impunidad

OPINIÓN
VIOLENCIA
   Desenredo
Romper el silencio, es la estrategia
Imagen retomada del Colectivo TragameLuz de Chiapas
Por: Rosalinda Hernández Alarcón*
Cimacnoticias | Guatemala, Gua .- 24/11/2017

Mañana, 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, una vez más, se unen las voces de las mujeres a nivel mundial para exigir una vida libre de violencias.

Múltiples actividades alrededor de esta efeméride se han realizado durante el mes, en las que han conjuntado experiencias activistas y feministas de muy variada filiación. La mayoría de actos se dan a conocer a través de los medios, pero la opinión pública desconoce qué sucede con aquellas mujeres que dejaron de aceptar la violencia como una forma de relación normal que ejercen los hombres para controlar.

A ellas les cambia la vida cuando comprenden que tales actitudes provienen de una ideología patriarcal que deforma a los hombres para sentirse dueños de los cuerpos femeninos y mandamases en todas partes: en la casa, calle, centros de estudio y trabajo, entidades de gobierno, etc.

Escuché a un adulto joven decir: “y no se cansan de protestar, la violencia siempre ha existido”. Le respondo a él y a quienes piensan igual. La convicción para decir cero tolerancia a las violencias contra las mujeres, proviene de las reflexiones que apuntan a cómo la supuesta superioridad de los hombres es producto de malas crianzas y que su agresividad no es congénita, por tanto, son posibles los cambio de actitud.

Con base en esta categoría de análisis que da el feminismo, mujeres se han organizado para establecer legislaciones nacionales e internacionales a fin proteger a las mujeres de cualquier forma de violencia, castigar esos delitos y resarcir a las víctimas.

Quizás lo más valioso en estas décadas de lucha, es que mujeres de diferentes procedencias y edades han transformado su condición de víctimas hacia actoras políticas, renacen convencidas que tienen derechos, transmiten otra educación a sus hijas e hijos contraria a la que privilegia lo masculino, estudian y comparten conocimientos sobre otras formas de relación o bien crean redes de cuidado, se acompañan en la búsqueda de interpretaciones laicas, sonríen y bailan despojadas de la sumisión o el sentido de culpa que les inyectaron desde niñas.

Ver esos cambios es esperanzador. De igual manera, diariamente hay mujeres que salen del círculo de la violencia, por más complicado que esto sea. Hay quienes piensan que van en aumento las agresiones machistas, es difícil asegurarlo ya que las estadísticas todavía son parciales; lo que en verdad sucede es el incremento de denuncias, ahora provienen no sólo de mujeres empobrecidas sino de todas las clases sociales, incluso de personalidades.

Ello demuestra que ese tipo de impunidad se resquebraja y se refrenda la importancia de romper el silencio. Antes sólo las feministas eran quienes explicaban las raíces de la violencia contra las mujeres, ahora se ha hecho cotidiano que niñas y adolescentes se revelen a los malos tratos e incluso asuman actitudes para prevenir agresiones. Es verdad que todavía falta mucho por hacer, pero también es cierto: la condena a los hechos de violencia contra las mujeres es irreversible.

* Periodista mexicana, residente en Guatemala y coeditora de la publicación feminista LaCuerda.

17/RHA/LGL








MUJERES CAUTIVAS
DERECHOS HUMANOS
   MUJERES CAUTIVAS
   
La deuda del patriarcado de la Procuraduría de Justicia con las mexicanas
Especial
Por: Teresa Ulloa Ziáurriz*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 10/07/2017

El pasado sábado 24 de junio, vimos con sospecha la renuncia del Procurador General de Justicia de la Ciudad de México, autor de la historia más oscura y machista por la que ha cursado esta institución, supuestamente una institución de buena fe, encargada de la persecución del delito.
 
REVICTIMIZACIÓN DE QUIEN ACTUÓ EN DEFENSA PROPIA
 
Sin embargo, la administración de Rodolfo Ríos Garza se caracterizó por un ejercicio profundamente patriarcal del derecho, con una profunda revictimización de las víctimas de delito, como el caso Yakiri, que por defenderse de sus violadores pasó tres meses en el Reclusorio cuando sus actos fueron en defensa propia, igual que el caso de Itzel que vivió un mes de incertidumbre hasta que gracias a la presión de los medios se logró que la Procuraduría General de Justicia determinara que sus acciones fueron en defensa propia.
 
REVICTIMIZACION DE VICTIMAS COLOMBIANAS
 
Un sábado en la colonia Nápoles, la modelo colombiana, Stephanie Magón, fue encontrada sin vida luego de caer de un cuarto piso. Sin embargo, se descubrió que sufrió múltiples golpes que le causaron diversos traumatismos y lesiones graves que le provocaron la muerte.
 
Sin embargo, ya antes, otras dos colombianas también perdieron la vida de manera similar.
 
Diana Alejandra Pulido era una joven cantante colombiana de 27 años que murió tras caer desnuda desde el séptimo piso de un edificio de la Unidad Habitacional Parques Polanco. Aunque se habló de homicidio y no de feminicidio, testigos aseguran que la oyeron gritar por ayuda antes de caer al vacío. Su caso sigue sin aclararse.
 
El caso de Mile Virginia Martin, por su parte, causó gran revuelo. La colombiana de 31 años fue una de las cinco víctimas asesinadas en la colonia Narvarte donde también perdió la vida el fotoperiodista, Rubén Espinosa. Por desgracia, Mile fue tratada con prejuicios por la Procuraduría capitalina, por el sólo hecho de ser colombiana. Edecán, modelo y colombiana, parecieron ser sinónimos de ‘narco’ para algunas autoridades que se ensañaron con la víctima más que con los demás fallecidos.
 
ASESINATO TUMULTUARIO EN LA NARVARTE
 
Como dio cuenta la Revista Expansión, la muerte del fotoperiodista Rubén Espinosa Becerril y cuatro mujeres en la colonia Narvarte de la capital mexicana activó una investigación de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México.
 
El multiasesinato de cuatro mujeres y un hombre se registraron en un departamento ubicado en la calle Luz Saviñón de la colonia Narvarte, en el centro de la Ciudad de México.
 
"Los cuerpos de las víctimas, que fueron localizados en las recámaras y el baño del departamento, presentaban, cada uno, una herida de disparo de arma de fuego, calibre 9 milímetros, en la cabeza; así como algunas escoriaciones en diversas partes del cuerpo, presuntamente originadas por el forcejeo”.
 
Además gracias a la presión social "activó los protocolos de Homicidio y Feminicidio, así como el de Atención a periodistas".
 
Una fuente de la policía, citada por AFP, indicó antes que las personas estaban maniatadas con cinta adhesiva y con presumibles huellas de tortura.

OTRO CASOS RELEVANTES
 
El otro caso relevante es el del exdirigente del PRI, Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre porque se le protegió y exoneró cuando contrataba edecanes como asistentes administrativas, pero que en realidad las prostituía; pero movió sus influencias para que el caso se mantenga en la impunidad, aunque todavía queda vivo un recurso de revisión, pero que no dudamos será un caso que llegará a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
 
Otro caso paradigmático es el caso de Mireya y sus hijas e hijo que fueron abusados sexualmente por su padre y que los peritajes de la PGJCDMX ocultaron este hecho al Tribunal de Justicia de la CDMX. Este es un caso paradigmático en las barbaridades que la PGJCDMX y su sistema de auxilio a víctimas ha cometido, auténticas violaciones a los Derechos Humanos de las niñas y niños.
 
Y lo mismo sucedió con el Caso de Lesvy, quien alegaba la PGJCDMX, que se trataba de un suicidio cuando en realidad era un feminicidio.
 
Y como estos, hay miles de casos iguales, donde prevalece la revictimización, la filtración de detalles de la investigación y culpabilizar a las víctimas de su propia victimización.
 
Lo más preocupante fueron los buenos deseos del Jefe de Gobierno para Rodolfo Ríos Garza, donde le deseó el mayor de los éxitos en las nuevas responsabilidades que va a sumir, si es que se les ocurrió que sería el nuevo Jefe de Gobierno, parece que se olvidó que las mujeres somos 53 por ciento del padrón electoral de esta Ciudad.
 
Lo que nos preocupa es que se conserve intacta la estructura de la PGJCDMX y no haya cambios en la procuración de justicia a favor de las mujeres.
 
*Directora Regional de la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC, por sus siglas en inglés).
Twitter: @CATWLACDIR
Facebook: Catwlac Directora
 
17/TUZ








ZONA DE REFLEXIÓN
VIOLENCIA
   Zona de Reflexión
¿Por qué nos matan?
CIMACFoto: Lucía Lagunes Huerta
Por: Lucía Lagunes Huerta*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 18/09/2017

Tras el feminicidio de Mara Castilla, la pregunta vuelve a rondar una y otra vez ¿por qué los hombres asesinan a las mujeres? Y la respuesta es sencilla, porque pueden.

Y cuando hablo de que pueden no me refiero a la fuerza física, me refiero a que históricamente han construido un sistema que les permite violentar a las mujeres, incluso asesinarlas, como un privilegio de poder masculino.

¿Por qué nos matan? porque la vida de las mujeres no les importa. Ni la vida, ni la integridad. No les importa ni la edad, ni la apariencia física; y no les importa porque han aprendido que la vida de las mujeres no importa, porque nada de lo femenino tiene valía en esta sociedad profundamente patriarcal.

Porque antes de asesinar a una mujer aprendieron a devaluar todo lo femenino “porque el que llega al último es vieja”; “porque llorar es de viejas”; “porque el que pega suave, pega como vieja”… y un largo etcétera.

No es que amanecen un día convertidos en asesinos. No. Lo van aprendiendo, sobre todo aquellos que viven en donde la misoginia es aceptada abiertamente.

Por ello se criminaliza a las víctimas, porque también han desarrollado un mecanismo para exculparse y no asumir su responsabilidad.

Por ello tenemos que salir a las calles, porque la rabia se desborda, porque estamos hartas de la violencia y de la inacción del Estado para garantizarnos poder vivir sin miedo.

¿Por qué nos matan? Es una pregunta que ha llevado a las feministas a investigar y documentar por años la respuesta. Porque ellos tienen poder y las mujeres no.

En 1971 la bibliotecaria americana Elizabeth Gould, en su libro “El primer sexo” hizo un recuento de los pretextos empleados para quemar vivas a las mujeres durante la época medieval: “por amenazar a sus maridos, por contestarle a un cura, por rechazar a un cura, por robar, por prostitución, por adulterio, por ‘salir embarazada’ fuera del matrimonio, por permitir la sodomía, aún cuando el marido o el sacerdote que lo practicaban eran perdonados, por masturbarse, por lesbianismo, por descuidar a sus hijos, reprender y regañar y aún por haber tenido un aborto espontáneo, aunque el mismo hubiera sido producto por un puntapié o un golpe propinado por el marido.”

“De este modo la crueldad física y hasta el asesinato, que ha llegado a institucionalizarse, pueden convertirse en cuestiones de costumbre. Los hombres, al incorporar a la cultura dominante sus actitudes inhumanas, evitaban asumir la responsabilidad de sus propias conductas individuales”, afirmó Elizabeth Gould.

Algunos de esos pretextos han sido sustituidos por otros que responden a la actualidad: la ropa que vestimos, el horario en el que transitamos las mujeres o las formas de divertirnos.

Todos ellos pretextos inmundos para deslizar la responsabilidad de la agresión a las víctimas, y tal cual lo señala Gould, evitar asumir la responsabilidad propia de sus conductas individuales y sociales, agregaría yo.

Como colectivo, los hombres deben hacerse cargo de sus responsabilidades. Tolerar cualquier violencia contra las mujeres es aceitar el camino al feminicidio.

No es que haya violencias chiquitas, tolerables, y otras grandotas como el feminicidio, intolerables para algunos. Los chistes misóginos, el cuchicheo masculino sobre la vida sexual de las mujeres, sobre el cuerpo de las mujeres, es parte de esas costumbres de la cultura dominante.

Dudar, casi en automático, de la palabra de las víctimas de cualquier tipo de violencia; divulgar los mitos que mantienen la desigualdad entre mujeres y hombres, es parte de la cultura que permite que ellos puedan matarnos.

A tal grado llega el desdén de la violencia contra las mujeres y el cinismo patriarcal, que un hombre acusado de violencia física por parte de su compañera, puede ser Premio Nobel de la Paz. Me refiero al ex primer ministro de Japón Eisaku Sato, quien recibió el Nobel en 1974, pese a que Hiroko Sato, su cónyuge, denunciara que él la golpeaba. La paz de ella no importó.

De ese poder hablo cuando digo que ellos pueden violentarnos porque han creado un sistema que se los permite.

¿Por qué no han funcionado las leyes que han creado las feministas para desterrar la desigualdad y garantizar la vida y la integridad de las mujeres? ¿Por qué los dineros del erario público gastados para erradicar la violencia contra las mujeres no han tenido buenos resultados? ¿Por qué en las escuelas la violencia contras las niñas sigue creciendo sin que las autoridades hagan algo?

¿Por qué un agresor sexual puede ir a la marcha que busca erradicar todas las violencias contra las mujeres? Es como si un torturador fuera a la marcha de las víctimas de tortura. ¡A ningún torturador se le ha ocurrido este disparate! ¿por qué a un agresor de mujeres sí se le ocurre ir a vender panqués y colocarse justo al lado donde se imprimen las serigrafías de Mara Castilla? Porque aún persiste esta impunidad masculina que les hace creer que no les pasará nada y es necesario que sí les pase.

Eliminar esta impunidad y los pretextos que justifican la violencia masculina, construir realmente una equivalencia humana de las mujeres, es el camino más efectivo para eliminar la violencia contra nosotras.

*Periodista y feminista, Directora General de CIMAC
Twitter: @lagunes28

17/LLGH/LGL








OPINIÓN
   Lydia Cacho Plan b*
Contra la frustración
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Lydia Cacho
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 27/02/2017

Si me viera forzada a utilizar una sola palabra para definir el ambiente cuando hablamos de política, corrupción en impunidad, sin duda el vocablo elegido sería frustración. En redes sociales, medios y redes, manifestaciones, reuniones de activistas, artistas, colectivos ciudadanos, reuniones familiares y cantinas, indefectiblemente alguien dice que vamos en camino a la irremediable perdición.
 
Sabemos que las estructuras de poder, tal como las conocemos, no funcionan. Que los políticos y sus empresas denominadas partidos, representan los intereses de una forma de liderazgo vertical desgastado, inoperante, destructivo, egoísta y violento: ese liderazgo patriarcal, conservador narcisista, al que juegan y perpetúan hombres y mujeres por igual, no importa si de izquierda, demócratas, conservadores, liberales, progres o anarquistas.
 
Cuántas veces escuchamos la frase “ya no quiero leer ni escuchar las noticias, me enferman”. Lo que nos enferma no es conocer la verdad, sino documentar y procesar intelectual y emocionalmente las historias de impunidad anunciada. No importa el grado educativo y cultural de quien lo dice: si ya sabíamos que_______ (aquí ponga el nombre del mafio-político de su propio estado o comunidad), había cometido todos estos ilícitos y violaciones a los derechos humanos. Ya conocíamos con datos duros y evidencia obtenida a pulso la demostración formal, tanto jurídica como periodística (que ha costado la vida, la integridad o la libertad de activistas y periodistas), que esta persona pudo haber sido cesada y juzgada mientras cometía dichos crímenes contra la sociedad. La frustración es un síntoma del entrampamiento ideológico en que nos encontramos.
 
Recientemente, durante un evento organizado para expresar el país que queremos e imaginamos, vi la muestra patente de ese ejercicio de poder de máscaras, que es mensajero y reproductor del patriarcado. El político Porfirio Muñoz Ledo, desesperado por arrebatar el micrófono mientras hablaba un joven activista, no miró ni escuchó a los y las jóvenes que dialogaban desde el público, cuyo llamado a reinventar el liderazgo político fue lo más sano, honesto y útil del evento. Él quería subir al podio, aleccionarnos como el patriarca tradicional; se robó el tiempo de los otros y las otras (como suelen hacer siempre los que deliran omnipotencia).
 
No fue a escuchar, ni a aprender, fue a buscar los resquicios de un poder añejo de una izquierda que hace años está muerta, o al menos en coma inducido por la hipocresía y el falso monopolio de la alternativa. Como él, en todo el país, los demagogos de la crisis hablan sinsentidos, porque su modelo de liderazgo está también a punto de perecer. No creo que ya las nuevas generaciones tengan la respuesta, aunque hay excepciones como Pedro Kumamoto, tenemos evidencia con Velazco en Chiapas y Remberto Estrada en Quintana Roo, que miles de jóvenes se suman a las filas de las empresas partidistas para proteger y reproducir el modelo de liderazgo convencional que favorece la cultura de la corrupción e impunidad del “o conmigo o abandonados a su suerte”.
 
Desde hace décadas, las filósofas feministas demostraron que, si no entendemos el origen y método del liderazgo, es imposible transformar las estructuras de poder. De allí la insistencia de mujeres y hombres feministas por deconstruir las formas tradicionales de liderazgo para crear un ejercicio de gobierno ético que actúe mientras las y los funcionarios violan la ley, y no una vez que han logrado destruir economías, vidas y ecosistemas.
 
Observante me encuentro en reuniones a hombres y mujeres que salivan frente al hueso potencial, que se enmascaran en el teatro del absurdo interminable. Queremos líderes que transformen colectivamente, no que destruyan al adversario. La educación para el liderazgo no es un arma, sino una herramienta. Nuestra frustración tiene razón de ser; sólo nos queda el largo camino de inventar liderazgos nuevos, ajenos a la estructura y a los chapulines, que se hacen llamar independientes, pero aman el poder tradicional. Habrá que tener paciencia y persistir, aunque no vivamos para atestiguar el cambio.
  
* Plan b es una columna cuyo nombre se inspira en la creencia de que siempre hay otra manera de ver las cosas y otros temas que muy probablemente el discurso tradicional, o el Plan A, no cubrirá.
 
17/LCR/GG








ZONA DE REFLEXIÓN
DERECHOS HUMANOS
   ZONA DE REFLEXIÓN
Que no vuelva a ocurrir
Antonia Márquez, madre de Nadia Alejandra Muciño Márquez. CIMACFoto: César Martínez López
Por: Lucía Lagunes Huerta**
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 14/02/2017

Rafael* tenía 4 años cuando fue testigo del asesinato de su madre a manos de su padre y su tío. Ahora tiene 17 años,  quiere ser abogado para defender a las víctimas de feminicidio y no permitir que 13 años de impunidad pesen en más familias, como en la suya.
 
No hay año en que no recuerden el 12 de febrero, no sólo como la fecha del feminicidio de Nadia Alejandra Muciño Márquez, sino del inicio de la búsqueda de justicia por parte de María Antonia Márquez Hernández, su abuela y madre de Nadia y de Viridiana Muciño Márquez, su tía.
 
Pero este año es distinto, tiene una esperanza, la puerta abierta para que el caso de Nadia ingrese a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) y se convierta en el primero que ingrese a ese organismo en el contexto de feminicidio del Estado de México, el segundo a nivel nacional, después de Campo Algodonero, en Chihuahua.
 
Conocí a Rafael el viernes pasado, en medio de una rueda de prensa en la conmemoración de los 13 años de búsqueda de justicia al feminicidio de Nadia, una joven de 24 años que tenía el sueño de ser maestra de preescolar, pero fue asesinada un 12 de febrero de 2004 por su esposo Bernardo López Gutiérrez y su cuñado Isidro.
 
Trece años que se traducen en los gobiernos de Arturo Montiel Rojas, Enrique Peña Nieto y Eruviel Ávila Villegas, tres gobernadores que pudieron haber hecho la diferencia y cambiar la historia de impunidad por la de justicia, la de feminicidio por prevención. No lo hicieron.
 
María Antonia Muciño no ha dejado de tocar puertas desde que encontró a su hija Nadia sin vida, después de escuchar de sus nietos el relato del feminicidio, calificado por las autoridades en primera instancia de suicidio.
 
El primer trecho ganado por María Antonia y Viridiana fue  reconfigurar el delito a homicidio doloso.
 
Nada detiene a María Antonia Muciño: saca energías de la esperanza de encontrar justicia para Nadia y para que nunca más otra mujer sea asesinada en el Estado de México o en cualquier parte de nuestro país. Por eso sonríe este viernes, por la esperanza del resultado en la Corte Interamericana.
 
Rafael es un joven delgado y alto, me recuerda a mi hijo mayor quien tiene su misma edad. Como buen adolescente frente a una adulta extraña, Rafael dice las palabras contadas, pero aun así averiguo que va a la preparatoria pública y que su deseo es estudiar leyes.
 
¿Y por qué quieres ser abogado? le pregunto, es la primera vez que me  mira a los ojos y responde firme “porque no quiero que otras familias pasen lo que la mía” y se despide.
 
Que no vuelva a ocurrir, repiten las víctimas del feminicidio, las madres, las hermanas, las hijas e hijos, esta es la constante exigencia, y sigue repitiéndose porque la impunidad impera y con ella no sólo la violación de derechos humanos sino se fomenta la repetición.
 
Tres gobernadores han visto pasar la familia Muciño y ninguno ha tomado en serio la vida y la libertad de las mujeres que viven y transitan por el Estado de México y mientras esto no ocurra la vida de las mujeres seguirá en riesgo.
 
*Nombre ficticio
 
**Periodista y feminista, Directora General de CIMAC
Twitter: @lagunes28
 
17/LLH/GGQ








NACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   La inspección fue solicitada por varias agrupaciones civiles
Relator de la ONU visitará México
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 11/01/2017

El relator especial de las Naciones Unidas sobre la Situación de las y los Defensores de Derechos Humanos, Michel Forst, realizará una visita oficial a México del 16 al 24 de enero para conocer la situación que se vive en el país y evaluar los esfuerzos de las autoridades mexicanas. La finalidad es que realice recomendaciones sobre la protección de los Derechos Humanos y su empoderamiento.
 
“La pregunta a la que nos enfrentamos es hasta qué punto los Defensores de Derechos Humanos se sienten seguros y empoderados en México”, dijo el experto independiente designado por el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas para monitorear e informar sobre la promoción y protección de quienes defienden los Derechos Humanos en el mundo.
 
“La respuesta es inevitablemente compleja, sin embargo es fundamental el papel que ejercen estos defensores de los DH, así como el desempeño que realiza la sociedad civil en garantizar un futuro próspero y democrático para México”, aseguró el relator a través de un comunicado que difundió la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos en México.
 
La visita se dará después de la insistencia de agrupaciones civiles que pidieron al gobierno mexicano oficializar una gira de trabajo del experto.  En mayo de 2016, Michel Forst estuvo en el país como invitado por organizaciones civiles como la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, Artículo 19 y Brigadas Internacionales de Paz.
 
En enero del año pasado, el relator presentó un informe ante la ONU y en el apartado que dedicó a México, aclaró que el gobierno solicitó que su visita como relator (la cual pidieron desde 2015) no se realizara en 2016 debido a la cargada agenda de trabajo gubernamental.
 
Forst visitará por nueve días el país y estará algunos días en la Ciudad de México y en estados como Chihuahua, Estado de México, Guerrero y Oaxaca.
 
Tendrá reuniones con autoridades estatales y federales, así como con organizaciones de Derechos Humanos y personas defensoras, para discutir las medidas que se tomarán para asegurar que éstas lleven a cabo su labor en un ambiente seguro y adecuado.
 
“Espero con gran expectativa este momento oportuno para recibir información de primera mano y sostener un diálogo imparcial y genuino con el gobierno mexicano, la sociedad civil y otras contrapartes”, dijo el relator especial.
 
Luego agregó: “Mi objetivo es tomar el pulso de quienes defienden los Derechos Humanos en México, entender su situación, escuchar sus retos y realizar propuestas concretas para reforzar los esfuerzos del gobierno”.
 
En las reuniones con organizaciones no gubernamentales se prevé que reciba información sobre las agresiones y asesinatos de personas defensoras, que de acuerdo con un recuento de la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todas y Todos (Red TDT) llegó a 47 crímenes, entre ellas seis mujeres, sólo en 2016.
 
Información de Front Line Defenders indica que en 2015 fueron asesinados ocho activistas: Alberto Almeida, Gustavo Alejandro Salgado Delgado, Julián González Domínguez Miguel Ángel Jiménez Blanco, Norma Angélica Bruno Román, José Isabel Cervantes Ángeles, el periodista Rubén Espinosa Becerril y Nadia Dominique Vera Pérez, estos dos últimos asesinados junto con tres mujeres más.
 
Al final de su misión, el martes 24 de enero, Forst presentará sus hallazgos y recomendaciones preliminares en una conferencia de prensa y el informe final será presentado al Consejo de Derechos Humanos en marzo de 2018.
 
17/AGM/ KVR








OPINIÓN
VIOLENCIA
   Lydia Cacho Plan b*
Golpiza a la campeona
Ana Gabriela Guevara | Archivo CIMACFoto / César Martínez López
Por: Lydia Cacho
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 19/12/2016

Hay día en que la empatía se apodera de miles de personas por casos que parecerían únicos, pero no lo son. El niño sirio que murió ahogado, cuyo diminuto cadáver en una playa desierta de Turquía se tornó en la metáfora del abandono de las y los refugiados de guerra en el mundo.
 
Conmocionó a la comunidad internacional, circuló en redes sociales de la misma manera en que circuló (en papel), hace décadas, la famosa fotografía de la pequeña niña vietnamita desnuda y presa del pánico que huía de las bombas de Napalm; esa imagen tomada por Nick Ut que le dio la vuelta al mundo y que aun recordamos en los cursos de fotoperiodismo.
 
La primera mujer que luego de haber recibido un ataque de ácido en la cara por atreverse a salir sola en Paquistán logró visibilizar los miles de ataques de ácido producto de la violencia machista que busca castigar a las mujeres que rompen las reglas para reclamar su libertad.
 
Malala resaltó entre miles de niñas valientes que han sido balaceadas en países cuyos conflictos internos se complejizan debido al sexismo brutal, ese que impide que millones de niñas y mujeres se liberen del yugo del matrimonio infantil y logren estudiar para convertirse en adultas cultas con liderazgo y poder. De entre decenas de periodistas asesinados, el de Rubén Espinosa capturó la atención mundial de forma singular.
 
Todos los días resalta un caso específico de entre miles de personas. Las razones son múltiples: el momento, la casualidad, la capacidad de la víctima para enfrentar y denunciar de cierta forma, el hartazgo social que recibe esa noticia como la gota que derrama el río de la indignación.
 
El ojo experto de una o un buen periodista o la habilidad narrativa para explicar las circunstancias, un video, o la actuación inmediata de alguna organización civil que tiene un logro importante en la defensa de la víctima.
 
Miles de personas se preguntan por qué en un mundo en el que la violencia se normaliza en la medida en que se exacerba, un caso específico ayuda a retomar la defensa de una causa determinada.

Miles de sacerdotes pederastas, Marcial Maciel y sus valientes víctimas se convirtieron en caso demostrativo de una realidad silenciada en las alcobas del miedo de miles contra el poder eclesiástico.
 
Esta semana la reconocida atleta mexicana, medallista olímpica, campeona mundial con el segundo record mundial entre las corredoras del planeta, Ana Gabriela Guevara, fue atacada violentamente mientras ella conducía su motocicleta Harley-Davidson en la carretera.
 
La golpiza que le propinaron a esta atleta que se pudo defender un poco mejor que casi cualquier persona sin condición física, causó tres fracturas en los huesos cigomático, arco infraorbitario y parietal.
 
De no haber sido atendida a tiempo podría haber perdido el ojo, sufrir un derrame cerebral o incluso morir.

Más de veinte casos de feminicidio en este año se han registrado en EDOMEX como consecuencia de golpizas, patadas en el rostro de mujeres que perdieron la vida en manos de agresores conocidos y desconocidos.
 
El caso de Ana Gabriela (a quien no conozco en persona), se convirtió en un emblema de algo que constantemente repiten las activistas que defienden a víctimas de diversas violencias “si me sucede a mí, te puede suceder a ti”.
 
Llama la atención que Ana Gabriela, según récord del video de testigos en la carretera, jamás aludiera al hecho de que es senadora de la República; ella y testigos tomaron las placas del auto de sus atacantes.
 
No le han dado acceso a la carpeta de investigación y la camioneta de los agresores en realidad la encontraron inicialmente un grupo de amigos expertos en seguridad privada, no la autoridad.
 
Los agresores declararon que al golpearla no sabían que era una mujer (como si patear y azotar a un hombre fuera permisible).
La reacción virulenta contra Guevara se debe, según los ignorantes y mendaces, a que la han atendido de forma especial por ser senadora del Partido del Trabajo. Los insultos lesbófobos la recriminan por ser mujer, por su apariencia, por manejar una moto “de hombre”.
Todos los días miles de víctimas de violencia en México callan por temor o desconfianza a la autoridad.
 
Ciertamente muchos políticos abusan de su poder para resolver sus casos; pero no hay una sola evidencia que demuestre que Guevara ha usado influencias, de allí que la virulencia y burla sobre este grave hecho no tenga más explicación que el odio gratuito y desinformado, ese que ella y miles de mujeres que rompen las reglas resisten a diario por defenderse abiertamente.
 
Sumado a ello el prejuicio contra miles de personas que en grupo disfrutan la convivencia de viajar en motocicleta por su país.
 
* Plan b es una columna cuyo nombre se inspira en la creencia de que siempre hay otra manera de ver las cosas y otros temas que muy probablemente el discurso tradicional, o el Plan A, no cubrirá.
 
16/LCR/KVR/LGL








NACIONAL
LIBERTAD DE EXPRESIÓN
   Entregan galardón a periodistas y se solidarizan
Jurado del Walter Reuter exige investigar allanamiento a oficinas de Aristegui
Especial
Por: Anayeli García Martínez
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 24/11/2016

El jurado del Premio Alemán de Periodismo Walter Reuter, exigió un alto a la intimidación y persecución contra la periodista Carmen Aristegui Flores y su equipo de reporteros, quienes ayer denunciaron que el 13 de noviembre sus oficinas fueron allanadas.
 
En la décima entrega de este premio que se realizó la noche de ayer en la Ciudad de México, la periodista Lucía Lagunes Huerta dijo, a nombre del jurado, que el periodismo libre e independiente de Aristegui no puede ser perseguido, por lo que exigió que se garantice su integridad y la de su equipo.
 
El jurado, integrado por Lagunes Huerta, Marta Durán de Huerta, María Teresa Juárez, Beatríz Solís, Claudia Herrera Pahl, Gerardo Rodríguez, Leonardo Curzio, Gerardo Yong y Björn Lisker, también exigió a las autoridades capitalinas investigar quiénes son las autores del allanamiento.
 
Según la información que ayer difundió el portal Aristegui Noticias, el robo ocurrió el 13 de noviembre pero lo dieron a conocer esta semana luego de que la indagatoria fuera filtrada a dos medios de comunicación. En los videos de las cámaras de seguridad difundidos se ve claramente los rostros de dos sujetos, lo que puede ayudar a identificarlos.
 
Aristegui Flores, quien también preside el jurado del Premio Alemán, agradeció la solidaridad de sus colegas pero evitó hacer más comentarios toda vez que el caso se investiga en la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México.
 
Este año el concurso estuvo dedicado a la impunidad como foco de atención para el desarrollo democrático de México. El primer lugar lo ganó Arturo Ángel Mendieta con el reportaje “Las Empresas fantasma de Veracruz”  investigación sobre el desvío de recursos del gobernador con licencia, Javier Duarte, y el cual se publicó en el portal Animal Político.
 
El segundo lugar lo obtuvo Gloria Leticia Díaz Benítez con su trabajo “Historias del Infortunio” en el que relata la búsqueda de madres de desaparecidos, texto que se publicó en el semanario Proceso en diciembre de 2015. El tercer lugar fue para Humberto Padgett  por su trabajo “Plomo, Plata y Sangre” que se difundió en el portal SinEmbargo y donde expone la venta ilegal de armas.
 
En una conversación con Carmen Aristegui los galardones expusieron qué es para ellos ser periodistas en México. Gloria Leticia Díaz dijo que es un reto diario, vivir en una tensión cotidiana y al filo de la navaja. También afirmó que es buscar aportar algo para mover conciencias en un país que tiene como segundo nombre "impunidad".
 
Para Arturo Ángel Mendieta ejercer este oficio puede ser una tarea muy fácil si está en una sala de prensa o viajando con funcionarios, pero muy difícil si se es muy consciente del papel que se tiene. Así señaló que el periodismo tiene como función  garantizar que todas las personas gocen de la libertad de expresión.
 
Humberto Padgett por su parte dijo que ser reportero es la oportunidad de ser incómodo con los que se han acomodado con el desastre social del país. Aseguró además que hoy la impunidad es un gran aliciente entre políticos, empresarios y quienes sueñan con el poder.
 
16/AGM/LGL








ESTADOS
VIOLENCIA
   En 9 de cada 10 casos la investigación no prospera: CEAV
Impunidad en delito de violación en Puebla
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Samantha Páez*
Cimacnoticias | Puebla, Pue.- 24/10/2016

En Puebla, de enero de 2010 a junio de 2015 se registraron 12 mil 910 violaciones sexuales de las cuales 8 por ciento ocurrió a mujeres de entre 16 y 30 años de edad, no obstante, en 9 de cada 10 casos la investigación no prosperó, según un diagnóstico sobre la atención de la violencia sexual en México de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV).
 
Los delitos que se denuncian con más frecuencia ante la Fiscalía General de Justicia de la entidad son atentado al pudor, con 4 mil 46 casos; violación, con 3 mil 368; estupro, con mil 295; trata de personas, con mil 142, y acoso sexual, con 614.
 
En cuanto a los casos que llegan al tribunal, sólo 13 por ciento de las denuncias por violencia sexual en el estado prospera, esto significa que nueve de cada diez no está ni cerca de acceder a la justicia y aún cuando las investigaciones lleguen a los tribunales, eso no significa que exista una sanción, pues falta que se dicte sentencia y ésta puede ser condenatoria o absolutoria.
 
Hay tres delitos sexuales en los que ningún caso llegó al Tribunal: según datos del CEAV de los 505 casos de violación equiparada –que se refiere a violación de personas que por enfermedades o alguna otra causa no puedan defenderse, así como a menores de 12 años y cuando se introduce algún objeto vía anal o vaginal con violencia- ninguno se judicializó, lo mismo ocurrió con las 70 investigaciones por violación tumultuaria y las 20 por provocación de un delito o apología de este o de algún vicio.
 
Por otro lado sí llegaron a judicializarse 103 casos de otros delitos sexuales y 14 de otros delitos contra el libre desarrollo de la personalidad, que no reportó la Fiscalía a la Comisión de Atención a Víctimas.
 
HAY OBSTÁCULOS EN FISCALÍA
 
Para la directora del Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría de la Universidad Iberoamericana de Puebla (IDHIE-UIA) Galilea Cariño Cepeda, el hecho de que pocos casos de violencia sexual lleguen a los tribunales puede deberse a varios factores: que no hay mecanismos de protección para que las víctimas sigan su denuncia, las pruebas forenses son limitadas y falta personal, no se siguen los protocolos de investigación y se busca la conciliación con los victimarios, sobre todo destaca la revictimización y la dilación en los procesos, lo que cansa a las víctimas.
 
“Sí es preocupante porque en efecto hay un mensaje muy claro de impunidad en los casos de violencia sexual (…) aún cuando en la Fiscalía ya hay protocolos de actuación con perspectiva de género, me parece que no se aplican del todo”, refirió la especialista.
 
La situación, agregó Cariño Cepeda, sería más grave si se toma en cuenta que la cifra negra, referente a la cifra de delitos que no se denuncian, ronda el 94 por ciento; es decir, del total de delitos sólo 6 por ciento se denuncia y si se toma en cuenta la cifra de la CEAV, de ellos sólo 0.078 por ciento llega a los tribunales.
 
*Este artículo fue retomado del portal de noticias ladobe.com.mx.

16/SP/LGL








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