feminismo

QUINTO PODER
FEMINISMO
   OPINIÓN
   Quinto Poder
La erotización del cuerpo Segunda y última parte
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Argentina Casanova*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 22/02/2018

Erotizar la dominación es sublimar el control sobre el cuerpo de las mujeres, erotizar el subyugamiento es romantizar el sometimiento, erotizar la violencia es alentar la violación y el feminicidio desde una estética de la violencia que mitifica al agresor al convertirlo en héroe, el que se atreve y hace del crimen un “arte” que se reproduce en el cine, la publicidad y los videos.

Basta encender la televisión, sintonizar canales de música, abrir una revista para encontrar una imagen en la que se vende un perfume con una representación de la violación en grupo, o hacer de la imagen perfectamente cuidada por estética de una mujer “encajuelada”, a convertirla en publicidad de un bolso.

Los músicos con sus videos de mujeres que son dominadas violentamente, porque en el imaginario colectivo las mujeres desean ser violadas, y no sabemos si es o no una realidad, que exista o no como idea, ya que es en medio de una erotización de la sexualidad violenta que ésta se convierte en una posibilidad  del placer incluso para el imaginario femenino.

El castigo, los golpes, la dureza, son los lugares comunes sobre los que se construye la noción del placer femenino, porque “en el fondo todas desean ser castigadas”, niñas buenas que son violentadas, niñas malas que merecen castigo, arquetipos de seducción tejidos desde un ordenamiento de logos patriarcales que son al mismo tiempo los únicos códigos dentro del orden simbólico de las propias mujeres.

Erotizar el subyugamiento implica la construcción, en el imaginario colectivo de una metáfora del alcance del placer de quien ejerce la penetración como un sinónimo del subyugamiento, de ahí que socialmente los hombres penetrados sean “subyugados”, el mito de la pasividad en relación con ser penetrable y en consecuencia pasar a ser el subyugado por un subyugante, con toda la carga social que eso implica.

Subyugar no tendría sentido en una sociedad en la que ser el subyugante no estuviese imbricado de poder y control, subyuga quien penetra, quien posee el miembro, pero también quien lo utiliza como instrumento sobre otro cuerpo y es por sí y para sí mismo impenetrable. Basta recordar la idea de ser rajadas para las mujeres y la construcción patriarcal en torno a que los hombres no son “abiertos” ni rajados.

Pero también, por otro lado, el más complejo es que en la sique femenina se tenga placer a partir de la posición subyugada. ¿Y cómo no íbamos a entenderlo así? en una sociedad en la que desde pequeñas el mensaje alrededor y en los modelos de placer y erotismo se basan en la idea de que ser subyugada-cosificada es placentero y produce placer.

Las consecuencias, tienen su origen en que como ha dicho Guillermo Weiz, “el hombre concibe una sexualidad imaginaria para la mujer, el cuerpo imaginario de la mujer se reduce a un objeto que solo sirve para motivar las fantasías sexuales de un observador masculino. (…) No obstante, está escrita una intención que no disimula la hostilidad y el odio masculino contra la mujer. En la pornografía se deshumaniza y falsifica a la mujer. Se deshumaniza al presentarla como un objeto y se falsifica al sugerir que la mujer experimenta placer al ser maltratada y humillada.”

Al ser el hombre la medida de los códigos y quien dicta el “orden simbólico”, quien dicta una forma de entendimiento del conocimiento, hace parte de este dictado el entender que el subyugamiento representa una forma de objetización, se “inventa” a una mujer que disfruta no solo la dominación, el subyugamiento y la violencia sino que es así como es ser mujer.

De ahí, que un primer paso sea tomar conciencia de que ese discurso, ordenado a partir de una comprensión patriarcal de lo simbólico, del conocimiento. Pero no queda ahí, ni puede detenerse ahí la reflexión avanzada y pensada por y desde un pensamiento crítico feminista, sino que debe atreverse a desarmar y desarticular todas las creencias que se nos presentan incluso como discursos alternativos o transgresores que solo validan estas formas de pensamiento.

Desconfiemos, sí, desconfíemos de todo y hasta de nuestras propias ideas, de nuestras creencias y argumentos, desmontemos nuestros propios argumentos para defender la dominación, el subyugamiento y la violencia que se travisten de discursos progresistas a favor de la prostitución, la pornografía, la violencia sexual y la violencia erotizada, la estetización de la violencia, el seudo erotismo que violenta, y es que solo así podremos dejar de ser las “hijas de nuestro tiempo”.

De lo que se trata es aprender a reflexionar, no desde nuestras posturas ideológicas, contextos o realidades, porque eso es lo que se espera de nosotras, que seamos sanas hijas de nuestro tiempo patriarcal y nos limitemos a hacer críticas superficiales y al final terminemos comprándonos los discursos que el patriarcado nos ha vendido como alternativos y contestatarios, para estar a la moda y en contra no solo de la mojigatería sino a favor de esos discursos de violencia contra esa “cosa llamada mujer”.

Ya otras identidades tendrán por delante el reto de representante a sí mismas y no a lo que el patriarcado ha moldeado para llamar mujer, no la muñeca plástica sexualizada, dispuesta, abierta, cosa-cuerpo de características y sensaciones dictadas por y desde el patriarcado.

No. Las mujeres reales no somos así, no somos la caricatura que ha sido dibujada por el patriarcado. Apenas estamos haciendo nuestro propio trazo para descubrirnos a nosotras mismas.

* Integrante de la Red Nacional de Periodistas y Fundadora del Observatorio de Violencia Social y de Género en Campeche

18/AC








LENGUANTES
FEMINISMO
   Lenguantes
El origen de (mi) caos (feminista)
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Por Dirce Navarrete Pérez*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 09/02/2018

A mis 17 años tuve mi primer acercamiento al feminismo, cuando entré a trabajar en un espacio autónomo que se iba construyendo como el punto de encuentro de diversas luchas sociales en la Ciudad de México. Yo entendía muy poco de todo lo que allí se discutía pero me causaba mucho interés ver a tantas personas que se reunían para organizar sus formas de resistir a un contexto político que, de manera cada vez más voraz, parecía querer eliminar a quienes buscaban un mundo más justo.

En ese lugar, con mi tía Eva (una luchadora sindical a la que admiro profundamente) y con Raquel (solo diré de ella que es todo lo que representa la palabra “Pachakuti”), fue que escuché y viví por primera vez el feminismo. Antes de eso me había sentido incómoda en varias ocasiones con muchas de las cosas que, por el hecho de ser mujer, me pasaban, pero hasta entonces empezaba a entender de dónde venía esa sensación de malestar y el sentimiento de no pertenecer.

Empecé a sentirme cada vez más incómoda con la forma en la que era tratada por ser mujer, cada vez más molesta, en el taxi, en la escuela, en mi familia y con mis amigos. Con el tiempo, cuando me sentí más segura de hablar de este malestar y cuando empecé a reclamar el lugar que yo quería desde mi identidad, me volví molesta para muchas personas a mi alrededor, empecé a incomodar. También empecé a cuestionar cada vez más mi relación con otras mujeres, empecé a crear redes con otras y a sentir una profunda complicidad que me permitía sobrellevar la incomodidad de ser mujer en un sistema patriarcal.

Creo que pocas veces podemos dimensionar el impacto que nuestra presencia como feministas puede tener en nuestros espacios más cercanos, sobre todo con las mujeres a nuestro alrededor. Tanto queremos ver los cambios a nivel macro que dejamos de notar cómo nuestro andar junto con el de otras se transforma y eso es tan especial, tan importante y profundamente político. No sé si Eva y Raquel lo notaron, pero convivir con ellas desde lo más cotidiano como compartir el desayuno, verlas planear, hablar, gritar y llorar, me cambió la forma de vibrar. Nunca más volvió a ser igual mi estar en el mundo.

A ellas siempre quise contarles que representan un hito en mi vida, que nunca más volví a la aparente tranquilidad de quien prefiere cerrar los ojos a las injusticias; que nunca quiero dejar esta continua sensación de querer desordenarme y desordenar lo que hay a mi alrededor. Que gracias a ellas conozco la fuerza de los espacios y del amor entre mujeres y que esto ha sido lo más especial en mi vida.

Hasta ahora no logro encontrar la forma de agradecer por todo lo que soy a todas las mujeres que me orientaron y acompañaron en este proceso, que nunca termina, de la deconstrucción feminista. A Eva, a Raquel, a Teresa, a Perla, a Las Enredadas, a mi mamá a Tania, a Anaid… Y pienso ¿les importará a esas mujeres saber que, aunque a veces sientan que nunca va a cambiar este mundo, ellas impulsaron y siguen motivando grandes cambios en muchas mujeres?

¿Ustedes alguna vez le han dicho a su “iniciadora feminista” lo importante que fue para ustedes conocerla? ¿A quién le agradecerían por todo lo que el feminismo les movió? ¿Cómo fue? Si pudiéramos ir rastreando esos nodos, quizá nos daríamos cuenta de la red tan grande e interconectada de la que somos parte y quizá no necesitaríamos nunca más preguntarnos si todo esto vale la pena, porque sabríamos que ha valido toda la rabia y la alegría de construir amistades y amores políticos, libres y feministas.

*Dirce Navarrete Pérez es politóloga feminista @agateofobia_

18/DNP








INTERNACIONAL
FEMINISMO
   Mujeres Cautivas
Mil millones nos levantamos por la revolución 2018
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Teresa C. Ulloa Ziáurriz*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 09/02/2018

“En Solidaridad con la Mujeres y las Niñas Explotadas”, Levántate, Resiste, Únete.

Una vez más, el tema de la SOLIDARIDAD es el tema principal de la Movilización “Mil Millones nos Levantamos 2018”.

Estamos frente a un tiempo marcado por una furiosa escalada del fascismo, el imperialismo, el populismo y  ataques neo-liberales sobre la vida de las personas alrededor del mundo.  Sobre todo, las más excluidas – la clase trabajadora, las minorías y las mujeres más vulnerables en cualquier parte del mundo – experimentan los impactos y son forzadas a enfrentar estos ataques sobre su bienestar, sus derechos y sus hogares.

En respuesta a la elección de Trump en los Estados Unidos, han emergido otros líderes y gobiernos contrarios a las mujeres y a las personas, al rededor del mundo. Como respuesta, estamos presenciando un surgimiento masivo de movimientos y un compromiso profundo que ha creado una vigorosa solidaridad y movimientos de resistencia por todos lados – por los derechos de las mujeres y los derechos genéricos, la protección y defensa de los territorios indígenas, contra el fascismo y la tiranía, discriminación y racismo, degradación y destrucción ambiental, violencia económica, pobreza, brutalidad y represión estatal, guerra y militarismo.

Este año, se pretende escalar las movilizaciones contra todas las formas de violencia contra las mujeres  -incluyendo levantarnos contra los sistemas que causan otras formas de violencia: el imperialismo, el fascismo, el capitalismo y el neoliberalismo -  y continuaremos haciendo énfasis donde estos sistemas se interconectan.

Este 2018 se sostiene el tema de “Solidaridad contra la Explotación de las Mujeres” en tanto que las políticas neoliberales y el capitalismo rapaz se han convertido en la maquinaria de la mayoría de los gobiernos, trayendo profundas consecuencias  para perpetuar el sufrimiento de la clase trabajadora y la población excluida socialmente.

Esta explotación sin precedente y la pobreza rampante que aqueja a la mayoría de habitantes de nuestro país y el mundo, sigue escalando y es imposible ignorarla. Por eso, este año nos levantamos para oponernos contra esta represión y opresión.

Y el tema de 2018 sigue siendo la “Explotación” – porque las mujeres al rededor del mundo sufren los efectos del neoliberalismo que ha degradado sus condiciones sociales y económicas. El hambre ha alcanzado nuevos niveles y, por eso, la pobreza no se puede seguir excluyendo de las distintas formas de violencia contra las mujeres.

El desempleo, la falta de vivienda, la explotación laboral, el trabajo forzado, los recortes a los servicios sociales, la falta de tierra, la sobre-explotación de los recursos naturales, la disminución del salario mínimo y la pérdida del poder adquisitivo, la privatización, el desplazamiento forzado por las guerras, la militarización, la delincuencia organizada, la trata de personas y la trata sexual y mucho más – todas consecuencia de un sistema global que está hundiendo al mundo en una profunda crisis económica – lo que provoca otras formas de violencia que vienen de la mano con la pobreza insoportable, el hambre y la privación.

Cada febrero nos levantamos – en cientos de países al rededor del mundo – para llevar un mensaje a nuestras comunidades, nuestros gobiernos, nuestras hermanas, y al mundo con mil millones de pie y prender una luz de esperanza sobre la impunidad e injusticia rampantes que las sobrevivientes tienen que sufrir frecuentemente.

Usamos el baile para expresar nuestra alegría a la comunidad y para celebrar el hecho de que no nos han derrotado a pesar de la violencia en nuestra contra. Nos levantamos para demostrar que estamos determinadas a crear una nueva conciencia, una nueva cultura y a derrotar al patriarcado.

Entendemos la explotación como la acción o el hecho de tratar a alguien injustamente, para obtener un beneficio de su trabajo y a la acción de hacer uso de y beneficiarse de sus recursos. Las mujeres y las niñas son mucho más vulnerables al abuso de poder en todas las áreas – la casa, el lugar de trabajo y económicamente – cuando tienen pocas o ninguna oportunidad para sobrevivir.

La explotación también incluye al corporativismo impuesto por el imperialismo que crece acentuando las desigualdades dentro de nuestros países y a través de nuestras fronteras, que abusa de las mujeres y las niñas. Estamos viendo, más y más que dentro del contexto de la violencia económica y la pobreza, se registran formas adicionales de violencia, como la violación, la violencia familiar, la trata, la explotación de la prostitución y otras formas de explotación sexual, los trabajos y servicios forzados, la servidumbre, la migración ilegal, el desplazamiento forzado y las formas contemporáneas de esclavitud aumentan, proliferan, escalan. Y las mujeres y niñas están siendo utilizadas como objetos, desempoderadas y para ganancias de otros y para el control social, económico y político.

En todas las regiones del mundo, las mujeres son abusadas en múltiples formas a través de la explotación y la opresión. Una de esas formas es la enraizada estructura patriarcal en la sociedad que sostiene la subordinación y la opresión de las mujeres y que nos condicionan o fuerzan a la sumisión y la subyugación.

Esto crea un campo fértil para la dominación y control de las mujeres y las niñas. Otra forma es la exportación de mujeres y niñas pobres para la explotación laboral, cuando la explotación se impone globalmente por los países imperialistas y capitalistas que imponen sus ganancias sobre las personas. El abuso del planeta y la objetivización y deshumanización de los cuerpos de las mujeres puestos al servicio de las ganancias y del comercio, y al servicio de las ganancias y el desarrollo de otras naciones que son el mayor acto criminal de abuso y de poder.

Este año nos levantamos para demandamos poner fin a TODAS las formas de explotación de mujeres y niñas. En Cuernavaca, Morelos, nos levantamos el 13 de febrero, a las 5 de la tarde, en la Plaza de Armas y en la Ciudad de México, nos levantamos el 15 de Febrero, a las 5 de la tarde, en la Alameda Central, en Avenida Juárez, donde está el Monumento de Madero.

Nuestro llamado de solidaridad es local y mundial e incluye, pero no se limita a: ponernos de pie contra la guerra, la tiranía, el racismo, el fascismo, la violencia contra las mujeres, la explotación de las y los trabajadores, la corrupción, el imperialismo, explotación de la tierra y los recursos naturales, el cambio climático, la pobreza, la misoginia, el patriarcado, el sexismo, la discriminación de género, la transfobia.

Y nos ponemos de pie por la igualdad, la seguridad y la libertad de las mujeres, los derechos de las refugiadas y migrantes, la justicia climática, los derechos reproductivos, la educación, la libertad de prensa, la seguridad de las mujeres defensoras, garantías individuales, educación cívica y sexual y los derechos de la comunidad LGBTQI.

Mayor información en:https://www.onebillionrising.org/events/morelos-se-levanta-por-la-revolucion-en-solidaridad/ https://www.onebillionrising.org/events/mexico-se-levanta-por-la-revolucion-en-solidaridad-con-las-mujeres-y-ninas-explotadas/

*Directora Regional de la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC, por sus siglas en inglés).

Twitter: @CATWLACDIR

Facebook: Catwlac Directora

18/TUZ/LGL








QUINTO PODER
VIOLENCIA
   Quinto Poder
   
Importunar no es derecho
CIMACFoto: Priscila Hernández
Por: Argentina Casanova*
Cimacnoticias | Campeche, Cam.- 26/01/2018

El feminismo convoca a que re-imaginemos nuestra forma de vida de manera que podamos “ver” de otra forma, él necesariamente involucra apelar a la ética, incluyendo el llamado para que modifiquemos nuestra sensibilidad moral”

Drucila Cornell

En los últimos meses la discusión acerca de la “mojigatería” o “criterio abierto” de las mujeres que aceptan o no los piropos, o los rechazan, se ha puesto en el centro del debate, distrayendo por supuesto una vez más el tema central de si es correcto que estos hechos ocurran a las mujeres que, como demostró la campaña “#Me too”, ocurre en todo el planeta.

Más recientemente el tema derivó en un manifiesto de francesas en el que se defendía el derecho a “importunar” con la “seducción insistente” o “torpe”, frente a las norteamericanas que expusieron la dimensión del problema en los Golden Globe. El resultado fue tildar a unas de “puritanismo”.

Lo complejo es que el epígrafe con el que inicia este artículo sigue siendo la premisa que nos falta entender acerca de la nueva mirada sobre los adjetivos cotidianos que nos merecen las acciones de las mujeres y los hombres.

Se trata de la mirada. Es cambiar la mirada, la forma como vemos y entendemos lo que hasta ahora ha sido cómodo para unos e incómodo para otros. Nada hay de seductor en el acoso y mucho menos el importunar es válido si nos quitamos la máscara que nos ha sido impuesta desde el patriarcado y que nos enseñó o instruyó a aceptar pasivamente el gesto masculino de seducción, y por otro lado a entenderlo como una valoración en el “mercado de consumo”, nuestro lugar en la sociedad.

Transitar hacia una nueva ética para configurar el propio valor de las mujeres respecto de sí mismas exige normas y expectativas diferentes.

Estándares diferentes en el comportamiento y en la valoración del comportamiento de las mujeres, de tal forma que lo que hace una mujer es calificado y valorado desde una óptica y lo que hacen los hombres lo es desde otra, una más laxa en lo relativo a la noción de lo moral y lo ético, basándose en el deber ser buena, decente, conciliadora y otras características asociadas con las virtudes consideradas femeninas en oposición a los valores reconocidos en los hombres.

No podemos perder de vista que las mujeres están en medio de dos “fuegos”. Por un lado si se pronuncian contra el acoso y hostigamiento, se les tilda –como ha sucedido- de “mojigatas” y por otro lado si se pronuncian a favor se está construyendo una postura “complaciente” con el sistema opresor a cambio de obtener algún beneficio.

Históricamente y es un tema en el que las feministas hemos “bordeado” sin confrontar, es reconocer que persiste en el inconsciente –la máscara impuesta en el interior desde el patriarcado- el deseo a ser aprobada, el anhelo de ser “la favorita” y obtenerlo es la única vía para la autoafirmación.

Cada una desde distintas motivaciones ya sea por el modelo edípico de la que busca ser la favorita del padre, hasta la que –en mi caso, lo admito- busca la perfección como un modelo inculcado por la madre-abuela que nos formó en la autoexigencia, y la complacencia, se sigue buscando en los ojos de otro u otra aunque ello nos conduzca a la locura o el estrés.

No es un tema fácil mirarlo desde adentro, pero es el camino a la construcción de nuevas éticas, nuevas miradas que pueden empezar por una búsqueda interior acerca de cómo estamos reflejando y contribuyendo a responder a esos patrones impuestos de ser conforme al deseo o la expectativa de una perfección que nunca alcanzamos.

Nuestra sensibilidad “moral”, palabra que no me agrada del todo y frente a la que prefiero la “ética” , ha de modificarse en la disposición de reconocer, cuestionar lo que mueve nuestros propios argumentos y respuestas, si es posible una “mojigatería” desde una óptica que demanda aceptar ser “putas en la cama y damas en la sala” o aplaudir una supuesta libertad sexual que hasta ahora solo ha servido para granjear privilegios del disfrute del cuerpo femenino ya sea como bien de consumo o como moneda de cambio para obtener privilegios.

En una sociedad en la que las mujeres, por siglos no hemos tenido otra cosa que un cuerpo que no nos pertenece sino es potestad del sistema social que hoy nos dice que no hay lógica en pretender reclamar que nos pidan permiso –suponen no tienen que hacerlo pues lo asumen como derecho-  para tocarlo, golpearlo o asesinarlo, porque al final esa es la dimensión del control sobre “algo llamado mujer”.

* Integrante de la Red Nacional de Periodistas y Fundadora del Observatorio de Violencia Social y de Género en Campeche

18/AC/LGL








REPORTAJE
VIOLENCIA
   Prevalecen estereotipos de género en juzgadores
Caso “Porkys” ejemplo ante ONU de mala actuación jurídica
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Hazel Zamora Mendieta
Ciudad de México23/01/2018

Mientras la semana pasada la Suprema Corte de Justicia la Nación (SCJN) desechó revisar el amparo que concedió la libertad a Diego Cruz Alonso, uno de los cuatro jóvenes de los “Porkys” acusado de violar a Daphne Fernández, en Veracruz, el caso será expuesto ante el Comité de Expertas de la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés), perteneciente a la ONU, como un ejemplo emblemático de la mala actuación del Poder Judicial mexicano que obstaculiza el acceso a la justicia para las víctimas.

El Comité de CEDAW evaluará en julio de este año al Estado mexicano respecto al avance y garantía de los derechos de las mujeres y por vez primera revisará el trabajo del Poder Judicial en la impartición de justicia.

Previo a la evaluación –la cual se realizará del 2 al 20 de julio- la agrupación civil Equis Justicia para las Mujeres, presentó ante el Comité su “informe sombra” en el cual demuestra cómo el personal juzgador utiliza estereotipos de género en las resoluciones y no examina con perspectiva de género las pruebas que tiene en sus manos, como le sucedió a Daphne.

En enero de 2015 en Veracruz, Daphne era menor de edad cuando fue violada por 4 jóvenes apodados como “Los Porkys”. Uno de ellos, Diego Cruz Alonso, fue extraditado de España en enero 2017 para enfrentar el cargo de pederastia, pero el juez Tercero de Distrito del Séptimo Circuito de Veracruz, Anuar González Hemadi, le otorgó la libertad tres meses después por un amparo que impulsó la defensa del acusado.  

La argumentación del juez Anuar –por la cual fue severamente criticado en redes sociales y suspendido de su cargo- era que Daphne no se encontraba en indefensión y Diego Cruz cometió únicamente “tocamientos incidentales” sin que tuviera una intensión “lasciva” o de “cópula para satisfacer un apetito sexual”.

La Fiscalía veracruzana impugnó el amparo concedido a Diego Cruz  (206/2017), por lo que los magistrados del Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Séptimo Circuito solicitaron a la SCJN que lo atrajera para revisar la sentencia.

El pasado 17 de enero, la Primera Sala del máximo tribunal desechó la atracción del caso toda vez que las y los ministros concluyeron que no cumplía con los términos de relevancia para impactar en el sistema jurídico mexicano, aunque las organizaciones civiles aseguran que abría la posibilidad de discutir los lineamientos que deben seguir los y las jueces para acreditar delitos de violencia sexual.

Así, en tanto en México se resuelve que el caso de Daphne no es trascendente jurídicamente, Equis Justicia para las Mujeres lo coloca ante CEDAW como un indicar emblemático del desconocimiento generalizado sobre los criterios interpretativos en materia de género de las personas juzgadoras.

INFORME SOMBRA SOBRE PODER JUDICIAL

La agrupación precisó que esta es la situación que enfrentan sobre todo las mujeres víctimas de violación en el sistema judicial. Se les demanda “criterios desproporcionales” para acreditar la existencia del delito, como comprobar que hayan puesto resistencia en el acto, dejando a un lado elementos fundamentales; la existencia o no de su consentimiento y el testimonio que den.  

Capacitar a las y los juzgadores tampoco ha mejorado el acceso a la justicia para ellas. La organización muestra que el Poder Judicial de Veracruz gastó en 2009 alrededor de 35 millones de pesos en cursos y talleres para “instruir a su personal en perspectiva de género”, pero el resultado son sentencias como las de Daphne.

Aunado al reporte de Equis Justicia, en 2012 en las observaciones finales que hizo CEDAW a México, exigió en las Recomendaciones 33, 35 y 14, que el Estado eliminara las prácticas discriminatorias en la labor de las personas juzgadoras, y aplicar la perspectiva de género en la resolución de casos.

Es por ello que en esta ocasión el Comité de CEDAW decidió en una sesión de trabajo que mantuvo en noviembre de 2017 en Ginebra, Suiza, pedir al Estado mexicano que aclare los mecanismos que utiliza el Poder Judicial para identificar las resoluciones y prácticas discriminatorias que hacen jueces en casos de violaciones a los derechos de las mujeres.

Al Comité de Expertas de la ONU no le bastó que México haya informado en su reporte de cumplimiento que entregó en diciembre de 2016 –con un retraso de siete meses- que “está capacitando al personal”.

Las expertas pidieron que demuestre con indicadores el progreso que ha tenido la inclusión de la perspectiva de género en la labor judicial y preguntó si tiene planes de reforzar las dependencias de género actualmente existentes en los tribunales federales.

En otro tema relevante, CEDAW refirió que desde la entrada en vigor en 2015 de la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información, “se redujo considerablemente el número de condenas publicadas y ha limitado el derecho de las mujeres a acceder a la información sobre los casos”.

Por todo ello, pidieron a México que reporte antes de su evaluación, si existen mecanismos para vigilar la aplicación de esta Ley, convirtiéndose en la primera vez que el Comité pide la transparencia en la publicación de sentencias por violaciones a los Derechos Humanos de las mujeres.

OTROS TEMAS DE JUSTICIA

Otras cuestiones retomadas por el Comité en el tema de justicia, son las medidas que ha adoptado México para erradicar las malas prácticas en las investigaciones de asesinatos violentos de mujeres.

Las expertas precisaron que necesitan información de los estados de Chiapas, Guanajuato, Jalisco, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Estado de México, Veracruz y Quintana Roo, la Ciudad de México y el municipio de Ciudad Juárez, Chihuahua.

Del mismo modo solicitaron mayor información sobre las barreras que impiden el acceso a la justicia de mujeres rurales e indígenas; y de manera novedosa, el Comité otorgó un apartado específico a quienes se encuentran privadas de su libertad por delitos relacionados con drogas.

El Comité de la CEDAW es un instrumento internacional integrado por 23 expertas, el cual analiza que los Estados cumplan con las recomendaciones de la Convención a favor de los derechos femeninos. Esta es la novena evaluación de México desde que suscribió la Convención, en 1981, por lo que las recomendaciones que dan las expertas son de carácter obligatorio para los gobiernos.

18/HZM/LGL








CRISTAL DE ROCA
FEMINISMO
   Cristal de Roca
Y abrieron camino
CIMACFoto: Jocelyn Soto Espinosa
Por: Cecilia Lavalle*
Cimacnoticias | Quintana Roo, Che.- 15/01/2018

“…nos inunda de emoción la presencia de las Otras. Y sentimos admiración y agradecimiento… Y las imaginamos solas, porque su conciencia surgió mucho antes que la nuestra... Cansadas a veces, sí, pero guerreras siempre. Exactamente igual que nosotras”.

Tomo prestadas letras de la bloguera española que firma bajo el seudónimo de Barbijaputa, para honrar a las mujeres que organizaron, debatieron, acordaron y disintieron en el Primer Congreso Feminista de Yucatán que, además, fue el primero en México.

En plena Revolución Mexicana, en Yucatán hubo la paz suficiente para repensar el papel en el que se encasillaba a las mujeres, papel que bien podía resumirse en callar y obedecer.

Para muestra un botón. La historiadora Alejandra García Quintanilla, en su artículo “¿En qué mundo alzaron la voz?”, contenido en una espléndida edición del gobierno de Yucatán que reproduce los Anales de aquel Congreso, cita el fragmento de un poema publicado en La Revista de Mérida, en 1894:

“Es mi Enriqueta instruida / tanto que aún sabe callar / su hermosura es singular, y en todo es cumplida, siempre ha sabido tener / entre todos gran concepto: ¡Ay! Pero tiene un defecto / grandísimo… que es mujer”.

En ese contexto hubo mujeres que muy instruidas no se quedaron calladitas y abrieron camino. Una de ellas fue Rita Cetina Gutiérrez, quien junto con otras maestras fundó, en 1870, una escuela primaria para niñas y el periódico La Siempreviva, “redactado por señoras y señoritas”.

Ya era una insumisión dedicarse a educar niñas, pero Rita Cetina hizo más: impartió una educación laica y liberal.

Esa fue la semilla, cuyos frutos encontraron tierra fértil para seguir sembrando libertad y derechos para las mujeres en el siglo XX, porque, aunque en medio país se libraba una Revolución, a Yucatán llegó a gobernar un liberal, el general Salvador Alvarado, quien promovió y financió ese Congreso.

Dulce María Sauri Riancho lo dice así: El gobernante no inventó el feminismo yucateco, se lo encontró y logró potenciarlo. “Sin las feministas yucatecas no habría habido llamado al Congreso; sin Alvarado, no habría gobierno que apoyara y promoviera la expresión de las mujeres”.

Fue así como del 13 al 16 de enero de 1916 se reunieron 620 mujeres en el Teatro Peón Contreras para reflexionar su condición y posición social, a partir de cuatro preguntas:

1) ¿Cuáles son los medios sociales que deben emplearse para manumitir a la mujer del yugo de las tradiciones? (manumitir, nos deja saber Dulce María Sauri, quiere decir “dar libertad a un/a esclavo/a”).

2) ¿Cuál es el papel que corresponde a la Escuela Primaria en la reivindicación femenina, ya que aquella tiene por finalidad preparar para la vida?

3) ¿Cuáles son las artes y ocupaciones que debe fomentar y sostener el Estado, y cuya tendencia sea preparar a la mujer para la vida intensa del progreso?

4) ¿Cuáles son las funciones públicas que puede y debe desempeñar la mujer a fin de que no solamente sea elemento dirigido sino también dirigente de la sociedad?

Y ahí muchas mujeres tuvieron voz y voto en un espacio público para pensar su papel en la sociedad, para soñar, para expresar lo que pensaban y sentían. Y abrieron camino.

Hoy las recuerdo con gratitud. En ese camino que abrieron ellas y otras, nosotras caminamos. Caminamos, reflexionamos, actuamos, acordamos y disentimos. Y también abrimos caminos, porque aún no llegamos al punto que soñamos otras y nosotras: ese en el que todas las mujeres gocen de todos los derechos todo el tiempo.

*Periodista de Quintana Roo, feminista e integrante de la Red Internacional de periodistas con visión de género.

Apreciaría sus comentarios: cecilavalle@gmail.com

18/CL/LGL








NACIONAL
FEMINISMO
   Se realizará en marzo en el Caracol de Morelia, en Chiapas
EZLN convoca a primer encuentro internacional de mujeres
CIMACFoto: César Martínez López
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México .- 03/01/2018

A 24 años del alzamiento en armas para reivindicar los derechos de los pueblos indígenas, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) convocó al “Primer encuentro internacional, político, artístico, deportivo y cultural de mujeres que luchan”.

El pasado 29 de diciembre el Comité Clandestino Revolucionario Indígena del EZLN, movimiento que el 1 de enero de 1994 declaró una rebelión armada contra el gobierno de Carlos Salinas, llamó a las mujeres del mundo a reunirse del 7 al 11 de marzo en el Caracol de Morelia, ubicado en Chiapas.

El propósito, informaron en un comunicado, es encontrarse, hablar y escucharse como mujeres que luchan, resisten y se rebelan en contra del sistema capitalista, machista y patriarcal, como mujeres que no están de acuerdo con lo que les hacen por ser mujeres y que no tiene miedo o que si lo tiene lo controlan.

“Bien que lo sabemos que el mal sistema no sólo nos explota, nos reprime, nos roba y nos desprecia como seres humanos, también nos vuelve a explotar, reprimir, robar y despreciar como mujeres que somos”, expusieron.

Las convocantes, quienes además apoyan la aspiración de María de Jesús Patricio (Marichuy) para conseguir una candidatura independiente para competir por la Presidencia de la República en julio próximo, dijeron que la situación es peor porque en todo el mundo asesinan a las mujeres.

“A los asesinos, que siempre son el sistema con cara de macho, no les importa si nos matan, porque los policías, los jueces, los medios de comunicación, los malos gobiernos, todos los que allá arriba son lo que son a costa de nuestros dolores, los cubren, los solapan y hasta los premian”, reclamaron.

Sobre los hombres las convocantes explicaron: “A los varones zapatistas los vamos a poner a hacer lo necesario para que podamos jugar, platicar, cantar, bailar, decir poesías, y cualquier forma de arte y cultura que tengamos para compartir sin pena. Ellos se encargarán de la cocina y de limpiar y de lo que se necesite”.

La convocatoria para este encuentro es solo para mujeres pero quienes tengan hijos menores de edad los pueden llevar o quienes quieran ir acompañadas por varones lo podrán hacer considerando que ellos no podrán participar en las reflexiones porque se trata de un espacio de mujeres. El registro está disponible en encuentromujeresqueluchan@ezln.org.mx.

18/AGM








NACIONAL
FEMINISMO
   El feminismo y las ciencias sociales
   
Representaciones sociales e investigación feminista
Imagen retomada de la UNAM
Por: Marytere Narváez*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 21/12/2017

En 2010 un grupo de investigadoras feministas adscritas a diversas universidades y centros de investigación científica en México y Latinoamérica se dieron a la tarea de publicar el libro “Investigación feminista: Epistemología, metodología y representaciones sociales" obra que reúne diversos temas, metodologías y herramientas de investigación para avanzar en la reflexión epistémica que articula el feminismo y las ciencias sociales.

“Este grupo de científicas sociales hoy consolidadas, asumimos la perspectiva del feminismo desde nuestra formación como una visión política y un posicionamiento ético frente a la realidad que nos conduce a la afirmación de que la equidad e igualdad son dos procesos fundamentales para llegar a una sociedad justa”, señaló la investigadora titular de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Fátima Flores Palacios, en entrevista para la Agencia Informativa Conacyt.

El libro está dividido en tres secciones. En la primera parte se aborda la epistemología feminista, su desarrollo y debate en la ciencia, mientras que en la segunda se exponen las diversas metodologías y herramientas que hacen posible integrar un análisis con perspectiva de género.

“En la tercera parte del libro, de igual manera, exponemos la importancia que tiene el integrar teorías que permitan analizar los procesos sociales de la cultura desde un posicionamiento dinámico para estudiar y reportar las diferencias que se han convertido a lo largo de la historia en inequidades", expresó.

En este apartado del libro se desarrollan algunas categorías centrales de la teoría de las representaciones sociales que son factibles de utilizar en los estudios de género, aportando explicaciones desde la realidad que se construye en los procesos simbólicos.

REPRESENTACIONES SOCIALES

Fátima Flores, adscrita al Centro Peninsular en Humanidades y en Ciencias Sociales (CEPHCIS) de la UNAM, ha dedicado 30 años de su trayectoria académica al estudio de las representaciones sociales y su entrecruce con la categoría de género, la vulnerabilidad social y la salud.

De acuerdo con la investigadora, la teoría de las representaciones sociales apunta a un proceso en el que el ser humano es considerado capaz de construir y reconstruir sus propios pensamientos a partir de la interacción social.

La teoría de las representaciones sociales surgió en Francia en la década de 1960 a partir del trabajo del psicólogo social Serge Moscovici, cuya propuesta demostró la importancia de las representaciones sociales como proceso en el que las personas y las diferentes culturas integran sistemas de símbolos y significados para construir un mapa cognitivo a partir del cual dotan de sentido a la realidad, y a todo su proceso de interacción en la cultura.

Para la investigadora, entender cómo se construye una representación social permite a la ciencia reconocer que la experiencia vivida y el sentido común también forman parte del bagaje de conocimientos de las poblaciones.

“Para que nosotros, desde la ciencia, podamos tener una materia prima para trabajar en categorías conceptuales y generar nuevas herramientas que nos permitan avanzar en el conocimiento y en el sentir de la población, con el fin de que sea un conocimiento que tenga una correlación desde la realidad que ellos construyen cotidianamente”, apuntó.

PESPECTIVA EPISTEMOLÓGICA DEL FEMINISMO, UN NUEVO PARADIGMA

La epistemología del feminismo se planteó como un paradigma que rompe con el funcionalismo de las ciencias clásicas y las formas en que se demostraba la veracidad del conocimiento y del saber. “Además de reconocer la importancia de la multidisciplina y lo transdisciplinario”, apuntó Flores Palacios.

Esta epistemología resalta la necesidad interdisciplinaria de diálogo, de la generación y traslación de métodos de investigación de una disciplina a otra. “Planteamos como muy importante el hecho de que la realidad finalmente se construye, está en el momento en que se practica, y la experiencia vivida genera estos conocimientos”.

Busca recuperar el significado social de la realidad a partir de la experiencia de las mujeres, los hombres y todos los actores sociales que la conforman a partir de un proceso dialéctico como proceso de construcción.

“También recupera muchas de las propuestas que incluso hoy están planteadas en las disciplinas del conocimiento social incluyente, a partir de una visión mucho más centrada en la perspectiva de la equidad y la igualdad del ser humano. Y, sobre todo, plantea una ética del proyecto humano de liberación”.

Esta perspectiva permitió a la investigadora vincular la visión evolutiva, cognitiva y simbólica de la diferencia desde la interdisciplinariedad, retomando el paradigma de las representaciones sociales para abordar las problemáticas en torno a la diferencia entre mujeres y hombres.

IMPORTANCIA DEL CONTEXTO

De acuerdo con Flores Palacios, el contexto situado es una de las categorías más importantes en la investigación feminista, pues más que pretender alcanzar conclusiones generalizadas, se busca aportar un conocimiento situado de acuerdo con las culturas o grupos con quienes se desarrolla una investigación. “Esto constituye un interés común entre la teoría de las representaciones sociales y la perspectiva de género”.

Otro aspecto significativo de la perspectiva feminista es que no busca responder, sino abrir nuevas preguntas a sus temas de investigación. “Mi planteamiento es claramente feminista y trabajo desde una epistemología feminista, que es la construcción del pensamiento a partir del propio discurso de mis informantes”, expresó la investigadora.

PERSPECTIVA DE GÉNERO EN INVESTIGACIONES APLICADAS

En el libro, el artículo “Diferencias de género en la representación social de las matemáticas: un estudio con alumnos y alumnas de secundaria”, realizado por Sonia Ursini Legovich, investigadora del Departamento de Matemática Educativa del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav), se exploran las concepciones de género que subyacen en la forma en que las y los estudiantes construyen sus actitudes hacia las matemáticas y la autoconfianza para trabajar en esta disciplina.

“Sonia Ursini demuestra claramente cómo el objeto de estudio de las matemáticas puede ser muy interesante cuando se estudia desde las representaciones sociales y viendo cómo el estereotipo puede incidir en la hipótesis falsa de que los niños tienen mayor aptitud para las matemáticas que las niñas”, describió Flores Palacios.

La investigadora del Instituto Nacional de Psiquiatría, Jazmín Mora Ríos, colaboró con el artículo “Intervención comunitaria, género y salud mental. Aportaciones desde la teoría de las representaciones sociales”, en el que planteó que la investigación en el campo de la salud mental también está diferenciada según se trata de hombres o mujeres.

Otro estudio sobresaliente es el de la investigadora adscrita a la Universidad Federal do Rio de Janeiro (UFRJ), Ángela Arruda, quien participó con una aproximación teórica a la relación que existe entre las representaciones sociales y las teorías de género.

“El libro plantea ejemplos de investigaciones aplicadas, lo que sirve mucho no solo para los lectores sino también para los interesados en hacer investigaciones con perspectiva de género”, describió Flores Palacios.

EL FEMINISMO MILITANTE Y PERSPECTIVA DE GÉNERO

La compilación reúne investigaciones que se encontraban dispersas en diferentes instituciones y recupera la historia de los estudios de género iniciados al final de la década de los años ochenta —cuando la perspectiva de género arribó al continente americano proveniente de Inglaterra— hasta la actualidad, reflexionando sobre los nuevos retos que se imponen en la ciencia.

Fátima Flores formó parte del equipo de trabajo que tuvo como resultado la conformación del primer Centro de Estudios de las Mujeres en México en la Facultad de Psicología de la UNAM, que más tarde se constituyó en el Programa Universitario de Estudios de Género (PUEG), y recientemente en el Centro de Investigaciones y Estudios de Género de la UNAM.

"Esto ha significado un logro importantísimo no solo para quienes hemos trabajado desde hace años en pro de este sueño, sino en lo que implica para la ciencia, el conocimiento y la misma sociedad", expresó la investigadora.

“Sin duda, en los años ochenta lejos se estaba de considerar ciencia a todas estas iniciativas académicas, sin embargo, hoy se desarrollan importantes proyectos de investigación a nivel nacional e internacional, los planes y programas de estudio ofertan especialidades y posgrados en la materia y la producción editorial es muy extensa en este ámbito de conocimiento, así que el libro que hemos comentado es solo una muestra de las aportaciones que se han registrado a lo largo de esta historia", finalizó.

*Este artículo fue retomado del portal http://conacytprensa.mx

17/MN/LGL








INTERNACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   El feminismo en la construcción de la paz
   
Feministas contra las guerras y las fronteras
Imagen retomada del portal Pikara Magazine| Alrededor de mil personas se manifestaron en Santurtzi contra las guerras. / Foto: J. Marcos
Por: J. Marcos*
Cimacnoticias | Bilbao, Esp .- 18/12/2017

El movimiento feminista vasco ha clamado contras las guerras, que empiezan en el Puerto de Bilbao, de donde parten barcos con armamento, y contra las fronteras. Estas son algunas de las imágenes que ha dejado una jornada de lucha, reivindicación y unión.

“Las feministas hemos opuesto a las guerras y hemos reivindicado la vida contra la destrucción y la muerte que acarrean. Las Mujeres de Negro en Serbia, en Palestina e Israel y en la guerra de los Balcanes, la Ruta Pacífica en Colombia o el Foro Social en Euskal Herria son ejemplos, entre otros muchos, del valiente posicionamiento de las mujeres en los momentos de conflicto y también de la necesidad del feminismo en la construcción de la paz”.

Para ver la nota completa ir a:  http://www.pikaramagazine.com/2017/12/feministas-contra-las-guerras-y-las-fronteras/

*Este artículo fue retomado del portal Pikara Magazine

17/JM/LGL








DESDE LA LUNA DE VALENCIA
DERECHOS HUMANOS
   Desde la Luna de Valencia
Propuesta navideña
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Teresa Mollá Castells*
Cimacnoticias | Ontinyent, Esp.- 18/12/2017

Inevitablemente se acercan las fechas navideñas. Inexorablemente son tiempos de regalos y de buenos deseos. Incluso las personas a las que no nos gustan estas fechas, acabamos pronunciando la manida frase del "felices fiestas" como consecuencia de la catarsis colectiva que sufrimos socialmente. En fin, hay que pasarlas.

Este año propongo, a quien pueda leer esto, una reflexión como idea de regalo navideño. Y es la siguiente: ¿Qué pasaría si acabáramos (de una puñetera vez) con el patriarcado? ¿Nos lo pedimos?

Si definimos el patriarcado como: "Una forma de organización política, económica, religiosa y social basada en la idea de autoridad y liderazgo del varón, en la que se da el predominio de los hombres sobre las mujeres, el marido sobre la esposa, del padre sobre la madre y los hijos e hijas, y de la línea de descendencia paterna sobre la materna.

El patriarcado ha surgido de una toma de poder histórico por parte de los hombres, quienes se apropiaron de la sexualidad y reproducción de las mujeres y de su producto, los hijos e hijas, creando al mismo tiempo un orden simbólico a través de los mitos y la religión que lo perpetuarían como única estructura posible. El patriarcado es el constructo primario sobre el que se asienta toda sociedad actual” tendremos pistas para poder preparar nuestra petición de regalo navideño que, al tiempo, podría ser nuestra estrategia colectiva para iniciar una campaña colectiva para sensibilizar contra este sistema opresor.

La terrible alianza entre los sistemas capitalista y patriarcal está renovando su ofensiva contra los cuerpos de las mujeres y las niñas y, de ese modo, reforzar su poder sobre ellos.

Tenemos ejemplos recientes y muy dolorosos sobre lo que digo. La violación en grupo de los malnacidos de la manada a una joven en Pamplona en julio del 2016 y el posterior juicio, incluidos algunos comentarios de los abogados de los malnacidos, la agresión sexual a una adolescente de 15 años por parte de tres jugadores de fútbol de la Arandina, la proposición de ley de Ciudadanos para regular los vientres de alquiler, los recortes de derechos a las jóvenes menores de edad para interrumpir voluntariamente sus embarazos, la cosificación masiva de los cuerpos de mujeres y niñas con el fin último de incitar a consumir y también a consumirlos por parte de los puteros, la hipersexualización de los cuerpos de las niñas siendo incluso bebés con el objetivo de vender, nos hace ver que esa perversa alianza funciona. Y funciona bien.

Desde el feminismo la cuestionamos cada día y clamamos contra ella demostrando cotidianamente que es una alianza perversa y dolorosa que condiciona nuestra cotidianeidad e incluso nos destroza la vida con sus formas violentas de manifestarse o por los corsés que nos impone con su heteronormatividad sexual.

Sé que es una ilusión, pero quiero pensar que poco a poco y denuncia tras denuncia podremos ir recortando esos efectos perversos en nuestras vidas. Quiero pensar que el trabajo que mucha gente realizamos cada día en sensibilizar sobre la desigualdad que generan en todos los ámbitos de la vida estos sistemas opresores tiene resultados.

Que a la infancia que escucha en sus clases que mujeres y hombres han de ser iguales se les quede un poso para plantar cara a ese sistema y aprendan a relacionarse en igualdad de condiciones en todos los rincones de su vida. Que en sus planes de estudio se integre la educación afectivo-sexual que les ayude a entablar unas relaciones más simétricas y menos basadas en estereotipos que solo buscan someter a las mujeres.

Que de cada asamblea de trabajadores y trabajadoras en donde se expliquen las clausulas de los convenios en donde se esconde la desigualdad, sean esos mismos compañeros y compañeras los que las denuncien y exijan unas condiciones de trabajo y retribuciones igualitarias. Y que a su vez haya más mujeres en las negociaciones de esas condiciones de trabajo y de salarios.

Que cada persona con responsabilidad política, sea en un Ayuntamiento pequeño o en las Cortes Generales, se acuerde de ponerse las gafas moradas a la hora de tomar decisiones para que estas no impliquen desigualdades en demasiadas ocasiones ocultas pero reales. Y que se impulsen planes de igualdad para caminar hacia una ciudadanía más equitativa en sus condiciones de vida cotidianas.

Que los medios de comunicación sean mucho más escrupulosos con los lenguajes que utilizan tanto escritos como audiovisuales y con la forma de redactar determinadas noticias para que todas las personas nos podamos ver reflejadas correctamente en esos marcos informativos.

Que se nos dejen de cosificar nuestros cuerpos y se consideren cuerpos humanos de pleno derecho a todos los niveles, incluso en la salud. Y, por tanto que se invierta en investigación para saber qué tipo de enfermedades padecemos como mujeres y con cuerpos de mujeres y qué tratamientos son los más adecuados, dejando de ser ciudadanas de segunda a quienes nos recetan medicamentos que han sido diseñados y probados en cuerpos de hombres, puesto que era el universal sobre el que se estudia medicina, farmacia. Y por tanto que la salud de las mujeres deje de ser "esa gran desconocida" incluso para nosotras mismas.

Que se apliquen las leyes ya vigentes en esta materia para que desde las diferentes instituciones y comenzando por el Gobierno Central se impulsen las medidas ya aprobadas para construir una sociedad menos violenta con las mujeres y la infancia y, por tanto más igualitaria en todos los aspectos.

Si, ya sé que puede parecer una carta a las Reinas Magas, pero creo que es necesaria la implicación no solo de todos los agentes socializadores (familias, escuela, iguales, medios de comunicación) sino también de cada una de las personas de buena voluntad y que tenga claro que otras realidades son posibles. Con mucho trabajo, por supuesto, pero posible al fin y al cabo.

Esa es mi propuesta navideña de este año. De ella parto cada día cuando suena el despertador. Y soy consciente que hay muchas personas que hacen lo mismo cada día. Por eso mismo creo que, aún siendo complicado e incluso a veces pareciendo imposible, realmente no lo es.

Seguiremos trabajando cada día en todas las propuestas y proyectos en los que podamos colaborar para caminar hacia esa sociedad menos violenta con las mujeres y la infancia y más equitativa entre todas las personas. Esa es mi apuesta personal. ¿Y la tuya?

* Corresponsal, España. Comunicadora de Ontinyent.

tmolla@telefonica.net

17/TMC/LGL








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