra las mujeres no han tenido buenos resultados? ¿Por qué en las escuelas la violencia contras las niñas sigue creciendo sin que las autoridades hagan algo?

¿Por qué un agresor sexual puede ir a la marcha que busca erradicar todas las violencias contra las mujeres? Es como si un torturador fuera a la marcha de las víctimas de tortura. ¡A ningún torturador se le ha ocurrido este disparate! ¿por qué a un agresor de mujeres sí se le ocurre ir a vender panqués y colocarse justo al lado donde se imprimen las serigrafías de Mara Castilla? Porque aún persiste esta impunidad masculina que les hace creer que no les pasará nada y es necesario que sí les pase.

Eliminar esta impunidad y los pretextos que justifican la violencia masculina, construir realmente una equivalencia humana de las mujeres, es el camino más efectivo para eliminar la violencia contra nosotras.

*Periodista y feminista, Directora General de CIMAC
Twitter: @lagunes28

17/LLGH/LGL








OPINIÓN
   Lydia Cacho Plan b*
Contra la frustración
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Lydia Cacho
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 27/02/2017

Si me viera forzada a utilizar una sola palabra para definir el ambiente cuando hablamos de política, corrupción en impunidad, sin duda el vocablo elegido sería frustración. En redes sociales, medios y redes, manifestaciones, reuniones de activistas, artistas, colectivos ciudadanos, reuniones familiares y cantinas, indefectiblemente alguien dice que vamos en camino a la irremediable perdición.
 
Sabemos que las estructuras de poder, tal como las conocemos, no funcionan. Que los políticos y sus empresas denominadas partidos, representan los intereses de una forma de liderazgo vertical desgastado, inoperante, destructivo, egoísta y violento: ese liderazgo patriarcal, conservador narcisista, al que juegan y perpetúan hombres y mujeres por igual, no importa si de izquierda, demócratas, conservadores, liberales, progres o anarquistas.
 
Cuántas veces escuchamos la frase “ya no quiero leer ni escuchar las noticias, me enferman”. Lo que nos enferma no es conocer la verdad, sino documentar y procesar intelectual y emocionalmente las historias de impunidad anunciada. No importa el grado educativo y cultural de quien lo dice: si ya sabíamos que_______ (aquí ponga el nombre del mafio-político de su propio estado o comunidad), había cometido todos estos ilícitos y violaciones a los derechos humanos. Ya conocíamos con datos duros y evidencia obtenida a pulso la demostración formal, tanto jurídica como periodística (que ha costado la vida, la integridad o la libertad de activistas y periodistas), que esta persona pudo haber sido cesada y juzgada mientras cometía dichos crímenes contra la sociedad. La frustración es un síntoma del entrampamiento ideológico en que nos encontramos.
 
Recientemente, durante un evento organizado para expresar el país que queremos e imaginamos, vi la muestra patente de ese ejercicio de poder de máscaras, que es mensajero y reproductor del patriarcado. El político Porfirio Muñoz Ledo, desesperado por arrebatar el micrófono mientras hablaba un joven activista, no miró ni escuchó a los y las jóvenes que dialogaban desde el público, cuyo llamado a reinventar el liderazgo político fue lo más sano, honesto y útil del evento. Él quería subir al podio, aleccionarnos como el patriarca tradicional; se robó el tiempo de los otros y las otras (como suelen hacer siempre los que deliran omnipotencia).
 
No fue a escuchar, ni a aprender, fue a buscar los resquicios de un poder añejo de una izquierda que hace años está muerta, o al menos en coma inducido por la hipocresía y el falso monopolio de la alternativa. Como él, en todo el país, los demagogos de la crisis hablan sinsentidos, porque su modelo de liderazgo está también a punto de perecer. No creo que ya las nuevas generaciones tengan la respuesta, aunque hay excepciones como Pedro Kumamoto, tenemos evidencia con Velazco en Chiapas y Remberto Estrada en Quintana Roo, que miles de jóvenes se suman a las filas de las empresas partidistas para proteger y reproducir el modelo de liderazgo convencional que favorece la cultura de la corrupción e impunidad del “o conmigo o abandonados a su suerte”.
 
Desde hace décadas, las filósofas feministas demostraron que, si no entendemos el origen y método del liderazgo, es imposible transformar las estructuras de poder. De allí la insistencia de mujeres y hombres feministas por deconstruir las formas tradicionales de liderazgo para crear un ejercicio de gobierno ético que actúe mientras las y los funcionarios violan la ley, y no una vez que han logrado destruir economías, vidas y ecosistemas.
 
Observante me encuentro en reuniones a hombres y mujeres que salivan frente al hueso potencial, que se enmascaran en el teatro del absurdo interminable. Queremos líderes que transformen colectivamente, no que destruyan al adversario. La educación para el liderazgo no es un arma, sino una herramienta. Nuestra frustración tiene razón de ser; sólo nos queda el largo camino de inventar liderazgos nuevos, ajenos a la estructura y a los chapulines, que se hacen llamar independientes, pero aman el poder tradicional. Habrá que tener paciencia y persistir, aunque no vivamos para atestiguar el cambio.
  
* Plan b es una columna cuyo nombre se inspira en la creencia de que siempre hay otra manera de ver las cosas y otros temas que muy probablemente el discurso tradicional, o el Plan A, no cubrirá.
 
17/LCR/GG








ZONA DE REFLEXIÓN
DERECHOS HUMANOS
   ZONA DE REFLEXIÓN
Que no vuelva a ocurrir
Antonia Márquez, madre de Nadia Alejandra Muciño Márquez. CIMACFoto: César Martínez López
Por: Lucía Lagunes Huerta**
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 14/02/2017

Rafael* tenía 4 años cuando fue testigo del asesinato de su madre a manos de su padre y su tío. Ahora tiene 17 años,  quiere ser abogado para defender a las víctimas de feminicidio y no permitir que 13 años de impunidad pesen en más familias, como en la suya.
 
No hay año en que no recuerden el 12 de febrero, no sólo como la fecha del feminicidio de Nadia Alejandra Muciño Márquez, sino del inicio de la búsqueda de justicia por parte de María Antonia Márquez Hernández, su abuela y madre de Nadia y de Viridiana Muciño Márquez, su tía.
 
Pero este año es distinto, tiene una esperanza, la puerta abierta para que el caso de Nadia ingrese a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) y se convierta en el primero que ingrese a ese organismo en el contexto de feminicidio del Estado de México, el segundo a nivel nacional, después de Campo Algodonero, en Chihuahua.
 
Conocí a Rafael el viernes pasado, en medio de una rueda de prensa en la conmemoración de los 13 años de búsqueda de justicia al feminicidio de Nadia, una joven de 24 años que tenía el sueño de ser maestra de preescolar, pero fue asesinada un 12 de febrero de 2004 por su esposo Bernardo López Gutiérrez y su cuñado Isidro.
 
Trece años que se traducen en los gobiernos de Arturo Montiel Rojas, Enrique Peña Nieto y Eruviel Ávila Villegas, tres gobernadores que pudieron haber hecho la diferencia y cambiar la historia de impunidad por la de justicia, la de feminicidio por prevención. No lo hicieron.
 
María Antonia Muciño no ha dejado de tocar puertas desde que encontró a su hija Nadia sin vida, después de escuchar de sus nietos el relato del feminicidio, calificado por las autoridades en primera instancia de suicidio.
 
El primer trecho ganado por María Antonia y Viridiana fue  reconfigurar el delito a homicidio doloso.
 
Nada detiene a María Antonia Muciño: saca energías de la esperanza de encontrar justicia para Nadia y para que nunca más otra mujer sea asesinada en el Estado de México o en cualquier parte de nuestro país. Por eso sonríe este viernes, por la esperanza del resultado en la Corte Interamericana.
 
Rafael es un joven delgado y alto, me recuerda a mi hijo mayor quien tiene su misma edad. Como buen adolescente frente a una adulta extraña, Rafael dice las palabras contadas, pero aun así averiguo que va a la preparatoria pública y que su deseo es estudiar leyes.
 
¿Y por qué quieres ser abogado? le pregunto, es la primera vez que me  mira a los ojos y responde firme “porque no quiero que otras familias pasen lo que la mía” y se despide.
 
Que no vuelva a ocurrir, repiten las víctimas del feminicidio, las madres, las hermanas, las hijas e hijos, esta es la constante exigencia, y sigue repitiéndose porque la impunidad impera y con ella no sólo la violación de derechos humanos sino se fomenta la repetición.
 
Tres gobernadores han visto pasar la familia Muciño y ninguno ha tomado en serio la vida y la libertad de las mujeres que viven y transitan por el Estado de México y mientras esto no ocurra la vida de las mujeres seguirá en riesgo.
 
*Nombre ficticio
 
**Periodista y feminista, Directora General de CIMAC
Twitter: @lagunes28
 
17/LLH/GGQ








NACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   La inspección fue solicitada por varias agrupaciones civiles
Relator de la ONU visitará México
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 11/01/2017

El relator especial de las Naciones Unidas sobre la Situación de las y los Defensores de Derechos Humanos, Michel Forst, realizará una visita oficial a México del 16 al 24 de enero para conocer la situación que se vive en el país y evaluar los esfuerzos de las autoridades mexicanas. La finalidad es que realice recomendaciones sobre la protección de los Derechos Humanos y su empoderamiento.
 
“La pregunta a la que nos enfrentamos es hasta qué punto los Defensores de Derechos Humanos se sienten seguros y empoderados en México”, dijo el experto independiente designado por el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas para monitorear e informar sobre la promoción y protección de quienes defienden los Derechos Humanos en el mundo.
 
“La respuesta es inevitablemente compleja, sin embargo es fundamental el papel que ejercen estos defensores de los DH, así como el desempeño que realiza la sociedad civil en garantizar un futuro próspero y democrático para México”, aseguró el relator a través de un comunicado que difundió la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos en México.
 
La visita se dará después de la insistencia de agrupaciones civiles que pidieron al gobierno mexicano oficializar una gira de trabajo del experto.  En mayo de 2016, Michel Forst estuvo en el país como invitado por organizaciones civiles como la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, Artículo 19 y Brigadas Internacionales de Paz.
 
En enero del año pasado, el relator presentó un informe ante la ONU y en el apartado que dedicó a México, aclaró que el gobierno solicitó que su visita como relator (la cual pidieron desde 2015) no se realizara en 2016 debido a la cargada agenda de trabajo gubernamental.
 
Forst visitará por nueve días el país y estará algunos días en la Ciudad de México y en estados como Chihuahua, Estado de México, Guerrero y Oaxaca.
 
Tendrá reuniones con autoridades estatales y federales, así como con organizaciones de Derechos Humanos y personas defensoras, para discutir las medidas que se tomarán para asegurar que éstas lleven a cabo su labor en un ambiente seguro y adecuado.
 
“Espero con gran expectativa este momento oportuno para recibir información de primera mano y sostener un diálogo imparcial y genuino con el gobierno mexicano, la sociedad civil y otras contrapartes”, dijo el relator especial.
 
Luego agregó: “Mi objetivo es tomar el pulso de quienes defienden los Derechos Humanos en México, entender su situación, escuchar sus retos y realizar propuestas concretas para reforzar los esfuerzos del gobierno”.
 
En las reuniones con organizaciones no gubernamentales se prevé que reciba información sobre las agresiones y asesinatos de personas defensoras, que de acuerdo con un recuento de la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todas y Todos (Red TDT) llegó a 47 crímenes, entre ellas seis mujeres, sólo en 2016.
 
Información de Front Line Defenders indica que en 2015 fueron asesinados ocho activistas: Alberto Almeida, Gustavo Alejandro Salgado Delgado, Julián González Domínguez Miguel Ángel Jiménez Blanco, Norma Angélica Bruno Román, José Isabel Cervantes Ángeles, el periodista Rubén Espinosa Becerril y Nadia Dominique Vera Pérez, estos dos últimos asesinados junto con tres mujeres más.
 
Al final de su misión, el martes 24 de enero, Forst presentará sus hallazgos y recomendaciones preliminares en una conferencia de prensa y el informe final será presentado al Consejo de Derechos Humanos en marzo de 2018.
 
17/AGM/ KVR








OPINIÓN
VIOLENCIA
   Lydia Cacho Plan b*
Golpiza a la campeona
Ana Gabriela Guevara | Archivo CIMACFoto / César Martínez López
Por: Lydia Cacho
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 19/12/2016

Hay día en que la empatía se apodera de miles de personas por casos que parecerían únicos, pero no lo son. El niño sirio que murió ahogado, cuyo diminuto cadáver en una playa desierta de Turquía se tornó en la metáfora del abandono de las y los refugiados de guerra en el mundo.
 
Conmocionó a la comunidad internacional, circuló en redes sociales de la misma manera en que circuló (en papel), hace décadas, la famosa fotografía de la pequeña niña vietnamita desnuda y presa del pánico que huía de las bombas de Napalm; esa imagen tomada por Nick Ut que le dio la vuelta al mundo y que aun recordamos en los cursos de fotoperiodismo.
 
La primera mujer que luego de haber recibido un ataque de ácido en la cara por atreverse a salir sola en Paquistán logró visibilizar los miles de ataques de ácido producto de la violencia machista que busca castigar a las mujeres que rompen las reglas para reclamar su libertad.
 
Malala resaltó entre miles de niñas valientes que han sido balaceadas en países cuyos conflictos internos se complejizan debido al sexismo brutal, ese que impide que millones de niñas y mujeres se liberen del yugo del matrimonio infantil y logren estudiar para convertirse en adultas cultas con liderazgo y poder. De entre decenas de periodistas asesinados, el de Rubén Espinosa capturó la atención mundial de forma singular.
 
Todos los días resalta un caso específico de entre miles de personas. Las razones son múltiples: el momento, la casualidad, la capacidad de la víctima para enfrentar y denunciar de cierta forma, el hartazgo social que recibe esa noticia como la gota que derrama el río de la indignación.
 
El ojo experto de una o un buen periodista o la habilidad narrativa para explicar las circunstancias, un video, o la actuación inmediata de alguna organización civil que tiene un logro importante en la defensa de la víctima.
 
Miles de personas se preguntan por qué en un mundo en el que la violencia se normaliza en la medida en que se exacerba, un caso específico ayuda a retomar la defensa de una causa determinada.

Miles de sacerdotes pederastas, Marcial Maciel y sus valientes víctimas se convirtieron en caso demostrativo de una realidad silenciada en las alcobas del miedo de miles contra el poder eclesiástico.
 
Esta semana la reconocida atleta mexicana, medallista olímpica, campeona mundial con el segundo record mundial entre las corredoras del planeta, Ana Gabriela Guevara, fue atacada violentamente mientras ella conducía su motocicleta Harley-Davidson en la carretera.
 
La golpiza que le propinaron a esta atleta que se pudo defender un poco mejor que casi cualquier persona sin condición física, causó tres fracturas en los huesos cigomático, arco infraorbitario y parietal.
 
De no haber sido atendida a tiempo podría haber perdido el ojo, sufrir un derrame cerebral o incluso morir.

Más de veinte casos de feminicidio en este año se han registrado en EDOMEX como consecuencia de golpizas, patadas en el rostro de mujeres que perdieron la vida en manos de agresores conocidos y desconocidos.
 
El caso de Ana Gabriela (a quien no conozco en persona), se convirtió en un emblema de algo que constantemente repiten las activistas que defienden a víctimas de diversas violencias “si me sucede a mí, te puede suceder a ti”.
 
Llama la atención que Ana Gabriela, según récord del video de testigos en la carretera, jamás aludiera al hecho de que es senadora de la República; ella y testigos tomaron las placas del auto de sus atacantes.
 
No le han dado acceso a la carpeta de investigación y la camioneta de los agresores en realidad la encontraron inicialmente un grupo de amigos expertos en seguridad privada, no la autoridad.
 
Los agresores declararon que al golpearla no sabían que era una mujer (como si patear y azotar a un hombre fuera permisible).
La reacción virulenta contra Guevara se debe, según los ignorantes y mendaces, a que la han atendido de forma especial por ser senadora del Partido del Trabajo. Los insultos lesbófobos la recriminan por ser mujer, por su apariencia, por manejar una moto “de hombre”.
Todos los días miles de víctimas de violencia en México callan por temor o desconfianza a la autoridad.
 
Ciertamente muchos políticos abusan de su poder para resolver sus casos; pero no hay una sola evidencia que demuestre que Guevara ha usado influencias, de allí que la virulencia y burla sobre este grave hecho no tenga más explicación que el odio gratuito y desinformado, ese que ella y miles de mujeres que rompen las reglas resisten a diario por defenderse abiertamente.
 
Sumado a ello el prejuicio contra miles de personas que en grupo disfrutan la convivencia de viajar en motocicleta por su país.
 
* Plan b es una columna cuyo nombre se inspira en la creencia de que siempre hay otra manera de ver las cosas y otros temas que muy probablemente el discurso tradicional, o el Plan A, no cubrirá.
 
16/LCR/KVR/LGL








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